VOX
virtual Nº 14. Enero 2003 -
Bahía Blanca, Buenos Aires, Argentina. Editores: Marcelo
Díaz -
Gustavo López
- Sebastián Morfes - Sergio Raimondi - Nicolás
Testoni. Diseño:
Carlos M. Mux, Cristian Díaz. suscripción
gratuita: voxvirtual-alta@eListas.netvoxvirtual-alta@eListas.net Email:
voxvirtual@yahoo.com.ar.
Inéditos
LOS
"TIPROFI" Títulos provinciales de financiamiento
/
Néstor Groppa
San
Salvador de Jujuy - años 1995 / 1996
SEÑORES, ¡AL
BONO BONITO!
¡
SEÑORES, AL BONO BONITO
! ¡VEAN EL BONO BONITO! ! AL
BONO BONITO ¡
parcial cronicón del
bono - 12 - 95
EL
TIPROFI
-
más conocido por el (los) bono ( s )- "para la
cartera de la dama y el bolsillo del caballero" pase y
lea por favor esta
EXPLICACIÓN
Esta Nota y todas las
demás ( en total treinta ) tienen una primera escritura a
mano. Permanecieron encarpetadas y mezcladas hasta que decidí
pasarlas a máquina y darles cierto orden. Las fechas en que
fueron escritas están al pie de cada una. Conforman
brevísima crónica (desde una esperanzada objetividad,
tanto poética - ! ¿ objetividad poética ?
¡ - como humana , y en este sentido, a veces la
indignación envuelve en aires de panfletos a muchas de ellas
); imágenes referenciales de uno o dos años de la
realidad jujeña. De la que se presiente y de la que se ve. La
intención era continuar esta experiencia durante más
tiempo. Un quinquenio, por ejemplo ( no digo quinquenal porque la
palabra puede acertar recuerdos malos y mayores, farragosos y
manoseados ). Noto suficiente con asentar año 1995 y 1996 con
hora y minutos. Los años siguientes han de variar - empeorar
para mejor o mejorar para peor, como ya es costumbre en el
país - en muy poco esta tónica.
Lo que podría
haber sido un libro y ya con título ( ! Al bono bonito
¡ - "para la cartera de la dama y el bolsillo del
caballero " -, o" El Bono Escrito - pegado con cinta
mágica -, etc ......." ) lo postergamos hasta un futuro
extravagante ( no porque se hayan solucionado los problemas sino por
haberse empeorado y debamos aumentar líneas y adjetivos.
Además no se puede cronicar pensando en el incierto futuro.
La crónica es la incertidumbre del presente.
).
Es así
cómo lo comenzamos a dar hoy bajo el título
genérico de Notas y con el debido subtítulo
aclaratorio. En caso de concretarse el libro, pasaría a un
título todavía no convenido, ni hallado.
Todos hemos sufrido en
esta provincia. Me atrevo a asegurar que también los que nos
hicieron sufrir, nada más que éstos padecieron con
aire acondicionado, firmando planillas, notas y memos y gozando tal
vez de relucientes viáticos y otras golosinas compensatorias.
Por otra parte, creo es lo justo para quienes tienen tamaña
responsabilidad al gobernar, legislar y juzgar. Claro, un poco
distinta la situación a la de aquéllos que en los
asentamientos y en los miles de viviendas premoldeadas y de bloques
y en el paisaje ( lo único que queda por vender ) ni
gobiernan, ni legislan, ni juzgan. Trabajos innecesarios porque para
eso eligen representantes, para que lo hagan por ellos ( pero sin
asesores ). Tal la democracia del embudo.
Como
introducción, tenía el ánimo de remitirme a un
volante ( sin fecha y producto del "feroz internismo" )
que supo circular hace unos años y que titularon CAMBALACHE
abriendo pequeñas secuencias con letras del mismo tango y
firmado por la agrupación J.J. Valle : "Hoy da lo mismo
ser derecho que traidor"... "Da lo mismo el caradura que
un señor"..., "Los inmorales nos han
igualao"...." El que no afana es un
gil"....."Que falta de respeto, que atropello a la
razón"....
También este
! Bono bonito ¡ podría ser la segunda parte de mi LIBRO
DE ONDAS - aunque signifique una gran contradicción y me
esté estafando, creer que este circo con payasos serios y
"pirupíticos" sea una buena onda
-.
Ya veremos cómo
lo termina de ordenar la poesía "para la cartera de la
dama".
El libro se divide en 2
partes : 1. ! Al Bono bonito ¡ , 2 El Bono escrito, que
comienza con "La marcha de la Dignidad", pasa por la Ley
4178 de la que se habló y manoseó tanto, sin
conocerla, y termina meses antes de la llegada de los dudosos
"piqueteros".
El resto es tema de otro
libro de crónicas, ( Crónica de Indias o de Indios,
según se lea a Jolís o al Padre Lozano
).
La crónica
continúa siempre con la vida o detrás de ella
"para el bolsillo del caballero".ng
El Bono existe en Jujuy
desde la década del 80.
7/12/96
12:00:47
primera
parte de EL
BONO ESCRITO
y
emparchado con cinta mágica siguen los bonos,
las bombas y los bombos, la incertidumbre sigue y el 10
de diciembre se aproxima ¿y después del
re-nacimiento? Presten atención señores
a los siguientes actos del drama provincial. En varias
notas, muchos cuadros, demasiados cuadrados y actos
diversos.
1 -
.....MAS LÍBRANOS SEÑORDE TODO BONO,
amén. (
debían dos meses de sueldo )
Así eran
estos malos tiempos. Contaban los engaños, desilusiones,
miserias éticas alrededor de ollas populares. Un
montón de pálidas volvían al aire manto. O
sudario. Alejamientos, ausencias, cartas con lágrimas en
los ojos y el invierno del todo derramado tenía un sol
abierto y desierto como el fondo de una lata vacía de
duraznos en almíbar, enmelando sombras alargadas en las
villas aquellas tristes del apresurado atardecer camino a la
noche donde el televisor recuerda en colores o barniza de
estupideces el presueño de una sola prepizza. La patria en
caída descompuesta: su provincia Jujuy, deambulando en
busca de padres y hermanas ! qué años, mi Dios
¡ !qué Siglo¡ ! cuánta zoncera reporteada
¡ lustros tocados por batallas y miserias, operados por
espantos; una mano no lava ya la otra ni las dos lavan la
cara; gran silencio las cubre, un silencio sobre silencio de
mortaja, una joya blanca, y así, oyendo por
añarales las mismas frases de retumbo, ya descreemos de
esta sombra que el sol aventura hasta donde la noche nace en una
tarde de domingo a mitad de la semana.
No hay plata, lo que
se dice plata, dinero legal, el sueldo no llega, además
del atraso ya no hay huelga que alcance ni paro que remedie (
como más o menos sucedía antes ). Los inimputables
espían tras las persianas de la C.G. ( casa de gobierno
) hacia la calle ; están sordos además de sacha
ciegos y ser cínicos y necios con todas sus
entrañas amarillas de muñecos de
paja. Cuánto palabrerío, cuánta
elección, cuánto sofisma, mi Dios y razonar de
cuarta; palurdos y chantas y tanta tontera con poses de senadores
romanos más el Sí Juro por Dios sobre estos Santos
Evangelios y por la Patria y Si No ( y de no ) desde este gran
tragamonedas para mi uso exclusivo con el que me le animo a las
"internas" y demás lemas de la Ley en esta
mascarada de malos bombos y bombas a granel tras los que nos
miran fotografiados, o dibujados, los próceres
provinciales y de nación, en épocas
hazañosas con altiveces y demás monedas y pesos
verdaderos. Otros circulantes morales. Así
es.
Pícaros de todas las medidas, quilajes y
estaturas, vivieron años descomponiendo el aire
patriarcal desluciendo los perfiles sin retornos del
tiempo. Enturbiaron décadas con sus mañas y la
flor de la corrupción - la pálida de moda - como
"Hijos de Cuca", hurguneros en casas de inocentones
vecinos, generaciones que a pesar de lustros combatiendo al
capital ( ! qué grandes eran ¡ ). En fin, estos
tiempos hacen la historia demasiado dolida de mi Patria; son el
bun de la mediocridad laig, el teleteatro de los nuevos ladrones
del ciberespacio; de las emprendedoras mafias provinciales,
los endomingados piojitos resucitados, los viboreros elegidos por
el pueblo...( disculpen los graciosos e incansables viboreros con
el sudor de su frente ) ....... ......mas líbranos
Señor de todo bono y picarito. Amén. Tan así
en Jujuy, como en su cielo ( "para la cartera de la
dama o el bolsillo del caballero"
)
algo de lo
acontecido, según los diarios locales de la
fecha 1/12/95, a horas 11:59.
1 - 12 -
1995.
2 -
NOS COLGARON EL SAN BENITO ( de
Nursia, Umbría, Italia ) Y TAMBIEN EL SAN BONITO
( de Perarévalos, Jujuy,
Argentina, casi Bolivia )
( de la lucha entre santos
)
El refugio de los
diarios desvanecidos ( diarios abuelos amarillentos ) donde uno
hojea , ve palabras extraviadas y ya por morirse. San Bono,
rompe la cadena de pagos, en cambio San Benito fundaba
conventos. San Bono destruye un camino largo. San Bono
permite meter la mano en los bolsillos de obreros, mucamas y
empresarios caballeros ( aunque muchos de éstos meten las
suyas en el Banco Provincial donde hay directores peinados de
blanco ). San Bono qué terrible diablo santo de
tinieblas que hasta lo falsificaron para mejorarlo y
así contamos moneda de tercera igual a aquella "yerba
de ayer secándose al sol". San Bono, que el pueblo te
perdone pero que jamás te rece, que jamás olvide a
las coperas autoridades que te canonizaron. Que un día te
abandonen a un costado, como a esos picaroncitos - la ceca de
los Benedictinos - que te inventaron, san bono, sin ser
santo sino engendro animal de pelusa en los bolsillos de la
pobre gente, que lo mismo vota a estos candidatos " piratas
del asfalto " atracadores cebados en lo que va del
siglo. San Bono, excreta ( ¿ sí ? ) del
monasterio de los tres joderes que te dan un
poder descarado.
San Benito de Nursia fundó la
orden de los Benedictinos en el 529.
"Además
de los tres votos de pobreza, castidad y obediencia, la regla
imponía a los religiosos la oración, el trabajo
corporal y el cultivo de la inteligencia. Se extendió
rápidamente por todo el Occidente y reemplazó a las
otras instituciones, menos prácticas y menos elevadas. Las
más célebres abadías de Francia, Alemania e
Inglaterra fueron benedictinas. Los monjes cultivaban las tierras
que la piedad de los fieles les cedió, generosamente
contribuyeron a rehabilitar el trabajo manual e hicieron productivas
muchas estériles posesiones. Opusieron a la barbarie, al
mismo tiempo, sus estudios, sus lecciones y sus ejemplos,
esforzándose en contener los progresos de la ignorancia y en
reanimar la civilización...".Dicc.
Era el año
529. Pasaron 5.864 estaciones terrestres con 535.090 puestas
de sol. Y millones y millones de hombres
"
(lat, hominem) Ser dotado de inteligencia y de un lenguaje
articulado, clasificado entre los mamíferos del orden
primates y caracterizado por poseer cerebro voluminoso, postura
erguida y manos PRENSILES" ( ¿ sí ? ).
Dicc.
En aquellos
entonces la orden de los Benedictinos enseñaba al
primitivo mayor amar la vida, ir despojándose de la
barbarie y avanzar hacia el futuro escondido en el mundo. Hoy
los perarévalos, pueden darse las manos prensiles con
aquellos casi primitivos. De San Benito a San Bonito, cambia nada
más que una letra. Y en el lenguaje atribulado del
hombre una letra cambiada es como un electrón
desorbitado, de pronto enloquecido y fuera de ruta, la
irregular, inestable Vía Láctea con 10.000
millones de estrellas en donde en uno de sus cuatro planetas
interiores vivió el Consejo de los Hombres Buenos -
industriales, artesanos y operarios - elegidos por sus
pares como lo dispuso Napoleón Primero en 1806 ( "
¿ nocierto ? " ) y que hoy forma parte del silencio
de los universos y del viento solar ( ¿ sí ?
). - Normal. Correcto. Afirmativo. -
2 - 12 1995
9.49
4 - AQUÍ ENTRA LA
MULTISECTORIAL
A la mañana
encendieron los bombos, a mediodía, el fuego y a la
tarde, las antorchas. A la mañana golpearon en la Casa de
Gobierno y por la tarde, en el portón azul del
cielo: pedían los sueldos y amenazaban con otro
Exodo, pero sin arrasar la tierra, como en el siglo
anterior, sino sembrándola de cantos embroncados y
mariposas de pancartas sobre los ecos de los instrumentos con
que acompasaban la cuota de paciencia. Llamaban a los sordos de
la tierra y a los sordos del cielo. Junto con el pan, la salud y
la buena letra pedían dignidad a los encargados de
tenerla, por mandato otorgado, entre tanto pasillo estrecho y mal
barrido de la Legislatura, Tribunales y el Gobierno.
Al
cielo lo tapaban nubes y a las nubes las alzaba el
viento. Ningún elegido asomaba a los balcones con un
gesto. En mediatarde se paseaban por la plaza
Belgrano, miraban la Catedral, el Cabildo, las estatuas de la
Dolores Mora; auscultaban el latir de la semana, el semblante de
los electos ( todos astillas de un mismo palo ), y pensaban en
volver a encender los bombos; a mediodía, los caminos y
a la noche, la patria con su cielo azul negro refrescado en
donde se origina el láser del tiempo ( "....que se basa en la
utilización de un campo electromagnético tal que su
frecuencia se encuentra en resonancia con la frecuencia en la
transición entre dos niveles de energía del medio que
atraviesa dando lugar a una emisión estimulada y
obteniéndose una luz de la misma dirección que la onda
excitadora, en fase con ella y con idéntica frecuencia y
polarización..." ! Sí ? ¡
).
¿ Era justo, después de
tanto que los obligaran a otro éxodo cuando por el
mundo habían pasado por demás cosas que la gente
abrevió como Progreso ? ¿ Era lógico volver
al arcabuz de los ángeles y a usar los remedios del pasado
siglo en las puertas del siglo venidero como si se hubiera
convivido en vano ?
Si el hombre no razona,
se pierde; si no se da cuenta, es porque está muerto por
dentro. Simplemente, y por los chicos, tratemos de ver la
vida con los ojos abiertos.
6 - 12 -
1995 19:46
6 -
" LA PROVINCIA ESTÁ DESTRUÍDA
"
- leyendo los
diarios locales -
Leía los diarios
del día 9 de Diciembre y no podía creerlo, la
vecina no podía convencerse ni convencerme yo de tanto
subjetiva excreta moral. La provincia solamente
retenía el monumento a la Independencia ( ? ), las
estatuas de Lola Mora ( traídas por casualidad ) y la
estrella de Belén ( en la Catedral ) y la Catedral,
también. Lo demás, lo que suman y llaman
patrimonio, pasaba a bolsillos nacionales - ¿ unitarios o
federales ? - y de ahí, a cuentas no registradas de nuevos
ricos multinacionales: la luz provincial, el agua de la
provincia a la sombra de la estrella polar las ventanillas y
los libros rayados y las computadoras y las cajeras del Banco de
la Provincia de Jujuy, los caminos, los silencios del subsuelo,
las rutas polvorientas del cielo, los últimos
años, la niñez de los jubilados, las viejas caritas
de los niños, el honor del salón de la Bandera, las
desencuadernadas páginas de sus
historias pasarían a las cuentas de los nuevos ricos
globales ( ¿ o no ? ). Sólo seguirían en la
provincia las moscas del hambre, la crónica altiva,
inasible, siempre errabunda, el hacer y las manos, que en vano
habían trabajado. Solamente quedarían en el
mapa uno que otro río, uno que otro cerro de la pre
cordillera en la geología con todas sus edades enajenadas
por pedimentos. Los hombres revolvían en la
historia, sacaban pedacitos de hazañas, cortaban instantes
o años enteros. Entre todos los miraban, memoraban las
oraciones y los ritos de otros pueblos, sus altares, sus
entregas, el lanzazo de sus miradas y sus galopes de frontera a
frontera. Imaginaban el terreno provincial con sus amores y
aquellas primaveras desmandadas, procreando a ras del
raso cuando una espuma rosa desborda los lapachos, o esos
ángeles azules se vuelan de los tarcos en tardes
derramadas de la cuarta estación, donde ya suenan los
pesebres y sigue un bombo pero indignado. Ah ! ministros,
diputados con retroactividades, Srs. magistrados y Sras. y Srtas.
oyentes, contadores públicos nacionales, y niños y
niñas aquí presentes : estamos vigilando lo mismo
que una planta atendiendo al sol, al agua que baja con la
lluvia y a la sombra que me peina y despeina. Soy esa
planta indefensa a merced de pronto, de una mano
cariñosa o de una mariposa oficial negra y
dañina que regala un polvillo lúgubre de heredadas
muertes. Tal la vida en este Diciembre pesando los
sueños del mundo por el mundo decepcionado de lo que
existe tan de pronto con todos los colores de la vida y muy de
pronto en blanco con ese blanco de cuaderno nuevo en que
nos disponemos a escribir con dignidad la continuación de
la historia, zarandeando su cronología inmediata, para
separar el cascajo de lo tolerable. Que lo
hay. 9 - 12 - 1995
18:45
8 -
RENACIMIENTO Y MUERTE
(
Snopeck - Ferraro y Antonio Paleari
)
Hoy hay recambio de
gobierno provincial y un suicidio. Se mató Paleari (
antes lo había matado un diario ). El 10 a la madrugada
tiró un balazo que terminó de detenerlo al caer la
tarde. Antonio Paleari había sido muchas cosas
positivas en la provincia y seguramente, el cronista de estos
años ha de tenerlo en cuenta. Así como a los
mandatarios salientes y entrantes en esta especie de original
calesita, sin calesitero aparente en la que andan y bajan y suben
los mismos, dando vueltas que duran años y donde
siempre consiguen la argolla de la pera para otra vuelta
más - gratis - según la convención de los
calesiteros ( es la onda de la democracia de los noventa con su
calesita bananera ).
Ahora están corriendo los muebles
de la casa, para hacerse a la idea de que la casa
cambia: donde estaba el comedor, irá el livin; en el
dormitorio, la tesorería; donde era el escritorio, la silla.
Al lado de la caja fuerte, la lata para los gastos diarios y
así, todo el moblaje de casa pública con los nuevos
silloneros en los sillones patrios.
Los mandatarios
salientes, salieron cómodamente. En sus casas
clasifican la fruta cosechada. Separan la chica de la grande.
Pero no hay descarte y todo sigue recto como el láser
sonar de las chicharras anunciando el tiempo con horas fuego (
"todos miremos para adelante, no para
atrás..", además, volverán con el
premio calesitero, los que se fueron sólo mirando para los
costados y para adelante ) Los mandatarios que salen, no
salen siguen por los recovecos y los huecos de la ciudad
política. Observan. Están prestos ( no presos
) atentos a la música del tiovivo; atentos al caballito
o al autito preferidos. La música sigue, sigue la
música y en ella el único que se fue se
llamó Antonio historiador, diputado, coronel,
político en un tiovivo lejano que da vueltas en el
cielo donde no hay sortija para otra vuelta gratis ni nadie
reaparece en una vuelta, que dura un siempre. 11 - 12 - 1995
12:06
9 - BONO
EQUIVOCACIÓN
Paleari murió
hoy, 12 de diciembre a las 5 de la madrugada, según
conversación telefónica. Los diarios de esta
mañana se disculparon del error de ayer, pero no dieron
la noticia ni la verdad hoy ¿ la darán
mañana 13 ? Los diarios hacen lo mismo que el Gobierno
Superior: no recuerda lo que dijo antes de antes de ayer, ni
lo que negó o afirmó hace tres años a la
noche, ni lo que repetirá mañana.
...y el Bono sin
vender... "Perassi te bamo a colgar", escribieron con
aerosol rojo en una pared amarilla de la calle San Martín
al 600. No se debe colgar a la gente ( pienso yo ). Es un
método antihigiénico que afecta a los
cardiacos. Mejor es solicitarle la devolución de la
diferencia entre su declaración patrimonial de bienes ( y
males ) y lo que posee ahora, previa
auditoría realizada por su Ministro de Hacienda y
demás colaboradores o servidores inmediatos. Y si todo
resulta bien reglado y de soporte acercarle un premio: una
senaduría, una embajada, alguna ayudantía ignota en
oficina perdida, como se hizo con todos los
políticos que acaban de incorporarse al Gobierno
Superior después de algunos años de anónimo
y gratificante descanso en sus frecuencias moduladas. Paleari
viajó hoy 12. ( con viático eterno ). El Gobierno
acongojado. Los diarios malhumorados. Honras oficiales, supongo,
nada más. Aunque comenzaron a peregrinar, sin
despedirlo, los nuevos concertadores económicos (
¿ con o sin viáticos ? ).
La familia del
Gobierno ( la familia unida / jamás será vencida
) se lanza a la conquista, liberación y pureza del
Bono. Va a competir como lo hicieron los Cruzados y otra vez
recibiremos al extrañado peso nacional que estuvo
"vacacionando" por las playas y estancias del
país. Todos juntos nos salvaremos, San Salvadores ( de
Jujuy y del Bono ). Paleari partió. Antonio dejó
una novela sin terminar aparte de sus diccionarios generales,
provinciales y uno mágico.
! Su atención,
por favor ¡ Una rogativa, una rogación por
Antonio. 12 - 12 - 1995,
17:27
15 - DE LA CONSECUENCIA DE LOS
TIPROFI
" Ahora comienza (
crónica de ) " la guerrilla urbana ". La ciudad
es la guerra. Así debe de haber sido la guerra. Guerra con
bombas de estruendo a las 8 de la mañana. Guerra con los
Tiprofi y su "convertibilidad" en los comercios, guerra
con el calor que viene hasta de los hornos de
Dios.
Los Tiprofi tienen
nombre de virus ( algunos lo consignan ti.pro.fi. ) virus
económico, sin interferón, que ataca a la
población jujeña de este fin de siglo. El se
reproduce por la falta de honestidad, en la suciedad del robo .
Es epidémico; va camino de lo endémico ( en
Argentina la moneda falsa tiende a ser pandemia de tristeza y
burla . Aquí cambio al virus..... por el " residuo
ruidoso ", la " suciedad auditiva " de la
mañana ).
Cánticos con ese
fondo de ollas populares, golpes, ritmos de palos contra
palos, de latas sobre latas de mediodía, sobre
redoblante adorando en Nochebuena, o redoblante de marcha
sindical hasta que desemboca en la Casa de Gobierno como un
río de sonoras espumas por la fuerza de la pendiente (
descontrolada ). Era un latir constante de los
horizontes redoblantes. Luego no supimos con qué
incertidumbre continuarán las horas el día el
perdurar de las bacterias las hogueras las cubiertas quemadas las
brasas de las ollas los vidrios rotos y el rumor del río
también manifestante que rompía en el cielo del
mediodía y su eco regresaba de un infinito triste con
la misma lluvia de calor y color que suele caer de la historia
principal y mayor.
Hoy comienza el verano
con la guerrilla urbana encabezada por maestras y empleadas y
niños desnutridos a la luz del día y peones y
muchos cientos más de jornaleros que solamente piden el
pago de los meses que les deben y que remedien lo que ellos no
hicieron.
22 - 12 - 1995
11:37
Néstor
Groppanació en Laborde
(Córdoba) en 1928. Vive en Jujuy desde los años 50.
Fue cofundador y codirector de la mítica revista Tarja.
Creó la Editorial Universitaria de la Universidad Nacional de
Jujuy. Tiene cuarenta y siete libros publicados, entre otros Indio
de carga (1958), Carta terrestre y catálogo de estrellas
fugaces (1973) y Obrador (1988).
La
crónica es la incertidumbre del
presente Néstor
Groppa
1-¡Al tres por uno, al tres por
uno!
Los TIPROFI, el extenso libro – poema
de Néstor Groppa que da cuenta de dos años (95 /96) de
la vida política de Jujuy, comienza de tres maneras, o,
podríamos decir, en tres movimientos: el primero es el
anuncio de un presentador de feria, de un vendedor callejero
("¡SEÑORES, AL BONO BONITO! ¡VEAN EL BONO
BONITO!", algo así como "pasen y vean", y
también el práctico "para la cartera de la dama y
el bolsillo del caballero"); el segundo es la
explicación que el autor hace de los poemas en tanto notas,
crónica "brevísima", futuro libro sin
título aún; el tercero es el primer poema propiamente
tal, más precisamente el inicio y el final, con su
pretérito imperfecto ("Así eran estos malos
tiempos") y su nota al pie, consignando día y hora en
que fue escrito.
Cada una de estas
aperturas o movimientos de inicio orienta tanto a la lectura como la
propia escritura del poema en un sentido particular. Si por un lado,
a partir de la tercera entrada nos formamos una imagen del poeta
como cronista y testigo de los hechos, que fecha su escritura como
gesto de anclaje a una realidad convulsionada y a la vez abre el
poema con un "Así eran...", dando inicio a una
oscilación que recorre todo el libro entre un presente
inmediato en el que el poeta se encuentra inmerso, y la conciencia
del cronista de practicar un recorte en el sucederse de hechos
indiferenciados para destacar un acontecimiento en particular,
configurado ya como pasado, por otro, la primera entrada nos ofrece
una visión del mismo acontecimiento como espectáculo
circense, del cual el poeta es un voceador o presentador, instalado
en una presunta plaza pública (no casualmente llena de
manifestantes). A su vez, la segunda entrada desplaza el punto de
vista del presentador y del testigo y nos muestra un poeta que
escribe notas "a mano" y evalúa, confrontado con la
realidad, si trabajar de tal o cual manera, sopesando materiales,
derivaciones, acontecimientos, analizando el impacto de los mismos
en la escritura de las notas ("a veces la indignación
envuelve en aires de panfleto a muchas de
ellas").
Lejos de ser una
vacilación formal o el producto de una contradicción,
este triple abordaje planteado en el comienzo del poema es el que lo
pone en movimiento y provoca cruces, permutaciones, mescolanzas. Y
por esto mismo, el lenguaje de Los TIPROFI es abierto, amplio, capaz
de tomar distancia de los hechos para analizarlos o ironizar sobre
ellos, capaz de hacer un comentario indignado o lamentarlos.
2 – Viejas monedas, otros
circulantes morales.
Groppa no hace la
crónica de un descubrimiento, ni de un hecho de ribetes
heroicos, ni de una tragedia política, ni siquiera de la
protesta social que el gobierno de Jujuy pretende apaciguar con la
emisión de un bono; Groppa hace la crónica del bono,
ni más ni menos. El bono provincial, el TIPROFI, es el
elemento que el poema pone en foco, y el que le permite ir cubriendo
múltiples aspectos de la realidad
provincial.
El bono,
básicamente, es un título emitido sin respaldo; su
función es circular "en lugar de" la moneda
oficial. Pero su relación con la moneda oficial es
asimétrica; no puede reemplazarla en todos sus usos (carece
de respaldo nacional, no puede circular fuera de la provincia ni del
país, no se puede utilizar en el pago de determinados
impuestos o deudas, etc.) y como debe ser rescatado en determinado
momento por el banco provincial cambiándolo por moneda
oficial, su valor está ligado estrechamente al estado de
salud de las finanzas públicas y sujeto a la
especulación. Como todo argentino sabe, cualquier bono en
economías destruidas se deprecia con rapidez, lo que provoca
una reducción en el poder adquisitivo de la
población.
Esta imagen de
circulante sin respaldo, de papel pintado, es la que le permite
articular a Groppa la moneda falsa y depreciada con la palabra de la
clase política como palabra sin respaldo (moral) y con las
"verdades" del periodismo oficial (todo discurso
periodístico se constituye a partir de la producción
de un efecto de verdad) como palabra sin respaldo en la
realidad.
A este bloque bono
– discurso político – discurso
periodístico Groppa lo someterá a múltiples
enfoques y transformaciones; se valdrá de juegos de palabras
de origen coloquial ("colgarle un sambenito",
"andá a rezarle a San Bono") y lo que en principio
pareciera un acercamiento delirante, cargado de humor,
desembocará en una reivindicación del trabajo manual
(ya puesta en escena en la Explicación, en la imagen del
poeta que escribe "a mano" y luego pasa a máquina
las notas), del conocimiento, de la organización social que
estimula y preserva la vida de sus integrantes. Leerá los
diarios junto a una vecina, sin poder creer lo que leen, y ante la
alarma de los titulares que descubren rebrotes guerrilleros hasta en
la más anémica de las protestas, instalará en
el poema una "guerrilla urbana" compuesta de maestras,
niños mal alimentados, jornaleros "que solamente piden
el pago de los meses que les deben". Pero no se detendrá
ahí, sino que redoblará la apuesta y subvirtiendo la
lógica interesada de los titulares dirá "La
ciudad es la guerra. Así debe de haber sido la guerra";
y entonces retorna desde la historia la imagen del Éxodo
jujeño, se amenaza con un nuevo éxodo y sin decirlo se
coloca a la clase política en el lugar de los realistas,
fuerza colonial, y a la protesta, al reclamo, en el camino de las
luchas de la independencia.
Y aún así
la poética de Los TIPROFI no desemboca en una épica,
porque su lenguaje es la más de las veces imprevisible, se
mueve todo el tiempo, se desplaza, y esa movilidad es la que
confronta con el discurso de la clase política y el
periodismo, monolíticos en su cinismo, montados a una
retórica fosilizada, grandilocuente, denunciados en el poema
como "mascarada". Circulantes sin respaldo
moral.
3 – La
poética de la lata de duraznos
La crónica es el
discurso del testigo, del que estuvo ahí y vio y oyó.
La crónica no ofrece una verdad de estado, una Historia
Oficial, tampoco es la palabra "objetiva" del periodismo;
la crónica siempre es subjetiva, exhibe siempre el punto de
vista desde el cual está escrita, y al hacerlo también
señala que tanto el periodismo como el discurso oficial
están escritos desde un determinado punto de vista,
sólo que el valor de estos discursos, el poder que ejercen y
su existencia misma dependen de ocultar ese punto de vista y generar
un efecto de imparcialidad. La crónica denuncia esa
ocultación con su existencia, con sostener un
testimonio.
Hablamos del punto de
vista, y del imprevisible lenguaje de Los TIPROFI. Veamos entonces
cómo es que Groppa construye ese lenguaje. Retomemos la
triple entrada que creímos encontrar en el comienzo del
poema. Por un lado un voceador de feria, un vendedor callejero, por
otro un poeta artesano que ordena sus notas y reflexiona acerca de
cómo proceder con ellas y por último el cronista
testigo que al tiempo que fecha al pie abre el relato en
pretérito imperfecto como trayendo al presente un hecho del
pasado. La segunda y la terceras son figuras de un mismo poeta,
sólo que en circunstancias distintas: el que está en
la calle inmerso en los acontecimientos y el que en su lugar de
trabajo aplica su oficio a ese material; material que se resiste, de
ahí que su concreción como libro flote en un futuro
indeterminado y que exista una tensión entre ambas figuras.
La primera, el voceador, es claramente una voz prestada, la
intrusión de un personaje que trae el rumor de la
calle.
Ahora bien, en el andar
del poema estas figuras y sus voces, delimitadas con claridad en el
inicio, tenderán a veces a mezclarse, otras a fundirse, otras
a chocar con cierta violencia. Si en un momento se dice de los
gobernantes que tienen "sus entrañas amarillas de
muñecos de paja", en otro recibirán el mote de
"Hijos de Cuca", tomando prestada la expresión del
hit cuartetero de Pocho, la pantera. Y si en un verso el invierno se
derrama poéticamente, en el siguiente ese mismo invierno
tiene un sol abierto y desierto como una lata vacía de
duraznos en almíbar.
Pero Groppa no hace
antipoesía, tampoco parodia. Es el testigo que en medio de
los hechos apunta, escucha, ve, siente y presiente; es el poeta
abierto a una amplitud de registros y recursos que desestabilizan
cualquier expectativa de comodidad que nos pudiéramos formar
como lectores; y no lo hace buscando la pura sorpresa sino la
atención y la palabra justa para dar cuenta de una realidad
demasiado compleja, para nada unidimensional, que a él mismo
le lleva a preguntarse por qué llegamos a esto, por
qué la misma gente que hoy sufre y reclama mañana
vuelve a confiar en los mismos de siempre, por qué decir algo
de una manera y no de otra, por qué... En ese preguntarse, en
esa escritura que fecha y elabora, en esa multiplicidad, así
como también en sus enlaces con la historia el poeta
confía en restituir una palabra que pueda circular en la
comunidad sin ser un fraude.
Allí está
n: tribulaciones, a las que ya es costumbre anexionar madeja y
embozarlas con yertez, informularlas. Toparse en los
vestíbulos instiga a los amantes carroñeros que no
somos: tacitas para azúcar, socorro con los fardos y el
trastueque inaceptable del correo. Uno cree que se emancipa en su
diná mica de ramas e inadvierte los designios: el orá
culo es muy terco. Pero el torso está ahí expuesto
(burdamente soberano) y escalón por escalón va a
fraguarse entre los iris. Friccionan -casi nunca- mi codo y su
costado, pero cuando se da el hecho (a la vuelta de faenas) articula
algún contacto con su neutra urbanidad, los crímenes
de ayer y el tópico del clima, p.e. Aviado de este mapa de la
imaginación, recogerme a ver su nuca será mi obrar
más tenue. Cuestión de dispersar las nebulosas del
pitillo, que son ya su aureola.
Los anhelos que no han sido y
el vestido de percal
He vuelto (es un decir) a
Dean Street (fue circunvalació n, devenir de paquidermo). La
parada de autobús -palizada de meadero- con la misma palomina
e infamación, mas ausentes tu percal y el pigmeo de las
nieves, activas cosas nulas clamando por mi anuencia. Los vecinos
soportales ya no ceden por alisios sino ante oxidación
-minúsculas miserias que radican en la tráquea me
impiden explicarlo. Para darte dos ejemplos del fluir de tramontana:
se divulga apenas marzo pero mutan los abetos, requeríamos
ardillas, que los cardos prosperaran, y germinan sobredosis. Vuelvo
pues al meridiano en que discurre el cáliz: para poder
filiarlo a las mallas dilatadas de la
indeterminación.
Cuando se cure bien mi
herida
"que
se apague todo cólico y vuelvas al gusto de la
carne y la bebida"
Girri
Con máximo
mutismo una pera de cactácea resaltando en aspersión
(excedente del festín) y en la base del estómago las
anclas de la agrura revolviéndose la calcan. Combustionan
todavía los multíplices olores del sarao: contrito los
celebro, marco mil circunferencias y trasboco lo de ayer. Es que
leches y lejías y calidez de caldo reclama el terciopelo
sofocado del esófago: arácnidos lo escocen y vastas
vinagreras: infracciones que equivalen a un estigma. Todo en
órbitas erráticas, trayectorias se intersecan:
estrabismo, mientras tanto. Mantecas como un lago, pretérito
de etílicos: tracería y arpaduras de demonios en los
nervios. Hasta el aire más translúcido acida en un
día así.
Una tarde me fui hacia extraña
nación
Aturde un componente
(adultera el territorio) varios metros calle arriba. He aquí
el contraargumento: sea un cielo con mancillas como oscura parentela
e hilvanándose tenaz como un cardumen, ramas. A la mente le
repugna el contenido heterogéneo, presunción de que el
prodigio va alcanzando claridad. Aunque sé cómo
trenzar ambas manifestaciones: fraguar con todo y huesos
dimensión y escalofríos para tejer tapices,
extenderlos en alambres y ponerme a equilibrar respiración y
asfixia. Con buen método, asilándome (sin tacha la
simbiosis): así llego a la ciudad que parece una mucosa que
injertara a su volumen materia muy lejana. Así como el dolor,
que se ubica en zonas álgidas y desde allí se irradia
para inhabilitar.
Mientras fumo mi vida no consumo
Encallado me encuentro
como en casa. Flotando en nicotina (mariposa penitente explorando un
parapeto, frenesí y fascinación). Se enzarzan mis
falanges asistiendo a la barbilla, casi como si auguraran un
desplome. Jamá s abordo el suelo (tan fácil de
falsear: mis pies vulcanizados). Libé rrimos deslaves las
piernas, dan zancadas: compuestos gaseosos en combustió n muy
tenue. Pero yo fumando espero recibir vapor balsámico,
materia a transmutar de entre la inconcreció n. Una
víctima del plomo sin flujo de los días, colocados en
cuadrante sus flagelos.
Es la última farra de mi
vida
Supó n que lo aniquilan registros de
saudades, y que puede (con un disco) remediarlas (en cierto bar de
Brooklyn en pino de Oklahoma). Esferas como aquella mixtura la
ciudad, materia de un orate y extraví o. Y que ves có
mo resalta (el resorte que tú eres) contra el cielo raso
recto, por sus tonos intangibles; y que luego se rasura, solicita su
calzado, tantea las urdimbres y el radio de su miembro. Entonces
dale elipsis, describe su derrumbe. Habrá quien paute el
coá gulo que deje.
No
es necesario que, cuando tú pases, me digas
adiós
"Quando
ela passava aromática y normal" Cesario
Verde
Un nublado (y no
en plomo: plenamente carmesí) (y vuelto vecindad) en ese
tronco de mujer. El ojo lo divisa: al amparo de un molusco la
supereminencia, en el torno de la mente. Soy daltón
(qué datar): lo insondable viene en rojo, integrado con el
delta y el diagrama accidentado. Se cruzan los tejados -como si
fueran zarzas- hilvanando la ciudad, en tanto que ella urde, hacia
la pulpería, mi pasmo y regocijo; y ceso en ser persona. Boca
en Babia (y anatema de las formas) anunciándose a alumbrar su
negación.
Más que las novias que tuvo
Gardel
"Mujeres
fugací simas, rá fagas hacia el
deseo" J.
Guillén
Conviven en camada,
mansa a veces y las más ebullición. Desembocan de las
aguas y provocan el repliegue de mi existir debajo. Constantemente
exponen con roces numerarios esplendor al ondular: como un par de
planos simples que se interpenetraran para así reconocerse y
diferir. Bataola insostenible con dacrones, pelos sueltos: postulado
de libido disgregado en la inconsciencia. Y perro yo ventor,
viralatas, visceral, buscando en esa mole playa baja, en pos del
canon. Cientos cuerpos del delito que, tras ser interpelados
(mechón sobre los ojos, libros contra el costillar) impelen
caracoles hacia todo el confinante.
Se aleja y nos deja llorando
quimeras
Yo sólo expongo
el hecho: que allende la estación se han ido acumulando
algunos nimbos. Comienzan sus contornos a poblar las cavidades con
visajes descarnados. En el paso peatonal los dos sexagenarios
deliberan para andar y para no apagarse. Un pañuelo,
falanges: relajació n de un híbrido. Sólo el
cuerpo con más tela se degrada hasta el sollozo, la
mandíbula del otro masca un ácimo dicterio. Esquivando
sus zapatos, un gorrión de los silvestres accede a
picotearles la mudez. Del tren queda un baldío en que las
lagartijas manipulan las astillas de su
espectro.
Tu nombre me sabe a
yerba
Orificios en lo alto, y
amarillos, de su risa: vivero bullicioso (la luz es un fonema).
Quién ronda el manantial (flujograma de un cardumen), la
atractiva consistencia que podría dar un magma. El agente de
la acción remonta lentamente: la vía menos
diáfana de ver es desgarrar. La agrandará una higuera,
yo cumplo nueve años y el mismísimo esternón se
involucra en esta farsa. El veneno en su faena me está
desvalijando y -rauda- la montura festina con el musgo y con el
hormiguero sobre un reptil yacente. Además el calabazo, en un
pliegue de su talle: enhebrando las instancias de lo
arcano.
León
Félix Batistanació en Santo Domingo, en 1964. Vive
en New York desde 1986. Ha publicado 4 libros de poesía,
entre ellos CRÓNICO, que publicó Tsé-Tsé
en Buenos Aires en 2000. Con TORSOS TORRIDOS obtuvo una
mención especial en el último Concurso
Hispanoamericano de Poesía Diario de
Poesía/Vox
La convicción de
que el poema es una forma, lleva a observar con detenimiento las
posibilidades de sus aristas, la existencia de partes susceptibles
de ser manipuladas en esa distribución material que se le
otorga a las palabras. Y el primer aspecto a observar es que
aquí, los textos constituyen un dibujo, una imagen regular,
que contribuye a una estructura que abunda en lisuras, una
construcción a la que, en principio, no es fácil
asirse. La primera mirada nos muestra un rectángulo perfecto;
los huecos, los hoyos, las superficies horadadas deben buscarse en
el interior, en los pliegues del verso; allí está la
zona para asegurarse y no caer. Lo del exterior se percibe
rígido, pero lo interior fluye y muestra variaciones que vale
considerar.
Justamente, allí
adentro están las ondulaciones, no en el exterior liso y
regular, sino en el seno cargado de registros variados, de
vocabulario selecto, cuidado, que abunda en imágenes
llamativas que se asientan en la sonoridad de los vocablos:
"pretérito de etílicos"; donde alternan
diversas aperturas de lo sensorial :
"así llego a
la ciudad que parece una mucosa que injertara a su volumen materia
muy lejana"; para robustecerse en estridentes combinaciones de
sentidos:
"vivero bullicioso (la luz es un
fonema)" "la vía menos diáfana de ver es
desgarrar"
donde la vista ejerce un
papel vital, pero en vínculo permanente con las otras
posibilidades de percepción; por momentos, parece imposible
dejarla actuar sola, ¿será temor o
convicción?
Pero, junto
a estas alternativas, se puede ver ese contacto casi lateral que se
plantea con la música popular; "Es la última
farra de mi vida", "Más novias que las que tuvo
Gardel", "Mientras fumo mi vida no consumo", "Tu
nombre me sabe a yerba" son algunos de los títulos, por
lo tanto no están todavía en la zona del poema, sino
más próximos a la superficie plana de aquella primera
forma regular que se percibe, pero es un factor importante que da
nuevas sinuosidades, a aquello que parece tener la lisura de lo
selecto.
los he esperado una
semana el olor a sal a lo que crece en el agua varias veces
por día les he dado de beber en gotas los vi
asomar retorcerse al calor de la cocina converso de ellos con
mi hijo tengo algo que vive intensamente se ocupa sólo
de eso me demoro en atenderlos como una cenicienta que
divide miniaturas llevarlos a la mesa
exigirá separarlos de la semilla uno por
uno mientras ellos gozan del movimiento hacia arriba yo
espero me quedo mirándolos con un delantal
bordado con rosas amarillas inmóvil los
cuento están todos mañana los comemos pienso
en las mariposas bordar rosas es un trabajo lento de
detalles después me da pena usarlo mancharlo de
aceites mi marido llega con la lluvia me desata el
delantal después no sé de qué voy a
ocuparme comemos los brotes en la cama unos pocos bocados
que crujen estallan como esos caramelos con
efervescencia que comprábamos de
chicos
feng
shui
el
aburrimiento escribe caligramas diminutos en mi
espalda órdenes sobre papel de arroz obedezco juego
a vendarme los pies ahora camino haciendo equilibrio por los
bordes me he atravesado el pelo con espaditas hay mariposas
bordadas en la pared como no puedo rasgarme los ojos uso
máscaras tapé los espejos que devuelven la parte
de atrás flores de jazmín flotan en la
tetera y la casa está llena de ruido a lluvia sufro
para el emperador que se lleva una ciruela a la boca y
muere con el carozo atravesado en la
garganta
bancha
el murmullo del
té devuelve la noche una respiración un
movimiento en la casa el agua se torna oscura levemente
dulce apagar el fuego es levantarse caminar volver a mover
las manos todo lo que no es palabra un alfabeto de
maderas reposa al fondo me quemo la lengua castigo para el
poeta que morirá bajo el peso del elefante escribir
sobre el papel de las sombrillas en puntas de pie con la
transparencia de lo secreto la marca de limón que se
lee en el instante final justo antes de que llegue el
fuego
lecturas
pies descalzos la
humedad sube por los talones sauces de espaldas corvas entre
los nidos que se sostienen en el aire pesado mojado como si
fuera dulce hundirse entre los pliegues de la seda hasta
encontrar el río de abejas sombra que vuelve
silenciosa atravesando el calor un colibrí de lengua
exquisita enhebra el poema oculto entre las babas del
verano
albahacas
con un gesto te
sacás el anillo lo dejás sobre la
mesada después al patio al cantero del fondo a
buscarlas volvés como una novia pisándote los
trapos con flores las manos ocupadas las refrescás
bajo la canilla un sol que rueda se abre ahora tenés
los ojos pintados con espejitos los dedos llenos de
prohibiciones vas a dejar surcos el paladar que se inunda de
jugos tu casa marcada con una cruz
Laura
Forchetti reside en Coronel Dorrego donde coordina
Talleres Literarios ha participado de la Beca de producción
poética organizada por Vox con apoyo de la Fundación
Antorchas en el año 2001.
Manual
de cocina china: a punto semilla/ Lucía Bianco
Sobre los poemas de
Laura Forchetti
Parece
condición obligatoria en los manuales de cocina relatar las
partes del proceso que son invariables, establecer un método
detallando materiales necesarios y haciendo una descripción
de las tareas básicas ordenadas cronológicamente.
Pocas veces se incluyen consejos o secretos de la experiencia, y si
aparecen es solo en función al resultado: un manjar, por
supuesto. Pero para que el manjar sea posible, hay muchas otras
cuestiones importantes y difícilmente explicables, que van
desde el grado de hambre que se tenga hasta la relación
afectiva con lo que ingerimos: con quién compartimos la mesa,
quién lava los platos, etc.
Justamente esos detalles
del todo variables son los que hacen un momento único, ese
lateral más privado que exploran los poemas de Laura. Como en
las recetas, los poemas presentan actividades sucesivas en el
terreno de la cocina, pero no son mandatos, sino grupos de versos
que forman un instante especial en sí mismo, sucedido por
otro, y otro. Todas ocasiones al borde de pasar inadve