A los amigos de Videoclub del Mirador:
Les comunicamos que para el próximo miércoles 14
de noviembre, en Cinéfilo La Rueda Bar, está prevista la proyección de
"El arte de la seducción", del director
independiente Terry Zwigoff, responsable también de otros celebrados
títulos, como "Gosht World" y "Bad Santa". En el caso de "El arte de la
seducción", se trata de una producción del año 2006, en cuyo papel principal
se desempeña con gran esmero el joven actor Max Minghella, acompañado, entre
otros, por los consagrados intérpretes John Malkovich, Anjelica Huston y Jim
Broadbent. "El arte de la seducción" es una muy interesante película, en la que
Zwigoff reúne y amalgama con maestría elementos de la comedia romántica y del
cine policial, en una trama que se desarrolla en una escuela de arte ("Art
School Confidential" es su título original), aportando una mirada en torno al
sentido de la creación artístisca y su efecto en la vida de las personas. A
veces ameno, otras descarnado, por momentos incómodo y algo bizarro, siempre
atractivo, este filme de Terry Zwigoff (en rigor, todo su cine) nos entretiene y
nos inquieta al mismo tiempo, como si su lucidez nos provocara, a nosotros
espectadores, una sensación agridulce, como la vida.
La función tendrá lugar en Bv. San Juan 1020, a partir de las 21
horas.
EL ARTE DE LA SEDUCCIÓN
("Art School Confidential", EE.UU / 2006,
102')
Dirección: Terry Zwigoff
Intérpretes: Max Minghella, Sophia Myles, John
Malkovich, Jim Broadbent, Anjelica Huston, Matt Keeslar
Sinopsis
Jerome Platz es un adolescente con genuino talento para la
pintura. Guiado por su sueño de convertirse en el artista más importante del
mundo, a imagen y semejanza de su ídolo, Picasso, ingresa a una modesta escuela
de arte de la Costa Este de los Estados Unidos. Por desgracia para Jerome, el
arte y la belleza de sus retratos no son apreciados en una clase de arte donde
todo vale. Conoce a Audrey, modelo e hija de un conocido artista, y se enamora
de ella, para luego sufrir un desengaño, agravado por la frustación resultante
de sentirse en un medio hostil hacia él y sus creaciones. En este cuadro, Jerome
tendrá la oportunidad de tomar conciencia del peculiar nexo que une a la muerte
con la creación y al genio con la mediocridad.
Amarga sátira al negocio montado en torno a las escuelas
artísticas, este filme de Terry Zwigoff divierte y deprime en partes iguales.
Los que hayan estado en algún taller -de cualquier tipo- reirán a gritos. Guión
del historietista Daniel Clowes, que se basó en su traumática experiencia en la
escuela de arte.
Comentario
El norteamericano Terry Zwigoff se dio a conocer en el mundo
cinematográfico con el recordado documental Crumb (1994), producido por David
Lynch, acerca del famoso historietista underground. Luego llegaron las ácidas
ficciones Mundo de Fantasmas (Ghost World, 2001) y Un Santa no tan santo (Bad
Santa, 2003), dos de las mejores películas de lo que va de la década.
Precisamente en la línea de la primera, llega directo al video el cuarto y
ultimo largometraje del realizador, la excelente El arte de la seducción (Art
School Confidential, 2006), basada en un comic original de Daniel Clowes, aquí
actuando además como guionista (es conveniente recordar que Mundo de Fantasmas
también estaba basada en una obra suya).
La historia se centra en las aspiraciones artísticas de Jerome
Platz (Max Minghella), un adolescente que sueña con convertirse en el "próximo
Picasso". Escapando a la falta de apoyo familiar y a las nulas posibilidades
expresivas de los suburbios, el joven decide ingresar a una escuela de arte
polirubro con el fin de desarrollar y expandir su innegable talento para la
pintura. Allí se percatará que en el ambiente artístico reina la vacuidad, la
hipocresía, el narcisismo y la ridiculez. No solo tendrá que enfrentarse a
compañeros egoístas y pedantes, también se encontrará con profesores amargos y
frustrados, y hasta con un asesino en serie que elige a sus victimas entre los
estudiantes del establecimiento. Pero su mayor preocupación, en medio del
desosiego general, será conquistar a Audrey Baumgarten (Sophia Myles), una bella
modelo con la cual está obsesionado. En roles secundarios encontramos a
numerosos actores de renombre como John Malkovich, Anjelica Huston, Steve
Buscemi y Jim Broadbent.
El film combina magistralmente las tres vertientes que propone:
la comedia cínica y muy oscura (que implica la enumeración de la heterogénea
fauna de fracasados que frecuenta la escuela), el relato policial (todo lo
relacionado con el rapaz psicópata) y la veta romántica desencantada (la
distante relación entre Jerome y Audrey, marcada por los intentos por gustar de
él y la indecisión de ella). Aun así, sin lugar a dudas es el tono de comedia
dramática el que se impone, el cual termina marcando la concepción general y el
impulso irónico de toda la película.
Apoyado en la maravillosa labor de todo el elenco, Zwigoff
construye un sorprendente y logrado retrato de las delgadas líneas que separan
la vida cotidiana del arte más elevado y elitista. Tanto él como Clowes pintan
las miserias y bajezas de ambos mundos a través de los ojos de un joven que
trata desesperadamente de enamorar a su chica, consagrarse como vanguardia, y
sobrevivir a sus insoportables profesores y compañeros. Jerome intenta escapar
de su gris existencia familiar/ suburbial para ingresar de lleno al universo de
la pintura, pero en el trayecto descubre que debe reemplazar un martirio con
otro de distinto signo, uno tan aburrido y neutralizante como el anterior.
El director nos escupe en la cara que no somos más que un manojo
de tics, lugares comunes y frases hechas. Como verdaderos clichés con patas,
construimos nuestras vidas a partir de moldes prefijados que se insertan dentro
de realidades que juzgamos inmodificables e invariantes, socavando nuestra
propia libertad y limitando nuestro margen de maniobras. Ni siquiera el amado
séptimo arte se salva. El protagonista tiene por compañero de cuarto a un típico
imbécil yanqui que para colmo está estudiando cine. A la vez que fantasea con un
patético film de terror que narra las correrías del asesino que acecha la casa
de estudios, se dedica a suplicar a sus parientes por los fondos necesarios para
concretizar el proyecto.
El arte de la seducción funciona como una oda a los inadaptados,
a los inconformistas y (¿por qué no?) a los idealistas/ románticos. La defensa
final que hace el personaje de Minghella de lo que cree y de lo que quiere es un
buen ejemplo de las pretensiones revulsivas y cuestionadoras que movilizan a
Zwigoff y compañía. El realizador de 57 años se sostiene como uno de los pocos
autores verdaderamente críticos del "american way of life", redondeando aquí
otra imprescindible y muy valiosa obra sobre la desesperación que genera el
saberse alejado de los demás. La misantropía, la independencia, la valentía y el
afán movilizador de un film como este constituyen un bienvenido oasis en medio
de un desierto cinematográfico estadounidense que no deja de extenderse en
ningún momento.
Emiliano Fernández
Tomado de: http://www.cinefreaks.com.ar/arteseduccion.htm
VIDEOCLUB DEL MIRADOR
Ese otro cine, el que perdura
www.videoclubdelmirador.fullblog.com.ar