Edición de marzo
El día de mi cumpleaños número setenta y ocho quiero comenzarlo dejando a un
lado la colección de achaques que seguramente padeceré. Como aquél que se
descarga de un duro peso, tomaré mi dolor de espalda y lo dejaré arropado allí
entre los pliegues de las sábanas, esperándome en cama como la paciente mujer que
aguarda la llegada de su marido. Y junto a él colocaré también las reúmas que me
sabotearán las piernas, las telarañas que poblarán mi memoria y las posibles pero
seguras penas que arrastrará mi alma. En pocas palabras, deseo levantarme como el
joven que nunca habré dejado de ser, luciendo una gran sonrisa en el rostro y
portando el vigor de una locomotora.
Tal vez exagero. Mi cuerpo quizás no se encontrará a la altura de tales
ímpetus. Pero aún así me tumbaré en una hamaca, permitiré que el sol se me
estrelle en la arrugada cara, me deleitaré con una copa de tequila y brindaré a
los cuatro vientos, por la pura y sencilla razón de celebrar el delicioso
regocijo que ese día invadirá mis entrañas: el placer de estar vivo.
Entonces, a lo mejor, me daré el lujo de sentirme liviano y emprenderé por mero
gusto la tarea de flotar por los aires. Porque el acto de volar no es facultad
exclusiva de los ángeles, sino también de los viejos idealistas que, a pesar de
la edad, se niegan a llevar una vida estrictamente terrena. Así, contemplaré el
mar desde lo alto, esa mar tan ancha que exhala un perfume de rosas y sobre la
cual navega el buque del obispo, el mismo para quien Santiago Nasar se vistiera
de lino el día de su muerte. Y me internaré entre los platanales, más allá del
punto en el que un tal Buendía hallara el esqueleto de un galeón olvidado, para
descender más adelante y sentarme al amparo de la tarde en una mecedora, en medio
de un patio inundado de añoranza y de recuerdos. Vislumbraré en ese momento a un
anciano que saldrá de una habitación y me preguntará con voz mohosa: "¿Me ha
traído una carta?". A lo que yo no tendré más remedio que responder: "No,
Coronel, he venido con las manos vacías, pero con el corazón hinchado de alegría.
Estoy aquí para festejar que sigo vivo."
Y es que en mi cumpleaños número setenta y ocho deseo sentirme tan entero y tan
lúcido como "el Gabo" lo estuvo tan sólo hace unos días cuando cumplió esa misma
edad. García Márquez la pasó en Aracataca, rodeado de un ejército de amigos y
parientes armados todos con abrazos, rellenándose la panza con sancocho y
marinándose los riñones con rones colombianos.
¡Enhorabuena! Ojalá y estén por venir todavía muchos más de éstos. Yo me quedo
aquí celebrando la fecha de la única manera en que lo sé hacer: releyendo alguno
de sus libros. Y deseando vivir la vida de buena e intensa manera, así como "el
Gabo", para que el día en que cumpla setenta y ocho, tenga no sólo la oportunidad
de contarla, sino de seguirla viviendo.
Con este pequeño homenaje al gran escritor colombiano, damos inicio a la
edición de marzo de "Tiempos de Reflexión", cuyo contenido se reseña a
continuación:
"Elecciones: ¿y el Congreso qué?", por Héctor Castillo
Las campañas presidenciales han arrancado ya, y todo indica que no habrá
cambios importantes y que Andrés Manuel López Obrador será muy probablemente
nuestro próximo presidente.
"EU y el síndrome del azadón", por Salvador Ordaz
Con la aprobación de un impuesto que gravaría los envíos de dinero de
trabajadores indocumentados a México, dejaríamos de percibir aproximadamente mil
millones de dólares anuales.
"¿Quién mató a los mineros?", por Renato Consuegra
Los mató la ley y la burocracia. Y eso no por ser una ley muy antigua. La
última modificación tiene menos de un año: fue publicada en el Diario Oficial de
la Federación en el 2005.
"La libertad política y la libertad económica", por Godofredo Rivera
Debemos recordar que la libertad política por sí misma no trae consigo
bienestar a la población. Para que ello ocurra se necesita de la libertad
económica, la cual conduce al crecimiento económico.
"Por un desarrollo económico y social", por Víctor Manuel Barceló
Hace poco se llevó a cabo el Congreso del Colegio Nacional de Economistas. Este
evento se dedicó ahora a realizar una propuesta de política económica que
garantice el desarrollo sustentable.
"Cuba: tierra de mujeres guerreras", por Carlos M. Estefanía
Cuba es sin duda una tierra de bravas mujeres, y la mejor muestra de ello es la
importante participación femenina en la historia de la Isla, desde las guerras
independentistas hasta nuestros días.
"Cuba: Revisar nuevos y viejos temas", por Roberto Simeón
Hoy Cuba es una nación que se proyecta en la agonía de su realización. Es el
más hispánico de los pueblos ibéricos y el más comprometido históricamente con
toda Latinoamérica.
"Comprobado: Fidel Castro fue extra en Hollywood", por Aldo Rosado-Tuero
Existe la posibilidad de que Fidel Castro hubiese estado en Hollywood a
mediados de los años 40 del siglo pasado y de que hubiese trabajado como extra en
por lo menos un par de películas.
"El problema de las papeleras", por Cristián Frers
Dos de las más grandes y más contaminantes empresas papeleras del mundo,
convencieron al gobierno uruguayo para que abra sus puertas a la inversión más
grande de la historia del país.
"Amenazas ignoradas o un alto en el camino", por Salvador Ordaz
Algo insano se está gestando en el seno de nuestra sociedad; una sombra
amenazadora nos está cubriendo lenta pero inexorablemente: la pérdida de nuestro
potencial humano.
"La inseguridad y la ética", por Ernesto Partida
El problema de la inseguridad involucra muchos factores, pero esencialmente a
la ausencia de ética en la ciudadanía. Es un problema que no se resuelve
solamente con policías y pistolas.
"Es el tiempo", por Samuel Bedrich
Pasa el tiempo y comienzas a pintar canas. Quieres recordar los buenos momentos
de tu juventud todos los días, pero en realidad no estás viejo; a pesar de todo,
te sigues considerando joven.
"Disfrutar de la vida y cambiar de actitud", por Luis M. Aguilar
Cuando te encuentres ante trabajos difíciles y que no deseas hacer, siempre
tienes dentro de ti el poder de cambiar de actitud: busca el gozo de hacer de las
actividades mundanas, tareas inolvidables.
Estos son los textos que conforman la actual edición de nuestra revista
electrónica. Como siempre, les agradezco que visiten nuestra página, y los invito
a que continúen haciendo lo mismo en el tiempo venidero. En nombre del equipo que
hace posible esta publicación, les mando un saludo, deseándoles lo mejor para
este mes de marzo.
Marco Sakai
Editor