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Tiempos de Reflexión
Edición de enero
El as de espadas ha sido eliminado. En cuanto se dio a conocer la noticia, ésta
comenzó a dispersarse por doquier como un reguero de pólvora. No tardó ni un
cuarto de hora en alcanzar los oídos del recluta estadounidense Justin Johnson,
emplazado en un cuartel militar al sur de Bagdad. Tras enterarse, el joven
penetró de inmediato en el largo edificio de dormitorios y comenzó a registrar la
mochila que colgaba de su litera para finalmente extraer un desgastado mazo de
naipes. Examinó las cartas hasta dar con la citada, la apartó y salió corriendo
al patio sosteniéndola en lo alto para que todos sus compañeros la pudiesen
observar. Y ahí, entre risas y vítores, el as de espadas fue pisoteado en la
tierra por un puñado de soldados delirantes, escupido y finalmente quemado hasta
convertirse en cenizas.
Mientras tanto, el nombre de aquella figura que representaba el as de espadas,
de acuerdo con una baraja que en el 2003 fuera diseñada por el ejército
estadounidense y repartida entre la tropa para ayudar a identificar a las
personajes más buscados del gobierno iraquí, daba vueltas incansablemente al
planeta. A las pocas horas, la noticia fue nutrida por las imágenes captadas
furtivamente por un teléfono celular en las que aparecía un hombre de barba
entrecana ataviado con un pañuelo negro al cuello, con abrigo también negro sobre
camisa blanca y gesto serio aunque compungido. El video lo mostraba rodeado por
otros tres hombres encapuchados, a los que les hacía ademanes al parecer con el
objeto de que no se le cubriese la cabeza. Posteriormente se le condujo al
cadalso y se le colocó la cuerda mortal. El condenado comenzó a recitar en calma
algunos versículos del Corán, mientras se abría la trampa en la plataforma donde
estaba parado. Poco después, se veía su cuerpo meciéndose en el vacío y la
penumbra, al parecer con el cuello partido debido a la caída.
De esta manera el as de espadas dejó de existir. Dos días antes de su muerte,
una de sus cartas fue publicada en el sitio de Internet del partido Baath, en la
que urgía al pueblo iraquí a unirse, a no odiar a la gente de las naciones que
invadieron sus tierras sino a sus líderes, y que se sentía en paz ante dios. Más
tarde, pocas horas antes de la ejecución, tomó sus últimos alimentos,
consistentes en pollo y arroz acompañados por una taza de agua caliente endulzada
con miel, y se dedicó a rezar. En la madrugada fue extraído de su celda en el
Campo Justice en Kazimain, ofreciendo sólo una lánguida resistencia y a la seis
de la mañana del 30 de diciembre fue colgado, justo cuando los iraquíes
comenzaban a celebrar la fiesta de Eid ul-Adha, una de las festividades más
importantes del Islam.
Su cuerpo fue transportado por un helicóptero del ejército estadounidense hasta
la localidad de Tikrit, lugar que lo viera nacer hace sesenta y nueve años, y en
el que sería sepultado. Salam Hassan al-Nasseri, un hombre de mediana edad y
miembro del mismo clan que el as de espadas, observó el vehículo cruzar el
firmamento y de inmediato el corazón se le arrugó. De alguna manera intuía cuál
era el cargamento de la aeronave. Intentó apresurarse en llegar al lugar en donde
descansarían los restos de su antiguo líder, pero cuando lo hizo se percató que
una multitud ya se le había adelantado. Algunos disparaban ráfagas de metralla al
cielo y otros entonaban frases de venganza. La sangre le hervía al momento en que
un reportero norteamericano le pedía su opinión. "Fue un crimen la manera en que
lo mataron", balbuceó.
Así como existen quienes maldicen o reprueban la ejecución del as de espadas,
otros más la celebran y justifican. Pero lo que es un hecho incontrovertible es
que mientras duró su dictadura se llevaron a cabo hechos atroces en Irak.
Finalmente fue enjuiciado y castigado por el magnicidio de 148 personas en el
poblado de Dujail en 1982, tras un intento de asesinato en su contra. Pero muy
poco se habló de sus otros crímenes, tales como la sistemática erradicación de
miles de kurdos o el uso de armas químicas en la guerra con Irán. Tampoco se
mencionó demasiado sobre el apoyo que recibió en algún momento del gobierno de
los Estados Unidos, ya sea mediante la venta de armas o la ayuda financiera. Tal
parece que en este caso, existen igualmente ciertos detalles que algunos
preferirían mantener velados.
No obstante, la muerte del as de espadas tendrá muy poca relevancia en el
transcurrir de los hechos que azotan actualmente a esa nación. Irak se revuelve
en una guerra civil difícil de detener y la derrota del gobierno de Washington es
ya algo inminente. El anuncio que éste hiciera unos dos años atrás sobre la
construcción de un Nuevo Irak se ha convertido en únicamente una utopía en la
que ya nadie cree.
Lo cierto es que Saddam Hussein Abd al-Majid al-Tikriti, el as de espadas, o
bien, el "carnicero de Bagdad", como se le conocía, será sólo uno más de los
cuatro mil iraquíes que morirán en forma violenta este mes. ¿Cuántas víctimas más
sucumbirán antes de que finalice el conflicto? Esto nadie lo sabe, pero esperemos
que así como se castigó a este dictador por sus crímenes en contra de la
humanidad, se haga pagar algún día a los demás responsables de esta barbarie.
Con estas ideas damos inicio a la edición de enero de Tiempos de Reflexión,
cuyo contenido se detalla a continuación:
"Los privilegiados del presupuesto", por Godofredo Rivera
Nuevamente, da tristeza el pobre criterio técnico para asignar los recursos
escasos del contribuyente. Nuevamente, surgen los forcejeos para pelear por el
presupuesto público.
"Hacia un 2007 con miras al sur", por Víctor Manuel Barceló
El 2006 ha finalizado. Importantes y graves acontecimientos lo caracterizaron,
tanto en el ámbito mundial como en el mexicano, y tenemos que atender los mismos
problemas existentes en el 2000.
"Percepción de México en el mundo", por Salvador Ordaz
Los recientes acontecimientos políticos y el clima nacional marcado por la
violencia y la inseguridad que padecemos, están enviando una señal negativa al
mundo.
"El efecto mariposa o el síntoma de Pinocho y Birri", por Jesús Collins
Exaltar la mitomanía y corrupción de Pinochet es una grotesca desmesura o una
caricatura interesada de intelectuales alineados que mantienen a México estancado
y semidependiente.
"Cuba: Premisas a discutir, la Asamblea Constituyente", por Roberto Simeón
Debe iniciar el proceso de diálogo, consenso y reconciliación que ha de
culminar en una Asamblea Nacional Constituyente Soberana, a fin de la creación de
un moderno estado cubano.
"La presencia del negro en la Constitución colombiana", por Álvaro Mina Paz
Se esboza el problema de la invisibilidad jurídica que ha existido a lo largo
de la historia de Colombia en lo que respeta a la población negra y los avances
realizados para respetar sus derechos.
"Balance de año", por Samuel Bedrich
Los humanos estamos hechos de ciclos, aunque éstos sean a veces más arbitrarios
que la vida misma, pues dependen siempre de la cultura en que vivimos y de la
experiencia personal.
"El problema de las pilas", por Cristián Frers
El peligro que producen las pilas que se desechan es uno de los temas
prioritarios en la agenda de los ecologistas urbanos, ya que la pila es un
elemento que contiene diferentes metales.
"Por el año que viene...", por Salvador Ordaz
En el 2006 tuvimos tristezas y alegrías, pérdidas y ganancias, salud o
enfermedad, éxitos y fracasos, risas y llanto. Para algunos el saldo será
positivo y para otros no tanto.
Estos son los textos que conforman la primera edición del 2007 de esta
publicación electrónica. En nombre de todos los que hacen posible la misma, les
deseo a todos ustedes, nuestros lectores, un excelente año lleno de salud,
felicidad y éxitos.
Marco Sakai
Editor
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