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Tiempos de Reflexión
Edición de octubre
Usted ya ha escuchado hablar en extremo sobre Katrina, ¿pero sabe usted quién
es Catarina? No, no se trata de la misma señorita, aunque el vínculo que une a
ambos nombres es mucho más cercano de lo que se puede apreciar a simple vista.
Además del sencillo, aunque muy curioso hecho de diferenciarse por tan sólo un
par de letras, ambos se refieren a dos tormentas muy notables, las cuales serán
recordadas por largo tiempo.
De la primera, usted ya conoce prácticamente los detalles más relevantes, pues
casi la totalidad de los medios impresos y electrónicos de comunicación alrededor
del mundo se abocaron a cubrir la que se ha considerado como una de las peores
catástrofes naturales sufridas en los Estados Unidos de América. Sin embargo, la
gente sabe muy poco de Catarina, incluidos los científicos, para quienes esta
damisela sigue representando un profundo misterio.
Catarina, al igual que Katrina, nació en las templadas aguas ecuatoriales del
Océano Atlántico, sólo que ésta apareció casi un año y medio antes que su
devastadora prima. Como toda buena tormenta, al principio no era más que una mera
depresión tropical, la cual poco a poco iría ganando fuerzas. Hasta ahí la
historia era la de siempre; es decir, no se esperaba más de Catarina que lo
usual. Por tal motivo, los meteorólogos le prestaron únicamente la habitual
atención que uno de estos fenómenos requiere. Pero, para su sorpresa, Catarina se
comenzó a comportar de un modo extraño. Su trayectoria apuntaba hacia las costas
de Brasil, y la velocidad de sus vientos se incrementaba de forma alarmante. En
breve tiempo, Catarina fue cobrando tal ímpetu que pronto se transformó en un
huracán de categoría uno, y fue entonces cuando los pronosticadores del clima se
quedaron con las bocas abiertas.
¿A qué se debía el asombro de los expertos? La explicación es la siguiente:
Catarina se había convertido en el primer huracán en la historia en traspasar las
aguas del Atlántico Sur, azotando las costas del estado brasileño de Santa
Catarina, y tomando de ahí su nombre. Para los meteorólogos, esto constituía una
verdadera rareza, pues un evento así se consideraba imposible. La temperatura del
mar era demasiado baja como para permitir que una depresión tropical se
transfigurara en un huracán hacia el sur del Ecuador, y la diferencia de los
vientos entre las capas altas y bajas de la atmósfera constituía una barrera
natural ante estos fenómenos. No obstante, el hecho estaba ahí, ante sus ojos, y
las imágenes del satélite no mentían.
Ahora, casi un año y medio después, dos meteorólogos, el Dr. Alexandre Pezza y
el profesor Ian Simmonds, ambos de la Universidad de Melbourne, han hecho
públicas sus conclusiones al respecto. Los dos estudiosos coinciden en que el
proceso del calentamiento global es el culpable de que la frecuencia con que se
manifiestan los huracanes sea más corta, y de que incluso algunos de ellos logren
ingresar hasta zonas nunca antes pensadas. Los ejemplos son evidentes: Katrina y
Rita, ambos de categoría cinco en algún momento, aparecieron uno tras el otro,
originando destrozos considerables, mientras que Catarina constituye un
acontecimiento preocupante.
¿Fue Catarina un fenómeno aislado o se trata del primero de muchos otros que
vendrán a azotar el Atlántico Sur? Ni siquiera los científicos lo saben con
seguridad. No obstante, es un hecho que estamos experimentando un cambio
climático en el planeta y, de no hacer nada al respecto, los huracanes no sólo
serán más frecuentes, sino también más mortíferos. Las señales e indicios
abundan, por lo que es necesario que los gobiernos de los distintos países tomen
cartas en el asunto, y eviten caer en actitudes como la de la administración
Bush, la que se niega a firmar el Protocolo de Kyoto. De lo contrario, otras
Catarinas y Katrinas vendrán hasta nuestras casas, tocarán a nuestras puertas y,
sin esperar a que les abramos, arrasarán con todo lo que tengan a su alcance.
Entre Katrina y Catarina hay dos letras de diferencia, pero el mensaje que
traen consigo es el mismo. A partir de que sepamos interpretarlo, dependerá
nuestro futuro.
Con estas ideas damos inicio a la edición de octubre de la revista Tiempos de
Reflexión, cuyo contenido reseñamos a continuación:
"¿Necesitaremos a Supermán?", por Samuel Bedrich
Un helicóptero que desvía su curso sin decir agua va y termina impactado contra
la montaña, un tren que descarrila y detiene la circulación en la Ciudad de
México... ¡Urge que venga ya Supermán!
"Entre las patas de los bueyes", por Héctor Castillo Juárez
El autor presenta en exclusiva el primer capítulo de su libro del mismo título,
donde narra algunos de los aspectos de la vida política mexicana en los que, por
una u otra razón, le tocó participar.
"Helicopterazo y narcoguerra", por Renato Consuegra
El apresuramiento para dar a conocer las causas del accidente del helicóptero
en el que falleció el secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta,
genera grandes dudas entre los ciudadanos.
"Pemex: un veto con sabor a flojera", por Salvador Ordaz
Un cubetazo de agua helada recibieron los legisladores al conocer sobre el veto
presidencial al nuevo régimen fiscal de PEMEX. Según Fox, se dejaría sin dinero
al fisco, así como a los estados y municipios.
"Cinco años de gobierno y caos", por Salvador Ordaz
Las palabras en tono "totalmente palacio" del Quinto Informe de Gobierno
constituyen para miles de mexicanos la crónica anunciada del más de lo mismo que
hemos padecido durante todo el sexenio.
"Para recuperar el derecho y la razón", por Víctor Manuel Barceló
Ante la conflictiva vida política que vivimos, debemos buscar criterios y
premisas que nos ayuden a explicar por qué el país ha permitido que se
resquebraje su unidad y que nos hundamos en la sinrazón.
"Límites de la unilateralidad", por José Hamra Sassón
En los últimos días hemos sido testigos de una nueva escalada de violencia
entre israelíes y palestinos. Los errores y la falta de tacto ponen en evidencia
los límites de la salida israelí de Gaza.
"Cuba desde una perspectiva libertaria está en la red", por Carlos M.
Estefanía
Fue en 1998 cuando redactores de Cuba Nuestra se reunieron con un equipo del
Sindicato Anarquista Sueco, que se preparaba para viajar a nuestra isla, para
asesorarles sobre la dura realidad cubana.
"Las causas de la degradación del planeta", por Cristián Frers
El 60% de los servicios de los ecosistemas que hacen posible la vida en la
Tierra está siendo degradado o utilizado de manera no sostenible, afirma un
estudio elaborado por 1,300 expertos.
"Mexicanos contra mexicanos, ¿una mejor sociedad?", por Luis M. Aguilar
Los mexicanos, como parte del zoológico humano, somos paradójicos. Nos precede
una larga cadena de actitudes; signos, todos ellos, de una postura fatalista del
porqué de las cosas que nos suceden.
"Los periodistas que hablan al vacío", por Ernesto Partida Pedroza
En los tiempos del PRI, la libertad de expresión estaba sumamente acotada y los
medios de comunicación sufrían un extremo control. Sin embargo, el tiempo nos ha
desengañado de esa falsa ilusión.
"Samuel Bedrich recomienda Google Earth"
El sommelier de la web recomienda que se vaya de viaje: descargue este programa
y juegue con el mundo como si fuese el globo terráqueo de su biblioteca. Los 11
megas mejor empleados del mes.
De esta forma cierra la presente edición. Como responsable de la misma, y en
nombre de todos los que la hacen posible mediante su esfuerzo, les doy las
gracias por su atención. Espero verlos de nuevo el próximo mes en este espacio
dedicado al análisis y a la reflexión.
Marco Sakai Editor
Para consultar los textos que aquí se mencionan, visite nuestra revista
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