CHAN
CHAN
Fuente: Naya Org. Autor, Fotos
y Dibujos: Lizardo Tavera
Vino del mar, no se sabe de
dónde, en una flota de balsas, con toda su corte y guerreros, llegó a la costa
norte de lo que hoy es el Perú, en el valle de Moche y fundó un reino. Su nombre
era Tacaynamo y fue el primer soberano de Chan Chan, la ciudad más importante de
Chimú. Tubo un hijo llamado Guacricaur, y éste, uno al que llamó Ñancempinco.
Fueron diez los reyes de esta dinastía . El último, Minchancaman fue derrotado
por los Incas, quienes destruyeron la ciudad y dividieron al reino. Así cuenta
la leyenda de Tacaynamo, recogida en el documento "Historia Anónima" escrita en
1604 por algún cronista español, que narra la fundación de Chan Chan y del reino
de Chimor.
Vista Panorámica de
una de las ciudadelas de Chan Chan, al fondo el Océano
Pacífico.
Chan Chan se ubica en el valle
de Moche, frente al mar, a mitad de camino entre el balneario de Huanchaco y la
ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad en la costa norte
del Perú El sitio arqueológico cubre un área aproximada de 20 kilómetros
cuadrados. La zona central esta formada por un conjunto de 10 recintos
amurallados (llamados "ciudadelas") y otras pirámides solitarias. Este conjunto
central, cubre un área de 6 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto,
está formado por una multitud de pequeñas estructuras mal conservadas, veredas,
canales, murallas y cementerios.
Antecedentes
Desde fines del intermedio
temprano (600 d.C.), y comienzos del horizonte medio (700 d.C.) -fase Moche V-
en la costa norte del Perú, surgen nuevos modelos de ciudades, donde la
estructura principal no será únicamente una pirámide ceremonial, sino una gran
cantidad de cuartos y edificios cercados por grandes muros ("canchones"), que
acompañan a ésta como la parte más importante del asentamiento. Un ejemplo de
esto lo tenemos en las urbes Moche V de Pampa Grande, en el cercano valle de
Lambayeque y Galindo, en el mismo valle de Moche. Lejos de las diferencias
formales, en ambos, se pueden notar la importancia que tienen los grandes
recintos amurallados, que albergan edificios dedicados a funciones
administrativas, y por supuesto, ceremoniales. Otro ejemplo, lejano físicamente,
pero contemporáneo, son las ciudades de Cajamarquilla y Pachacamac en la Costa
Central (ambos, próximos a Lima).
Por su gran volumen y su
antiguo prestigio de haber sido la capital de un importante y rico reino, Chan
Chan ha estado presente en el interés de los viajeros e investigadores desde
hace siglos. Sin embargo, hay que hacer notar que las menciones y referencias de
este sitio en los documentos más antiguos, después de la conquista española, son
escasos, o se refieren a él como una ruina. Es por eso que se postula, que tras
la conquista Inca, Chan Chan (en un tiempo, rival del Cusco) fue saqueada y
destruida (aproximadamente en el año 1470) y cuando llegó Pizarro (1532) esta
ciudad era sólo un pálido reflejo de su viejo esplendor, habitado por pocas
personas de escaza importancia política y económica.
Durante la época del virreinato
(1532 - 1821) Chan Chan fue objeto de múltiples saqueos y destrucciones, pues
existía la creencia que entre sus muros y pirámides estaba escondido un gran
tesoro en piezas de oro y plata. Y aunque no hay datos oficiales que lo
respalden, existe la leyenda de que varias fortunas se originaron de esa manera.
Recién en el siglo XIX, con el renecer de las ciencias, esta ciudad fue
estudiada con interés académico, viajeros como Rivero, Tshudi, Hutchinson,
Middendorf y Bandelier la dibujaron, mapearon y describieron, preguntándose por
su origen y cómo habría sido la vida las personas que poblaron Chan Chan. El
siglo XX inaugura a la arqueología como ciencia, y los arqueólogos la hacen una
de las principales fuentes de conocimiento del pasado peruano. Destacan las
investigaciones de Bennet, Schaedel, Willey, Kosos, West, Mosley y Mackey.
Descripción
El núcleo de Chan Chan está
formado por 10 "ciudadelas", llamadas así por ser grandes recintos cercados
("canchones"), en cuyo interior albergan muchas estructuras menores, asemejando
pequeñas ciudades amuralladas, de los cuales 9 tienen muchas características
comunes. Vistos desde el norte y el sentido de las agujas del reloj han sido
bautizadas como Squier, Gran Chimú, Bandelier, Uhle, Chayhuac, Tschudi, Rivero,
Laberinto, Tello y Velarde. Los nombres derivan, en la mayoría de ellos, de
viajeros e investigadores que han fijado sus ojos y pensamientos en esta urbe
prehispánica. Como ejemplo del tamaño de estas estructuras, mencionaremos a la
ciudadela Rivero, que ocupa un área de 8,7 hectáreas, o Gran Chimú (la más
grande) con 22,1 hectáreas. Las demás, tienen un promedio de 14 hectáreas.
Croquis de Chan
Chan con la ubicación de sus principales sectores: ciudadelas, barrios
populares, arquitectura intermedia y chacras hundidas.
La forma como esta organizada
Chan Chan refleja que existió una fuerte estratificación, con clases sociales
distintas ocupando diferentes áreas y edificios propios a su condición
económica. Las ciudadelas, por ejemplo, están protegidas por altas murallas y
tienen un solo acceso, facilitando el control de los que ingresaban y
salían.
Además del área nuclear,
podemos distinguir en la organización de Chan Chan otras 2 zonas de importancia:
Al sur y oeste de las ciudadelas, conjuntos de construcciones menores,
aglutinadas, llamadas "barrios marginales" y "complejos arquitectónicos de
elite", finalmente, una serie de estructuras dispersas como depósitos, caminos,
pirámides, caminos, cementerios, acequias, huertos hundidos ("huachaques") y
diques.
Las ciudadelas, como ya se
dijo, son diez, y es de notar que, al menos nueve de ellas (salvo la llamada
Tello), compartan características formales, como:
Son áreas cercadas de forma
rectangular.
Tienen orientación norte / sur.
Están divididos en tres
sectores.
Es notable un alto grado de
planificación en su construcción.
Acceso principal ubicado al
norte.
Compartir una similar
zonificación al interior de las ciudadelas.
La presencia de plazas,
audiencias, depósitos, plataforma funeraria y pozos.
Al interior, su organización
está dada por 3 sectores: norte, central y sur. El sector norte es una plaza o
patio con banquetas (muros bajos que pueden ser usados para sentarse) en su
perímetro, con un acceso hacia el sur, al que se llega subiendo por una pequeña
rampa. Este acceso conduce a las "audiencias" y los depósitos. Esta llamadas
audiencias, son construcciones que vista desde arriba (vista en planta) tienen
forma de "U" y que debieron albergar a un funcionario o personaje ligado a las
más importantes funciones administrativas de la ciudad.
En el sector central se pueden
encontrar la mayor concentración de construcciones dedicadas al almacenamiento
de productos. Además se encuentra la "Plataforma Funeraria", pequeña pirámide
trunca de baja altura, al interior de la cuál estuvo enterrado el Señor
principal de cada una de las ciudadelas. La mayoría de estas plataformas fue
saqueada en los primeros años de la conquista española (1532), aunque es posible
que tal destrucción haya empezado antes, inmediatamente después de la conquista
Inca.
El sector sur, es en
apariencia, un cercado libre de construcciones, pero que, gracias a las
excavaciones arqueológicas, sabemos que allí existieron estructuras hechas en
materiales perecederos, que evidencias actividades domésticas. Esta zona, fue el
área de residencia, donde se ubicaron la cocina y los dormitorios. Seguramente
por eso, es aquí donde se ubica el pozo de agua que abasteció del líquido
elemento a todos los habitantes de la ciudadela.
Los Complejos Arquitectónicos
de Elite se ubican fuera de las ciudadelas. Son recintos construidos en adobe
con paredes y esquinas rectas (planto ortogonal), que se encuentran en una gran
variedad de formas y muy diferentes entre sí en cuanto al tamaño y calidad de
sus construcciones. Sin embargo, comparten una constante: repiten algunas
características propias de las ciudadelas, como son patios, audiencias,
depósitos, pozos de agua, orientación y distribución interna. Estos edificios no
sirvieron únicamente como residencias, sino, también a una vasta gama de
actividades relacionadas con la administración. Los habitantes de estos
complejos debieron realizar actividades semejantes o relacionadas con dueños de
las ciudadelas, aunque, con mucha menos importancia política y económica.
Se ha considerado a Chan Chan
como una ciudad compuesta sólo por edificios monumentales y grandes templos,
pero, se ha identificado una gran cantidad de viviendas de pobre construcción, a
manera de barrios marginales. John Topic es un arqueólogo norteamericano que
estudió estas estructuras, y llegó a la conclusión que estos barrios formaban
una sola clase social. Se ubican en la periferia de la ciudad (al sur y al
oeste). Difieren completamente, en cuanto a sus características, de las
ciudadelas y de los complejos arquitectónicos de élite. Son construcciones que
presentan una fuerte aglomeración y sin orden aparente o planificación.
Están hechos con muros de canto
rodado de 50 centímetros de alto, que sirven de base para paredes de quincha
(caña con barro), con techos del mismo material, soportados por horcones de
madera. Al interior se han descubierto evidencias de actividades domésticas,
como fogones, batanes y cerámica utilitaria. Pero ésta no fue la única ocupación
de sus moradores. También se dedicaron a la manufactura de textiles, madera,
orfebrería y platería. La evidencia en este sentido es tan importante, que se
puede afirmar que la mayor parte de la población de esos barrios se dedicó a
esas actividades.
El abastecimiento de agua en
Chan Chan se realizó a través de más de 140 pozos, donde el 60% estuvo en la
zona monumental (ciudadelas), y 12% en los barrios residenciales (de élite y
marginales), no obstante que allí moraba más del 90% de la población
total.
Arquitectura.
Para construir esta ciudad se
utilizaron materiales propios de la región. Las ciudadelas fueron construidas
usando muros de adobe sobre cimientos de piedra unidos con barro, más anchos en
la base y angostos en la cima.. Para construir pisos, rellenos de paredes,
rampas y plataformas, se emplearon adobes rotos, junto con tierra, piedras y
otros desechos. La madera se usó para hacer postes, columnas y dinteles. También
se usó la caña el carrizo y la estera. Los techos fueron confeccionados
entretejiendo atados de paja.
Uno de los detalles que más
admiran los actuales visitantes es la gran belleza, variedad y cantidad de muros
decorados con altorrelieves. Estos fueron hechos con moldes y decoraron las
paredes de patios, audiencias y corredores, al interior de las ciudadelas. Los
motivos decorativos más comunes fueron las combinaciones geométricas, pero
también son comunes las representaciones de peces y aves.
Friso en Chan Chan.
Diseño escalonado de peces con aves en el zócalo.
Para el arqueólogo Kolata, Chan
Chan no se construyó en un solo momento, y en base al estudio de los adobe
propone 3 momentos en la historia urbana de esta ciudad. La etapa uno,
correspondería al núcleo original, formado por las ciudadelas Uhle y Chayhuac.
Posteriormente creció hacia el oeste , con Tello y Laberinto, esta última, la
primera en usar la división tripartita de su espacio interior. En la etapa dos
se construyen Gran Chimú y las edificaciones de los sectores norte y oeste. La
etapa 3 esta marcada por la construcción de las 5 ciudadelas restantes.
Para saber más.
BONAVIA, Duccio, 1991. Peru,
Hombre e Historia (Tomo I) De los Orígenes al siglo XV. Edubanco. Lima.
RAVINES, Rogger. 1980. Chan
Chan, Metrópoli Chimú. Instituto de Estudios Peruanos / ITINTEC. [compilación].
Lima.
ROWE, Jhon H. 1970; "El Reino
de Chimor", en 100 años de Arqueología en el Perú. Instituto de Estudios
Peruanos / Petróleos del Perú. [R. Ravines, compilador].
Coordinador General y Moderador de
las Listas de Correo de: TERRAE
ANTIQVAE
* Portal de Arqueología,
historia y patrimonio de los pueblos del Mediterráneo.
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