Inicio > Mis eListas > redluz > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 358 al 387 
AsuntoAutor
Reskarendaya / Bol Ricardo
Crystal Communique Ricardo
Relaciones Triangu Ricardo
Nuestro Mas Profun Ricardo
Siguiente Protesta Ricardo
Quetzalcoatl y la Ricardo
La Mision Humana D Ricardo
MISCELANEA REDLUZ Ricardo
El Vinculo / Juan Ricardo
Invitacion a la Al Ricardo
Que es el Desperta Ricardo
Entrevista a Jorge Ricardo
Como acabar con la Ricardo
El despertar del n Ricardo
Meditacion Focal # Ricardo
RECURSOS ANAHUAK Y Ricardo
Curso para Terapeu Ricardo
Banco para los Pob Ricardo
Za MaTa Pak / Los Ricardo
Los Angeles / Ilus Ricardo
Los Sintomas vs. Ricardo
Sigue la Campaña / Ricardo
Olimpiadas / Oport Ricardo
Dia de la Tierra 2 Ricardo
Liderazgo Espiritu Ricardo
ojo-Formacion Inte Ricardo
Los Derechos de lo Ricardo
Carta de la Tierra Ricardo
ojo-Has Llegado a Ricardo
Taller La Flor de Ricardo
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Red Iberoamericana de Luz
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 370     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:Entrevista a Jorge Berroa / Koldo Aldai
Fecha:Sabado, 23 de Septiembre, 2000  23:41:00 (-0600)
Autor:Ricardo Ocampo <anahuak @.............mx>

 
----------  
From: "Planeta Gaia" <planetagaia@...> 
Date: Fri, 22 Sep 2000 23:55:56 +0200 
 
Zubielki  19 de Septiembre de 2000 
 
Ya ven, hermanos, pues  cundió la estancia por sus tierras. Marchando la 
entrevista a todo un pedazo de hombre, os va la conversación que  mantuve 
con este gran ser que me presentó  Antonio Velasco Piña.. Dios  mediante, 
estas líneas  verán la luz  en el número de Octubre de la revista Más Allá. 
Gran abrazo : Koldo 
 
******* 
 
Jorge Berroa, antena  de ilustres personajes 
 
A primera vista, de no ser por la gran cantidad de gente que se ha visto 
beneficiada con los consejos que trasmite este medium y la discreción con la 
que asume sus facultades extrasensoriales, pudiera parecer todo una broma 
muy bien tramada. Tiene grandes contactos al "otro lado del velo", pero se 
cuida mucho de alardear de ello. Son "amigos" con los que conversa con una 
naturalidad que difícilmente se puede interpretar como de facultad 
imaginativa. Los contenidos que le trasmiten tampoco tienen desperdicio. Por 
él dicen hablar Gandhi, Beethoven, Leonardo da Vinci, Dante, Nostradamus y 
Homero entre otros. Sin embargo lo último que parece importarle a Jorge 
Berroa es si su testimonio cobra crédito. No es su "chamba" (trabajo). 
 
Este músico cubano está persuadido de que sus "amigos" se los ha ganado a 
pulso. La clave dice encontrarse en su vocación de servicio. Insiste en que 
nada retiene para él, que todo lo da. Ante una actitud de entrega al 
prójimo, considera que esas "privilegiadas amistades" le vienen por 
añadidura. No se esforzó en buscarlas. El medium ha cosechado también otras 
"amistades" de "carne y hueso" a lo largo de los nueve años que lleva en 
México. Entre ellas se encuentra la renombrada escritora Laura Esquivel. La 
autora de "Como agua para chocolate", al igual que otros, comenzó viéndole 
como a un chiflado, eso sí cubano y por lo tanto simpático. Sin embargo, 
vencidas las iniciales y forzosas desconfianzas, acabó dándole crédito y 
acudiendo a él en búsqueda de respuestas. Jorge, nos recibe en su casa, en 
el corazón de la capital mexicana, de esa macro-urbe que a su llegada de 
Cuba le dolía en exceso, pero en la que ahora se encuentra a sus anchas. Ya 
no padece el sufrimiento ajeno, pues aprovecha cualquier oportunidad de 
contacto humano, para transmutar el dolor. Así es como ha acumulado una 
lista de más de quinientas personas que acuden periódicamente a él en busca 
de orientación. El no rechaza a nadie. Desde "arriba" no se lo permiten. 
Pocos muebles se distribuyen por su amplia pero sencilla casa. Los justos 
para un hombre que se siente de paso, pues su variante rumbo lo marca el 
lugar donde más le necesitan. Lo poco que alberga en su piso, se lo han 
regalado.. Muestra orgulloso una "computadora" de última generación, también 
donada, con la que pronto espera echar también "ciber-cables" a los más 
necesitados. Estuvimos juntos toda una entretenida tarde. Nos acompañaba 
Antonio Velasco Piña (ver Más Allá nº 125), historiador y cronista del 
México profundo, que acaba de escribir un libro sobre Jorge, bajo el título 
"Hombres que quieren ser". Tal como reza en su prólogo Laura Esquivel, el 
libro está dirigido "a aquellos que pueden aceptar que en este universo todo 
vibra, la luz, el sonido, los astros, las piedras y que existen seres como 
Berroa que son capaces de captar y transformar esas vibraciones en voces que 
trabajan para lograr el bienestar y el provecho de todos los seres humanos". 
 
La entrevista resulta tan larga, como amena y desordenada. En realidad Jorge 
ni siquiera la considera como tal. No concibe la fragmentación del tiempo, 
mucho menos la trascendencia de un instante por encima de otro. La tarde es 
en realidad un precioso espacio de encuentro en el que se entremezclan 
intercambio de vivencias, terapias personales a propuesta del propio 
terapeuta, relajada conversación, así como confesiones más "trascendentes". 
Pronto se manifiesta el preludiado y consabido desconcierto. Ignoraba en 
realidad a quien estaba entrevistando, quien se pronunciaba por la boca de 
Jorge. Éste tampoco se esforzaba en aclararlo. A lo sumo en algún momento 
indicaba: "Va hablar Gandhi...", "Ahora va entrar Homero...", "El del chiste 
es Antonio...", "Ahora soy yo que te responde". No se apercibía en él un 
deseo de marear a nadie, más bien manifestaba vivir tan peculiar compañía 
con sorprendente normalidad. Nunca variaba el tono de voz, ni realizaba 
ningún gesto extraño. Apenas se detenía un instante y fruncía el ceño con 
actitud pensativa cuando cambiaba de "interlocutor". Tuve que preguntarle 
por cómo se sentía en medio de ese constante gallinero.. Me aseguró que no 
había tanto jaleo, que se encuentra a gusto junto a tan preclaros "amigos". 
Además "ellos" parecen guardar un exquisito orden y saber perfectamente 
quien ha de "tomar la palabra" en función del tema en cuestión. En realidad, 
ni siquiera esas grandes figuras históricas en boca de Jorge Berroa se 
esfuerzan por aparentar serlo. No se identifican con esos nombres. En su 
día, en una etapa concreta de la historia debieron de fungir como los 
prohombres que conocemos, pero ellos afirman no tener nombre, por lo menos 
no esos, aunque a nosotros nos puedan servir para identificarlos. 
 
Armónico gallinero  
 
¿Qué has hecho para ganarte tan buenos "amigos" en el más allá? ¿Que méritos 
has cosechado? Dedicarme catorce horas de cada día a los demás. Cuando 
manifiestas amor, éste se te devuelve. Hay un trato que yo acepté hace ya 
unos años: "Todo para el prójimo". "Ellos" me insistían: "No pienses en ti. 
Simplemente entrégate. En lo que sea, entrégate sin esperar nada. La 
respuesta te vendrá multiplicada". 
 
¿Cómo se aclara Jorge entre semejante gallinero de voces? No hay discusión 
entre ellos. Es como si se miraran entre sí y según el tipo de pregunta, al 
instante saben quien tiene que hablar. Se hallan juntos porque están en una 
frase de aprendizaje, con Gandhi como maestro, acerca de la condición 
humana. El día en que hayan tomado todas las lecciones se separarán. 
 
¿Qué forma adoptan para acercarse a ti? He hecho diversas pruebas con 
videntes para contrastar mis percepciones.. Son nubes de colores, aunque 
éstas pueden ir variando de acuerdo a la conversación. Antonio a veces se 
pone marino oscuro, grisŠ Ocurre, por ejemplo, que si me concentro mucho en 
su nube, termino por reírme sin saber porqué. El es el cómico del grupo. Sin 
quererlo produce chiste. Otros van de blanco y absolutamente todos emanan 
cualidades positivas. Fijas la atención en ellos, en su nube y cada cual, 
con sus propios matices, emanan una gran sensación de paz y alegría. Da 
Vinci por ejemplo siempre me está sugiriendo ideas locas. No lo puede 
evitar. Gandhi me trasmite que todo está bien, todo es correcto. Todo ello 
me llega vía sensación, no vía pensamiento. Si se acerca Dante por ejemplo, 
no puede dejar de redondear poéticamente todo lo que dice. Una vez le 
pregunté : "¿Qué es lo que te pasa a ti que tienes que sacar poema a todo? 
Yo era así a todas horas, me respondió, no lo puedo remediar". Antonio, por 
su parte, me confiesa riéndose de sí mismo: "En este grupo el menos famoso 
soy yo: el negrito desgraciado" 
 
¿Cómo retorna Jorge a la realidad terrena? Llega un momento en que sientes 
como un click, como un reajuste a la fisicalidad. Significa que ya he 
aterrizado. 
 
¿Cómo se urdió esa confabulación? Las personas como yo que están en la 
última etapa de su encarnaciones en la tierra tienen derecho de accesar a 
sus conocimientos y contactos anteriores. El primero que llegó fue Da Vinci 
a los ocho años, aunque yo no sabía de quien se trataba en realidad. 
Beethoven es el ángel principal. El tiene el deber de mover todo en función 
de los objetivos que yo debo de cumplir en mi estancia en la tierra. Es mi 
guía o protector. Ante toda decisión de importancia he de remitirme a él 
para constatar si me ayudará en mi desarrollo. También llegó Antonio y me 
dijo: "Yo soy tu amigo". "A ver, le respondí, me habrás de demostrar en que 
me vas a ayudar". Su respuesta fue rotunda: "Se nos olvidó otro tipo de 
conceptos que no sea el de ayudar". En verdad que ha dado sobradas muestras 
de amistad. Poco a poco fue llegando el resto. 
 
¿El "contacto" ya se había fijado , pues, con anterioridad? Por lo que me 
han dado a conocer, yo ya lo había establecido. Ello no quita para que, una 
vez encarnado en la tierra, olvide totalmente la conciencia de ese pacto. 
 
Fue, pues, Jorge un alumno aventajado Al principio te resistes a querer al 
patrón, al jefe, al mandatarioŠ Todas tus normas, costumbres y códigos más 
conscientes te indican que el mundo está dividido entre mal y bien. Actúas 
movido por una inercia establecida, ya sea de atracción o de rechazo. Sin 
embargo, es preciso entender que absolutamente todo, por doloroso que nos 
pueda resultar, tiene su sentido dentro de una visión más amplia, cósmica, 
que a nosotros se nos escapa. 
 
"¡Qué bueno lo que me está pasando!" ¿En que te han ayudado tus "amigos"? Te 
pondré un ejemplo. Gandhi me había animado a repetir una y otra vez, 
ocurriera, lo que me ocurriera: "Que bueno lo que me está pasando". En esas, 
me robaron el "carro" (coche). Gandhi seguía con sus discursos y yo mismo le 
tenía que callar, pues me había empeñado con la frase asignada: "Que bueno 
lo que me está pasando". Al cabo de quince días el carro apareció. Tan sólo 
tuve que dar a la policía 30 pesos por él. Puro milagro. 
 
¿Que explicación te dieron al respecto? Gandhi se me acercó con un 
desconocido que venía a darme razones de lo sucedido. "¿Quién está ahí que 
no lo conozco?, le lancé. Es el maestro Einstein, que le va explicar desde 
el punto de vista físico-químico por qué su carro apareció, me respondió". 
"Para eso trajiste a Einstein, le insistió Jorge. Sí, pues él si sabe de 
estas cuestiones , concluyó Gandhi". 
 
¿Qué le contó Einstein? Con su tremenda sabiduría me compartió lo siguiente: 
"Toda la realidad conocida se desarrolla en un triángulo isósceles. Vds. 
están aquí abajo donde la densidad es mayor y las vibraciones son más 
lentas. Las vibraciones tienden afinarse hasta la cúspide donde está la 
divinidad. Vd. asciende de nivel por ejemplo, cuando desde el plano denso 
repite: Œ¡Qué bueno lo que me está pasando!¹. Esa frase encarna un nivel de 
generosidad que no se corresponde al nivel donde Vd. vive físicamente. Está 
en un nivel superior, sin llegar a la divinidad, por supuesto. Todo lo que 
Vds. piensan busca su plano real-etéreo de vibración y desde ahí, por mucho 
que aún les cueste creerlo aquí en la tierra, incide en la propia realidad. 
En este caso, sus elevadas formulaciones repercutían en los ladrones. Les 
estaba deseando un gran bien y ello comporta su recompensa. Toda energía, 
toda vibración que sea más leve que los patrones de pensamiento donde está 
incidiendo, va a transformarlos. En ese caso se ennoblecieron los 
pensamientos de los ladrones. La vida es un movimiento constante de lo denso 
a lo menos denso. Hay un proceso de permanente atracción". 
 
Para reforzar las explicaciones de Einstein interviene Gandhi. "Vd. sabe 
como liberé la India. Con una visión que alcancé en cinco minutos. Yo estaba 
sentado bajo un manzano, descansando de mis correrías entre los pueblos. 
Acababa de despertar de una siesta y me llegó un pensamiento que decía: ŒLa 
fuerza más transformadora es el amor. ¡Gandhi! Has de tener paciencia, pues 
no esperes que te entiendan¹. Lo percibí tan claro, que me impliqué 
decididamente en la lucha no-violenta. Con una pistola, te podrán obligar a 
que camines, pero nunca convencer. La convicción llega haciendo ver con amor 
la verdad que todos encierran en su interior. ŒYo no odio a los ingleses, 
simplemente la labor que hacen en la India no es equilibrada. Quiero que se 
vayan, en primer lugar por su propio bien¹ decía y nadie me entendía". 
 
Gandhi le confiesa a Jorge que en vida sólo once personas comprendieron la 
síntesis de lo que pretendía transmitir: "El amor es la fuerza 
inconmensurable que todo lo une". Jorge añade un ejemplo concreto de 
aplicación de esta máxima: Si confiamos en que nuestro trabajo mental de 
servicio para con la humanidad es positivo, ese trabajo, sin lugar a dudas, 
va a funcionar. Si no estamos realmente persuadidos de su eficacia, no podrá 
prosperar de ninguna forma. Uno es lo que crea que es. El hombre con su 
pensamiento convencido puede ser lo que realmente desea. Mi enemigo puede 
abrigar pensamientos densos, pero si los míos son más livianos y elevados, 
acabará tarde o temprano por acercárseme. Si yo permanezco firme en mi 
equilibrio y firmeza, este adversario podrá ser más fuerte físicamente, pero 
a la postre, se avendrá a mi vibración , buscará armonizarse conmigo. 
 
Media entonces Antonio reforzando las tesis gandhianas "La intención firme 
crea la realidad. Aunque haya momentos de desesperación, retorna siempre a 
la intención original. Entonces tienes garantizados tus objetivos. En mi 
anterior vida física el sentirme bien en medio de la esclavitud me permitió 
sobrevivir. En esa paz interna pude encontrar la clave absolutamente 
liberadora del perdón". 
 
¿Por lo que cuentas, parece muy ameno el mundo del más allá? La muerte no es 
más que la manifestación de la necesidad de seguir un proceso. El mundo del 
más allá es igual que éste, pero inverso. No valen las interpretaciones y 
proyecciones que nos hemos hecho. 
 
Jorge advierte que Nostradamus desea "participar". "Le atiendo respondiendo 
al llamado de Gandhi. A propósito de mi nombre, da igual que yo sea o no 
Nostradamus. Este apelativo es sólo una forma de recordar las experiencias 
que tuve cuando Œejercí¹ como tal. En realidad, me obligo a mí mismo a tomar 
algunas características de Nostradamus, pero yo no me llamo así. Nosotros no 
necesitamos de identificación o bautizo. Eso ya carece de sentido. Entrando 
en materia, no es fácil atender a su respuesta, transmitir a través de 
palabras profundas verdades. El pensamiento es una calidad de corriente 
electromagnética, no es siempre un conducto por el que pueda regresar la 
respuesta. El sentimiento, sin embargo, alberga una mayor veracidad. Dicen 
los lingüistas que solo el 15% de la comunicación humana se desarrolla a 
través de la palabra. Es por ello que cuando queremos comunicarnos con Vds., 
nos resulta a veces más sencillo hacerlo a través de los sueños". 
 
Nostradamus se remonta entonces a la época en la que ejercía de médico y nos 
explica que aprendía mucho más del azufre ingiriéndolo que investigando 
científicamente su peso, características, transformacionesŠ "La 
investigación racional es necesariamente limitante. Su aprendizaje no es tan 
cósmico, tan polifacético. No debemos olvidar que la verdad tiene también 
color, sabor, volumen...", abunda el famoso profeta. 
 
"Šsíguela queriendo" 
 
Don Antonio se comunicaba en Cuba a menudo con esos seres que consideramos 
inanimados. ¿Cuál sería el lenguaje de las piedras? (Habla Antonio) "Todo 
ser viviente, llamado por Vds. no viviente, está dotado de un sistema de 
recepción y reacción; recibe y entrega energía. La piedra por ejemplo les 
viene a decir: 'Ayúdenme, quiero expandirme' Con ello quiere expresarles que 
aspira a sentirse mejor y unificarse con el todo". 
 
¿Y el de las montañas? "Digamos que las montañas son almas puras, son niñas 
todavía. Si Vd. va una montaña y le habla con simpleza y cariño: 'Hola, ¿qué 
tal estás?, hasta ti me he llegadoŠ', va a sentir días enteros de ternuraŠ 
Es como el contacto con un bebé que anima a cualquiera a tratarlo con 
cariño". 
 
¿Cómo hablarían las plantas? "Las plantas son de una psiquis muy sensible. 
Les comparten el conocimiento de cómo se creo su mundo. El orégano, por 
poner sólo un ejemplo, cuando lo ingieren en una u otra forma, reciben la 
aflicción por su falta de salud y se prepara para sanarles. Las plantas 
absorben sus preocupaciones hasta el punto de que si se hallan cercanas 
pueden llegar a morir". 
 
¿Para Jorge tiene que ser mucho más interesantes las "pláticas" con Einstein 
y Gandhi que con los seres humanos? Diferentes. Gandhi me dijo hace cinco 
años que aguardaba el momento en que todos me empezarían a llamar loco. Creo 
que esa etapa ya ha llegado. 
 
Suena varias veces el teléfono en la habitación en la que nos hallamos. 
Jorge afirma tener a 525 personas en su directorio telefónico. 
Constantemente recurren a él en busca de alivio para sus problemas. Pese a 
tanta comunicación el afirma "vivir la soledad del ser sensible". ¿Qué les 
dice Jorge a ese medio millar de personas que llaman a su puerta? Que la 
espiritualidad no está para arriba, sino que la encontramos en cualquier 
momento. A veces las cosas más espirituales las afrontamos en el quehacer 
diario. Hace poco se me acercó un hombre destrozado que me confesó. "Mañana 
se casa con otro hombre mi verdadero amor". Le invité a que proyectara hacia 
ella todo lo mejor: "Deséala que se sienta bien en cualquier situación". Al 
elevar tus pensamientos y repetir su formulación, esos mismos pensamientos 
desde su nuevo nivel vibratorio inciden sobre la persona dolida y fabrican 
otro estado". "Si te dice que no, síguela queriendo. Y si te vuelve a decir 
que no, entonces síguela queriendo".. Esta fórmula la repito con muchos de 
los que me llegan con dolores semejantes a cuestas. 
 
Jorge nos invita a escalar elevadas cumbres en la superación personal. Un 
alto grado de espiritualidad implica poder afirmar: "Estoy dispuesto a todo 
lo que pase. A mí lo que me suceda es lo que me conviene." El que se adecua 
a esa actitud está en posición real de conectarse con cualquier 
conocimiento. Acepta lo que te pasa. Que te empujo un viandante y te quitó 
tu perfume francés..., ponte contento con la peste que te dejó el siguiente 
empujón. No te preocupes por ello. Si te ensuciaron el traje, no te aflijas 
tampoco. A cada cosa que te ocurra, le puedes dar la vuelta y poner un final 
más feliz. Interioriza la máxima: "Si estoy dentro de mí, ya no me 
preocupo". Tan sólo se trata de conectarse con una línea superior de 
comunicación. 
 
¿Qué tan lejos está la humanidad del: "Síguela queriendo"? Ahora contesta 
otro. Se trata de un ser superior que guía a Gandhi. No tiene forma, dice 
que se le manifiesta también como una nube. "Hay tres signos que marcarán el 
inicio de una nueva era de mayor paz y amor en la tierra, todo un ciclo de 
mayor grado evolutivo: el día en que se encienda el fuego simultáneamente en 
tres volcanes diferentes, el día en que el ser humano comprenda la gran 
influencia de la respiración y la alimentación en sus formas de pensamiento 
y el día en que también descubra que es tan poderoso como eso que Vds. llama 
Dios". 
 
Buenos augurios, pues, para el futuro. Einstein insiste en que en el futuro 
lo desconocido en la tierra se va a desentrañar, en buena medida, gracias a 
la colaboración entre físicos, químicos y espiritualistas. "Se comprenderá 
que, por ejemplo, tanto la tristeza como la alegría no son sino simples 
combinaciones químicas. Hay varias formas de crear esa química apropiada. 
Una de ellas, la más sencilla, es la creación del pensamiento apropiado. El 
pensamiento no es más que un catalizador que desata estados químicos 
diferentes. Si escoges la frase apropiada, la fórmula creativa precisa y la 
repites como si fueran dosis medicinales, tú mismo te vas a transformar. La 
repetición abre canales insospechados. El hombre es tremendamente creativo 
en base a su propio pensamiento". 
 
"Todo se transforma" ¿No te exigen "los amigos" una disciplina en exceso 
espartana? Hay un compromiso profundo de ayudar a quien aparece, por encima 
del cansancio físico, por encima del "no me apetece". No me puedo siquiera 
permitir el rechazar a una persona que pudiera caerme "gorda". "Las puertas 
se abren para todo el mundo" me dictan desde arriba. Para ejercitarme ya me 
han solido enviar personas "difíciles". 
 
¿Cómo se encuentra Jorge cuando salta a tierra, cuando deja sus mundos 
espirituales y sale a la calle? Antes lo pasaba fatal. A la mañana, por 
ejemplo en el metro absorbía las preocupaciones de toda la gente al ir a 
trabajar, hasta tal punto que me tenía que bajar en la siguiente parada, sin 
aguardar a mi destino. Con los pacientes me ocurría otro tanto. Cargaba con 
sus propios males. Vivía por ejemplo insomnios que no eran míosŠ Gandhi me 
interpeló así entonces: "Oiga niño, desde ahora la frase a repetir es: todo 
se transforma'". Son tareas que me da. Yo no le cuestiono, obedezco. Ahora 
entro en esos mismos lugares cerrados donde la percepción de los 
pensamientos ajenos es más evidente, pero ya no me afectan negativamente. 
Según me van llegando, voy afirmando: "Esto se cambia, esto se cambiaŠ" 
Ahora sé que todos esos pensamientos son transitorios y que los humanos 
avanzan hacia un nivel superior de conciencia, aunque no se percaten de 
ello. Hoy es el día en que puedo subir al metro sin necesidad de bajarme en 
la siguiente parada. 
 
Así dicho parece muy sencillo Para Gandhi la clave es alcanzar el no-tiempo: 
poder vivir a la vez en el pasado, en el presente y en el futuro, es decir 
cuando esos problemas ya se han solventado. Según afirma, los problemas son 
aquellas cuestiones que, aunque aún no se hayan podido transformar, 
indudablemente tienen por delante su solución. 
 
¿Qué le empujó a Jorge hacia México? La magia del México está en el aire. A 
pesar de toda la decepción social, el mexicano tienen siempre el 
convencimiento de que van a ocurrir sucesos que van a transformar 
radicalmente el estado de cosas. Hay algo que lo sostiene con esperanza. No 
se preocupe si ve un mexicano deprimido. Solito se va a quitar la depresión. 
 
Mexico nos sume en una conversación más relajada. Deja de rodar la 
grabadora. La noche cae sobre el más grande asfalto de la tierra y comparto 
con un Jorge efusivo la satisfacción por el encuentro mantenido. El ya sabía 
de mi contento antes de que se lo manifestara: "Vd. fue a un mercado a 
buscar manzanas y se encontró que le regalaban plátanos, melones, mangosŠ, 
todo lo que deseaba. Así es la vida. A nada que nos afinemos con ella, nos 
depara muchas más gratas sorpresas de lo que, en verdad, podamos imaginar". 
La guinda llegó cuando "los amigos" me revelaron que el mercado estaba 
ubicado en una plaza más cercana de lo que yo pensaba: "Las respuestas en 
realidad las hemos sacado de Vd. Ojalá perciban esto un día: los humanos 
albergan las verdaderas soluciones a sus problemas en su interior". 
 
El negrito del grupo 
 
De todos los hombres famosos que se disputan amigablemente la antena de 
Jorge, hay uno que es desconocido. Su historia es una entrañable aventura 
que detalla nuestro interlocutor. En su última encarnación atendía al nombre 
de Don Antonio Cortina. Fue un esclavo negro que en el siglo XIX, los 
portugueses arrancaron de la selva y se lo llevaron a Cuba. Líder en la 
plantación donde le obligaron a trabajar, siempre buscó más el beneficio 
ajeno que el propio. Su gran hazaña fue la conquista de la libertad, su 
carrera extenuante hasta alcanzar la selva en la que se encontraría tan 
libre como absolutamente solo. Precisamente esa soledad física le empujó a 
la comunicación con las plantas, los árboles, los animales... "Seres 
superiores" colocaron delante de él el umbral iniciático del perdón para con 
los hacendados que tanto le habían hecho sufrir. Antonio volvió a la 
plantación, autorrevestido de los honores de hombre libre.. Los amos no se 
atrevieron a cuestionarle ese nuevo "estatus" que él mismo se había 
otorgado. Fue nombrado cochero mayor de la hacienda. Una vez retirado abrió 
de par en par su casa de La Habana para el consuelo y socorro de los 
necesitados. "Jubilado" ya también en la tierra a sus ochenta y dos años, 
Antonio Cortina trasmite ahora a Jorge una sabiduría antigua, "salvaje" y 
siempre impregnada del más sutil humor. 
 
Koldo Aldai 
 
*******