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| Asunto: | [poetas2000] Número 7, año III. Julio 2002 | | Fecha: | Martes, 16 de Julio, 2002 18:50:21 (-0400) | | Autor: | Poetas 2000 <poetas2000 @.......com>
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Poetas
2000 Número 7, Año III. Julio,
2002
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Palabras del
Editor
Ese muerto
delicioso Charco
Profundo
Nubes
Grises
Remolinos
Ensayo
Abierto |
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Pizarra de
mensajes
Direcciones |
Palabras del Editor
En este número aparece una sección nueva fuera de concurso que
está a mi cargo: "El Caldero", con un poco de todo. Espero opiniones.
No es altura lo que pretende Poetas 2000, es hondura,
entrega, espacio. Sea siempre un sitio cálido donde compartir las esperanza y
las lágrimas de las pequeñas luces. Sea constelación y no agujero. Sea
blanca, sea lo que sea, pero siendo siempre una casa transparente
donde las sombras se inventen para matizar con discresión el horror y la
felicidad.
¡Buen provecho!
Nelson Jiménez Vivero
Ese muerto delicioso
(Como es
habitual en esta sección, el editor ha combinado estos versos de algunos poemas
publicados)
pocas palabras ...............................................Marcelo
Luna Cayéronse como páginas amarillas ..................Marcelo Ferrer y
esta noche...................................................Leda García que
aguarda en las profundides de la arena........Fanny Garbini veo al fin la
estupidez que había en mi...............Marcelo Ferrer
Vengo con hambre sordo, ................................Long-Ohni frente
a los sueños...........................................Gabriela Delgado (todo
lo que podría alcanzar y no alcanzo...........Dorin Popa sobre un tapete de
algodón)..............................Bartolomé Adrover quien pudiera en sus
manos..............................Marita Aguirre o en la hoja doblada de la
espada justa..............Mastrizzo de siesta y
silencio..........................................Beatriz Martinelli prender
la hoguera blanca de la nieve.................Perez Poza
Sí. Yo sé que a veces este desierto...................Perez Poza donde
estas ahora,...........................................Lucía Giraldo Te
aplasta intangible........................................Susana Luna
Y son mis manos su pluma..............................Marcelo
Ferrer equivocó su
tañir,............................................Geovanna y se termina la
música,...................................Ana Buquet su canción más
suave.....................................Beatriz Martinelli para que mi
palabra no sea sólo una moneda de cambio...Elio Aprile
Charco Profundo
El jurado ha otorgado la máxima puntuación a dos
poemas este mes. Estos son: Pequeño poema de amor I,
de Marcelo Luna, y Mi risa, de Marcelo
D. Ferrer.
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PEQUEÑO POEMA DE AMOR
I Marcelo Luna.
Su rostro de manzano hechizo de
lluvia suave figura de sauce mecido que
averguenza al viento, pocas
palabras describen a mi amor en
invierno. (De Pequeños Poemas de
Amor...) Marcelo
Luna.
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MI
RISA
Marcelo D.
Ferrer
La Plata, Buenos Aires,
Argentina. Cayéronse como páginas amarillas los
florecidos días para mis intentos. Giros bruscos da la vida,
que de tan bruscos, es de la inercia esta lástima autóctona que
arrasó el alma de las cosas. Se ha marchado el tañir de mi
risa. Mis huesos no han sido capaces de seguirla, y aquí, en esta
orilla, quedó la chispa anidada en esta mueca, que antes era
sonrisa. Quiero rescatar del vacío inerte, de ese olvido
piadoso, al lienzo aquel donde pinté ese sol vigoroso, signo de
osadía y rebelión enloquecida... Quiero sepultar esta resignación
tan mia de esperar manso el final de este día extraviado en
signos remotos ausentes de fantasías. Quiero mi risa
tonta, la de los días sin penas y rebosantes de glorias...
Quiero reirme de mis injurias barrocas, esas que emergían solas
al quebrárseme la boca. Quiero suplir esta desgarbada gota
que es de mis ojos ahora que añoran, de mi risa, su
extravagancia sonora.
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LIBERAME
Llévate mis miedos y el silencio y esta
noche que me cayó de pronto en las ojeras. Libérame y si algo
dejas, que no sean los recuerdos
Leda García, Costa
Rica.
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Y
ENCUÉNTRAME
Búscame en las plumas perdidas por las
aves en las fisuras de los acantilados, en las islas de musgo que
ornan las cortezas, en las rosadas pintas del cangrejo pétreo que
aguarda en las profundides de la
arena. Búscame en los ladrillos del medieval
palacio, en sus calabozos y en sus cadenas, en las aliquenadas
torres de un castillo en los vástagos errantes de la tierra, en el
grácil desplazar de una gacela. Búscame sin
descanso y donde quieras en el lugar absurdo que imagines en el
Cristo, en la Virgen o el Arcángel, en las convexidades de los
adoquines, en el añejo vino que regó la
adolescencia. Búscame sin premura y en paz con
tu conciencia, ríndete y sálvame de infaustos devenires del
cautiverio en miniatura transgredido, del asesor de epílogos
funestos de la deformación infame de la vida. Y
encuéntrame en el último sonido de la espera en los ojos
abiertos de tu sombra en tu nombre dibujándose en mi
esfera; encuéntrame en la esquina, en la farola o en el asfalto
gris, después de hora. Fanny Garbini, Argentina.
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El amor es una criatura errante y sueña
solo ensimismado en su propio delirio.
Quien sedujera su cuerpo imprudente, su disipada
conciencia.
Ay quien pudiera en sus manos retener esa presa.
Marita Aguirre,
Argentina.
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SOBERBIA
ESTUPIDEZ En la búsqueda
incesante de amaneceres palpitantes, evité que seres importantes
llegaran hasta a mi para quedarse. Días vertiginosos y
carentes de verdaderos amigos... Intrascendentes días de amores fáciles
para mis olvidos. Hoy amanecí regresando de un pasado
fugazmente vivido. Pasiones encontradas de un tiempo de aires
enrarecidos, y atestado de siluetas con deseos
incontenidos. Como un oasis en esos días desérticos y
enajenados de sentidos, es el recuerdo de tu tierno amor lo que
hoy me ha enternecido. Contrastes de lo fugaz con lo
importante... que llenan cada espacio de ti,,, en este
instante. ¿Que circunstancias te condenaron al arcón de
mis sueños sin olvido? Tu imagen separada de mis miserias mundanas,
llena mi pecho de vigorosos latidos al recordar cuando tú estabas
conmigo. ¿Fue la impune solvencia de saberme tan querido la que puso
en mis ojos la soberbia de no haberte correspondido?
Buscando en extraviados arcones mi fotogénico pasado
ensoberbecido, desde tus ojos me dices cuanto me habías
querido... Y en mi ojos... veo al fin la estupidez que había en mi
para que al fin tu te hayas ido. Sin dudar... me lo tenga
merecido. Hoy, otros causes son de tu río... y a otro corazón le
prodigas la bendición de tu amor cristalino. Alguien sin la
soberbia que era de mi al quererte tanto y jamás decirlo.
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VENGO Vengo con
hambre sordo, con las tripas escasas de pan, azúcar, leche y
un poco de esperanza. He comido discursos los días de semana
saboreando palabras que sabían a nada. No me llena esta patria así
de deshollada que brota de las bocas saciadas sin verguenza.
Vengo desnudo y harto de silencios hablados,
palabras que no abrigan ni esta noche de junio, y el fémur me
tirita igual que las falanges de mis manos negadas que esa otra
palabra, trabajo, que le dicen, ni siquiera sospecha.
Vengo del sur y el norte roído por la pena, con mis
fuerzas raídas en todo el esqueleto, descalzo de ilusiones
pero entero de pie, dispuesto a dar batalla.
long-ohni,
Argentina. |
Nubes Grises
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Sólo el
vuelo
Se disparó casi sin querer la flecha. Viajó como una
ráfaga. Sin miedo. Disfrutó su trayecto de cielo. Encendió fuego en
el aire, se templó en la tormenta. Planeó gaviota el
verano desafiando la sentencia del tiempo. Fue silencio y
trueno, fatiga y descanso. Brillante sol en la noche, país,
destierro, espera, desencuentro. Arrastró rebeldías y anduvo de
puntillas frente a los sueños. Yace en su blanco de
ausencias. Su meta, sólo el vuelo.
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AUTORRETRATO
todo lo que podría
alcanzar y no alcanzo todo lo que
podría entender y no entiendo
todo lo que podría
ser y no soy
Dorin POPA ,
ROMANIA dpopa@uaic.ro
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Antonio y Manuel Hoy voy a
hablar de dos hermanos:
Antonio y Manuel, vivían en un país cuyo llanto era amargo.
Antonio y Manuel, encerraron rosas en pompas de jabón y las
liberaron en los aires de su país, amaron al espino y al olmo.
Antonio y Manuel, dibujaron el mapa de su país sobre un tapete
de algodón, coronaron su patria de plata y marfil.
Antonio y Manuel, escribieron su nombre sobre campos, Antonio y
Manuel, tatuaron su poesía en la corteza del árbol.
Un día Antonio tuvo que partir, Antonio y Manuel, jamás se
volvieron a ver.
Hoy leo con lágrimas en los ojos que en mi país hubo muchos
Antonio y Manuel, muchos Hernández, muchos Lorca...
Poesía es el alma de un país, se llame Antonio o Manuel.
No preguntemos quien era el equivocado, el equivocado muchas veces
es el juez.
Hay dos estrellas en el firmamento, una se llama Antonio y la otra
Manuel.
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Nota de Bartolomé:
Pido disculpas por mi poema, lo he escrito en un
momento, pero no he podido evitarlo. Pero hubo en mi país una guerra que
enfrentó a hermano contra hermano, el hijo mató al padre y el padre al
hijo. Mi tío Paco murió en esa guerra y a mi tío Pepe le hirieron en la
batalla del Ebro. Mi abuelo tuvo que partir y mi abuela jamás lo volvió a
ver.
Bartolomé Adrover Guerrero,
España.
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ESTÁ LA POESÍA, . .
.
Está la poesía,
en el monte y sus alas,
en el país libre o ahogado.
En un rosario de rosales,
en el espejo del glaciar,
en el humeante pueblo,
en las directrices de un padre,
en la espalda doblada del campesino,
o en la hoja doblada de la espada
justa.
Está en tu mano,
la libre poesía.
Ricardo D.
Mastrizzo
Santa Fe, Argentina.
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TE
ENCONTRARÉ
te encontraré donde menos te busque sé que es
así a veces el corazón da señales
si no caminamos el mismo paso será mejor que te
alejes
prefiero morir buscándote que modificar mis
sueños vienen de largo conmigo
nacieron una tarde de siesta y silencio te dibujé
en la tierra con la vara de aquel ceibo
desde entonces tu imagen vengo buscando te
encontraré eso es lo cierto
Beatriz
Martinelli beatrizmar@ciudad.com.ar |
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GOTA A GOTA Gota a gota le diste tu miel, ella, amante nueva sin
saberlo, se bebió todo el albor. Las notas de tu
melodía tatuaban su cuerpo en emociones, volaba libre y
conjurada. Mas, una noche cualquiera el equinoccio de tu
arpegio equivocó su tañir, ella se bebió todo el dolor.
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A
VECES
A veces,
cuando las luces se apagan
y se termina la música,
y se me obliga a quedarme sola
con mi enfermedad y mi mundo
suspendido.
A veces,
tú entras silenciosamente
y dándome un beso
realizas el milagro
y me haces dormir en paz.
Ana
Buquet, Montevideo- Uruguay
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MATUTINO
Abre el espejo su alma y entre las hojas, el
cielo abre su boca mi suelo pidiendo su lengua, aguas recibe a
brazos abiertos sobre las palmas, el alba.
Y se parte la sonrisa en dos mitades perfectas una
clama por justicia la otra canta sus versos en la faz de la
memoria la historia arranca su velo.
Y zumba el viento su furia entre ramas
indefensas él, vocifera su agravio ellas, su inicua
condena Natura nos sigue amando desde el sol que se
despierta.
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SIN PADRE
Esta orfandad enmohecida
que me mira con los ojos del espanto
-ésos, de pura cuenca y aire-
ha hincado su horror sobre mi pena.
Hierática ánima,
camino destemplada
como campana sin badajo,
prodigando
un carillón de tan-tan insonoro.
Y la vida yerta
se coloca el sudario y se persigna
mientras marcho
en procesión
por la hebra de la diaria travesía.
PRESENCIA Esta
noche alguien me dice al oído relatos de sus sueños sin olvido. Eslabones
sabios que son cadena entre mi alma y un alma bella que musita penas de
los amores que rasgaron su ser cuando la vida aún corría por sus
venas. Y son mis manos su pluma... y mi computadora el claustro
para sus palabras... Un alma alborotada por lo que aún no ha dicho en sus
vidas pasadas y que no quiere abandonarse aún a lo inerte de la
nada. Vivencias que veo y que siento! como si fuera su viviente
instrumento... aún cuando, a esta presencia que siento la siento mujer en
mis adentros. Y soy placebo reluciente de sus iluminados
encuentros y viviente depositario de sus penados sentimientos.
No pide de mi más que esmero, mi opinión no le viene a
cuento... nada de lo que yo diga puede cambiarle ya su
sufrimiento. Medita bajo el impulso de mi corazón mientras exige
de mi fiel transcripción. Anhela, con un último verso, exhalar de su
alma el final aliento. El alma existe! Me ha dicho en pago
al servicio que mi carne le ha prestado. Y pronto, en un diáfano
silencio, soltando el fino lazo de sus sentires enrevesados dijo entre
suspiros... diría yo, mojados... "Cada ser es un verso inspirado por un
don que Dios a todos nos ha dado... no abandones la vida sin antes haber
dejado tus señas en el alma de todo quien en ti a
parado.
Escribo...
para que mi palabra no sea sólo una moneda de
cambio
para que mi silencio resulte mas levadura que
semilla
para que la bella no me resbale sobre el lenguaje
para que mi corazón resuene con más voces que
ecos
para que llanto me dignifique la pena derramada
para que mi alegría despliegue canciones y alas
para que mis sueños tengan un aliado en cada
verso
para que mis versos sean espiga pero también
espada
para que no me venza la derrota ni aún en la
derrota
para que mi escudo sea del mismo color que mi
coraje
para que el camino no se quede sin pasos y sin
huellas
para que mi nostalgia me duela pero no me mate
para que mi esperanza tenga futuro con olor a
recién
para que mi amor perdure aunque se mueran los
amores
para que una hierba o un pájaro me sean señal de
Dios
para que Dios me pida mas vuelos que rodillas
para que mi perdón no sea un modo de soberbia
para que mis manos viertan más caricias que
golpes
para que al fin la inmortalidad no me importe
para que mi muerte resulte aliada de la vida que
muere
para que la nada pierda en mí la batalla por nada
para que mi felicidad no extravíe los puertos
para que vos sepas que existo
y para existir de todos modos aunque vos no lo
sepas.
Mar del Plata, último invierno del año
2000
MIGRA,
MIGRANTE...
Inmigra migrante
la ciudad te acecha,
tiende sus redes
sobre tu cabeza.
Te aplasta intangible
te descoloca en caminos
de recorrido infinito.
Llegaste con ilusión;
a esta tierra que se abría,
miraste por la mirilla,
a ver que sucedía
y dejaste atrás tu alegría
en el zaguán de tu país
al pensar que
volverías. (C) Susana Luna o Su
seño
MANOS DE MAR
Acaricias mis senos con tus manos de mar, (La brisa está
en paro) Moldeas mi cintura con tus vértices erectos (El mar está
picado) Mamas mis soles de arena entre las olas (naufrago en tus
orillas) Penetras mi infinito con tu espuma de sal, (Por fin
amaneció).
Leda Garcia, Costa
Rica.
Mi lecho sin
ti
caprichosa noche la noche de ayer...... te mire entre
sombras, bebiste mis mieles retorne a tus brazos loca de
deseo.... donde estas ahora, no escucho tu ruego dejaste
espectante mi lecho sin ti......
lucia giraldo
hurtado
POEMA TRISTE
Cuando al abismo, cuando al laberinto sombras malignas como
tumbas bajan, la pena entra al galope con delirio, y en los latidos de la
sangre clava su espada de rojo y trémulo filo.
Su crin peina los sueños y la nada con soledad de lutos
infinitos, y sobre el mármol frío de la entraña deja caer la cruz de su
destino.
Ya sé que el aire tiembla con el viento y que la luz del
sol no se merece tiritar enfadada en el invierno deseando que la noche le
dé muerte.
Ya veo los fantasmas del infierno trepando al cementerio de
mis sienes y a la mortaja que circunda el tiempo prender la hoguera blanca
de la nieve para inundar mi cuerpo de silencio.
Y hacia túneles sin fin van mis pasos con mi alma
embotellada en la bodega sin latidos de un barco solitario al que ya no le
queda ni tristeza en las cenizas del abecedario.
Entonces llega la luna negra con el brillo opaco de la
carcoma y su horrible ejército de tinieblas y mareas de mariposas
rotas.
Se despliega como una niebla espesa de raíces derrotadas y
palomas ciegas que hielan la sangre de las venas, y trenzan la monótona
corona de espinas que te vuelve calavera.
Sí. Yo sé que a veces este desierto tan crudo se me asoma a
la garganta y palpita en el betún de mis huesos como tañidos tristes de
campana. Sí, yo sé que hablo de un destierro eterno y de esa negrura honda
y sin ventanas donde se quiebran las horas y el tiempo, y se hunden las
sonrisas del mañana, pero no puedo borrar del cerebro la certeza desnuda
de la nada.
INCREADO
Ondulan las aguas las olas se agitan. Un roce
fugaz humidiza el silencio blando. La porfía se vuelve sal y un pórtico
increado donde sucumbe la letanía estalla en soplos divinos. Es tu
barca arribando a mi puerto.
Geovanna, Mendoza,
Argentina.
ESTAMPAS
la calle se cubre de hojas el viento baila enmudecen los
pájaros mala señal
las sombras teñidas de violeta copia de un cielo en
tormenta
en las cuevas los pequeños seres se guardan
la calle se cubre de hojas el viento baila en el
cielo los pájaros guardan silencio mala señal
..........................
canta el río su canción más suave
acuna barcazas de viejos pescadores
en el acantilado las gaviotas ensayan su vuelo
el rumor de un viejo amor es culpable
..........................
mi alma
busca refugio
un vacío encontró
en la casa de tu alma
Beatriz
Martinelli
Ensayo Abierto
Periodismo Sin Máscara ®
Periodismo y Poesía
Cristina Castello
Buenos Aires, Argentina
Trabajo como periodista, años ha.
Soy persona.
Soy poeta.
Tengo sed.
Quiero una vida humana para todas las personas. Y trabajo convencida de que,
si cada uno trata de cambiar su pedacito de mundo, el Mundo puede cambiar. Para
que no nos resignemos a una existencia miserable.
Para nadie nunca nadie.
Por Libertad y Cultura. Que Cultura
es Dignidad. Es repeler la corrupción de alma y de bolsillo. Por el
derecho a la libre determinación de los pueblos. Por la
justicia y la Justicia.
Trabajo por el Arte. Que Arte es
vida y vida debería ser Arte.
Soy dionisíaca para sentir y apolínea en el
estilo. Tengo sed.
¿Por qué no una presentación convencional? Porque es verdad que somos lo que
hacemos. Pero también, cómo lo hacemos. Somos lo que vivimos, sentimos,
decimos, miramos, amamos, luchamos, escribimos. Damos. Somos la intensidad del compromiso que afrontamos con la
vida. Y somos lo que soñamos, si trabajamos para que los sueños se
cumplan.
Ahora, a modo de síntesis. Jamás milité en partidos políticos. Soy una
suerte de librepensadora y sentidora, por lo cual pago los
precios -pero gozo de la libertad interior- de no "pertenecer". Estudié
periodismo, porque quería escribir (aunque escribía intentos de poemas desde mis
cuatro años) Estudié para poder después, develar y revelar. Quitar las
MÁSCARAS. Era casi una nena y no tenía conciente que las dos fuerzas
que nutren mi intensidad, son la poesía y las manos abiertas para
dar. Esos dos fuegos interiores –que me hacen arder en mí misma- a veces
comulgan. Otras, se excluyen.
Cuando se apartan, tengo sed. Más
sed.
Ahora, a lo usual. Mi trayectoria en periodismo. Muy abreviada
porque es larga y nada me aburre, salvo las enumeraciones. En medios
gráficos, escribí kilómetros de palabras. Tuve a mi cargo las notas de
portada de "Viva" (la revista dominical del Diario "Clarín"). Fui redactora jefe
de la revista "Gente" (para la parte seria: abomino de la vacuidad); y en los
diarios "Tiempo Argentino", "La Voz del Interior", "Córdoba", "Los Principios" y
otros. También colaboré en los diarios "Clarín", "La Época", "La Voz"... y
siguen las firmas. Fueron muchos. También escribí para "Somos", "El Gráfico",
"Para Tí", "Arte al Día", "La Semana". Y.
En la época del último y genocida golpe de Estado en Argentina, ni siquiera
pensé si estaba o no prohibida.
Tenía que hacer. Sola y sin
la pertenencia a la cual me referí, convertí mi vida en un intento de ayudar a
quienes padecían. Es una vivencia larga. Honda. Daría para escribir
mucho. En la vida de muchas personas -¿de todas?- hay uno o más momentos, que
definen "un antes y un después".
Es una zona de fractura. Aquellos
años lo fueron para mí.
Aquel olor a cárcel. Aquel
olor. Aquel. Me llegaba al hueso del alma. Dios¡ Calaba en
mí, cuando visitaba algunos pobrecitos a quienes habían puesto "a disposición
del Poder Ejecutivo", con lo cual tenían alguna posibilidad de vida. No me
importaba de qué partido político eran o no. Nunca milité, ya estaba dicho.
Salvo con la vida. Iba a verlos por un imperativo interior. No sé permanecer
indiferente ante el dolor humano, ni ante la injusticia. Por Gracia,
tampoco ante la belleza.
Hoy creo que también estos tiempos serán un
día "un antes y un después" para mí.
Días en los cuales Argentina vive de nuevo
genocidio y tortura. Por hambre, por represión encubierta. Con ojos sin
sombras. Los de tantos miles más miles de inocentes que sufren. Con esos
ojos, sin luz.
Sigo con lo usual.
En radio. Fui columnista de "Amanece que no
es poco"; y tuve mi propio espacio: "Convengamos que... con Cristina
Castello". En televisión. Hice hasta marzo de 2001 mi programa: "Sin
Máscara". Se veía en Argentina y América Latina. Con acento en la cultura
–siempre poesía siempre- pero traspasado por la vida. Abomino de los
"culturosos". Como todo lo que hice cuando fui libre y sin depender de
empresas supuestamente periodísticas, poesía-vida-política-compromiso social,
fueron y son una sola cosa en mis decires. Los derechos
humanos. Que incluyen la alegría.
En mi palabra escrita, en mi palabra
hablada. Sé cuánto bien hizo "Sin Máscara" al alma de las personas. Y
quiero-quieren, volver y que vuelva a la pantalla. Y volveré
con "Sin Máscara". Creo en la siembra. Bendigo el poder de las
semillas. Y tengo Sed.
Fui docente de "La entrevista periodística". Amé y amo mucho a quienes
siempre llamaré "los chicos". Los chicos me amaron y aman mucho. Bendigo el
poder de las semillas.
Ahora mi hoy, en trabajo.
Soy consejera editorial y columnista de
"Página Digital" (www.paginadigital.com.ar) y trabajo
para otros medios de Internet. También escribo para algunos periódicos de papel:
de Roma, de Perú y de otros países.
Tengo en etapa de realización cinco
libros. Hago mi página Web (será: www.cristinacastello.com). Tan
amplia será, que parecerá un portal. Será Periodismo Sin Máscara. Será Poesía.
Vida. Con cada nota que escribo, recibo tantos, tantos mails del Mundo. Tantos,
que no digo el número para que no me piensen mentirosa. No. No. Amo
la transparencia.
Amo el mar y la Naturaleza toda. Los pájaros, las personas buenas y París.
Amo los faros y las vísperas.
Amo la poesía de Robert Desnos, de Paul
Eluard, de Louis Aragon, de Kavafis, de William Yeats, de Roberto Juarroz, de
Olga Orozco, de Seamus Heaney, de Ungaretti, de Rilke, de Celan. De. Amo a Mahler, a Saint Colombe, a Marais, a Poulenc, a Bach,
a Faure, a Beethoven, a Schumann, a Palestrina. A. Amo la pintura de Fra Angélico, de Redon, de Moreau, de
Eduardo Bendersky, de Mantegna, de Goya, de Velázquez, de Piero Della Francesca,
de Morandi, de Turner, de Munch, de Guillermo Roux. De. Creo, siento y trato de vivir, en Dios, en Arte y en Amor,
en su sentido amplio. Y cuando digo Dios, no hablo de la jerarquía eclesiástica.
Digo Dios. Soy esclava de la Belleza. Que Belleza
es Bien, Verdad, Justicia. Belleza es manos abiertas para dar. Es síntesis
contenedora de ética y de estética.
Soy poeta y escribo poco ahora.
Argentina está tan mal, que las manos
abiertas para dar se pelean con mi búsqueda interior: la poesía. Tengo
sed.
Vivo con los pies en la tierra. Porque para poder burlar la realidad, hay que
conocerla. La "realidad", esa llave de clausura hacia todas las
puertas del deseo (Olga Orozco).
Vivo con la mirada en el cielo, porque no
me conformo con la llave de clausura. Quiero armonía. Quiero un mundo
justo, Quiero vivir "en" arte.
Tengo Sed.
Quiero un planeta de seres humanos con alas.Para que el "adentro" de todos
acaricie la luz. Para alzarnos de abismos cotidianos. Alas para
arrullar a los solos, a los pobres, a los tristes, a los de alma
ausente. Alas para agitar en alborozo de dichas
infinitas. Alas para que la vida de todos sea plenitud y no
vacío. Alas por un Periodismo Sin Máscara. Por una Vida Sin
Máscara.
Y por mi sed.Que es sed.
Y es agua. Trabajo
como periodista, años ha. Soy
persona. Soy poeta.
Tengo sed.
© Copyright Cristina Castello
Buenos Aires – Argentina, 24 de junio de 2002
Cristina Castello www.paginadigital.com.ar/enconstrucción cristinacastello@ifrance.com cristinacastello@fibertel.com.ar
Estas palabras fueron
"a manera de presentación", para un Sitio que recomiendo (De Suecia y en
español)
www.rodelu.net (a manera de presentación)
El vínculo es: Periodismo y
Poesía (C.
C.)
El asco
Arq Luis
Herrero
No creo en los sicólogos. Con las manos de mi
alma proveo a mis propios arreglos. El aforismo tantas veces repetido y casi
nunca aplicado muestra cuál es el problema y por dónde se arribará a la
solución: "Conócete a ti mismo". En estas crisis me veo obligado a buscarme, a
encontrarme como nunca antes lo hacía.
No, no creo en los sicólogos. Menos en los de
acá, porque son de escaso pelaje. Y si has de ser duro nunca recomiendes a nadie
ir al sicólogo. Que cada quien reflexione con el televisor apagado. Que cada uno
se pregunte a si mismo ¿Quién soy?
Tampoco creo en las pastillas para dormir. Es
preferible preguntarse por qué cuernos no duermo, que tomar pastillas para
dormir. Y si no encuentras respuesta, pues ¡que no duermas...! Ya dormirás por
tí mismo. (Esta sociedad todo lo arregla con pastillas y con cigarrillos...) No,
no creo en las pastillas para dormir, tampoco en los políticos, ni en los curas,
(ni en las monjas) ni en la Santa Iglesia Católica, ni en las otras. Mi religión
es de otra estirpe.
Creo sí en mis potencialidades; en la
incertidumbre, en la tristeza, en el dolor, en el llanto. En el sufrimiento, en
el grito, en el silencio, en eso creo. Esto que me está pasando –o que nos está
pasando– vale más que todos los sicólogos y saltimbanquis profesionales
juntos... y no cuesta dinero, es gratis.
Y no me considero un enfermo. Ellos están
enfermos, aunque aparenten buena salud. Son como el agua estancada, serena por
fuera pero nauseabunda en sus entrañas.
Yo sufro para no enfermarme, corromperme e
integrarme a esta cultura y sociedad decadentes. Antes dejo marchar a mi mujer
al infierno consumista, que seguir sus pasos.
Todo esto lo aprendí sin necesidad de sonrisales
que sólo servirían para domesticarme, para integrarme pacífica y obedientemente
a sus códigos, a sus normas, a sus cánones, a sus putrefactos
valores.
¡No, no creo en esta cultura! No pertenezco
totalmente a ella, ni a sus políticos, a sus diseñadores, a sus vendedores, a
sus publicistas, a sus plásticos, a sus filósofos, a sus consumistas, a sus
músicos...
Repito: no creo en los sicólogos. Me busco a mi
mismo, a fondo y a fuego; apago la aparatología tecnológica y me dispongo a
sufrir, sufrir más... porque todavía no he sufrido lo suficiente. Ojalá el
demiurgo guíe mis pasos y me lance al sufrimiento... ¡Debo sufrir! ¡necesito
sufrir! ¡sufrir mucho para fortalecer mi espíritu y crecer! Crecer.
Tampoco creo en la piedad. Vayan con Dios los
piadosos... No creo en los que piden ayuda ni en quienes la dan. ¿Pedir ayuda a
quién, a los blandos, a los ciegos, a los compañeros de caverna? Deberán saber
primero qué es la vida, qué la existencia; salir al sol, al aire fresco, e
imaginar cuál podría llegar a ser mi dolor. ¡Qué saben ellos de mi dolor! ¡Qué
saben de nada !
Cuánta razón tenía Hamlet : ¡Qué fatigosas,
rancias e inútiles me parecen todas las costumbres de este mundo! ¡Qué asco me
da! ¡Ah, qué asco, qué asco! Es un jardín sin escardar, que crece para dar
semilla: solo lo poseen cosas podridas y de naturaleza torpe.
Ah, cuánto asco tengo yo también. Asco de los
hombres actuales, inclusive de usted lector.
¡Asco! ¡Tengo mucho asco!
Río Gallegos, 26 de junio de 2002 20
hs
Maestros
Sor Juana
Inés de la Cruz.
Finjamos que soy
feliz. Finjamos
que soy feliz, triste pensamiento, un rato; quizá prodréis
persuadirme, aunque yo sé lo contrario, que pues sólo en la
aprehensión dicen que estriban los daños, si os imagináis dichoso no
seréis tan desdichado.
Sírvame el entendimiento alguna vez de
descanso, y no siempre esté el ingenio con el provecho encontrado. Todo
el mundo es opiniones de pareceres tan varios, que lo que el uno que es
negro el otro prueba que es blanco.
A unos sirve de atractivo lo
que otro concibe enfado; y lo que éste por alivio, aquél tiene por
trabajo.
El que está triste, censura al alegre de liviano; y el que
esta alegre se burla de ver al triste penando.
Los dos filósofos
griegos bien esta verdad probaron: pues lo que en el uno risa, causaba
en el otro llanto.
Célebre su oposición ha sido por siglos
tantos, sin que cuál acertó, esté hasta agora averiguado.
Antes, en
sus dos banderas el mundo todo alistado, conforme el humor le
dicta, sigue cada cual el bando.
Uno dice que de risa sólo es digno
el mundo vario; y otro, que sus infortunios son sólo para
llorados.
Para todo se halla prueba y razón en qué fundarlo; y no
hay razón para nada, de haber razón para tanto.
Todos son iguales
jueces; y siendo iguales y varios, no hay quien pueda decidir cuál es
lo más acertado.
Pues, si no hay quien lo sentencie, ¿por qué pensáis,
vos, errado, que os cometió Dios a vos la decisión de los casos?
O
¿por qué, contra vos mismo, severamente inhumano, entre lo amargo y lo
dulce, queréis elegir lo amargo?
Si es mío mi entendimiento, ¿por
qué siempre he de encontrarlo tan torpe para el alivio, tan agudo para el
daño?
El discurso es un acero que sirve para ambos cabos: de dar
muerte, por la punta, por el pomo, de resguardo.
Si vos, sabiendo el
peligro queréis por la punta usarlo, ¿qué culpa tiene el acero del mal
uso de la mano?
No es saber, saber hacer discursos sutiles,
vanos; que el saber consiste sólo en elegir lo más sano.
Especular
las desdichas y examinar los presagios, sólo sirve de que el mal crezca
con anticiparlo.
En los trabajos futuros, la atención,
sutilizando, más formidable que el riesgo suele fingir el
amago.
Qué feliz es la ignorancia del que, indoctamente
sabio, halla de lo que padece, en lo que ignora, sagrado!
No
siempre suben seguros vuelos del ingenio osados, que buscan trono en el
fuego y hallan sepulcro en el llanto.
También es vicio el
saber, que si no se va atajando, cuando menos se conoce es más nocivo
el estrago; y si el vuelo no le abaten, en sutilezas cebado, por cuidar
de lo curioso olvida lo necesario.
Si culta mano no impide crecer
al árbol copado, quita la sustancia al fruto la locura de los
ramos.
Si andar a nave ligera no estorba lastre pesado, sirve el
vuelo de que sea el precipicio más alto.
En amenidad inútil, ¿qué
importa al florido campo, si no halla fruto el otoño, que ostente flores
el mayo?
¿De qué sirve al ingenio el producir muchos partos, si a
la multitud se sigue el malogro de abortarlos?
Y a esta desdicha por
fuerza ha de seguirse el fracaso de quedar el que produce, si no
muerto, lastimado.
El ingenio es como el fuego, que, con la materia
ingrato, tanto la consume más cuando él se ostenta más claro.
Es de
su propio Señor tan rebelado vasallo, que convierte en sus ofensas las
armas de su resguardo.
Este pésimo ejercicio, este duro afán
pesado, a los ojos de los hombres dio Dios para ejercitarlos.
¿Qué
loca ambición nos lleva de nosotros olvidados? Si es para vivir tan
poco, ¿de qué sirve saber tanto? ¡Oh, si como hay de saber, hubiera
algún seminario o escuela donde a ignorar se enseñaran los
trabajos!
¡Qué felizmente viviera el que, flojamente cauto, burlara
las amenazas del influjo de los astros!
Aprendamos a
ignorar, pensamiento, pues hallamos que cuanto añado al discurso, tanto
le usurpo a los años.
El Caldero
(Sección fuera de concurso, a cargo del
editor)
Palabras de Antonio
Alvarez, poeta con más alta puntuación en la pasada
edición:
Soy, en esencia, un cyberpoeta, un astronauta, un poeta indocumentado.
En todo caso, modestas obras mías podéis hallar orbitando en publicaciones
como Mondo Kronhela, Amnesia, Athenea, Adamar, El Ebro, México Volitivo,
El Catalejo, Margen Cero, Tántalo, Alphalibros, Almiar, Zona de Literatura,
Los Lobos de Omaña, Eom 02, Panfleto Negro, etc. En el 2000 fui finalista
de las Terceras Olimpíadas Electrónicas de Poesía, organizadas por la
Fundación de Poetas de Mar del Plata y la Blinda Rosada (Argentina). Se me
han leído poemas en el programa "Rincón Literario" de la emisora 3 de Radio
Nacional de España, y se me han publicado numerosos trabajos en las
revistas en papel de la Asociación Cultural Tántalo de Cádiz (España), a la
cual pertenezco en calidad de socio chileno. Soy periodista y, como tal,
columnista habitual de uno de los diarios de mi ciudad (Concepción), en
Chile, donde escribo temas de la cotidianeidad.Estoy en el medio siglo de
vida, y he vuelto a escribir tras una prolongada e inexplicable
sequía. Tengo dos libros inéditos de poesía. Me han ofrecido publicarlos;
Mas, "como poderoso caballero es don dinero", pues simplemente seguiré en la
estocada.
Un poema suyo:
VADE MECUM
Tengo la idea de que mientras escriba no me voy a morir, y duermo
afilando navajas con el alba hasta expirar el día. No permitiré que me
maten fantasmas fatigados o me despierten en las calles con fraudulosos
violines de madera Ya ves, ahora me la paso garabateando en los muros
más altivos de la tierra, araño las níveas puertas de las ciudades y
arrastro como obstinada pluma mis huesos por los sepulcros.
Tengo cubierta la frente de edictos que me mandan no morir todavía, y
de papiros con historias fantásticas para reproducir
en las páginas de los árboles y de las flores. Tengo obcecados
diccionarios trepanando mi cabeza como trenes que bufan iracundos por túneles
brumosos.
Para no desaparecer engullo miles de guías telefónicas de las
naciones más abundantes, y me baño a cada minuto en agua bendita sin
dejar de hojear los vade mecum que he acumulado en los tantos tiempos de
locura.
Voy en cada segundo deletreando mi nombre y los nombres no inventados
todavía de los otros, y creo canciones y novelas prodigiosas y combato
contra los tormentosos vientos del olvido para no querer morirme hasta que
me muera.
Yo pendido como araña de la tela frágil de lo infinito y todo muere sin
remedio. Ya ves, un día no me quiero ir y escribo. Estuve maldito y
orinaba mis insomnios por las noches como si me pidieran que me quedara
suspendido, con el corazón atrofiado y sosegada la mirada.
Pero sigo escribiendo vade mecum en todas las paredes que
conozco, porque tengo la idea de que no me voy a morir
mientras escriba. Lo haré hasta no sé. Iré de nube en nube
colgando discursos y de morada en morada dejando testimonio de
mi contrato con la vida para que nadie dude de mis intenciones de morirme
sólo cuando me llegue la muerte. Nunca antes. Y es definitivo.
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De Manuel Lozano:
INCANTACIONES CON PEQUEÑA ESFINGE
GUARDIANA
Cuando el animal oyó las risas interrumpió sus intentos.
Fue a sentarse
lentamente junto al cadáver de su pequeño, y
comenzó a lamerlo
como si aún estuviera
vivo.
Bram Stoker, La
Squaw
A Leonor Fini ¿Qué purísimo custodio redime a las crías de
su herencia y de las bienaventuradas posesiones? Hubo una reina entre los
moribundos. Dijo tener piedad de los que huyen y viven a costa de grandes
renunciamientos. Con inefable obediencia, la lluvia de oro caía sobre sus
vestiduras deshabitando cristales, socavando el mundo. Habría aparecido en
el pabellón de las borrascas. La limosna es su oro. Vástago fiel de la
amargura, ¿en qué tiempo ascendiste con frutos de resurrección, junto al
llanto de Herodes y el goce musical de Daniel en el foso? Has oído los
pasos, los crujidos, las feroces alabanzas allá, donde los cuerpos se
derrotan. La estruendosa marea de las procesiones te rehace ilimitada en
promontorio de cenizas. Todo sudor ya ha caído. ¿Cuándo volverías a ser tú
misma, otra vez la desangrada, la que recoge ofrendas de un nido de
polillas para nadie? Hay una imagen, como inscripción rupestre, sobre el
rostro vulnerado. Nada te cubre de la mano que enfría, del asco que
pervive. ¿De qué llagas del amor hubiste de engendrarme -entre los filtros
del volcán y la estepa- cuando los trenes repletos de gentes
hacinadas parten de la inenarrable estación hasta el comienzo? ¿Y quién
murmuró que era yo aquel Hijo: Hijo del dios, Hijo de la estrella
matutina? No iría hacia el bosque con el mensaje encantado en su
plegaria. Has visto el retrato en la carcoma, mutilado en el altar de tu
siervo. Ahora entraste en la grieta. Preparan la capitulación. Un solo
pájaro deja que el fuego suba
/por mi vientre. Oyes telarañas arrancadas del sudario. Mi demencia es de
otra especie, no admite dilaciones en la hora del juicio, ni gastados
ciriales, ni encías dispersas para antiguas moribundas. Tampoco fui la
estatua exhumada entre mínimos repudios de letrina. El trono nunca me
sostiene. Me arrastra en círculos de esperma hasta descuartizarme
después. Extraordinariamente.
MANUEL LOZANO BAHIA DE TODOS LOS SANTOS, enero de
2OOO
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Palabras de Bartolomé Adrover Guerrero,
desde España: Antes de cualquier cosa,
cualquier movimiento de mi pluma, es mi deseo felicitar al equipo de poetas
2000, tanto por su trabajo cómo por la calidad de los trabajos.
Felicitar también a Mauricio Otero y al equipo que realizó el especial
sobre su trabajo.
Debo extender mi felicitación al poeta chileno Antonio Álvarez Bürger por
su poema y por la puntuación obtenida.
Por último y ¿como no? felicitar a Nelson Jimenez y a mi amiga la poeta
argentina Jeniffer Moore.
Es mis deseo enviar dos poemas míos, los dos últimos que escribí y si lo
consideráis oportuno que sean publicados en el próximo numero de poetas 2000,
al igual que mis felicitaciones a todo el equipo.
Debo presentarme, aunque alguno de vosotros ya me conoceis. Mi nombre es
Bartolomé Adrover Guerrero, nacido el 31-10-66 en Mallorca (España). Poeta y
diseñador de páginas web, siempre que tengo tiempo de arrancarle un poco del
tiempo al tiempo para dedicarme a lo que mas me gusta, crear.
Sin más os envío los dos poemas para que sean considerados.
El camino de la rosa
Aguas descoloridas, sombras del dolor manan del estanque. La huellas
se tornan polvo sobre el polvo del camino y el dolor que brota del
pecho barre el polvo.
El polvo mezclado con el dolor se diluye en la masa que formará la
dura roca incrustada en el cristal del alma.
Arrancando gemidos a las estrellas, rompiendo frágiles espejos de
bruma, cálidas almohadas de lunas fulgurantes y algodones que cabalgan
olas de ágata y turquesa.
La roca alimentada de sangre y luz, torna una bella rosa roja que
deshojándose en las laderas del alma la inunda de pétalos y su canción.
Mi estanque de dolor es una barra de labios para teñir los tuyos de
la fragancia de la rosa.
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Un reino de luz
Solo en la oscuridad de la noche, escuchando las voces de los
silencios, esculpiendo con azufre palabras sobre el viento, incendiando
los enmudecidos aires con la tea de las soledades.
El cielo es un film de George Lucas, una guerra innombrable con princesa
y guerreros, las estrellas arden.
Y regresan los silencios para teñir la noche de soledades. El arte de
la cetrería se manifiesta, negros, oscuros halcones cazan las almas de los
astros para devolver al universo sus auroras.
Brotarán en los rostros nuevos párpados teñidos de color y amantes de
la luz, los ojos ofrendarán sus pupilas a amorosos soles.
La noche perece con sus carnes desgarradas, los silencios se
extinguen al no poder soportar tanta belleza.
Recibid un cordial saludo de vuestro amigo.
Tolo
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Remitido por: MANUEL
LOZANO
Carta a Victoria Ocampo de Gabriela
Mistral
21 de Agosto de 1936
Le escribo con una cabeza que me da vueltas. Acabo de leer en tres diarios
y en dos versiones la muerte de Ramiro de Maeztu, fusilado en Madrid. Yo le
quería, por encima de todas sus ideas absurdas, yo le quería: era un convencido,
era además un hombre de ideología orgánica, lo cual es muy importante; era un
hombre de corazón, enloquecido por la pérdida de sus amigos y de una España
lamentable, la monárquica, pero a la cual él le sacaba luces preciosas que
encandilaban sus pobrecitos ojos de vasco niño y de místico niño. Me parece
horrible el que lo mataran, haya hecho lo que haya hecho, que lo más seguro es
que fueron niñerías. ¡Por Dios!, los españoles están haciendo su guerra civil lo
mismo que la conquista de América, y lo peor es que ya comienzan a estar
orgullosos de la "epopeya" (...). Lo mismo que viven orgullosos de la otra
hazaña "americana".
Sobra decirle que el corazón se me va con la gente de Madrid, por cuestión
de ideas y de eso tan bien nombrado y tan bulto de aire que llaman justicia.
Pero el diario de hoy trae noticias como para quemar la carne. Yo espero que no
sean ciertas las de los fusilamientos de Benavente, los Quinteros, Zuloaga, etc.
No están confirmadas como la otra.
Victoria querida, tengo cierto remordimiento de no haberle hecho caso a mi
instinto; hace días, cuando quise escribir a Ramiro diciéndole que se viniese
aquí, y a la casa, si estaba en peligro. Me retuvo un prejuicio muy estúpido.
Ahora es cuestión de que haga caso al golpe de corazón de hoy, que es el de
llamar a María.
Mi Victoria, no hay comunicación postal de aquí a Madrid. Ayer me ha dicho
aquel consejero que ellos la logran mandando las cartas a Barcelona, de donde se
las reexpiden. Pero esto es para comunicarse con gente de izquierda, esto no
vale para una carta dirigida a María. No puede llegarle ninguna cosa a María que
no corra el riesgo de serle observada o atrapada. Voy a ensayar el que en los
cables cifrados que manda nuestra Legación de aquí a la Emb. de Madrid puedan
poner un recado mío para María. Dudo mucho que el Emb. nuestro lo transmita, por
no hacerse sospechoso. ¿No sería posible que Ud. ensayase, Victoria, el hacerle
llegar desde allá ese recado? Sería el que ella puede venirse a Portugal,
conmigo, vía Galicia en este momento, no sé por qué vía en días más.
(...) A lo menos, yo quiero saber si María está en Madrid y si piensa en la
posibilidad de salir o si no ve peligro extremo para ella. Ya están peleando,
carabina al hombro, las mujeres en España, las falangistas disparatadas y las
comunistas. Yo deseo que ganen las izquierdas, pero yo no entenderé nunca el que
se lleve mujeres a esa inmundicia de la guerrilla, así sea para salvar al Niño
Dios que corriese... peligro. Por Dios, estos batallones de mujeres me traen la
cabeza vuelta de revés. Pueden ir a hacer la comida de los soldados, a coser su
ropa, a llevarles los niños para que les vean, a curarles, a sembrar trigo en
Castilla a fin de que no haya hambre, a regar, a trabajar en las industrias, a
mil cosas; pero como lo espectacular es el pantalón y la carabina, allá van las
grandes sensacionalistas.
(...) Muchas gracias, Victoria generosa, por el sitio dado a ese artículo
sobre V. Kent. No, no fue para SUR. Tomo en cuenta el que usted quiere publicar
allí artículos de mujeres sobre mujeres. Así ya la cosa cambia. Van dos recados
- habría que fundirlos en uno- sobre aquella venezolana, que tanto quise y que
se nos murió, Teresa de la Parra, de quien le hablé en Madrid dándole a leer un
relato suyo de infancia que le admiro mucho: Las memorias de Mama Blanca. Si a
usted le interesa ese largo recuerdo de ella, publíquelo; yo no lo he mandado a
la Argentina para su publicación...
Y no más por no fatigarla, mi Victoria. Por ahora.
Un abrazo fiel de su lectora y amiga que está siempre con usted, hablándole
a su manera.
Gabriela
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Un poco más que erotismo en este fragmento de
la novela inédita "Pirita... libido de
cristal" de Nuit
Argenta
fragmento de la novela : "Pirita... libido de cristal" de Argenta
(...)
la verdad, te va a arrasar, no fuiste un cobarde, sino un imbécil, me
tenías y me dejaste marchar... nunca vas a volver a encontrar mi energía, ni
mi fuego, lo que provocaba en vos... cómo te hacía sentir... y vas a
llorar, como yo lo hago
ahora... porque...
"el amor de un cobarde, no llega a historia, sólo a letras ajenas y
una voz en el teléfono"
"el
amor, que lograse, que yo pudiera quedarme dormida como un ángel en sus brazos,
me hubiese raptado... conseguido... atrapado...buscando el cómo y lidiando con
los por qué"
tengo siglos de cansancio... esta noche, voy a dormir
sueños/muerte... mañana me espera como siempre, mi hermoso día... y
continuaré esperando sin desesperar... salpicada de mis lugares... mis
hijos... mi marido... mi auténtico amor por la vida... mi vida...
un tiempo va a doler, es siempre triste, descubrir que me equivoqué de
nuevo... voy a abrir un tiempo esta imagen, me va ayudar te la voy a
a compartir para que la guardes... y te castigue...
Òleo de poetas
estoy en la playa, con mis óleos, mis espátulas y mi lienzo. enajenada,
perdida estoy capturando la tormenta, robando su movimiento ella quiere
amedrentarme, arroja heridas de luz en el mar abierto, órdenes de truenos, las
prefacias gotas, huérfanas aisladas...
llegás, venís corriendo, brillante de esfuerzo te sonreís de mi lucha,
me pedís que entremos me persuadís por la cintura, no me muevo, no puedo
verte, estoy ida en mí, lejos
caracolas de viento, amasan monigotes de arena que se deshacen en susurros
abandonada en grises, ópalos, morados, negros, arrancando corceles indómitos
a esa pradera cielo furtivos de mis lentas espátulas, son apresados por mis
manos, la pintura desquiciada atropella, cabalga entre mis dedos y se
escurre venciendo
te quedás perdido en mi ignición, viciado de mi triunfo ella no se
intimida, envía a sus retoños primigenios, insolentes, mercurios
translúcidos, suicidas en la meta de desdibujar lo nacido impedís el crimen,
usurpás el lienzo a la furiosa borrasca lo llevás a la cabaña en trance de
parto, con docilidad, te sigo
un fuego verdadero, en la chimenea encendida, compite con el
nuestro embravece sus llamas, en díscolos dragones amilanado, retrocede
ignorado comenzás a desnudarme vistiéndome de besos mis manos convictas
con sus trajes de óleos, destierran en caricias perturbadoras, la impía blancura
de tu piel profanamos el silencio engendramos una voceada contienda de
urgencias, los cuerpos, plagian ardides pero no se conforman,
exigen aliado, obediente, me alzás desnuda, vas a llevarme a la cama,
descubrís en mis iris, a la plúmbea intrusa la tormenta furibunda
capturada en mis ojos, te instiga otra batalla
bélico, de una patada abrís la frontera de la puerta, violando los dominios
de la tempestad conducida en tus brazos, te amordazo con mordiscos y
besos en la playa, el caballete, comparte el destino sufrido del otrora
árbol quedo sobre la tímida alfombra de sisal, que ha resistido insolente la
invasión de arena
el mar y la tormenta, aliados en cólera, son insultados por nuestro
desafío tu cuerpo reconociendo al mío, pespunteando un nuevo contorno,
uno sobre el otro yunque candela, te suplico, enorme de deseo,
hambriento, me clavás tu miembro hinchado
mis gritos, se amalgaman con tronadores envíos espías humilladas,
las olas se quiebran furiosas, en celos devoto de un ritmo iracundo,
desoís mis ruegos y me vencés acabo ... en insulto, ávida de más
tiempo cómplice de tu sonrisa, comprendo necesitabas de nuestra espuma
... me levantás, manipulás esta sílfide de piel niquelada de lluvia, popurrí
de matices y sal; quedo en cuatro... advenís mi deseo, invitándolo con
el roce insidioso de tus giros intercedida por el placer, sentís como cedo ,
como me abro y entrás.. cauteloso, primero, procreando la necesidad, lo
permaneces quieto atento a mi entrega, deshogas el ímpetu de la sinergia
contenida me descontrolo en gozo, lo vuelco en insultas que atropellan
y recrudecen tu excitación el temporal revienta de furia, nos
alumbra y nos aturde, nosotros lo absorbemos, somos energía pura fraguándose en
deseo sentís mi desesperación, vas a cubrirme toda, con tres dedos, me
penetras también por adelante... mi placer se escapa en un grito que excita a
Thor, avergonzado, se silencia, estoy tan llena de vos, tan plena,
miles de voces de agua arrecian iras y se evaporan en bruma, al tocar
nuestros cuerpos... tus dedos se mueven, continuando el compás de tu miembro,
es un gozo tan completo que nuestras almas, quemadas sus jaulas, se
conglomeran... disolviendo su esencia de siglos en esa marina de tormenta,
somos sólo fulgores de pura energía, somos parte de todo y todo es parte
nuestro
mis primeros latidos, me pedís que te espere, gemidos angustiosos te
explican que no voy a lograrlo, me voy por segunda vez, pero estás decidido
... querés el delicioso suplicio de mantener el orgasmo,
mis quejumbrosas órdenes aspiran detenerte, te amenazo con una muerte
temprana controlado y desobediente, te movés con más furia
una ventisca se insinúa altanera, determinada a empujar a la tormenta,
deseosa de complacer a las enamoradas estrellas que intentan asomarse
curiosas
una paridad permutando agonías, te contenés ... me contenés, gemidos,
enfermos de locura, jadeantes, vos sentís en tus dedos, cada insurgente
latido sojuzgado por su intensidad, alienta su tentativa |
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