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LA
VANGUARDIA
El centro de Izpisúa puede convertir Barcelona en
uno de los motores europeos en investigación sobre células madre
Acuerdo
para que Izpisúa dirija en Barcelona un centro de células madre JOSEP
CORBELLA - 02/12/2003 Barcelona
Barcelona albergará a partir del
2005 un centro de investigación de células madre dirigido por el científico Juan
Carlos Izpisúa, uno de los líderes mundiales en biología del desarrollo, si
llega a buen puerto una negociación a cuatro bandas entre el Gobierno, la
Generalitat, la Generalitat valenciana y el propio Izpisúa. El centro puede
convertir el área de Barcelona en uno de los motores europeos en células madre,
un incipiente campo de investigación que promete revolucionar la medicina del
siglo XXI.
De rebote, el regreso de Izpisúa puede resolver el conflicto
abierto entre Andalucía y el Gobierno sobre investigación con embriones, ya que
abre la vía a que las células embrionarias se queden físicamente en Andalucía,
aunque formen parte de un banco nacional de células cuya sede central estaría en
Valencia.
Prueba de lo avanzadas que están las negociaciones, el
president Jordi Pujol anunció ayer durante el acto de entrega de los premios
científicos Narcís Monturiol que “Izpisúa vendrá a trabajar a Catalunya”.
El regreso de Izpisúa se ha visto facilitado por la reforma de la ley de
Reproducción Asistida. La nueva ley autoriza la investigación con embriones
sobrantes de tratamientos de reproducción asistida. De estos embriones se pueden
extraer células madre que tienen el potencial para convertirse en cualquier
tejido del cuerpo humano. Descubrir cómo una célula madre se convierte en célula
de páncreas o en neurona puede abrir la vía a nuevos tratamientos contra la
diabetes o el parkinson, por ejemplo: es la promesa de la medicina regenerativa.
La reforma legal prevé la creación de un Centro Nacional de Trasplantes
y Medicina Regenerativa, del que dependerá el futuro Banco Nacional de Líneas
Celulares. Según acuerdos verbales alcanzados el viernes, el nefrólogo Rafael
Matesanz –actualmente en Italia– volverá a España para dirigir el centro de
trasplantes, mientras que Izpisúa –actualmente en EE.UU.– dirigirá el banco de
células. Formalmente, el centro tendrá la sede en Madrid y el banco, en
Valencia. Pero Izpisúa ha solicitado, entre las condiciones para volver a
España, montar un centro de investigación sobre células madre en Barcelona –un
centro que la Generalitat cofinanciará con el Ministerio de Sanidad–.
Todos estos acuerdos se alcanzaron en una reunión celebrada el viernes
en el Ministerio de Sanidad a la que asistieron la ministra Ana Pastor, el
conseller de Universitats i Recerca, Andreu Mas-Colell, un representante de la
Generalitat valenciana, Matesanz e Izpisúa.
Dos días antes, el conseller
de Sanitat, Xavier Pomés, se había reunido con Ana Pastor para garantizar que el
nuevo centro nacional de trasplantes no menoscabará la organización catalana de
trasplantes y había sentado las bases del acuerdo por parte de la Generalitat.
Con el regreso de Izpisúa a Barcelona, el banco nacional de células embrionarias
se organizará previsiblemente en forma de banco de bancos, con una sede central
en Valencia, y laboratorios capacitados para albergar células en Catalunya u
otras comunidades como Andalucía. De fructificar los acuerdos, el centro de
investigación con células madre de Barcelona se instalará en el entorno del Parc
de Recerca Biomèdica (junto al hospital del Mar, la opción más probable) o en el
Parc Científic de Barcelona (en Les Corts). El centro debería ser inaugurado a
principios del 2005, momento en que Izpisúa se instalará en España.
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