DECLARACIÓN DE
COCHABAMBA
LA IGLESIA
CONVIVE CON EL
VIH Y SIDA
Nosotros y nosotras
líderes cristianos de Latinoamérica comprometidos en la construcción de una
respuesta a los desafíos que el VIH y SIDA plantea, reunidos en la ciudad de
Cochabamba los días 28 al 30 abril del 2008, compartimos nuestras experiencias
de comunión, reflexión y propuesta de acción, reconociendo y confesando que
queremos superar nuestros silencios y complicidades que han acrecentado la
difusión de la epidemia y de los estigmas relacionados con ellos.
Movidos
por la acción del Espíritu Santo y por el Evangelio de Cristo que nos ayuda a
hacer una relectura del contexto político, económico, social y religioso,
dominado por la ideología neoliberal, sistema que produce serias consecuencias de una estructura que oprime, explota, genera y
mantiene la pobreza, injusticia, exclusión convirtiendo a nuestros pueblos
vulnerables al VIH y SIDA, privados de servicios básicos de salud y
educación.
Con la
voluntad de romper nuestro silencio, queremos construir una pastoral centrada en
la persona y no en la enfermedad. Queremos reconocerla desde su dignidad,
diversidad e identidad. Somos creados “a imagen y semejanza de Dios” y
confesamos que todos somos hijos e hijas de Dios, por tanto debemos vivir en
comunidades evangélicamente inclusivas.
En
la Trinidad
Dios se presenta único y diverso al mismo tiempo. Dios Padre,
Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Personas diferentes en una sola realidad. Esta
comunión es el modelo que fundamenta nuestro compromiso por el respeto a la
diversidad humana.
Nuestras
acciones cotidianas, tienen que ser una expresión visible de las mesas de
comunión de Jesucristo. Sentarse junto a las y los excluidos y estigmatizados es
cumplir un mandamiento de Jesús, que nos convoca a vivir en una comunidad
radicalmente inclusiva. Cuando somos coherentes con esta práctica de Jesús, el
Cristo de Dios, acogemos incondicionalmente en nuestras comunidades a todas las
personas que viven con VIH y con SIDA.
Jesús ha
evangelizado a su pueblo desde las y los excluidos, estigmatizados de su tiempo
y de su comunidad de fe.
Somos
seguidores y seguidoras de Jesús y por ello nuestras prácticas pastorales,
nuestros mensajes teológicos no deben contradecir la esencia del Evangelio. Es
por ello que en nuestro caminar juntos con las personas y grupos en situación de
vulnerabilidad al VIH y SIDA nos despojamos de todo signo de poder y
superioridad, realizamos una renovada lectura de las Escrituras, iniciamos un
proceso de conversión personal e institucional.
En este
contexto de la crisis del VIH y del SIDA estamos llamados y llamadas a
desarrollar una teología del amor y del cuidado de la vida. Este amor nos ha de
llevar a transgredir barreras del egoísmo humano, de las cegueras sociales, y
superar prejuicios culturales. Esta teología del amor nos conducirá a aquellos
espacios a los que nadie quiere ir y caminar junto a personas y grupos con los
cuales nadie quiere estar.
Declaramos:
(1)
Que nuestro Encuentro
es la continuidad de un proceso de respuestas de las diversas iglesias que se
han realizado en los últimos 20 años con aciertos y
desaciertos.
(2)
Nuestro compromiso de
promover una relectura de los fundamentos bíblicos y teológicos a partir de una
realidad que nos interpela para una acción pastoral más
comprometida.
(3)
Que queremos vivir un
evangelio de amor y justicia, que promueva la dignidad la inclusividad, el
respeto, proclame la misericordia, promoviendo la vida de manera integral con
capacidad de escucha y sin prejuicios.
(4)
Que queremos superar
situaciones de estigma y discriminación en la Iglesia y en la sociedad. Nos
comprometemos a asumir un rol profético que denuncie estas discriminaciones que
repercuta en incidencia en políticas públicas y la transformación de nuestras
propias comunidades de fe.
(5)
Que no queremos
hablar más de ellos y ellas, nosotros y nosotras, porque reconocemos que la
misma Iglesia tiene VIH y SIDA, como dice San Pablo: "si sufre
un miembro, todos sufren con él" (1Cor. 12, 26). Con este lenguaje
inclusivo queremos visibilizar y respaldar a todos nuestros hermanos y hermanas
de nuestras comunidades o fuera de ella que viven con VIH, porque estamos todos y todas
afectados.
(6)
Nos comprometemos a
mantener acciones de acompañamiento que no sea ni asistencialista ni
paternalista, respetando la libertad de los seres humanos, reconociendo el
activo protagonismo de toda persona viviendo con el VIH en el logro de este
compromiso.
(7)
Nos comprometemos a
trabajar intensamente la prevención en un contexto amplio, digna del ser humano
y respetuoso a los pluralismos socios culturales y religiosos.
(8)
Nos comprometemos a
realizar en nuestras comunidades una relectura del Evangelio que nos permita
construir un mensaje profético y liberador, de misericordia e inclusión, de
solidaridad y justicia.
(9)
Nuestro compromiso de
romper nuestros encierros institucionales, intelectuales, teológicos y sociales,
con el fin de crear espacios de inclusión donde no exista la discriminación, el
estigma, ni prejuicio alguno.
(10)
Reconocemos la
importancia de abordar el tema de género que revela las inequidades de poder en
nuestra sociedad y nuestras Iglesias.
(11)
Que nuestro propósito
es promover comunidades que viven el evangelio de una forma desafiante, creativa
y profética.
(12)
Nos comprometemos en formar líderes y
capacitar a nuestras comunidades para un respeto de los derechos humanos, a una
educación adecuada y a una calidad de vida integral.
Por ello proponemos:
(1)
Darle
continuidad a nuestros compromisos,
desarrollar espacios de articulación, intercambio de experiencias y de recursos,
fortalecer las relaciones de cooperación y planificación.
(2)
Preparar líderes
hombres y mujeres, para incidir en la formulación de políticas publicas, y ejercer un monitoreo de su
aplicación.
(3)
Promover la
vigilancia social con el fin de asegurar el cumplimiento de compromisos públicos
que dan respuesta al VIH y SIDA en
nuestros países.
(4)
Fomentar y establecer
alianzas estratégicas, de cooperación y de comunión, con las redes nacionales y
regionales de las personas viviendo con el VIH y SIDA a fin de unir esfuerzos
para una respuesta conjunta para el acceso oportuno, libre y gratuito de
medicamentos, la implementación del MIPA (Mayor Involucramiento de Personas
afectadas), y fortalecer las capacidades de las organizaciones de base.
Cochabamba, 30 de
abril de 2008
Suscriben la presente
Declaración:
Ester
Leite Lisboa de Almeida
Asesora de Programas Salud y
Derechos.
Koinonia Presencia Ecuménica y
Servicio
Iglesia Presbiteriana Unida -
Brasil
Pastor Lisandro Orlov
Pastoral Ecuménica
VIH/Sida
Iglesia Evangélica Luterana Unida
Argentina y Uruguay
Coordinador Regional para América Latina y el Caribe del Plan de Acción en VIH y
Sida de la Federación
Luterana Mundial
Capitana Paulina
Márquez
Secretaria Territorial de
Social
Ejercito de Salvación
Chile
Revdo. David William Limo Pajar
Rosa Blanca
Anglicano – Perú
Pastor Cesar Henríquez
Marapacuto
Acción Ecuménica
Iglesias Evangélicas Libres –
Venezuela
Frei
Luiz Carlos Lunardi
Pastoral de DST/AIDS
CNBB
Iglesia Católica –
Brasil
Dr. Eduardo Campaña M.
Coordinador Programa VIH/Sida-
CIEMAL
Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas
de
América
Latina y el Caribe
Metodista – Ecuador
Prof. Damián Quispe
C.
Presidente Comité
Bolivia
Consejo Latinoamericano de Iglesias -
CLAI
Monseñor Walter Pérez
Presidente Pastoral Salud
Conferencia Episcopal
Boliviana
Iglesia Católica – Diócesis de
Potosí
Padre Fernando
Manquelaf
Secretario Ejecutivo de la Pastoral de
la Salud
Conferencia Episcopal
Boliviana
Iglesia Católica – La Paz
Lic. Ana Karina Tapia Quiroga
Coordinadora de Promoción Social
Arzobispado Cochabamba.
Lic. Naiber
Willis
Resp. Programa VIH/Sida
Arzobispado Cochabamba.
Lic. Juan Castillo
Asesor Comunidad Cristiana Universitaria
Resp. Nal. Red
Evangélica
Cochabamba.
Dr. Boris Zegarra Palma.
Especialista en Salud
COMPASSION INTERNATIONAL-
Bolivia
Lic. Marcelino Serrudo Martínez.
Coordinador compromiso cristiano y
Canales Esperanza VIH y
Sida
Visión Mundial -
Bolivia
Lic. Lidia Encinas
Ferrufino
Resp. Proyecto VIH/Sida
PDA Santibáñez - Visión
Mundial
Cochabamba.
Lic. Efraín Chambi
Vargas
Responsable Proyecto VIH/Sida
Iglesia Evangélica Luterana
Boliviana
Lic. Noemí Cusicanqui.
Responsable Proyecto VIH/Sida
Iglesia Evangélica Luterana
Boliviana
Lic. Jeane M. Goytia
Ferraz.
Coordinadora Pedagógica de
PATSIDA
Bolivia
Rev. Cristóbal Alejo Fernández
Presidente Iglesia Evangélica Luterana
Boliviana
Bolivia
Prof.
Daniel Ruiz Diaz.
Presidente
Vivo en Positivo
Punto
Focal de Bolivia para la
Red
Latinoamericana de personas que viven con VIH.
RedBol
Hna. Ivone
Almeida Martins
Coordinadora Pastoral
de la
Salud
Conferencia Boliviana
de Religiosos y Religiosas.
Iglesia
Católica -Bolivia.
Emma
Donlan
Oficial de
Programas para Bolivia
Christian
Aid
Karen
Luyckx
Representante para
Bolivia
Agencia de
la Iglesia
Católica de Inglaterra y el
País de
Gales para el Desarrollo
CAFOD
Pilar
Illanes
Oficial de
Programas para Bolivia
Agencia
Católica Irlandesa para el Desarrollo
TROCAIRE
Pastor
James Matarazzo. Jr
Director,
Gerencia y Fomento
INERELA+
Iglesia
Unida de Cristo EEUU
Lic.
Hernán Medrano
Miembro
Iglesia Evangélica Pentecostal.
Cochabamba.
Lic.
Marcela Cabezas.
Resp.
Región Valles - ICW
Internacional
Comunnity
Woman
RedBol