26 Tiempo Ordinario (A) Mateo 21, 28 –
32
VAN
POR DELANTE
JOSÉ
ANTONIO PAGOLA
SAN
SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).
ECLESALIA,
24/09/08.- La parábola es tan simple que parece poco digna de un gran profeta
como Jesús. Sin embargo, no está dirigida al grupo de niños que corretea a su
alrededor, sino a «los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo» que lo
acosan cuando se acerca al templo.
Según el relato, un
padre pide a dos de sus hijos que vayan a trabajar a su viña. El primero le
responde bruscamente: «No quiero», pero no se olvida de la llamada del
padre y termina trabajando en la viña. El segundo reacciona con una
disponibilidad admirable: «Por supuesto que voy, señor»; pero todo se
queda en palabras. Nadie lo verá trabajando en la viña.
El mensaje de la
parábola es claro. También los dirigentes religiosos que escuchan a Jesús están
de acuerdo. Ante Dios, lo importante no es «hablar» sino «hacer». Para cumplir
la voluntad del Padre del cielo, lo decisivo no son las palabras, promesas y
rezos, sino los hechos y la vida cotidiana.
Lo sorprendente es la
aplicación de Jesús. Sus palabras no pueden ser más duras. Sólo las recoge el
evangelista Mateo, pero no hay duda de que provienen de Jesús. Sólo él tenía esa
libertad frente a los dirigentes religiosos: «Os aseguro que los publicanos y
las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de
Dios».
Jesús está hablando
desde su propia experiencia. Los dirigentes religiosos han dicho «sí» a Dios.
Son los primeros en hablar de él, de su ley y de su templo. Pero, cuando Jesús
los llama a «buscar el reino de Dios y su justicia», se cierran a su
mensaje y no entran por ese camino. Dicen «no» a Dios con su resistencia a
Jesús.
Los recaudadores y
prostitutas han dicho «no» a Dios. Viven fuera de la ley, están excluidos del
templo. Sin embargo, cuando Jesús les ofrece la amistad de Dios, escuchan su
llamada y dan pasos hacia la conversión. Para Jesús, no hay duda: el recaudador
Zaqueo, la prostituta que ha regado con lágrimas sus pies y tantos otros… van
por delante en «el camino del reino de Dios».
En este camino van por
delante, no quienes hacen solemnes profesiones de fe, sino los que se abren a
Jesús dando pasos concretos de conversión al proyecto de Dios. (Eclesalia
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procedencia).