Sorprendente
propietario de todos los campos,
que a tiempo y a destiempo
nos llamas a trabajar en tu viña,
para compartir la misma tarea,
las mismas ilusiones,
los mismos cansancios
Gracias por todas las
invitaciones,
a caminar tus caminos,
a comer en tu mesa
a trabajar en tus sembrados
a llevar tu cruz.
No nos mueve en la
respuesta,
ni el salario,
ni el ser
primeros,
Nos mueve el aceptar
tu llamado,
la comunión con los de la tercera hora,,
la inclusión de los últimos en llegar,.
Concédenos tu
espíritu
para saber defender tus buenas nuevas.
a los que aún están en al final,,
de calles y
plazas,
en ciudades y existencias.
Ahora y siempre. Amén.
Pastor
Lisandro Orlov
Pastoral
Ecuménica VIH-SIDA
Buenos
Aires. Argentina
Septiembre
2008