Miércoles 6 de octubre de 2004
"El matrimonio es una bendición que debe estar al alcance
de todos" (United Church factum)
Toronto: La denominación protestante mas
grande de Canadá, La Iglesia Unida del Canadá, se presentó ante la Corte Suprema
del Canadá en el día de hoy, manifestando su apoyo al derecho de las parejas del
mismo sexo a ser casadas legalmente, y también apoyó el derecho de los
funcionarios religiosos y las congregaciones a decidir por si mismas si
brindarán o no una celebración de matrimonio religioso a parejas del mismo sexo.
"Una significativa y especial contribución es la que brinda la
Iglesia Unida a este debate y es la propia experiencia denominacional al
proporcionar liturgias para matrimonios del mismo sexo a sus miembros y, al
mismo tiempo, respetando el derecho de aquellos que dentro de esa denominación
se oponen a tales servicios" explicó el Secretario General del Concilio General,
el Rev. Dr. Jim Sinclair.
Sinclair dijo que esto es posible porque dentro de la Iglesia
Unida, las decisiones acerca de si es posible celebrar servicios de matrimonio
para parejas del mismo sexo deben ser hechos sobre las bases de que cada
congregación debe decidir por si mismas su política con relación al
matrimonio.
Explicó que mientras la Iglesia Unida inequívocamente apoya el
derecho de las parejas del mismo sexo a tener acceso al matrimonio civil,
también inequívocamente apoya el derecho de las comunidades religiosas a
rechazar el realizar tales matrimonios.
"La Iglesia Unida cree en la equidad y en la libertad
religiosas pueden existir lado a lado, apoyándose una en la otra y construyendo
una sociedad más fuerte" dijo Sinclair.
En su presentación ante al corte, la Iglesia Unida explicó que
mientras que el matrimonio no es un sacramento en la Iglesia Unida, la Iglesia
Unida coloca un valor extremadamente alto sobre la seriedad de los compromisos
realizados en la presencia de Dios y de testigos. El matrimonio es entendido
como una unión en la cual el pacto entre Dios y la humanidad es expresado y
experimentado mutuamente.
"Teológicamente y litúrgicamente, la Iglesia Unida entiende que
tanto las parejas de sexos diferentes y las del mismo sexo comparten la misma
dignidad humana de estar hechas a la imagen de Dios. Entonces, y en consecuencia
no existe impedimento teológico que pueda impedir a las parejas del mismo sexo
participar de esta unión, la cual es una de las expresiones más completas del
pacto realizado entre Dios y la humanidad. Por el contrario, excluir a las
parejas del mismo sexo de esta expresión de relación pactada socava su dignidad
humana básica".
La Iglesia Unida también hace presente una clara distinción
entre matrimonio civil y matrimonio religioso.
"El matrimonio religioso no es, y no puede ser, afectado por la
legislación propuesta. Todas la comunidades religiosas en Canadá, sin importar
su punto de vista con relación a los matrimonios del mismo sexo, tienen el
derecho absoluto de determinar para ellas mismas quién puede estar en
condiciones de ser candidato a un matrimonio religioso dentro de sus
comunidades. Esto incluye el derecho a determinar si la comunidad ofrecerá
matrimonio religioso a parejas de confesiones religiosas diferentes, a parejas
divorciadas, o a parejas que no son miembros de esa comunidad".
La Iglesia Unida también sostienen que la libertad religiosa de
las comunidades religiosas que objetan el matrimonio de las parejas del mismo
sexo no infringe la legislación propuesta. No pueden ser ellas compelidas a
ofrecer matrimonios que violan sus creencias religiosas.
"El mero hecho de que el matrimonio civil esté al alcance de
las parejas del mismo sexo no constituye un ataque a las creencias religiosos de
aquellos que se oponen a las uniones de parejas del mismo sexo". explicó
Sinclair. "Muy importante es la convicción de la Iglesia Unida que cree que
la afirmaciones de fe de una comunidad que apoya los matrimonios de parejas
del mismo sexo no socava las afirmaciones de fe de las comunidades que no lo
apoyan".
La declaración de la Iglesia Unida también argumenta que la
protección de la objeción de conciencia en la celebración de los matrimonios de
parejas del mismo sexo, que se prevé en la Carta Canadiense de Derechos y
Libertades y que es afirmada en la legislación propuesta, no entra en conflicto
con el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio.
"La declaración de la legislación propuesta significa que las
parejas del mismo sexo tendrán la posibilidad de obtener si lo solicitan un
matrimonio civil. Si bien ellas pueden no estar en condiciones de obtener, si lo
solicitan, un matrimonio religioso, que dependerá de los puntos de vista de una
congregación en particular, y esto es igual con el caso de muchas otras parejas,
tales como las parejas que pertenecen a confesiones religiosas diferentes. Esta
situación no priva a las parejas del mismo sexo de su derecho a un matrimonio
civil"
Sinclair comentó que la Iglesia Unida cree que la oposición a
las familias de parejas del mismo sexo fundamentada en una dimensión religiosa,
moral o social no es la única aproximación que personas de fe pueden aportar al
debate en esta apelación ante la Corte Suprema. Agregó que es el punto de vista
de la Iglesia Unida en su compromiso con la igualdad para todas las personas,
sin tener en cuenta la orientación sexual, puede sustentarse en la fe religiosa"
La presentación de la Iglesia Unida ante la Corte Suprema
también hace notar la significación societaria del matrimonio no puede ser
sobredimensionada.
"El matrimonio es un punto de referencia a través del cual la
sociedad canadiense denomina el desarrollo cotidiano de amor e intimidad
dentro de una pareja. Para muchas personas, le matrimonio ritualiza la santidad
del amor a través de diversos medios por los cuales las personas transforman sus
casas en hogares, el comer en un gesto comunitario, y el sexo en amor.
Restringir la definición de matrimonio a parejas de diferente sexo cuestiona la
capacitad de las personas gays y lesbianas a desarrollar amor e intimidad,
destruyendo su dignidad humana y reforzando las actitudes prejuiciosas y aún
más, promoviendo la violencia".
En conclusión la Iglesia Unida declara:
"El tema del matrimonio de las parejas del mismo sexo debe ser
resuelto en un contexto civil, religioso y moral de respeto por las diferentes
posiciones, con integridad, que nos pueda conducir a decisiones de principios
fundamentados en nuestro compromiso con la justicia y la legalidad para todos y
todas. Tales decisiones resultarán en una comunidad más inclusiva, en la
cual se reparen las divisiones que pudieron ocurrir en el pasado, y donde la
comunidad en su totalidad llegue a ser más saludable y más enriquecida".
Traducción del Pastor Lisandro Orlov (Buenos Aires.
Argentina)
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