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| Asunto: | [pastoralvihsida] Méxio 2008. Activista de día, trabajadora del sexo d e noche | | Fecha: | Viernes, 8 de Agosto, 2008 09:56:21 (-0300) | | Autor: | Lisandro Orlov <orlov @...............ar>
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EL PERSONAJE |
ELENA REYNAGA Activista de día,
trabajadora del sexo de noche 07/08/2008 El Mundo - España - [ Ver nota original ]
Elena Reynaga es la primera
trabajadora sexual que interveniene en una sesión de una Conferencia
Mundial del Sida. |
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"Soy Elena Reynaga, no soy puta, no
soy prostituta, no soy trapo ni jinetera, no soy cuero, no soy meretriz ni
ramera, tampoco cortesana. Soy una mujer trabajadora; una mujer
trabajadora sexual". Con estas palabras, Reynaga, fundadora y secretaria
de la Asociación de Trabajadoras Sexuales de Argentina, clausuró un Foro
en 2003. Cinco años después, se ha convertido en la primera mujer de su
profesión en intervenir en una sesión plenaria de una Conferencia Mundial
del Sida. Porque ellas, las trabajadoras sexuales, las mujeres con más
riesgo de contraer el VIH, tienen mucho que decir sobre el
tema.
Hasta ahora han sido otros los que han hablado de la
expansión de la epidemia en este colectivo. Pero en México han sido ellas,
por boca de Elena, las que han expuesto de primera mano su realidad, la
que conocen en carne propia y no de oídas. "Muchas gracias a los que han
hecho posible que una trabajadora sexual esté entre ustedes en esta
Conferencia. Yo no voy hablar de ciencia. Voy a hablar de la vida", ha
comenzado su discurso. Pero ser la primera mujer que se dedica a la
prostitución en participar de esta manera en uno de los Congresos Médicos
más importantes y que más público congrega no es el primer logro de esta
luchadora, que lleva mucho tiempo derribando barreras.
Nacida en
San Pedro de Jujuy (Argentina), Elena se introdujo en el activismo en
1994, junto a otras compañeras de la calle, harta de las violaciones de
derechos y de los abusos que sufrían por parte de policías y autoridades.
"Si no se hace nada por los derechos humanos, la lucha contra el sida
fracasará. En algunos países a las trabajadoras sexuales nos detienen, por
el simple hecho de ejercer nuestra profesión. Y muchas veces la única
opción que nos queda para no ir a la cárcel es dejarnos violar por los
policías. Por supuesto, sin condón", ha reconocido.
Para acabar con
estas situaciones no se ha cansado de denunciar el alto riesgo de
exposición al VIH que sufren las trabajadoras sexuales, como ella pide que
se las denomine, la violencia de género y, en general, la vulnerabilidad
de la mujer. Su valentía y determinación la han convertido en una
referencia nacional e internacional. "Hay que hacer todo lo que esté en
nuestra mano para que nos reconozcan nuestros derechos. Las instituciones
nos marginan. Sin ir más lejos, la guía de ONUSIDA, por ejemplo,
recomienda a las trabajadoras sexuales que cambiemos a un trabajo
decente... ¡como si lo que hiciéramos no fuera digno!".
En la
actualidad, Reynaga es fundadora y secretaria ejecutiva de la Asociación
de Trabajadoras Sexuales de Argentina (AMMAR), a la que están afiliadas
más de 1.700 mujeres que ejercen la profesión más antigua del mundo en 11
provincias argentinas. También es miembro de la Red de Iniciativas de VIH
Latinoamericana y colabora con numerosos grupos en la lucha contra el
sida. Y, antes de llegar a México para hacer historia, dio una conferencia
para la ONU.
Si de algo está orgullosa esta mujer es de haber
logrado eliminar de su país la política que criminalizaba el trabajo
sexual y de haber conseguido el establecimiento de un sindicato, lo que da
a las prostitutas la categoría de trabajadoras. Una categoría que ella
lleva con la cabeza bien alta. Y, no piensa parar. "Las trabajadoras
sexuales debemos sentarnos con los gobiernos para hablar de las políticas
que necesitamos. Muchas de nosotras no pudimos ir a la escuela, pero si
logramos cambiar las leyes que nos criminilarizaban, si pudimos vencer a
la ignorancia, ¿cómo no vamos a poder decidir lo que nos
conviene?". | |
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