| Asunto: | [pastoralvihsida] Héctor Fernández. Camino a la libertad | | Fecha: | Viernes, 25 de Julio, 2008 16:18:42 (-0300) | | Autor: | Lisandro Orlov <orlov @...............ar>
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Reflexión para el
Domingo 27 de julio 2008
Propio Decimo
Segundo
1º
Reyes 3, 5-12
Salmo 119,
129-136
Romanos 8,
26-39
Mateo 13, 31-33,
44-52
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Tema: Camino a la Libertad
Rev. Héctor Fernández
Instituto Ecuménico Diaconal “Esteban”
San Salvador, El Salvador, Centroamérica
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Objetivos: Reflexionar acerca del Camino del Reino y
sus valores: Justicia, amor, Libertad, Equidad, Inclusión, Paz, Riesgos y
muchas situaciones buenas.
- Leer Mateo 13, 31-33, 44-52
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PARA ORIENTAR LA
REFLEXION |
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Para orientar la reflexión
En las lecturas de hoy
se nos habla de sabiduría, en el Nuevo Testamento se nos recuerda: Jesús
crecía en sabiduría, estatura y gracia. Lc 2,52. Jesús fue sabio, su
sabiduría fue construida en "El temor de Jehová, aborrecer el mal; la
soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa." (Prov.
8:13). Temer, amar y servir a Dios son sinónimos. El temor de Dios es
actitud de persistencia en fidelidad a la alianza. En muchos lugares de
la Biblia podríamos traducir Temor por Adorar, Amar a Dios, Fidelidad a
él. Temer a Dios es reconocerlo como fuente de todo bien. Esa sabiduría
estaba en Jesús: “No hago nada por mi cuenta… sino que el Padre que está
en mí hace sus obras” (Jn. 8,28 y 14,10) A ello se suman las hermosas
palabras de San Pablo hoy: nada nos podrá separar del amor de
Dios…
Las tribus que pasaron del yugo egipcio al proceso de
liberación, emprenden el Éxodo, la salida, hacia una nueva situación,
hacia la construcción de una nueva forma de vivir y convivir, en medio de
desesperanzas, van construyendo el Camino a la libertad. Dios siempre les
acompaño, levanto, jueces, profetas que daban ha conocer “la voluntad de
Dios” llamando a mantenerse fieles y firmes, en el Camino hacia una
situación en la cual los valores del reinado de Dios se harían presentes
en quienes tuviesen fidelidad a Dios.
Con el tiempo no todo se
perdió, ni todo se mantuvo, en algunos aspectos se fallo, pero siempre
había hombres y mujeres de buena voluntad, fieles a Dios, su reinado y su
Reino.
Para aquellas tribus, compuestas por hombres y mujeres que
habían sido esclavos/as, el templo en sus orígenes, simbolizo el Reinado
de Dios, posteriormente los responsables del templo perdieron su fidelidad
a Dios y lo convirtieron en lugar y símbolo de opresión, contubernio de
los poderes religiosos, económicos, políticos, militares e ideológicos,
con la finalidad de aprovecharse del poder formal para gozar de fama,
poder y fortuna.
Jeremías, el profeta (aprox. años 628 a. C. y 580
a. C.) fue el primero que hablo, refiriéndose al templo como “cueva de
ladrones” (7.11) los imperios utilizaron el templo por mas de seis siglos,
en ese periodo de allí surgió el poder ideológico perverso, influenciando,
confundiendo mentes y corazones.
Estos y otros elementos de la
historia de sus antepasados estarán presentes en la redacción de los
escritos del Nuevo Testamento. El ideal de libertad se refleja en el
seguimiento y la receptividad hacia Juan el Bautista, Jesús.
El
evangelio de Marcos compuesto aproximadamente entre los años 64 y el 75 d.
C. rescata las palabras de Jesús acerca del templo como, Cueva de ladrones
(11. 17) nos recuerda las palabras de Jeremías, pronunciadas muchos años
antes. Desde diferentes perspectivas los grupos de escribas, fariseos,
saduceos, sacerdotes, conocían acerca del reinado de Dios, construyeron
sus propias interpretaciones, los movimientos mas coherentes con su
realidad también, los Esenios y los Zelotas, todas, en mayor o menor
medida, giraban alrededor del templo, el centro del culto de la nación
judía lo constituía principalmente el Templo. Esa realidad es en la
cual actúo y hablo Jesús, en esa realidad cuestiono los lujos templo,
hablo de situaciones mas importantes que el templo, en el templo, comparo
la viuda pobre que daba todo lo que tenia, con los que daban de lo que los
sobraba, saco a los mercaderes que estafaban a los pobres y se
aprovechaban del ritualismo. En una realidad de hambre, sufrimiento,
opresión, exclusión, en la cual los religiosos del templo habían perdido
el horizonte de Dios, Jesús predica el Reino. Actuaba y hablaba con
sabiduría. El evangelio de hoy acerca del Reino, nos trasmite mediante
parábolas un poderoso mensaje de esperanza y liberación. Los Zelotas,
el año 66 después de Cristo cansados de la opresión deciden sacudirse el
yugo del imperio romano y sus aliados locales, lanzan una operación
militar suicida, condujeron la Gran Rebelión Judía que los historiadores
sitúan entre los años 66-73 d. C. Con esta acción sacaron a las tropas
romanas apostadas en la Torre Antonia, tomaron el templo asesinaron al
sumo sacerdote, el animo de victoria duro hasta el año setenta cuando el
general Tito Flavio Vespasiano tomo la ciudad. En ese contexto es que
se componen textos de los evangelios contra sacerdotes, escribas y
fariseos, hay que ver que no es simple coincidencia.
En una
situación difícil, persecución judía, persecución imperial romana, Esteban
y su grupo mantuvieron hasta el final su actitud contra el templo y sus
representantes, actuaron con sabiduría, algunos siguieron este ejemplo. En
tanto otros grupos cristianos se acercaron al poder, hicieron las pases y
con ello terminaron con un movimiento liberador y lo institucionalizaron
jerarquizaron y nuevamente, ellos y sus descendientes en la historia
perdieron y pierden de vista el Camino y caminar de Jesús. Para ellos el
Reino es difuso, ven pero no miran.
En una realidad dominada por
personas opuestas a los valores del Reino, se abrieron paso las personas
que tomaron la decisión de construir el Camino a la libertad, en ese
Camino descubrieron un templo mucho más valioso que cualquier templo:
ustedes son templo de Dios, Dios habita en ustedes. Al que destruya el
templo de Dios, Dios lo destruirá… Las primeras comunidades cristianas
fueron fundadas por personas de escasos recursos económicos, marginadas,
excluidas, algunos conocían lo que significa ser esclavos/as, conocían lo
que es pasar hambre, dormir y vivir sin ninguna comodidad.
Podemos
imaginar la alegría, a pesar de las persecuciones, al escuchar palabras
que revivieron su auto estima, su esperanza: el reino de Dios no es
cuestión de comida o bebida; es ante todo justicia, paz, alegría… o estas
otras: Dios a elegido a la gente común y despreciada… u otras más: Ya no
hay diferencia entre quien es judío y quien griego, entre quien es esclavo
y quien hombre libre; no se hace diferencia entre hombre y
mujer.
Aquellas personas que optaron por ser parte de un movimiento
en el Camino de Jesús, mantuvieron presente e intentaban ser consecuentes
con el Reino predicado por el Maestro, intentando caminar hacia una vida
nueva Rom. 6. 4 dejaron sus huellas, en la carta Primera a los Cor. 7 y
Filemón, podemos experimentar en estas y muchas palabras más, como se
intentaba aprender a vivir quitando la idea de un mundo de amos y
esclavos:… recibe a Onésimo ya no como esclavo, sino como más que esclavo,
como hermano.
Los salvadoreños/as que intentamos, con dificultades
y limitaciones ser discípulas/os de Jesús, tenemos como horizonte su Reino
y su reinado y este domingo somos convocados/as a multiplicar los
esfuerzos, el trabajo por continuar en la construcción de este Camino
hacia la libertad, hacia el Reino.
Seguramente nos encontraremos
con obstáculos en este caminar, la institucionalización, jerarquización,
ritualismo, los proyectos que nunca se vuelven procesos, pervierten el
movimiento de Jesús en nuestro días y desdichadamente eso es parte de la
realidad cotidiana, y tal como sucedió en otros momentos de la historia,
toda esa institucionalidad no siempre esta al servicio u orientada al
Reino, en ocasiones, como en tiempos de Jeremías y de Jesús, es una
institucionalidad al servicio de los poderes del sistema de dominación, en
ocasiones muestra una mascara que aparenta ante el pueblo, ser coincidente
con el Reino, pero su rostro esta con el poder formal que oprime, destruye
y excluye.
Esa situación no debería desanimarnos o
desesperanzarnos, pero lo hace, pues ¿De que manera no desanimarse si la
que dice ser Iglesia de Cristo no da muestras reales de serlo? Intentemos
recuperar el ánimo, la esperanza, la realidad en que vivimos amerita de
nuestra parte una vida de fe y oración, apoyarnos mutuamente, solidaridad
que sea mas que una palabra o un termino, que sea realidad de vida,
hermandad que sea mas que discursos y dinero.
La libertad verdadera
en sentido bíblico sólo puede producirse y desarrollarse donde los seres
humanos intentan vivir, convivir, relacionarse partiendo de actitudes
éticas coincidentes con la ética del Reino, esta ética debería orientar la
actitud personal y colectiva en lo social, político y económico, libertad
para amar y ser amado/a, en justicia y equidad.
En la fe cristiana
la libertad esta en función de servir, diaconar, servirle al otro, la
otra, libertad que es búsqueda del bien común. Servir, actuar
diaconalmente. Así, entre aciertos y errores, caminamos hacia la libertad,
hacia nuestro horizonte: El Reino de Dios y su Justicia, todo lo demás
llegara por añadidura… Preguntas para reflexionar ¿Cómo podrías
expresar si se camina hacia la libertad en tu vida, en tu comunidad de fe
y la sociedad en que vives? Tú como persona, la comunidad de fe en que
participas: ¿De que manera vive, intenta producir y desarrollar los
valores del Reino? ¿Qué propuestas serian viables para recuperar el
animo, sobretodo la Esperanza de que no todo esta perdido, que en
nosotros/as se “mueve” el Reino? +++ En la memoria histórica de la
Iglesia Cristiana Popular Salvadoreña: José Othomaro Cáceres.
Seminarista, y sus trece compañeros - 25 de Julio de 1980 - El Salvador
Pedro Ángel Santos - de Julio de 1983 - El Salvador. Catequista, mártir de
la fe y de la solidaridad con su pueblo salvadoreño. Benito Juárez
García. Fue un indio zapoteca, nació en el pueblo de San Pablo Guelatao,
Estado de Oaxaca. Defendió los derechos de las comunidades indígenas murió
repentinamente de un ataque de angina de pecho el 18 de julio de 1872, en
su alcoba de Palacio Nacional. La frase: "Entre los individuos, como
entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz", fue enunciada
el 15 de julio de 1867, en un discurso al entrar triunfante en la Ciudad
de México tras la derrota y fusilamiento de Maximiliano I de México de
Habsburgo y el derrocamiento del Segundo Imperio
Mexicano
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