| Asunto: | [pastoralvihsida] Señales del reino, a pesar de la cizaña | | Fecha: | 19 de Julio, 2008 05:57:28 (+0200) | | Autor: | Hector Antonio <h.espino @.........mx>
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Propio Onceavo
Isaías 44. 6-8; Salmo 86. 11-17; Rom.8.12-25; Mateo 13.24-30, 36-43
20 de julio 2008
Tema: Señales del reino, a pesar de la cizaña
Rev. Héctor Fernández
Instituto Ecuménico Diaconal “Esteban”
San Salvador, El Salvador, Centroamérica
Objetivos: Reflexionar sobre lo que significa en la vida personal y comunitaria
ser trigo, ser semilla del reino en la sociedad.
- Leer Juan Mateo 13. 24-30, 36-43
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Para orientar la reflexión
La parábola de la cizaña sembrada en medio del trigo es muy conocida, tanto que
en nuestro tiempo aquella persona que no actúa con respeto, digna y éticamente se
le conoce como alguien que “mete la cizaña” popular así en ocasiones se indica
una intervención maligna que intenta arruinar lo que estaba bien. La parábola
enfoca El reinado de Dios.
El trigo cuenta con un valor nutricional importante, rico en proteínas,
minerales y vitaminas, sobre todo el tocoferol (vitamina E). Sustancia que
dificulta la oxidación de la vitamina A, frena grasas y se le relaciona con la
disminución del nivel sanguíneo de colesterol.
Los pueblos en los que Jesús desarrollo su acción eran básicamente agrícolas, se
cultivaba el trigo y la cebada fueron elementos importantes la alimentación.
El cultivo del trigo implica bastante labor. Hay que programar las cosechas,
seleccionar semillas y tierras, labrarlas, proteger los cultivos de los
elementos naturales y plagas, quitar las malas hierbas, cosecharlo, seleccionar
granos, hacer harina y transformarla en pan u otros alimentos. Aplicado a
personas que son Semillas del reino nos da una idea de lo laborioso y constante,
cuidadoso/a que hay que ser.
Aspectos simbólicos: producido en la tierra, necesita agua, se deja que fermente
aire y finalmente se cocina con fuego. La guadaña fue utilizada en las cosechas,
símbolo de muerte. El trigo es simbólicamente, la semilla del Reino (Cristiana/o
que intenta desarrollar una vida coherente con los valores del reino de Dios). La
semilla fuente, origen, o principio de un organismo vivo. Ser semilla es ser
Portadores de Vida. En este sentido los hijos/as de Dios son la buena semilla
del reino.
No todo lo que crece en un campo bien cultivado es una bendición, también hay
malas hierbas o cizaña. En el caso del trigo, la cizaña es muy parecida al trigo,
tanto que produce un fruto del cual se puede producir una harina venenosa.
Las malas hierbas en cualquier cultivo no sólo causan daños, compitiendo con la
buena semilla, por la luz del sol, el agua y los nutrientes, también invaden
caminos, jardines, monumentos históricos, provocan daños en vías férreas, ocultan
señales de transito, son causantes de alergias, incendios y transmisores
indirectos de plagas, actúan como huéspedes de virus y de insectos que las
propagan aun mas.
Las otras lecturas para este domingo nos trasmiten muchas enseñanzas, entre
ellas destacaremos: Isaías confirma que no hay otro Dios. En el contexto del
texto los hijos/as de Dios sobreviven en medio de las malas hierbas como sauces
[árbol de madera fuerte, flexible y poco peso, con amplias propiedades para la
salud de seres humanos y otros seres vivos] tal como si estuvieran cerca de la
rivera de los ríos; En el Salmo se pide a Dios “afirmar el corazón” se pide ser
señal de bien; En Romanos son interesantes las palabras “hasta la creación espera
la manifestación de los hijos/as de Dios”. El Espíritu que vive en cada hijo/a de
Dios clama con sonidos impronunciables la hora, el momento de su liberación.
“La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo”. Platón
En nuestro tiempo como en el tiempo de Jesús las confusiones que generan las
personas que aparentan ser hombres y mujeres de Buena Voluntad están a la orden
del día. En nuestro contexto esto es algo que se experimenta en muchos ámbitos,
nos referiremos aquí únicamente al ámbito político y religioso.
Hay algunas expresiones políticas en nuestro país y en Centro America que
confunden. Han aprendido a desarrollar discursos e imágenes, que los colocan
aparentemente muy apegados a la justicia.
Entre estos hay quienes presumen ser “verdaderos revolucionarios” casi
intentando decir que se es “revolucionario puro” y desde esa posición juzga,
condena, descalifica, anula, trabaja en contra de aquellos/as que no están en su
grupo. Provocan confusiones en las personas que les escuchan, pero que realmente
no les conocen. Sus vidas están llenas de actitudes de manipulación de otras
personas, viven de discursos donde los pobres, parecen ser su preocupación, en
realidad se asemejan a los parásitos, viven de sus falsos discursos, los pobres
en sus bocas son únicamente un instrumento para finalidades que no coinciden en
la búsqueda de la verdadera justicia. El amor es algo que no conocen, ni se aman
ni han aprendido ha amar. Parecen revolucionarios pero en el fondo no los son.
Parecen trigo, pero son cizaña.
Situación parecida se da en algunos casos con personas que se autodenominan
“cristianos proféticos o liberadores” Parecen cristianos/as, pero en el fondo
solo aprovechan un discurso aprendido, una fama perdida y hacen lo mismo que los
que se consideran “verdaderos revolucionarios”.
En ese sentido Pedro Casaldaliga citando al Che Guevara nos recuerda: “El
revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor."
Estas palabras también nos recuerdan a San Pablo: en Primera Corintios 13. “El
amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso,
no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda
rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre,
todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”
Ante los grandes desafíos que nos coloca la realidad cotidiana en la que están
presentes las personas con las cuales mantenemos una relación regularizada, los
espacios religiosos, políticos, movimiento social, la familia, la realidad local
comunitaria, de colonia, barrio, regional y mundial. Esa realidad donde además de
tanta injusticia, es confusa por las incoherencias e incongruencias con el reino,
por parte de algunas personas que son a la manera de la cizaña del texto
evangélico, allí en esa realidad, Dios llama a sus hijos/as a ser trigo, semilla,
señal de que el reino es hoy, convoca a que el hablar sea coherente con el
vivir.
Reproducimos un fragmento de El mundo vuelve a empezar. Carta circular de 2001.
Pedro Casaldaliga. Esperamos sea un recurso para la reflexión personal y
comunitaria:
Mística para el camino
• Contemplación confiada. Abriéndose más gratuitamente al Dios Abbá, que es, por
autodefinición suprema, misericordia, amor. Una contemplación, más necesaria que
nunca en estos tiempos de eficiencias inmediatas y de visibilidades. Confiada,
digo, porque tengo la impresión de que vuelve –o quizás nunca se fue- la religión
del miedo, del castigo, de la prosperidad o del fracaso, según como uno se las
haya con Dios. Nos falta, pues, confianza filial, infancia evangélica, la
descontraída libertad de los pequeños del Reino.
• Coherencia testimoniante. Ya se ha repetido hasta la saciedad que vivimos en
la civilización de la imagen; que el mundo quiere «ver». El testimonio fue
siempre una especie de definición del ser cristiano: "seréis mis testigos", decía
Él por toda recomendación, por todo testamento. Y ese testimonio, hoy más que
nunca, cuando todo se ve y todo se sabe, ha de ser coherente, sin fisuras, en la
vida personal y en la gestión estructural de la Iglesia (que podrá ser una
Iglesia católica o evangélica, el Vaticano, una diócesis, una congregación
religiosa, una comunidad). Veracidad y transparencia pide el mundo, tan sometido
a la mentira y a la corrupción.
• Convivencia fraterno-sororal. A eso se reduce el mandamiento nuevo. Este es el
mayor desafío, y el más cotidiano para las personas, para las comunidades, para
los pueblos. Convivir, no coexistir apenas; convivir cariñosamente en fraternura
y sororidad; no sólo en tolerancia mutua. Ayudar a hacer agradable la vida. Ser
sal de la tierra debe de significar eso también…
• Acogida gratuita y servicial. Capacidad de encuentro y de diaconía. No
solamente bajarse del burro y atender al caído cuando por casualidad uno se lo
encuentra a la orilla del camino, sino hacerse encontradizo. Acoger a veces sólo
con una palabra o una sonrisa, pero acoger siempre, gratuitamente. Hacer de todos
los ministerios y de todas las profesiones aquel servicio desinteresado y
generoso que nos proponía el Señor que no vino a ser servido sino a servir. Es
más fácil celebrar una Eucaristía ritual que ejercer el lavapiés comprometido.
• Compromiso profético. Sigue siendo la hora y quizá más que nunca de
comprometerse proféticamente contra el dios neoliberal de la muerte y la
exclusión y a favor del Dios del Reino de la Vida y de la Liberación. Hay que
sacar de la fe todo su jugo político. Hay que vivirla militantemente,
transformadoramente. Hacer de la profecía una especie de hábito connatural -fruto
específico del bautismo para los cristianos y cristianas- de denuncia, de
anuncio, de consolación. La caridad sociopolítica es la forma de caridad más
estructural. Va a las causas, no sólo a los efectos. Cuida la Vida. Transforma la
Historia. Hace Reino.
• Esperanza pascual. Después de "la muerte de Dios" y "la muerte de la
Humanidad", en esa posmodernidad fácilmente sin sentido y ya en el "final de la
historia", parece que la esperanza no tiene mucho que hacer. ¡Hoy más que nunca
se impone la esperanza! Ella es la virtud de los "después de". "Contra toda
esperanza" (productivista, consumista, inmediatista, pasiva), esperamos. Debemos
proclamar humildemente pero sin complejos nuestra esperanza pascual y
escatológica. Y debemos hacerla creíble aquí y ahora. Porque esperamos, actuamos.
El tiempo y la historia son el espacio sacramental de la esperanza.Preguntas para
reflexionar
Recomendamos leer Primera Corintios 13. 1- 13
Partiendo de la fe:
¿Ante los desafíos personales y de la comunidad que podemos hacer, que sea real
y este a nuestro alcance?
¿Qué significado tiene el Amor del que habla Pablo para nuestro esfuerzo por ser
buen trigo?
¿Qué entendemos por “coherencia testimoniante?
¿Como estamos en la vida personal y comunitaria en ese sentido y que podemos
hacer para mejorar las actitudes?
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En la memoria histórica de la Iglesia Cristiana Popular Salvadoreña:
Pedro Ángel Santos - 23 día de Julio de 1983 - El Salvador. Catequista, mártir
de la fe y de la solidaridad con su pueblo salvadoreño.
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