| Asunto: | [pastoralvihsida] Misericordia revolucionaria | | Fecha: | 6 de Junio, 2008 03:20:05 (+0200) | | Autor: | Hector Antonio <h.espino @.........mx>
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Propio Cinco
Oseas 5. 15 – 6. 6; Salmo 50. 7 - 15;Rom. 4. 13 - 25; Mateo 9. 9 - 13
08 de junio 2008
Tema: Misericordia revolucionaria
Rev. Héctor Fernández
Instituto Ecuménico Diaconal “Esteban”
San Salvador, El Salvador, Centroamérica
Objetivo: Comprender que para ser discípulo/a estamos llamados/as a ser
misericordiosos/as, practicar en la vida cotidiana la apertura a todos/as, en
todos los planos en que desarrollamos la vida. Unidad, aceptación a todo/as (Mesa
de la Unidad) Para configurar el trabajo por el reino y experimentarlo en el hoy
de la historia
- Leer Mateo 9. 9 -13
Podríamos hoy identificar tres momentos en el texto que hacen unidad:
Llamado al discipulado.
Un llamado que es permanente y que esta allí, a la orden del día, para todos y
cada una/o de nosotros/as. Ser discípula/o de Jesús no es cosa fácil, siempre
esta la cruz en el horizonte, pues al tomar la causa de Jesús como propia y
con-Pasión es un reto que en ocasiones asumimos a medias, a cuartas o solo de
palabra. Poner la mano en el arado, tomar cada quien su cruz y seguir el Camino
de Jesús hoy en la realidad local y mundial es asumir, hacer propia la “locura de
la cruz” en una realidad en la cual algunas “iglesias” solo hablan de “éxito”
“gloria” “poder”, todo lo contrario al Evangelio comprometido con la causa de las
victimas del sistema local y mundial.
El imperio global y sus representantes locales también hablan casi las mismas
palabras que estas “iglesias” “éxito” “poder” “superación” pero la realidad hoy
más que nunca denuncia por si sola que esto es solo posible para unos pocos,
mientras las mayorías ahora están peor que se pusieran en práctica las acciones y
políticas neo liberales.
Otras “iglesias” no hablan con estas palabras, pero en su desnutrición teológica
y pastoral su voz y su acción es una nada en el mar de confusiones que hoy
existen, peor aun cuando sus “lideres” son testimonio de palabrería vacia, fieles
en su incongruencia con la ética de Jesús.
La Mesa de la Inclusión.
Al respecto Lucas (5. 29) nos da una visión amplia del arcoiris de los
participantes de la Mesa, en la cual según él había “…toda clase de personas”
No era una cenita cualquiera, era un “banquete”. Jesús se sumerge y se sienta a
la Mesa con cantidad de pecadores y muy probablemente también pecadoras.
Aquello escandaliza a los jefes religiosos del tiempo de Jesús, no podían
entender como Jesús siendo un Maestro “rabino” departiera y compartiera,
conversara y probablemente también bromeara con toda clase de personas, no se
daban cuenta que precisamente eso fue un aspecto trascendental en su actuación,
departir, compartir, bromear, comer, beber con toda clase de personas.
Jesús radicalmente rechaza los estereotipos y las ataduras que coartan y limitan
a los seres humanos.
Eso nos lleva a reflexionar sobre nuestros altares y mesas cuando celebramos el
Sacramento del Altar y que tanta inclusión hay de los que son hoy marginados/as,
no solo por pobreza económica, sino por su preferencia sexual por ejemplo o ¿será
que ni siquiera hemos intentado tocar el tema? Mucho menos ponerlo en práctica y
otros temas que la realidad nos coloca.
Nos invita a ampliar la mesa familiar. Es cierto que en muchas mesas no hay
mucho que comer o probablemente sea muy poco lo que hay para comer, pero si algo
ha caracterizado a los pobres es que siempre han compartido, primero Dios no se
pierda esa buena costumbre que es señal del reino. Y los que tienen mas recursos
económicos ¿Cómo están sus mesas? ¿Comparten con los que tienen? ¿Y con los que
no tienen?
¿Como son las mesas de los gobernantes? ¿Cómo son las mesas de los pastores/as
que utilizando a los pobres se han enriquecido ya sea mediante proyectos
financieros o estafas?
Dios quiere Misericordia.
La Biblia nos presenta a un Dios que es Amor y que quiere vida en abundancia
para los seres humanos. Desde el Génesis se nos revela un Dios que en lugar de
quedarse solo, crea a la humanidad para compartir con ella, libera al pueblo que
sufre opresión y marginación en Egipto, a esos esclavos/as los hace Su Pueblo
convocado a ser signo de su amor inmenso, de su presencia amorosa, liberadora
para todos los pueblos y tiempos.
La Misericordia podríamos decir que es:
Actitud de profunda bondad entre seres humanos que tendría que darse ha conocer
mediante actitud transparente, de fidelidad de todo/as para todos/as, así como
Dios permanece fiel en su amor por nosotros/as, fiel al compromiso de amor que
siempre nos tiene.
El amor de Dios deberíamos aprender a interpretarlo como amor de Madre. Dios no
nos ama solo como Padre, sino también como Madre, ese amor de madre nos da una
idea del amor de Dios, la madre ama al hijo porque es su hijo/a, así es como Dios
nos ama, con amor de Madre.
A los dos aspectos anteriores debemos sumar la capacidad de entregarnos a quien
nos necesita. No a darle “algo” o desarrollar una relación por lastima, sino ser
capaces de dar algo de uno mismo/a [mucho mas allá de mis posesiones materiales]
al otro/a. Una mirada de comprensión o de perdón en el momento oportuno, una
palabra de animo, de esperanza en los momentos difíciles, un gesto de amor,
cariño, aprecio en todo momento.
Finalmente esa Misericordia de Dios necesita de otro ingrediente: indignación
ante el sufrimiento, exclusión, marginación del otro/a.
Cuando la vida de sus hijos/as esta amenazada Dios no duda en darse ha conocer y
manifestarse en personas que encarnen el amor que lo llevo hasta lo sumo:
Trabajar con empeño hasta el grado de entregar la vida por la liberación desde y
en la historia de quienes sufren violencia por causa de la injusticia.
Por ello levanto a las y los profetas de su pueblo, por ello Jesús se identifica
como Hijo de Dios, pues sabe que su Padre actúa con amor de Madre y no quiere que
sus hijos/as sufran a causa de los que de día y de noche piensan en como dañar al
pueblo como dice Miqueas el profeta y con ese amor de Madre Dios trabaja también
día y noche mediante sus hijos e hijas para construir una nueva humanidad, un
nuevo mundo, una nueva forma de relacionamiento entre los seres humanos, donde se
manifiesten los valores del reino.
Intentemos juntar todos esos elementos para darnos una idea de lo que es la
Misericordia que Dios quiere y nos invita a vivir y difundir.
Discipulado, Mesa de la Unidad es un todo, unido, integral. Trabajemos para que
esos tres temas nos ayuden a hacer visible y tangible la Unidad en la Diversidad
en la construcción de este Camino de Liberación Integral.
Esa es una Misericordia Revolucionaria, porque la palabra revolución significa
cambio, en el caso de la cristiana/o ese cambio debería ser radical pues debe ser
profundo “desde las entrañas” en la vida personal, social y de Comunidad de fe.
Solo esa Misericordia que viene del amor de Dios, en su Santo Espíritu puede
hacer posible que nuestra sociedad salvadoreña cambie, que las sociedades con
grandes males sociales cambien. No esperemos que los partidos políticos cambien,
que los “lideres” de las iglesias cambien, cambiemos nosotros/as, todo
bautizado/a es pastor/a es líder con la bendición y la compañía de Dios. En cada
uno de sus hijos/as Dios trabaja incansablemente
Preguntas para reflexionar
¿Qué tanto reproducimos en nuestras vidas personales la Misericordia de Dios?
¿Las estructuras de la Comunidad de fe en la cual me congrego experimentan,
desarrolla, practica la Misericordia de Dios en los términos bíblicos o tiene
otros parámetros no tan bíblicos, que no la dejan expresar esa Misericordia?
¿Qué debemos cambiar como personas para poder experimentar esa trinidad de
Discípulo/a, Mesa de la Unidad y Misericordia?
Que debemos cambiar en los “lideres” en las estructuras de la Comunidad fe para
hacer presente esa trinidad Discípulos/as, Mesa de la Unidad y Misericordia?
Apliquemos estas preguntas a nuestro espacio de trabajo ya sea de Sociedad Civil
Organizada, Movimiento Popular, Ongs
Reproducimos el siguiente material como recurso en la meditación:
Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.
EI vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.
Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.
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