|

Domingo
25 de mayo de 2008
Ciclo
A. Segundo Domingo después de
Pentecostés
Octavo
Domingo de Tiempo Ordinario
Evangelio:
Mateo 6, 24-34
(Leccionario
Común Revisado)
Primera
Lectura: Isaías 49, 8-16
Salmo
Responsorial: Salmo 131
Segunda
Lectura: 1º Corintios 4,
1-5
|
|
EVANGELIO
Mateo 6, 24-34
Traducción:
El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia.
Ediciones Paulinas. Madrid. Buenos Aires.
1990 |
|
En
aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
Nadie
puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amara al otro, o
bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede
servir a Dios y al dinero.
Por
eso les digo: no se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni
por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la
vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos
no siembran ni cosecha, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre
que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos?
¿Quien de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo
instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido?
Miren los lirios del campo, cómo van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo
les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como
uno de ellos. Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y
mañana será echada al fuego, ¿cuánto más hará por ustedes, hombres de poca
fe! No se inquieten entonces, diciendo: “¿Qué comeremos, qué beberemos, o
con qué nos vestiremos?” Son
los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes
las necesitan. Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás de
les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se
inquietará por si mismo. A cada día le basta su aflicción.
El
Evangelio del Señor. |
¿DÓNDE ESTÁ
LA
CRUZ?
Al comenzar a prepara esta reflexión
entre en pánico porque no le podía encontrar la vuelta al texto. No encontraba
ninguna señal de la cruz en sus propuestas. Tenía mucho miedo de terminar
haciendo de Jesús de Nazaret un consejo o asesor de imagen para que todos
pareciéramos comprometidos con un estilo de vida simple y decoroso. Muchos de
los comentarios y gran parte de los sermones o meditaciones que pude consultar,
hacían que el mensaje de este Evangelio pareciera sacado de la página de
Internet de la organización Greenpeace. No me podía resignar a transforma a
Jesús de Nazaret en un símbolo de la ecología, de una economía sustentable o de
una propuesta piadosa y puritana de un estilo de vida simple.
Indudablemente estoy de acuerdo en
las propuestas de promover un desarrollo sustentable y de una buena
administración de los recursos del mundo y los míos personales. Pero no
encontraba la cruz en nada de esas propuestas ni la necesidad de la mediación de
Jesús como el Cristo de Dios.
Entiendo todo ese mensaje de vivir
lo esencial y la exclusividad de Dios, pero esa no es la cruz. Tenía que seguir
luchando con el texto y con las influencias externas pera encontrar una
respuesta a mi pregunta porque además iba contra toda nuestra estrategia de
acompañamiento de las personas que viven con vih y sida para que mantenga la
adherencia a los tratamientos, para que no interrumpan la medicación. Siempre
promovemos y pedimos un proyecto de vida y eso significa mirar al futuro.
Los ejemplos propuestos como
parábolas para ilustrar el mensaje me parecieron totalmente desafortunados. Si
miro a las palomas que viven alrededor de mi departamento en Buenos Aires tengo
una imagen totalmente diferente a estos idílicos pajaritos del Evangelio. Estas
palomas tienen toda una estrategia para buscar comida, que es su ocupación
cotidiana y fuera de sus intentos copulativos, no tienen otra preocupación que
la de buscar comida. Me esperan como buitres todas las mañanas para que abra la
ventana del comedor y que comparta con ellas las galletitas. Cuando saben que se
acabaron las galletitas se van a la plaza cercana a trabajar todo el día de
palomas. Si bien esperan que las galletitas les caigan de arriba eso no
significa que no estén muy preocupadas por lo que van a comer. Reconozco que no
se preocupan mucho de cómo están vestidas, pero comer se muy bien que comen y
mucho.
Las flores o lirios del campo, por
mis escasos conocimientos de botánica, tampoco son muy pasivas en su vida. Por
lo que se, esos lirios son los adornos, elementos u órganos sexuales de esas
plantas y se muestran sumamente activas tratando de atraer a cuanto insecto
volador pasa por los alrededores. Es todo un proyecto de vida que piensa en el
hoy pero para que de resultados en el mañana.
Pajaritos y flores me parecen que no
han sido ejemplos muy acertados si lo que simplemente quiere Jesús que no me
preocupe demasiado por tres áreas relativamente importantes de nuestras vidas:
comer, vestir y vivienda. Pero en nada de esas propuestas aparecen muy
claramente la cruz sino que parecen consejos sabios e inteligentes pero para
nada escandalosos.
Creo que el núcleo que me permite
tener otra comprensión del texto es el mandato de buscar primero el Reino y su
justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. Entiendo que no puedo
aceptar ningún tipo de compromisos entre dos proyectos antagónicos. No puedo
aceptar la moderación ni la diplomacia cuando se trata de buscar el Reino. Creo
que la historia del cristianismo está repleta de esos compromisos donde muchos y
muchas han querido servir dos proyectos irreconciliables. Esa es parte de la
cruz. Clara opción del Reino como centro de nuestra vida comunitaria y personal.
Esa búsqueda del Reino tiene que ser
con convicciones, sin ansiedades y sin dudas. Tenemos que trabajar por el Reino
con la certeza de que en algún momento, tarde o temprano se va a establecer. Lo
importante es aquello que hoy estoy haciendo para que el Reino se haga visible y
para que en ese Reino sean invitados e invitadas todos los hermanos y hermanas
que no son bienvenidos ni invitados a los otros reinos del más acá. Tengo que tener la convicción que el
mañana es posible siempre y cuando me concentre en el presente.
Los lirios y los pajaritos, y aún
las palomas de me barrio, me muestran esa total confianza en que su trabajo de
hoy tiene sentido porque les abre la posibilidad de un mañana. No es la
invitación a la quietud o la falta de una clara acción. Es la invitación a
trabajar por un solo Reino y con la certeza del mañana diferente, nuevo, humano.
Es parte de nuestra cruz saber que
nuestro esfuerzo y nuestra acción no es la que establece el Reino sino que es la
acción y el proyecto de Dios el que establece el Reino. Nosotros y nosotras
somos simplemente espacios liberados donde ese Reino comienza a implantarse. No
es nuestra la acción que lo implanta sino que es la acción de Dios en nuestras
vidas.
Nuestro servicio al único Reino y a
la única fuente de justicia nos quita toda inquietud o temor del mañana. El
Espíritu del Dios del Reino nos brinda convicciones para hacer la acción que le
pertenece a Dios. Seguramente como personas de poca fe quisiéramos que el Reino
se establezca gracias a nuestra acción, pero la cruz nos muestra que esa acción
le pertenece a Dios. A nosotros nos pertenece el si que damos en la fe para que
el Reino nos transforme en su vanguardia y en espacios liberados para liberar.
La cruz nos quita por un lado la soberbia de pensar que el Reino es fruto de
nuestra acción y nos permite pedir que ese Reino venga y que aquí se haga la
voluntad de Dios como se hace allá en el Reino.
“Busquen primero el Reino y su justicia, y
todo lo demás de les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana;
el mañana se inquietará por si mismo. A cada día le basta su aflicción”.
Este es el núcleo de nuestra fe y
de nuestra acción. Cada día se centra en esta opción total, más que
preferencial, porque no es una opción entre muchas otras, sino que es la opción
esencial que nos da identidad. Esa es nuestra preocupación de hoy, nuestro
aflicción de hoy.
Para la revisión de vida
La inquietud y la angustia por el
mañana se expresa de muchas formas en nuestras vidas. ¿De qué forma se expresa
la inquietud y la angustia con relación al establecimiento del Reino? ¿Nuestra
poca fe se traduce en esa inquietud y angustia?
Para la reunión de grupo
La inquietud y la angustia es parte
de nuestro concepto de un Dios creador lejano y extraño. ¿Se puede sentir la
presencia del Dios Trinitario en nuestros proyectos, en nuestras planificaciones
o hemos hecho de nuestras planificaciones nuevos ídolos de la
eficacia?
“El reino de Dios y su justicia son algo fundamentalmente distinto de los
bienes de este
mundo que se nos deben dar…la justicia de la cruz de Cristo y del
seguimiento bajo la cruz.
La comunión con Jesús y la obediencia a su mandamiento vienen primero, lo demás
le sigue. No es una mezcla, sino
una sucesión. Antes de la preocupación por nuestra vida, por nuestro alimento, por
nuestro vestido, por nuestra profesión y nuestra familia, se encuentra la
justicia de Cristo”
Oración comunitaria
Fuente de toda ternura y protección,
como una familia que sabe realmente incluir a todos sus hijos e hijas, sin
abandonos, sin juicios ni condenas. Sabemos que Dios nunca olvida a su pueblo y
que nos hace conocer de diversas formas su presencia, por ello, te pedimos que
en nuestras ansiedades y angustias frente a las dificultades de transformar
sistemas de opresión, lleguemos a confiar en tu justicia con todo nuestro
corazón y toda nuestra mente, para que sepamos que tu Reino de paz en la
justicia está al alcance de nuestras manos. Te lo pedimos por tu Hijo,
Jesucristo, nuestro Salvador y nuestro
Pastor
Lisandro Orlov
Pastoral
Ecuménica VIH-SIDA
Buenos
Aires.
Argentina