Inicio > Mis eListas > paraguainee > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1889 al 1908 
AsuntoAutor
=?utf-8?Q?FW:_Feri =?utf-8?
Taller "Alcances d =?utf-8?
Taller "Alcances d =?utf-8?
Conversatorio de S =?utf-8?
=?utf-8?Q?Corte_ap =?utf-8?
=?utf-8?B?Rlc6IEFt =?utf-8?
=?utf-8?Q?25_jasyp =?utf-8?
=?utf-8?Q?"La_util =?utf-8?
=?utf-8?B?TWJh4oCZ =?utf-8?
=?utf-8?B?4oCcTGEg =?utf-8?
=?utf-8?B?Rlc6IEhJ =?utf-8?
Feliz día a las m Melina E
=?utf-8?B?T2tha3Vh =?utf-8?
El Estado Argenti Melina E
reclaman e spacio Melina E
FW: Rifa para reca =?utf-8?
=?utf-8?Q?FW:_A_20 =?utf-8?
=?utf-8?Q?Encuesta =?utf-8?
=?utf-8?Q?Encuesta =?utf-8?
Re: Encuesta: ¿Cre Malu Vaz
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Paraguái ñe'Í
PŠgina principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1899     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[paraguainee] =?utf-8?B?4oCcTGEgdml0YWxp?= =?utf-8?Q?dad_del_gu?= =?utf-8?B?YXJhbsOtIHNlIHI=?= =?utf-8?Q?estringe_m?= =?utf-8?Q?ayormente_?= =?utf-8?B?YWwgw6FtYml0byA=?= =?utf-8?Q?oral_y_a_c?= =?utf-8?Q?ontextos_i?= =?utf-8?B?bmZvcm1hbGVz4oCd?= =?utf-8?Q?.?=
Fecha:Lunes, 26 de Agosto, 2013  01:13:33 (+0000)
Autor:=?utf-8?B?TWlndWVsIMOBbmdlbCBWZXLDs24gR8OzbWV6?= <=?utf-8?B?TWlndWVsIMOBbmdlbCBWZXLDs24gR8OzbWV6?= >

‚ÄúLa vitalidad del guaran√≠ se restringe mayormente al √¡mbito oral y a contextos informales‚ÄĚ.

POR  ‚čÖ&n bsp;AGOSTO 24, 2013 ‚čÖ  IMPRIMIR&n bsp;‚čÖ COMENTAR

La ling√ľista   reafirma en esta entrevista la  de la lengua&n bsp;, pero advierte que la comprensible intenci√≥n de ‚Äúsal ir de la ‚ÄĚ puede ir ‚Äúen detrimento‚ÄĚ de este idio ma. Y recuerda que el  es la ‚Äú la lengua oficial de facto‚ÄĚ del pa√≠s.

Hedy Penner (primera de la derecha) el d√≠ a en que present√≥ su libro ‚ÄúEl descubrimiento del cast ellano paraguayo a trav√©s del guaran√≠‚ÄĚ. Aqui junto a las co-autoras del libro Soledad Acosta (centro) y Malvin a Segovia.Fuente: ea.com.py

Hedy Penner es d octora en ciencias del lenguaje por la Universidad Escuel a de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS) de Par√≠ s, Francia. Es una de las investigadoras m√¡s prol√≠ficas del pa√≠s, con varios trabajos destacados en materia lin g√ľ√≠stica. Con el dominio oral y escrito de cinco lengua s, incluyendo el idioma guaran√≠, ha aportado documentos de investigaci√≥n importantes relacionados a los fen√≥men os ling√ľ√≠sticos en Paraguay.

En esta entrevista que sigue abor da varios aspectos del complejo entramado guaran√≠-castel lano, y arriesga perspectivas interesantes sobre el bilin g√ľismo y sus hablantes.

Se√Īora Penner, su libro ‚ÄúEl descubrimiento del castellano paraguayo a trav√©s del guaran√≠‚ÄĚ, escr ito junto con Soledad Acosta y Malvina Segovia, descubre esa forma popular de hablar el castellano en Paraguay. Te ngo la percepci√≥n que la mayor√≠a de los paraguayos y pa raguayas negamos ‚ÄĒes algo as√≠ como una verg√ľenza‚ÄĒ e sta nuestra forma particular de hablar el castellano ¬¿Us ted qu√© opina?

Teniendo en cuenta que hoy se festeja el d√≠a de la len gua guaran√≠, parece pol√≠ticamente poco correcto empezar a hablar del castellano ‚Äėparaguayo‚Äô, pero como es un a de las caras de nuestra realidad ling√ľ√≠stica, junto c on el guaran√≠, ¬¿por qu√© no empezar por el castellano?< /span>

Antes que nada, conviene insistir en el objetivo de esta obra. No es tanto el de mostrar c√≥mo se habla el castel lano en el Paraguay, sino c√≥mo lo vieron o analizaron lo s especialistas. Parece que algunos lectores leen el libr o como un retrato del castellano paraguayo. Entonces, cua ndo se confrontan con muestras concretas, presentadas en la obra, y no se reconocen en ellas, las consideran como un error de percepci√≥n de nuestra parte. No, pasa que mu chos cient√≠ficos captaron formas de hablar en las que ho y no nos reconocemos, o formas que quiz√¡ nunca fueron re presentativas, porque las oyeron o las leyeron en obras l iterarias. No fue nuestro objetivo ‚Äėcorregir‚Äô los hec hos que presentan los ling√ľistas que han trabajado sobre el castellano hablado en el Paraguay, ni dar nuestra opi ni√≥n sobre si su visi√≥n se corresponde o no con la real idad.

Para mostrar c√≥mo se fue construyendo este objeto de estudio e identificar sus principales momentos episte mol√≥gicos, decidimos evitar rese√Īar cada contribuci√≥n, cosa que generalmente se suele hacer en nuestro medio. U na rese√Īa cronol√≥gica de las contribuciones no permite ofrecer una visi√≥n de conjunto, ni mucho menos formar le ctores con mirada cr√≠tica. Por eso, optamos por articula r la organizaci√≥n de la obra en torno a los rasgos atest iguados por los especialistas, clasific√¡ndolos seg√ļn ni veles de an√¡lisis ling√ľ√≠stico (fonol√≥gico, morfol√≥gi co, sint√¡ctico, gramatical y l√©xico). Pero, en lo que c oncierne a la presentaci√≥n de cada rasgo en particular, aplicamos el criterio cronol√≥gico de la publicaci√≥n de los estudios. Con este procedimiento el lector puede hace rse una idea c√≥mo fue evolucionando la ciencia ling√ľ√≠s tica con relaci√≥n a cada tipo de hechos.

Ahora, para vo lver a tu pregunta, si negamos o sentimos v erg√ľenza de nuestra forma particular de hablar el castel lano, me parece que ya no siempre es as√≠, mejor dicho es menos pronunciado hoy en d√≠a. De hecho, solo puedo opin ar, pues es un tema muy poco estudiado. Probablemente sie mpre hubo una actitud de rechazo de expresiones ‚Äėparagu ayas‚Äô de parte de las √©lites intelectuales, por consid erarlas incorrectas, en el sentido que no se corresponden con la norma o con lo que prescribe la RAE, que para muc hos es lo mismo. Los guaranihablantes, vi√©ndose sanciona dos en la actitud de reprobaci√≥n ‚ÄĒverbal, gestual o vi sual‚ÄĒ de los otros, fueron interiorizando una imagen ne gativa de su forma de expresarse. Es un proceso social qu e tom√≥ inicio muy temprano en la historia del pa√≠s, com o lo prueban varios documentos. Se fue generando as√≠ un rechazo al guaran√≠, considerado responsable del mal apre ndizaje del castellano, y a toda manera de hablar el cast ellano en la que trasciende el guaran√≠ en alg√ļn nivel, en el de la pronunciaci√≥n, del l√©xico (calcos, palabras ‚Äėmal‚Äô empleadas), de la gram√¡tica‚Ķ Esta actitud s e fue acentuando. En los a√Īos sesenta o setenta, fue a√ļ n muy fuerte; lo atestiguan estudios hechos y los que viv imos esa √©poca. Hoy d√≠a, la generaci√≥n joven, que crec i√≥ de otra manera, m√¡s abierta al mundo, a los cambios socioculturales y a la diversidad ling√ľ√≠stica, empieza a distanciarse de esta percepci√≥n transmitida a trav√©s de las generaciones y de la educaci√≥n formal. Distinta e s, sin embargo, la actitud de docentes. Es un rasgo socio cultural propio de este estamento: por razones profesiona les siguen apegados a la idea de ense√Īar rasgos del cast ellano ib√©rico, que ellos mismos probablemente no emplea n. Mucha veces por eso el docente, tambi√©n inseguro en e l plano de la expresi√≥n ling√ľ√≠stica, se autocorrige de manera excesiva. A pesar de todos los cambios intervenid os en las √ļltimas d√©cadas, seguimos prestando m√¡s aten ci√≥n a la forma que al contenido, como pude constatar ha ce poco en las observaciones negativas o√≠das ante las en trevistas de docentes en huelga, y mismo ante errores en discursos le√≠dos en teleprompter. Tales sanciones son si ntom√¡ticas de nuestra inseguridad ling√ľ√≠stica y de la importancia que le atribuimos a la forma. Si bien es inte resante para el ling√ľista analizar los ‚Äėerrores‚Äô en el habla espont√¡nea o le√≠da, no es en el af√¡n de descr editar al hablante, sino con la intenci√≥n de buscar expl icaciones en el plano ling√ľ√≠stico o discursivo. Es sabi do que tanto el habla espont√¡nea como el discurso de no profesionales del habla p√ļblica poseen su propia l√≥gica , distinta de la de los profesiones de los media, habitua dos a situaciones de lectura ‚Äėespontanea‚Äô con monitor es delante.

¬¿Se puede a firmar, teniendo en cuenta el contenido de su libro, que el guaran√≠ condiciona nuestra forma de hablar el castell ano aqu√≠, o no ser√≠a tanto as√≠?

No creo que pueda decirse que el guaran√≠ ‚Äúcond iciona‚ÄĚ nuestra forma de hablar el castellano, porque, as√≠ formulado, da la impresi√≥n de que hay un determinis mo, que el hablante no posee libertad dentro de lo que pe rmiten los sistemas gramaticales. De hecho, la idea de de terminismo en cambios ling√ľ√≠sticos no fue demostrada. A hora, el guaranihablante que tambi√©n habla castellano ti ene m√¡s posibilidades que el monoling√ľe de recrear o in novar en distintos planos ling√ľ√≠sticos de la otra lengu a, en este caso el castellano. Pero a la vez solo puede i nnovar lo que de alguna manera permite el sistema de la l engua. Un ejemplo interesante es el del uso adverbial de ‚Äúhab√≠a sido‚ÄĚ, que recuerda el uso de ra‚Äôe, pero que no puede ser explicado solo por el guaran√≠; de alguna mane ra la gram√¡tica del castellano posee las condiciones est ructurales de acoger tales cambios, como lo explic√≥ hace pocos d√≠as la ling√ľista francesa Elodie Blestel en un conversatorio en la Universidad Cat√≥lica.

Varios ling√ľistas consideran que el guaran√≠ no est√¡ pudiendo desarrollar su capacidad de producir n uevas palabras, como las t√©cnicas y cient√≠ficas, para n ombrar muchas cosas de la modernidad. ¬¿C√≥mo ve usted es te aspecto de la lengua guaran√≠?

No es que el guaran√≠ no pueda desarrollar palabras t√©cnicas o cient√≠ficas, toda lengua puede hacerlo si el hablante resiente la nece sidad. Hay creaciones populares recientes de conceptos ab stractos comoy vytu√≠sta para ‚Äúconformista‚ÄĚ. Pero si son c reados de manera ad hoc, en laboratorio o por individuos (aut o) investidos de autoridad moral o intelectual, los habla ntes no las integran autom√¡ticamente en su uso. No solo por falta de pol√≠ticas p√ļblicas o privadas adecuadas, t ambi√©n porque muchas veces se procede por traducci√≥n de las ra√≠ces griegas o latinas, o directamente del castel lano (Imag√≠nese que la palabra ‚Äúconformista‚ÄĚ no exis ta en castellano y que yo proponga simplemente ‚Äúvientis ta‚ÄĚ.), y a menudo sin respetar la morfolog√≠a guaran√≠. Por cierto, los textos escritos del √¡mbito t√©cnico o cient√≠fico no necesariamente deben s er comprendidos por los usuarios comunes. Como el castell ano cumple esa funci√≥n, puesto quede facto es la lengua ofic ial, por qu√© el guaranihablante, formado en la escuela p ara comprender el lenguaje t√©cnico y cient√≠fico en cast ellano, ahora deber√≠a olvidar todo lo aprendido y de cuy a necesidad est√¡, adem√¡s, convencido, despu√©s de siglo s de inculcaci√≥n impuesta. Intentar cambiar esto supone procesos muy largos, en los cuales pueden incidir pol√≠ti cas de estado, pero este no puede obligar a nadie c√≥mo d ebe hablar (la libertad de expresi√≥n es un derecho funda mental). Los decidores en pol√≠ticas ling√ľ√≠sticas tiene n tendencia a sobrestimar el efecto de la escuela. ¬¿Acas o hablamos el castellano como nos lo ense√Īaron en la esc uela?

En su opini√≥n, cu√¡les s er√≠an los factores principales para que este idioma de o rigen ind√≠gena siga viva en nuestra sociedad, teniendo e n cuenta que el guaran√≠ sigue siendo una lengua dominada .

Creo que, de hecho, es un a lengua con mucha vitalidad, pero hay que tener en cuent a que, en buena parte, pudo mantenerse viva justamente ha ciendo uso o recreando a partir del castellano. Claro, su vitalidad se restringe mayormente al √¡mbito oral y a co ntextos informales. Por eso se habla de diglosia en el Pa raguay, por la disimetr√≠a de la funcionalidad social de las dos lenguas. Si desde esta perspectiva se habla de le ngua dominada, ‚ÄĒconcepto que me parece algo demasiado s imple, m√¡s a√ļn para la situaci√≥n actual‚ÄĒ, conviene t ener presente el poder que otorga el guaran√≠ a sus habla ntes en much√≠simas situaciones: pueden hablar del otro ‚ ÄĒmonoling√ľe en castellano u otra lengua‚ÄĒ en su presen cia y movilizar fuerzas sin que este se percate. Entiendo que queremos salir de la diglosia y lograr que las dos l enguas sean empleadas con la misma funcionalidad, pero es to puede ir en detrimento del guaran√≠.

Ese conflicto ling√ľ√≠stico que se inici a con la llegada de los espa√Īoles a Am√©rica entre las d os lenguas m√¡s habladas en el Paraguay, parece una cosa de nunca acabar. ¬¿C√≥mo ve usted hoy las relaciones ling √ľ√≠sticas y de poder entre el castellano y el guaran√≠?< /span>

De nunca acabar, por cierto, pero el&nbs p;conflicto ling√ľ√≠stico no es propio solo de s ociedades bi o pluriling√ľes, tambi√©n existe en sociedad es monoling√ľes, involucrando, por ejemplo, variedades di stintas de una lengua. Sospecho que las relaciones de pod er entre el castellano y el guaran√≠ no se resumen a una batalla de los usuarios del guaran√≠, sino a grupos de in ter√©s que alegan hacerlo en nombre de los desheredados q ue aun privilegian la expresi√≥n cotidiana en guaran√≠; s olo que existe un abismo entre las pr√¡cticas ling√ľ√≠sti cas de estos y las exigencias de purificaci√≥n o saneamie nto ling√ľ√≠stico de los otros.

Cu√¡l es su visi√≥n respecto de lo que denominamos biling√ľismo en Paraguay. ¬¿Existe o no? Y por qu√©.

Me atrevo a decir que el biling√ľismo fue tomando tales proporciones que los pr opios ling√ľistas ya no sabemos c√≥mo analizarlo. Entonce s muchos se salen con piruetas de que el jopara ya es ot ra lengua y nos convierten de paso en triling√ľes, sin ca er en cuenta que con esta hip√≥tesis deber√≠an probar la existencia de un guaran√≠ que no tenga presencia hisp√¡ni ca ninguna (gu aran√≠ teete). El r√≥tulo joparaconduce f√¡cilmente a im plicaciones e inferencias ling√ľ√≠sticas y socioling√ľ√≠s ticas de todo tipo; permite hablar sobre la lengua sin me ncionar hechos ling√ľ√≠sticos. Toda persona tiene el dere cho de opinar sobre la lengua, pero si se trata de hip√≥t esis cient√≠ficas, conviene demostrarlas en los hechos.

El bilin g√ľismo guaran√≠ castellano surgi√≥ como necesidad a part ir de la imposici√≥n del castellano y en detrimento del g uaran√≠ (parece que hay cada vez menos guaranihablantes d e cuna). Hoy d√≠a, cuando el monoling√ľismo es a lo sumo una necesidad ideol√≥gica para los que pretenden definir pol√≠ticas ling√ľ√≠sticas sobre supuestos, el biling√ľism o ‚ÄĒo la competencia biling√ľe de los hablantes‚ÄĒ se co nvirti√≥ en una cuesti√≥n compleja en el plano ling√ľ√≠st ico, poco susceptible de ser captada en el plano estad√≠s tico. El dominio que hoy tienen del castellano los guaran ihablantes es tal que ya no ‚Äėnecesitan‚Äô asimilar pala bras castellanas a la fonolog√≠a o morfolog√≠a del guaran √≠; en todo caso, en las √ļltimas d√©cadas no se han dado procesos de asimilaci√≥n fonol√≥gica. Es m√¡s, palabras que antes eran articuladas con fon√©tica guaran√≠, hoy ya no lo son.

 http://ea.com.py/la-vitalidad-del-guar ani-se-restringe-mayormente-al-ambito-oral-y-a-contextos- informales/?fb_comment_id=fbc_420104931431805_32719922_42 0591984716433#f9a328ed4