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Asunto:[paraguainee] El guarani en la Argentina del bicentenario.
Fecha:Sabado, 16 de Octubre, 2010  01:29:28 (+0200)
Autor:Mirtha Ayala <mirtha.ayala @.......fr>



http ://www.apeparaguay.org

EL GUARANI EN LA AR GENTINA DEL BICENTENARIO: UNA PRESENCIA INTUITIVA Y DISCR ETA

 

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Guarani en la Argentina
Por Gustavo Torres Gonzál ez*

Como realidad geo-histórica, el guara ní fue lengua común de una vasta región sudamerican a antes de ser colonizada por españoles y portugueses. C uando estos llegaron, aproximadamente un millón quini entos mil guaraníes poblaban el noreste del territori o argentino, Paraguay y este de Brasil (GORI, Gast ón (1998) Inmigración y colonización en la Argentina, Buenos Aires; Eudeba). También esta lengua fue u tilizada en el proceso de la emancipación americana.< br>
El momento histórico de inclusión lingü ística guaraní en la República Argentina fue el mis mo instante en que la Nación estaba celebrando el primer año de la Revolución de Mayo, cuando el revoluciona rio Juan José Castelli plasmó su proclama de Tiahuan aco en guaraní, quechua y aymará. Este ha sido uno d e los antecedentes más claros de reivindicación de la i gualdad de derechos ciudadanos de la que habló el prà ³cer Castelli hace casi 200 años: la del derecho ling üístico.

Un ejemplo del extendido uso de l guaraní, no sólo en el Paraguay (idioma oficial de sde el año 1992), sino también en la República Argenti na, fue el hecho protagonizado por el General Manuel B elgrano, Vocal de la Junta de Buenos Aires, enviado al Paraguay para tratar de su incorporación a la Provin cia de Buenos Aires. El mismo Belgrano dio al guaraní el rango de lengua representativa al escribir en este id ioma y en castellano sus proclamas exponiendo los moti vos de la expedición armada y las remitió al Goberna dor,  a los paraguayos, a los obispos y a los comand antes de Misiones e Itapúa: “Chéko aju penê pytyv ôvo” (yo vengo a ayudarlos). (Datos extraídos del artículo El Bicentenario de la Independencia Paragua ya y la Lengua Guaraní de Miguel Verón, disponi ble en http://iealc.fsoc.uba.ar/hemeroteca/02).

 En ese transitar, el uso de la lengua guar aní en la región del Río de la Plata, principalment e en la Argentina, demuestra que una parte de este pue blo multiétnico ha estado resguardando celosamente este idioma en la leyenda, la toponimia, la agricultura, la hidrografía, en la zoología, asi como en la fauna y la flora. Esta característica quedó reflejada a travé s del testimonio de Marcos Sastre en su obra cumbre El temple argentino para describir la presencia guaranítica en la isla del Delta del Río Paraná, a ctual Tigre. Este texto fue un importante manual escolar durante varias décadas e ignorado por completo despuà ©s. La Biblioteca Nacional lo rescató, editàndolo ba jo la direccion de Horacio Gonzàlez, como parte de la co lección denominada Los Raros.

En este salto de tiempo, el aumento de la diáspora de los y las hablantes guaraní a los gr andes centros urbanos de la Argentina, principalmente en el gran Buenos Aires y en las provincias de Misiones, Formosa, Corrientes, Chaco, entre otras, ha extendido el uso de esta lengua y fortalecido las existentes [cu àles existentes? no queda claro] expresadas de manera s diversas en el habla corriente.

Asimism o, las conquistas de mayores derechos ciudadanos recobran las revalorizaciones lingüísticas, lo que se traduc e por un aumento considerable de nombres de origen gua raní (a pesar de trabas burocráticas en los registros civiles), dentro el grupo social de habla y costumbres guaraní. Esto denota la valoracion positiva de la len gua vernàcula. Como sostiene el lingüista paraguayo Davida Galeano, del Ateneo de Lengua y Cultura Guarani: ⠀œlos nombres guaraní reflejan el profundo y sensible conocimiento de la naturaleza y de la vida que tuvier on y tienen” [frase inconclusa: quiénes tuvieron?].
Esta revalorización lingüística guaraní también está acompanada por la creacion sostenida d e espacios de discusión (cursos de guaraní en varias universidades y centros culturales, nuevos sitios en int ernet), permitiendo mantener vivos los rasgos profundo s de la identidad de sus hablantes y su mayor inclusià ³n social-cultural en el territorio argentino.
Cabe destacar además que cuatro familias lingüís ticas guaraní se hacen presente en la actualidad en l a República Argentina: el guaraní chané/chirigu ano o avá guaraní, hablado por chiriguanos/chañes y tapietés en las provincias de Salta y Jujuy; el guaraní mbyá, hablado por los mbyás de la pr ovincia de Misiones, el guaraní correntino, hablado fundamentalmente en la provincia de Corrientes, C haco, Misiones, Formosa y, por efecto de la migracion, en Rosario y Buenos Aires. Y, finalmente, el guar aní paraguayo, hablado por migrantes paraguayos y paraguayas. En Corrientes, la construcción lingüísti ca de un gran número de habitantes está influido por el guaraní. Un pequeño grupo de nativos de la zona de los humedales del Iberá (agua brillante) es monolingà ¼e guaraní.
 
La presencia gu aranítica

La presencia guaranít ica caracteriza culturalmente a singulares espacios geogr áficos en el actual territorio de la Argentina, donde muchas palabras del castellano tienen su argot guaran í. Los nombres históricos de pueblos y ciudades son abundantes en esta lengua. Por mencionar solo algunos lug ares, destaquemos: Japeju -el lugar de nacimiento del Libertador San Martín-, Ituzaingo (salto o cascada de agua) en la provincia de Corrientes, donde está emplaza da la represa binacional Yacyretá (tierra de la luna) , e Ituzaingo, ciudad del Gran Buenos Aires, en la pro vincia de Buenos Aires. Ñu Guazú (campo grande), una localidad en la provincia de Córdoba, el pueblo de Pana mbí (mariposa) en la ribera del río Uruguay; las isl as Pindoi (palmerita), nombre de una isla en el río P araná frente a Corpus (Misiones) y Apipé, en la provinc ia de Corrientes. El salto Moconá, del guaraní mokô (tragar) y na, de la palabra aña (diablo), es decir donde el diablo traga.

Las toponimias Ober á (brillante), ciudad de la provincia de Misiones, Aguar ay (agua del zorro), una localidad de la provincia de Salta. Garupá (puerto o lugar donde descansan las emb arcaciones), Mbariguí (jején), puerto de la colonia Oro Verde en Misiones, Itaembé (borde de piedra o piedra filosa), Mbopikuá (cueva de murciélago); Yarará (v íbora venenosa), nombre de un puerto de El Dorado, Mi siones; o Guazupí (piel de venado) entre otros nombres guaraníticos, huellas de las Misiones Jesuíticas.

En la hidrografía, son representativos los r íos Paraná (agua que corre hacia el mar), Uruguay (r ío de los caracoles), Iguazú (agua grande) y Pepirí Gu azú.
En la gastronomía popular, el caracú (tué tano, médula) es apelativo común del tradicional puc hero. De la misma forma, la cultura guaraní influyó en el consumo de la batata (jetý), la calabaza (andaí), el zapallo (kurapepê) y la yerba maté (ka`á), cost umbre que hoy está íntimamente relacionada con la id entidad argentina.

En la región de la Mes opotamia argentina (Misiones, Corrientes y Entre Ríos), el apelativo gurí es denominación habitual para nomb rar a un niño o a un menor; el avestruz no es otro qu e el ñandú; el yacaré es sinónimo de cocodrilo; el tatú carreta o tatú guazú, denominacion del más gran de de los armadillos; y el aguará guazú es genérica mente el zorro grande. Sin bien la modernidad se ha oc upado de disminuir su uso, el chiripà, pañal infantil d e tela o atavío de los gauchos, también tiene su agr egado guaraní. La acción de pitar (fumar, chupar) ti ene su etimología guaraní. La onomatopeya piripipí es frecuente para referirse a un estruendo o a algo perfe cto o fastuoso y la fruta del ananá es de fonética g uaraní. En la floresta conviene destacar algunos nomb res que se utilizan principalmente para referirse a algun os árboles de buena madera como el timbó, el urundey , el peteribi, el guatambú, etc.

Por la senda del reconocimiento oficial

Junto con sus hablantes, el ava ñe’ẽ (en guaraní idioma del hombre) ha demostrado ser un idiom a de resistencia al perdurar por tanto tiempo frente a los embates de la exclusión y la marginación, sin deja r de ser la lengua más hablada en el Paraguay y convi vir junto con otras lenguas hegemónicas en regiones d e Brasil, Argentina, Bolivia, y plantando su rastro topon ímico e hidrográfico en la República Oriental del U ruguay.

A pesar de ser el idioma más ext endido y hablado por los paraguayos y paraguayas, la c onstante y sistemática adversidad y la desidia gubername ntal han provocado el “refugio interno” de sus hab lantes, siendo a pesar de ello el idioma de mayor comu nicación, principalmente de la población campesina e indígena. El mutismo lingüístico al que fueron someti dos los guaraní-parlantes melló intrínsecamente en la autoestima de esta población, tanto en Paraguay co mo en algunas regiones de la Argentina. Recuperar la voz de este importante sector permitiría superar esa barr era psicosocial, permitiendo a sus hablantes desarroll arse con derecho pleno.

Ateniendo a esto, es menester destacar que el guaraní cada vez se hace má s presente en Buenos Aires a través de esta població n migrante, aunque por la necesidad de insertarse en u na nueva cultura y, por temor a ser discriminada en es e contexto socio-cultural, iba perdiendo sus raíces y de jó de lado la transmision de sus valores culturales e idioma a las nuevas generaciones. A la sazón, el gua raní se encuentra carente de un status de reconocimiento pleno en el plano jurídico, social, cultural y educa tivo desde los organismos públicos y privados, situac ión que de alguna forma permite su invisibilización y estigmatización en la condición de hablante del guara ní, como proveniente de una zona de "menor desarrollo económico”. Esto construye un concepto perjudicial en el interior de la sociedad en su conjunto que, ya sea por acción u omisión, repercute negativamente en la protección de este significativo grupo de hablantes para su inserción social, política, económica y cul tural.

A pesar de esta situación, se està ¡ percibiendo algunos avances importantes desde el ám bito legislativo en la República Argentina. Un Proyecto de declaración de la Honorable Cámara de Diputados d e la Nación de noviembre de 2006 establece la necesid ad de que el Poder Ejecutivo promueva la postulación ante la UNESCO de la lengua guaraní como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. En este sentido, el Pro yecto de Ley “Programa de asociativismo y cooperacià ³n para la lengua guaraní” es un ejemplo activo traduc ido en el Expediente 5008/09 de la misma Cámara, basa do en la posibilidad de que cada municipio genere sus propias políticas lingüísticas, atendiendo a la realid ad de los trabajadores de habla guaraní que viven en Corrientes, Formosa, Misiones, conurbano bonaerense, C apital Federal, cordón industrial de Rosario, Chaco y la selva salteña.

En la actualidad nos e ncontramos en los albores de una nueva etapa prefijada en antecedentes recientes como la oficialización del gu araní en la República del Paraguay en el año 1992&n bsp; y la sanción de la Ley 5598/04 de la provincia d e Corrientes que establece al guaraní como idioma oficia l alternativo, la adopción del guaraní como uno de l os idiomas del Estado Plurinacional de Bolivia tal com o lo reconoce la nueva Carta Magna. En este sentido, p uede evidenciarse que el peso histórico llevará al guar aní en la senda del reconocimiento como lengua oficia l y de trabajo del MERCOSUR, al ser idioma oficial de uno de los países socios. Llegado este momento, el av ance hacia el plurilingüismo obligará a una acción pol ítica de reparación hacia la lengua de los más humi ldes, de los mestizos y de los pueblos originarios del Cono Sur latinoamericano y desterrar por completo el axi oma mitrista-sarmientino, donde comienza el guaraní termina la  civilización, dentro de la dicotomía civilización y barbarie.

(*)Licenciado en Ciencias de la Comunicación , periodista e investigador.