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Con este
título expresamos uno de los deseos más fuertes de los padres como
responsables del crecimiento de sus hijos. ¿pueden ellos realmente
favorecer el rendimiento escolar, conseguir niveles más altos de
resultados en la escuela? Cuando hablamos de esta posibilidad, es
frecuente que los padres crean que lo que han de aumentar es la
disciplina, en general. No es eso. El interés de niños y niñas, también de
adolescentes, e incluso de jóvenes está asegurado; todos quieren aprender,
todos están ilusionados en saber más. Entonces ¿qué está fallando? ¿Qué es
lo que hay que cambiar?
Si enfocamos
la respuesta en positivo, como sugiere la última pregunta, podemos
asombrarnos de la cantidad de caminos útiles que todavía nos quedan por
recorrer para alcanzar esta estupenda meta.
Vamos pues a
considerar como se pueden ir consiguiendo gradualmente estas mejoras,
incorporándolas en planes de acción familiar según una serie de grados en
los que iremos avanzando en el rendimiento escolar de los
hijos.
GRADO
PRIMERO O DE LAS ACTITUDES:
Es por ahí
por donde hay que empezar, mostrando interés por el niño, por sus
aficiones, sus gustos, sus experiencias en la escuela... Con ello
ganaremos su confianza y lograremos una buena comunicación. ¿Qué podemos
hacer en este aspecto?:
- Hablar con
ellos.
- Escucharles.
- Felicitarles por sus pequeños o grandes logros.
- Mostrar
paciencia con ellos.
GRADO
SEGUNDO O DE ORGANIZACIÓN:
Se refiere
sobretodo al orden, sin el cual es muy difícil llegar a ser un buen
estudiante. Sugerencias:
- Facilitarles un lugar apropiado para desarrollar buenos hábitos
de estudio y lectura.
- Enseñarles
a vivir un horario para sus juegos y trabajos.
- Concretar
la hora de dormir y conseguir que se cumpla.
- Comprobar
si la asistencia a la escuela es excelente.
- Conseguir
que las horas de comida familiar sean interesantes.
- Hacer que
la TV sea el servidor, no el señor.
GRADO
TERCERO O ESTIMULACIÓN DEL AFAN LECTOR:
¿Qué pueden
hacer los padres para que el niño lea bien y entienda lo que
lee?:
- Leer con
ellos.
- Ayudarles
a leer.
- No
corregirles constantemente y animarles reconociendo sus progresos.
- Animarles
a que lean para los padres.
- Frecuentar
las bibliotecas y hacerles socios.
- Ofrecerles
información sacada de los diarios habituales y relacionada con sus
intereses
Para resaltar
la importancia que tiene la lectura en casa, incluimos aún algunas ideas
destinadas sobretodo a los más pequeños:
- Suscribirles a revistas y publicaciones periódicas.
- Animarles
a leer con etiquetas de todo tipo de envases de comestibles, frascos de
medicinas, perfumería, etc.
- Darles los
títulos de las canciones, piezas musicales, atracciones infantiles,
películas, etc.
Terminemos
con un recordatorio: cuando un adulto lee a los niños y adolescentes, las
interrupciones pueden llegar a ser irritantes. Pero es importante saber
que los comentarios durante la historia indican que están haciendo
asociaciones entre el nuevo material y aquello que ya conocen - lo cual es
la esencia del proceso lector-. O sea " hay que leer con niños y
adolescentes, aceptando con gusto las interrupciones. Así ellos
demostrarán que estás haciendo un buen trabajo".
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