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Hoy hablamos de
HIGADO
GRASO
LAS
PERSONAS ACTIVAS VIVEN MAS
PREPARESE PARA
CENAR AFUERA
La acumulación de gotas de grasa
en las células del hígado conforman una enfermadad denominada hígado graso;
ésta es común en las personas que ingieren abundante alcohol, pero puede
producirse en otras circunstancias, lo que se denomina hígado graso no
alcohólico.
Esta enfermedad fue diagnosticada originariamente en obesos graves, pero
actualmente está siendo reconocida como una causa más común de enfermedad del
hígado, siendo el factor de riesgo más fecuente el sindrome metabólico, dado
que sería la manifestación clínica de este sindrome; éste está definido por
la presencia de tres o más de estos criterios:
circunferencia abdominal aumentada
aumento de triglicéridos
hipertensión arterial
glucemia en ayunas elevada
nivel bajo de colesterol HDL (bueno)
Como la mayoría de las enfermedades crónicas del hígado, permanece
asintomático por mucho tiempo, y cuando aparecen síntomas, son inespecíficos;
la fatiga es el más común.
El tratamiento por supuesto se basa en la disminución del peso; se considera
que la reducción del 10% del peso estabiliza el hígado e impide la progresión
de la enfermedad.
Investigadores
de la Universidad de Carolina del Sur (EEUU) compararon los datos de un año
de trabajo sobre la salud de una población de 550 personas saludables con un
promedio de 48 años de edad. Incluyeron información sobre actividad física,
su intensidad y el número de resfríos que tuvo esta población durante el
período de estudio.
Las actividades del grupo variaban desde 30 minutos de ejercicio moderado o
más, hasta no ejercicio en absoluto.
Se encontró que el grupo que se ejercitaba tenía de promedio un solo
resfrío, mientras que el grupo menos activo presentó un promedio de 4
resfríos por persona en el año.
Otros estudios también han encontrado un efecto positivo en cuanto a una
recuperación más rápida de los resfríos.
Se especula que la actividad física adecuada, produce un estímulo sobre las
células productoras de inmunidad en el organismo; pero así también una
actividad física exagerada (sobreentrenamiento) puede disminuir la respuesta
inmunitaria.
Prepárese para cenar afuera.
Salir a cenar en un restaurante no debe ser una excusa para no comer sano.
Todos los tipos de cocina tienen variedades bajas calorías o al menos bajas en
grasas.
Cuando tenga preparada una salida a comer, elija antes de salir qué comerá,
de acuerdo a las calorías que usted desea ingerir. Además trate de cuidarse el
resto del día.
Para las tentaciones:
Habrá algunas veces en que desará comer chocolates o helados. Somos humanos
y debemos encararlo, un poco de indulgencia no es malo. Pero trate de comer una
porción pequeña, o mejor aún, conseguir un reemplazo de bajas calorías.
Cuando termine de comerlo, regrese inmediatamente a la dieta, no espera hasta
mañana.
Cuando nos estresamos, tendemos a reconfortarnos y muchas veces lo hacemos
con la comida.
Desafortunadamente, estas comidas están sobrecargadas de hidratos de carbono
y grasa. Por lo que está bien reconfortarnos un poco, pero no pasar a depender
de estas comidas siempre que estamos nerviosos; de ser así iremos sumando
kilos, ésto traerá más estrés y por ende más comida reconfortante, llegando
al tan temido círculo vicioso.
Para manejar el estrés más efectivamente, tenga varios recursos
disponibles, de modo que pueda elegir entre la comida y, por ej., salir a una
caminata. Trate de romper hábitos creando nuevos hábitos. Haga una lista de
las cosas reconfortantes para usted, y practíquelas regularmente; y si no
tiene, empiece a buscarlas!!: un baño de inmersión con sales relajantes, una
llamada a una amiga, meditación, etc.
Esperamos sus comentarios y/o preguntas
dr.brailovsky@nuevaforma.cjb.net
http://www.nuevaforma.cjb.net
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