Inicio > Mis eListas > mutantes > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 5638 al 5687 
AsuntoAutor
Fwd: Reunión_Clave SusanaG.
Re: _La_promesa_de SusanaG.
Los Contactados. José Gar
Doce principios de LiebeLic
sobre "el matrimon LiebeLic
CINTURON DE FOTONE Rose Sig
AQUI VA OTRA... CI Rose Sig
Re: CINTURON DE FO Ricardo
Nunca estamos solo Gustavo
RE: CINTURON DE FO Gustavo
RE: _La_promesa_de Fer
RE:___La_promesa_d SusanaG.
Feliz fin de seman Fabiana
Proceso irreversib José Gar
RESPIRANDO VIDA !! SusanaG.
Dios es sobre todo José Gar
"Proceso irreversi Ra
Re: Proceso irreve Sergio O
De acuerdo Ra Jorge A.
RE: Proceso irreve Gustavo
RE: RESPIRANDO VID Gustavo
RE: Dios es sobre Gustavo
Re: Proceso irreve Celia Mo
RE: Proceso irreve Castro,
Re: mutantes Resum Socorro
Fwd: Fallo en el e Socorro
RE: RESPIRANDO VID SusanaG.
Anclaje_/_Activaci SusanaG.
Re: Proceso irreve Sergio O
CHACRA SOLAR 8 DE SusanaG.
Re: Proceso irreve José Gar
Re: Proceso irreve José Gar
RE: Proceso irreve Castro,
RE: Proceso irreve Castro,
Proceso irr.. Stel Jorge A.
Re: RV: METATRON.G José Gar
Re: "Proceso irrev José Gar
Fwd: RV: Regrésame FATIMA E
RE: RV: METATRON.G Gustavo
RE: Fwd: Fallo en Gustavo
RE: Proceso irreve Gustavo
si les interesa LiebeLic
Re: Proceso irreve Celia Mo
Re: Proceso irreve Celia Mo
Re: Proceso irreve José Gar
Fwd: RE: Proce irr SusanaG.
Re: Proceso irreve José Gar
Re: Proceso irreve José Gar
¿qué es el yoga? LiebeLic
Proceso irreversib Jorge A.
 << 50 ant. | 50 sig. >>
 
MUTANTES
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 12117     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[mutantes] si les interesa
Fecha:Miercoles, 6 de Agosto, 2003  15:09:18 (EDT)
Autor:LiebeLicht <LiebeLicht @...com>

Los prerrequisitos de la práctica Chan

(Chan de Chin
a es el Zen de Japon)

por el venerable Xuyun (Hsu-yun
; 1840-1959)




El objetivo de la práctica chan (Cha
n de China es el Zen de Japon)

El objetivo de la prá
ctica chan es iluminar la mente 
eliminado sus impurez
as 
y ver nuestra verdadera naturaleza esencial. 

Las
 impurezas de la mente son los falsos pensamientos y l
os apegos. 

La naturaleza esencial es la sabiduría y
 la virtud del Tathagata. 
La sabiduría y la virtud d
e los budas 
y los seres sensibles no son diferentes. 


Experimentar esta sabiduría y virtud, 
dejar atrás
 la dualidad, la discriminación, 
los falsos pensamie
ntos y el apego; eso es la budeidad. 

Si no podéis r
ealizar esto, 
seguiréis siendo seres sensibles ordin
arios.

   El prerrequisito para la práctica chan 
es
 erradicar el falso pensamiento. 

El buda Shakyamuni 
impartió numerosas enseñanzas al respecto. 
Su enseÃ
±anza más sencilla y directa fue la palabra detener, 

tomada de la expresión: «detener es la iluminación
». 

Desde que Bodhidharma transmitió las enseñanza
s hasta hoy, 
el chan se extendió ampliamente 
estrem
eciendo e iluminando al mundo. 

Entre las muchas cosa
s que Bodhidharma y el sexto patriarca enseñaron a su
s 
estudiantes, ninguna es más valiosa que el dicho: 


«Abandonad la maraña de condiciones encadenadas, 

no entretengáis un solo pensamiento».

   Ciertament
e esta expresión es el prerrequisito del chan. 
Si no
 podéis cumplir este requerimiento, 
no solo fallaré
is en realizar la meta última de la práctica chan, 

sino que ni siquiera seréis capaces de cruzar la puer
ta del chan. 

Si os veis enredados por los fenómenos
 mundamos 
con pensamientos que aparecen y desaparecen
 sin cesar, 
¿cómo podéis hablar de la práctica ch
an?

Abandonar la maraña de condiciones encadenadas


   «Abandonad la maraña de condiciones encadenadas, 

no entretengáis un solo pensamiento» 
es un prerreq
uisito para la práctica chan. 
Ahora que sabemos esto
, ¿cómo podemos lograrlo? 

El practicante de capaci
dad superior 
puede detener para siempre todos los pen
samientos 
y llegar directamente a la condición de no
 nacimiento, 
experimentado instantáneamente la ilumi
nación. 
Una persona así no se ve enredada por nada.
 

El practicante que no tiene una capacidad tan buena
 
utiliza el principio para cortar los fenómenos 
y r
ealiza que la naturaleza esencial es originalmente pur
a. 

Aflicción e iluminación, samsara y nirvana… 

todos ellos son nombres falsos 
que no tienen nada que
 ver con nuestra naturaleza esencial. 

Todas las cosa
s son como sueños e ilusiones, 
como burbujas o refle
jos.

   En la naturaleza esencial mi cuerpo, 
compues
to por los cuatro grandes elementos, 
las montañas, l
os ríos y la misma Tierra son como burbujas en el mar
, 
aparecen y desaparecen, sin obstruir jamás la supe
rficie original. 

No os dejéis cautivar por la apari
ción, 
la permanencia, el cambio ni la desaparición 
de los fenómenos ilusorios, pues 
ello daría lugar a
 la codicia y la aversión, 
el aferramiento y el rech
azo. 

Abandonad vuestro cuerpo como si estuvierais mu
ertos, 
y los seis órganos sensoriales, 
los seis obj
etos sensoriales 
y las seis conciencias sensoriales d
esaparecerán. 

La codicia, el odio, la ignorancia se
rán destruidos. 

Todas las sensaciones de dolor, suf
rimiento 
y placer que atienden al cuerpo: 
hambre y h
artazgo, 
frío y calor, honor y deshonor, nacimiento 
y muerte, 
calamidad y prosperidad, buena y mala suert
e, alabanza y crítica, ganancia y 
pérdida, segurida
d y peligro, dejarán de preocuparos. 

Únicamente es
to puede ser considerado una verdadera renuncia, cuand
o 
abandonáis todo para siempre. 
Eso es lo que signi
fica renunciar a todos los fenómenos.

   Cuando se r
enuncia a todos los fenómenos, 
los falsos pensamient
os desaparecen, 
la discriminación no se presenta y e
l apego se deja atrás. 

Cuando los pensamientos ya n
o se entretienen, 
el brillo de la naturaleza esencial
 se manifiesta completamente. 
En ese momento habréis
 cumplido las condiciones necesarias 
para la práctic
a chan. 

Entonces el trabajo duro y la práctica sinc
era 
os permitirán iluminar la mente 
para contemplar
 vuestra verdadera naturaleza.

Todo el mundo puede co
nvertirse en buda instantáneamente

   Muchos practic
antes chan hacen preguntas sobre el Dharma. 
El Dharma
 que se expresa con el lenguaje no es el verdadero Dha
rma. 

Tan pronto como se intentan explicar las cosas,
 
el verdadero significado se pierde. 

Cuando realizÃ
¡is que vuestra mente es el Buda, 
no hay nada más qu
e añadir. Todo ha sido hecho. 
Toda la charla sobre l
a práctica o el logro es una ilusión demoniaca.

   
El «señalar directamente la mente, 
ver la propia na
turaleza y realizar la budeidad» 
de Bodhidharma indi
ca claramente 
que todos los seres sensibles son budas
. 

Una vez que se reconoce la naturaleza esencial pur
a, 
se puede estar en armonía con el entorno sin deja
rse enredar. 
La mente permanecerá unificada todo el 
día, ya sea caminando, permaneciendo 
de pie, estando
 sentado o acostado. 
Esto es ser un buda. 

En ese mo
mento no hace falta esforzarse ni ser diligente. 
Cual
quier acción es superflua. 
No hay necesidad de moles
tarse con la más leve palabra 
o el más leve pensami
ento. 
Por lo tanto, convertirse en buda es la tarea m
ás sencilla 
y libre de impedimentos. 
Hacedlo por vo
sotros mismos, no busquéis en el exterior.

   Todos 
los seres sensibles que deseen evitar el renacimiento 
durante kalpas 
sin fin a través de las cuatro formas
 de nacimiento y de los seis reinos de 
la existencia,
 
que se hunden eternamente en el mar del sufrimiento 

y hacen el voto de realizar la budeidad 
y las cuatro
 virtudes del nirvana 
—la verdadera eternidad,
el v
erdadero gozo,
el verdadero yo y la verdadera purezaâ€
”, 
pueden realizar la budeidad inmediatamente 
si cre
en sinceramente 
en las palabras del Buda y los patria
rcas, 
renuncian a todo y se abstienen de pensar en el
 bien y en el mal. 

El voto de liberar a todos los se
res sensibles 
que pronuncian todos los budas, bodhisa
ttvas 
y patriarcas no es un voto vacío y sin fundame
nto.

   El Dharma es exactamente así. 
Ha sido diluc
idado una y otra vez por el Buda y los patriarcas. 
No
s han enseñado la verdad sin ningín tipo de engaño.
 

Desafortunadamente los seres sensibles se encuentra
n confusos, 
y durante kalpas sin fin han experimentad
o el nacimiento y la muerte 
en el mar del sufrimiento
, apareciendo y desapareciendo, 
tomando siempre nueva
s formas de vida. 

Aturdidos y confusos, 
se ven enre
dados en el polvo mundano de los seis sentidos, 
de es
paldas a la iluminación, 
son como oro puro     en un
 pozo negro. 

Debido a la gravedad del problema, 
el 
Buda enseñó compasivamente 84.000 puertas del Dharma
 
de acuerdo a las distintas raíces kármicas de los 
seres sensibles, 
de modo que los seres sensibles pued
en utilizar estos métodos 
para curarse de los 84.000
 hábitos y faltas, 
que incluyen la codicia, el odio 
y la ignorancia. 

Por lo tanto, todas las puertas del
 Dharma que el Buda enseñó 
son excelentes enseñanz
as que nos permiten ver 
a través del nacimiento y la
 muerte y realizar la budeidad; 
el único punto impor
tante es si se adaptan 
o no a las capacidades individ
uales, 
y no deben dividirse en superiores o inferiore
s. 
Las puertas del Dharma que llegaron a China son: 

la escuela chan, 
la escuela de la disciplina, 
la esc
uela de la doctrina, 
la escuela de la Tierra Pura 
y 
la escuela tántrica; 
le corresponde a cada uno escog
er 
la que mejor se adapte a sus inclinaciones natural
es. 

Si una persona, habiendo escogido una escuela, 

la sigue con confianza durante el tiempo necesario 
y 
se adentra en ella profundamente, seguramente logrará
 su meta.


Investigando el chan y contemplando la men
te

   Nuestra escuela se centra en la investigación 
chan. 
El propósito de la práctica chan es 
«ilumin
ar la mente para ver nuestra verdadera naturaleza». 


A esta investigación también se la llama la clara r
ealización de nuestra 
mente esencial y completa perc
epción de nuestra naturaleza original.

   Desde que 
el Buda levantó la flor y Bodhidharma vino desde el E
ste, los 
métodos para penetrar esta puerta del Dharm
a han ido evolucionado continuamente. 


Antes de las 
dinastías Tang y Sung la mayoría de los practicantes
 chan se 
iluminaba al escuchar una palabra o media fr
ase del Dharma. 
La transmisión de maestro a discípu
lo era el sellado de la Mente 
con la Mente. No había
 un Dharma fijo. 

Las preguntas y respuestas cotidian
as desataban los nudos. 

No se trataba nada más que 
de prescribir la medicina 
adecuada para cierta enferm
edad.

   Sin embargo, tras la dinastía Sung las pers
onas ya no tenían raíces 
kármicas 
tan buenas como
 sus predecesores. No podían realizar lo que se les d
ecía. 

Por ejemplo, a los practicantes se les pedía
 que 
«abandonaran todo» y que «no pensaran en el b
ien ni en el mal», 
pero no podían hacerlo. No podí
an abandonarlo todo, 
y si no estaban pensando en el b
ien, pensaban en el mal. 

Bajo estas circunstancias l
os patriarcas no tuvieron más remedio 
que utilizar v
eneno para luchar contra veneno, 
así que enseñaron 
el método de investigar los koans y los huatous.

   
Cuando uno comienza a investigar un huatou, 
debe agar
rarlo fuertemente sin dejarlo ir ni por un segundo. 
E
s como un ratón que roe una caja para intentar salir 
de ella: 
se concentra en un punto. 
El ratón no prue
ba en lugares diferentes ni se detiene 
hasta que lo c
onsigue. 
El objetivo del huatou es utilizar un pensam
iento 
para erradicar pensamientos innumerables. 

Est
e método es un último recurso; 
es como si alguien f
uera alcanzado por una flecha envenenada 
y se tuviera
n que tomar medidas drásticas para curar al paciente.


   Los antiguos utilizaban koans, pero más tarde lo
s practicantes comenzaron 
a utilizar huatous. 
Alguno
s huatous eran: 

«¿Quién anda por ahí arrastrando
 este cadáver?», 
«Antes de nacer, ¿cuál era tu r
ostro original?» 
y «¿Quién recita el nombre del b
uda?».

   De hecho, todos los huatous son el mismo. 

No tienen nada de extraño ni de especial. 

Si querÃ
©is, podéis decir: 
«¿Quién recita los sutras?», 

«¿Quién recita los mantras?», 
«¿Quién se post
ra ante el Buda?», 
«¿Quién come?», 
«¿Quién v
iste estas ropas?», 
«¿Quién camina?», 
«¿Quié
n duerme?». 

Son todos el mismo. 
La respuesta a la 
pregunta «¿Quién?» viene de nuestra Mente. 
La Men
te es el origen de todas las palabras. 
Los pensamient
os vienen de la Mente; 
la Mente es el origen de todos
 los pensamientos. 
Los innumerables fenómenos se gen
eran en la Mente; 
la Mente es el origen de todos los 
fenómenos. 
De hecho, el huatou es un pensamiento. 
A
ntes de que nazca un pensamiento está la Mente. 
Ante
s de que nazca un pensamiento está el origen de las p
alabras. 
Por lo tanto, examinar un huatou es contempl
ar la Mente. 
Había Mente antes de que vuestra madre 
os diera a luz, 
así que examinar vuestro rostro orig
inal antes de nacer es contemplar la 
Mente.

   La na
turaleza esencial es la Mente. 
Cuando uno se vuelve h
acia dentro para oír su naturaleza esencial, 
se estÃ
¡ volviendo hacia dentro para contemplar la Mente. 

E
n la frase: «Conciencia pura que ilumina perfectament
e», 
la «conciencia pura» es la Mente, y la «ilumi
nación» 
es la contemplación. La Mente es el Buda. 


Cuando uno recita el nombre de un buda, está contem
plando al Buda. 
Contemplar al Buda es contemplar la M
ente.

   Investigar un huatou o «examinar quién rec
ita el nombre de buda» 
es contemplar la Mente. 

Por
 lo tanto, contemplar la Mente es contemplar la concie
ncia pura, 
y también es iluminar la naturaleza búdi
ca del interior. 
La Mente es la naturaleza, la concie
ncia pura, el Buda. 
La Mente no tiene forma, ni carac
terísticas ni direcciones; 
no puede encontrarse en u
n lugar concreto. No puede atraparse. 

Originalmente 
la Mente es pureza, abarca universalmente todos 
los r
einos de la existencia. 
No tiene dentro ni fuera, ni 
viene ni va. 
Originalmente la Mente es el Dharmakaya 
puro.

   Cuando se investiga un huatou, el practicant
e debe cerrar primero 
los seis órganos sensoriales y
 buscar dónde nacen los pensamientos. 
Los practicant
es deberían concentrarse en el huatou hasta que pueda
n ver la 
mente pura original que está libre de pensa
mientos. 

Si uno hace esto sin interrupción, la ment
e se muestra fina, tranquila, 
iluminando silenciosame
nte. En ese momento los cinco agregados están vacíos
; 
el cuerpo y la mente, extinguidos; nada queda. 

A 
partir de entonces, caminar, permanecer de pie, sentar
se y acostarse 
son actos que se realizan sin movimien
to. 

Con el tiempo la práctica se hace más profunda
, 
y en determinado momento los practicantes realizarÃ
¡n su naturaleza esencial, 
se convertirán en budas, 

y el sufrimiento cesará.
   
       Un antiguo patri
arca llamado Gaofeng (1238-1295) dijo en una ocasión:
 

«Debes contemplar el huatou como una teja que se h
unde sin fin 
en un estanque de diez mil pies de profu
ndidad. Si en siete días 
no te iluminas, te daré pe
rmiso para cortarme la cabeza.» 

Estas son las palab
ras de una persona experimentada. 
No hablaba a la lig
era. Sus palabras son ciertas.
   Aunque en la actuali
dad muchos practicantes utilizan el huatou, 
pocos se 
iluminan. Esto se debe a que, en comparación con los 
practicantes 
del pasado, los practicantes de hoy en d
ía tienen raíces kármicas inferiores y 
menos méri
to. 
También sucede que los practicantes actuales no 
tienen claro el propósito del 
camino del huatou. 

A
lgunos practicantes buscan en el Este y en el Oeste, 

en el Norte y en el Sur hasta su muerte, 
pero siguen 
sin penetrar el huatou. 
No llegan a comprender nunca 
ni saben cómo acercarse al huatou. 
Únicamente se af
erran a la forma y a las palabras. 
Utilizan el intele
cto y tan solo agarran la cola de las palabras.

   El
 huatou es la Mente Única. 
Esta mente no esta dentro
, ni fuera ni en el medio. 
Por otra parte, está dent
ro, fuera y en el medio. 
Es como la quietud del espac
io vacío que lo llena todo.

   No mantengáis el hua
tou demasiado forzado ni demasiado relajado. 
Si se re
laja, la mente vaga y se vuelve inestable. 
Si se fuer
za, uno se adormece. 
Estas aproximaciones son contrar
ias a la mente original 
y no están de acuerdo con el
 camino medio.

   Los practicantes se distraen con lo
s pensamientos errantes. 
Creen que es difícil domarl
os. 
No tengáis miedo de los pensamientos errantes. 

No desperdiciéis vuestra energía tratando de detener
los. 
Todo lo que tenéis que hacer es daros cuenta de
 ellos. 
No os peguéis a ninguno de los pensamientos 
errantes, 
no los sigáis ni intentéis liberaros de e
llos. 

Tan pronto como dejéis de ensartarlos, 
los p
ensamientos errantes se irán por sí mismos.

Inicio : Biblioteca<
/A>

http://www.baolin.org/prerrequisitos_practica.htm
l 

....................