El 28 de marzo del 2006 compré
con mucho esfuerzo un Peugeot 206,
Decidí acercarme a Sernac
quien se comunico con Pérsico. Su respuesta fue que yo nunca había
ingresado el auto dos veces al taller y los problemas eran por un
defecto de manejo.
Inicié procesos legales contra
Pérsico, porque considero que el auto posee deficiencias en la
fabricación y pone en riesgo mi vida y la del resto.
El 06 de agosto el auto tuvo
una nueva falla y me dejó “botada” a 12 kms. de la ciudad. El lunes
llegó una grúa a buscarlo. Ingreso al taller de Pérsico y el defecto
fue una desconexión del enchufe del sensor de temperatura del
motor.
Considero un trámite de
burocracia el no dar solución como corresponde a un producto nuevo y
a la vez me siento estafada. Manifiestan que lleve el
auto al taller para revisarlo, pero no tengo tiempo ni dinero de
sobra para hacerlo cada vez que el auto presente una
desperfecto.
Karen Toro Barros