Queridos hermanos en el sendero, os invito a visitar el grupo con
acceso a la web de la A.M.O.R.C. Gracias. www.egrupos.net/grupo/amorc
HISTORIA DE LA A.M.O.R.C.
La Antigua y Mística Orden de la Rosa-Cruz, conocida mundialmente bajo las
siglas de A.M.O.R.C., no es un movimiento filosófico de reciente creación. Su
tradición hace que su origen se remonte a las escuelas de misterios del antiguo
Egipto. En estas antiguas escuelas, se reunían regularmente los místicos
iluminados para estudiar los misterios de la existencia. Precisamente por esa
razón se las llamó "escuelas de misterios".
En ella se reunían todos los buscadores que aspiraban a una mejor
comprensión de las leyes naturales y universales.
La Expansión de la Orden en Occidente
Desde Egipto, la Orden se propagó a Grecia a través de Tales y
Pitágoras (572-492 A.C.), después pasó a Roma bajo el impulso de Plotino
(203-270). En la época de Carlomagno (742-814), se introdujo en Francia gracias
al filósofo Arnaud y, más tarde, en Alemania, Inglaterra y Países Bajos. Durante
los siglos siguientes, fueron los Alquimistas y los Templarios quienes
contribuyeron a su expansión por Occidente y Oriente. La frecuente falta de
libertad de conciencia hizo que la Orden tuviera que ocultarse adoptando diversos
nombres, llevando a cabo sus actividades bajo el sello del secreto. Sin embargo,
en todas las épocas y en todos los países, nunca cesaron sus actividades,
perpetuando sus ideales y sus enseñanzas, participando directa o indirectamente
en el progreso de las artes, de las ciencias y de la civilización, proclamando
siempre la igualdad de los sexos, así como una verdadera fraternidad entre los
hombres
LA ORDEN ACTUALMENTE
Elegido por unanimidad por los miembros del Consejo Supremo para la
función de Imperator, en el momento actual es Christian Bernard, un francés,
quien asume la más alta responsabilidad de la A.M.O.R.C. Cómo tal, y ayudado por
todos los Grandes Maestros, él es quien garantiza las actividades rosacruces en
todos los países del mundo.
Para saber más información: www.amorc.es
¿POR QUÉ SOY ROSACRUZ?
Por Beti Jaureguizar.
A medida que vamos avanzando en las enseñanzas Rosacruces, nos vamos
adentrando en un mar de realidades distintas a las que conocíamos anteriormente,
descubriendo nuevos caminos de superación personal. Nos sentimos impulsados
por una fuerza interior que nos lleva adoptar estas enseñanza, no ya como un
mero aprendizaje, sino como una nueva forma de vida.
La preparación que nos brinda la Orden nos permite reconocer los
caminos hacia la Verdad, que habremos de captar intuitivamente por nuestras
vivencias internas. Por medio de esta experiencia es que logramos integrarnos a
la Unidad Cósmica, descubrimos nuestra propia identidad y trascendemos nuestra
singularidad al comprender que formamos parte de un todo universal.
Al tiempo que vamos recibiendo las riquísimas enseñanzas, vamos
desarrollando nuestras expectativas, elevándolas a ámbitos superiores, lo que
resulta en un nuevo planteamiento de nuestro estilo de vida.
El sencillo hecho de sentirnos parte de una comunidad de ideas y
de realizaciones por permite encontrar, ya sea por medio de las monografías o del
Organismo Afiliado Rosacruz al cual pertenecemos, un abrigo espiritual frente a
un mundo demasiado materialista donde corremos el riesgo de convertirnos en un
objeto indefenso, arrastrado por distintas corrientes y sin personalidad
interior. Así, nuestra experiencia de vida como rosacruces nos da la posibilidad
de desarrollar nuestros poderes psíquicos para lograr elevar nuestra conciencia.
Esta experiencia mística es una experiencia de confianza y fe.
La búsqueda constante del conocimiento y la comprensión de las
leyes que rigen la Naturaleza, el aprendizaje de su utilización en nuestra vida
cotidiana, produce en nosotros determinados efectos con los que habremos de regir
nuestras aptitudes, tales como un aumento de nuestra capacidad de concentración,
de nuestra capacidad creadora, de nuestra intuición; una nueva apertura al mundo
que nos rodea, una mayor comprensión y simpatía hacia todos los seres, ya que nos
sabemos una especie de fuerza moderadora en nuestra relación con el medio
ambiente. Al sentirlo así, nos vemos invadidos por una profunda paz interior,
pero esta paz no es, en
ningún sentido, una pasividad inoperante, no es una actitud contemplativa, sino
todo lo contrario; es lo que nos permite día a día emprender caminos y empresas,
aun los arriesgados, con firmeza y confianza de lograr la finalidad perseguida,
actuando con honestidad.
Otra de las cosas hermosas que adquirimos como estudiantes
rosacruces es el constante y creciente deseo y la necesidad de brindarnos
al prójimo, de ayudar a los demás a encontrar en sí mismos los valores que hemos
descubierto en nosotros, transmitiéndoles, en la medida en que podamos, paz y
tranquilidad del alma, para que puedan encontrar su propio camino. De igual modo,
nos hallamos receptivos para recibir los pensamientos positivos de nuestros
hermanos.
Un factor importante es la capacidad que se nos abre, como
una nueva ventana al mundo, de poder apreciar y gozar de nuestra existencia con
naturalidad, vitalidad e intensidad. Podemos hacer de nuestra vida, no un simple
pasar por el mundo, sino una verdadera experiencia vital, mediante la cual cada
cosa que se presenta ante nosotros pueda ser vivida profundamente y en su justa
dimensión. Al poder desarrollar nuestra intuición, comprendemos mejor ciertas
realidades vitales que permanecen ocultas a los ojos del razonamiento deductivo y
del intelecto.
Como Rosacruces, sabemos que debemos enfrentar la vida con
pensamientos positivos, ya que nuestra actitud positiva se volcará en nuestro
entorno y volverá a nosotros reforzada y engrandecida. Así logramos tener a
nuestro alrededor un ámbito armonioso y saludable.
Al ir logrando todos estos caminos hacia la superación, la
elevación de nuestra conciencia y hacia un mayor bienestar interior, nos embarga
un profundo sentimiento de humildad, gratitud y esperanza. Sentimos entusiasmo
para seguir practicando con constancia y pureza de intenciones, manteniendo
encendida la llama que en nuestros antepasados se encendiera al contemplar en
toda su belleza el simbolismo y objetivos de la ANTIGUA Y MISTICA ORDEN ROSACRUZ
(A.M.O.R.C.)
Para recibir las enseñanza de la A.M.O.R.C. hay que estar
afiliado a la misma.