lo siento (en realidad, no), 5 y 6 pasaron de
largo.
no escribo... a decir verdad, no puedo escribir
sábados y domingos.
el ámbito laboral me es más favorable que un
escritorio o un despacho o una mesa de café o, incluso, que mi propia casa.
será que manocruel nació en esta misma oficina, conciliando la rutina, la
opresión, el hastío, la soledad y otras porquerías por el estilo,
amalgamando lo personal y lo corporativo en una olla a presión, y el mr.
hyde que todos llevamos dentro estalla, intempestivo, brutal, tierno o
cruel, a través suyo.
frente a este monitor suele hablarte de mis secretos, algo
que difícilmente haya compartido con alguien alguna vez, crea mosaicos de
memoria con venecitas de olvido, se ríe o llora por ellos, te habla al
oído o te grita desaforado según sea su humor.
habla de sí mismo, porque para eso es la estrella,
pero siempre está buscando el eco en tu voz, tu voz, tu voz, tu voz...
manocruel ©
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