“SIN
CADENAS” y otro poemas*
Por
Manuel Recio
Silva
SIN
CADENAS
Si
en tus ojos una gota de sal
anuncia
todo el sufrimiento,
deja
que un árido viento
se
lleve todo tu mal.
Si
en tus manos vacías
se
refleja la desesperanza,
lucha
de noche y de día.
El
buen guerrero, su objetivo alcanza.
Deja
que el río se lleve tus penas
para,
al fin, ahogarse en el mar.
No
impidas que tus cadenas
coarten
tus ansias de volar.
APRENDIMOS
Aprendimos
a vivir
igual
que un pájaro a volar.
A
base de tropezar,
también
a base de sufrir.
Aprendimos
a sentir
cuando
el corazón ama,
con
la fuerza de una llama
que
también nos ha de herir.
Aprendimos
a llorar
en
lo más hondo de un
vientre,
para
beber luego de la fuente
que
nos ayuda a caminar.
Aprendimos
a soñar
al
escuchar el primer te quiero.
Nube
que volaba por el cielo,
y
no te volví a ver nunca más.
Así
aprendimos a aprender,
que
siempre es pronto para morir,
que
nunca es tarde para volver a nacer.
EN
TI
En
ti veo a Juno,
esposa
de Júpiter,
madre
de Marte...
Y,
en tus dos ojos negros,
fui
capitán de todos los mares.
Fui
capitán de todos los mares
y,
en la proa de tu barco,
mi
camisa henchida por el aire.
La
camisa henchida por el aire
y,
en mi corazón, tatuado
tu
nombre de espuma y sangre.
*Otros
poemas de este autor, en GIBRALFARO.
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