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Asunto:[LEA-Venezuela] A las autoridades Venezolanas, en torno a la Zona Protectora del Guasare ( 5 de julio de 2005 )
Fecha: 18 de Enero, 2007  21:34:56 (+0100)
Autor:Jorge Hinestroza <jlhinestroza @.....com>

Especialmente en torno a la Zona Protectora del Guasare

Reproducimos en LEA esta valiosa (y valiente) declaración escrita dirigida a
las autoridades venezolanas responsables de legitimar  los desarrollos
económicos
de gran relevancia ambiental en el Zulia. El documento fue publicado
recientemente por el investigador Biólogo Nicanor Cifuentes B, Maestrante en
Ecología Acuática FEC-LUZ, Docente PFG Gestión Ambiental, de la Universidad
Bolivariana de Venezuela - Sede Zulia. en su su blog
www.clorofilazul.blogspot.com 

Jorge Hinestroza

Coordinador de LEA.

----------------------------------------------------------------------------

Maracaibo, 05 de Julio de 2005

Sr (es). 

Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARN)
Instituto de Conservación de la Cuenca del Lago de Maracaibo (ICLAM)

Comisión de Ambiente de la Gobernación del Zulia.

Corporación para el Desarrollo del Estado Zulia.

PROMOZULIA

La presente comunicación tiene como intención dar a conocer ciertas inquietudes
que varios profesionales investigadores en el área de la ecología aplicada y la
biología de la conservación, asociados a la Facultad Experimental de Ciencias de
La Universidad del Zulia, hemos tenido con relación a la crítica situación por
la
que actualmente está pasando el sistema de la Cuenca del Lago de Maracaibo en
términos de deforestación y la urgencia que esto añade a la correcta y
responsable planificación para la conservación de los recursos hídricos y la
biodiversidad en el Estado Zulia, especialmente en la Zona Protectora del
Guasare, hoy zona prioritaria de conservación en la cual también se vislumbra el
fortalecimiento de un polo de desarrollo en base a la minería del carbón. 

Sabemos que para el manejo integral de una cuenca, es imprescindible la
preservación de la integridad de sus coberturas de vegetación boscosa (Cavelier
&
Vargas, 2002). Estas comunidades biológicas son de vital importancia en el
mantenimiento y regulación de los ciclos hídricos, pues contribuyen a proteger
los cursos de agua, a prevenir los escurrimientos y erosión que durante las
lluvias torrenciales generan inundaciones en zonas deforestadas, a amortiguar
las
tasas de evaporación que generan sequía en las estaciones secas y a mantener la
calidad de las aguas a través del fino sistema de raíces, la estructura de la
hojarasca, detrito y troncos de las laderas y cursos de agua (Ehrlich & Money,
1983; Likens 1991; Power et al. 1996 citados en Primack et al. 2001a). Además
del
mantenimiento del clima y el recurso hídrico, promover el mantenimiento de los
bosques nos asegura a las poblaciones humanas otros servicios ambientales como
a)
regulación de la composición química de los gases atmosféricos, b)
almacenamiento
de reservas de agua en capas freáticas, c) control de erosión y retención de
sedimentos, y d) refugio o provisión de hábitat para poblaciones residentes y
migratorias (Primack et al. 2001b). El reconocimiento de la importancia de los
bosques como fuentes de servicios ambientales fue recientemente ratificada por
el
estado Venezolano mediante su adhesión al Protocolo de Kyoto, al Convenio de la
Diversidad Biológica y al Convenio de Desertificación.

Es por la importancia de nuestros bosques como componente esencial del sistema
de la Cuenca del Lago de Maracaibo y los servicios que provee, que nos preocupa
la alarmante cifra de deforestación calculada por el Ministerio del Ambiente y
los Recursos Naturales (MARN) y publicada en 1996 en el informe “Balance
Ambiental de Venezuela, Apéndice 1996” (Global Forest Watch, 2002) para el
Estado
Zulia. 

En este informe, el MARN estima que desde 1982 hasta 1995 desapareció el 56.8%
de los bosques del estado Zulia. Si tomamos en cuenta la tasa de deforestación
estimada para éste período (172.658 ha/año), es posible proyectar la
desaparición
del 100% de la cobertura boscosa en la actualidad para todo el estado, con
excepción de las áreas que se encuentran dentro del sistema de áreas protegidas.

A pesar de no existir aún estudios específicos que así lo afirmen, el
conocimiento científico sugiere la hipótesis de que la pérdida actual de la
vegetación boscosa puede estar expresándose en los frecuentes e intensos eventos
de inundación que se han reportado a lo largo de la planicie de Maracaibo y
otras
zonas de tierras bajas, traduciéndose en perdidas humanas e inversiones
millonarias para el Zulia. La deforestación se podría estar expresando también
en
el aumento en la intensidad de las descargas de los ríos al Lago de Maracaibo
aumentando así el aporte de sedimentos y catalizando la aparición de la planta
Lemna sp. en el espejo lacustre.

Sumado a esto, el Libro Rojo de la Flora Venezolana (Llamozas et al., 2003)
reporta un trabajo realizado por el Fondo Mundial para la Conservación de la
Vida
Silvestre (WWF) donde se indica que la única ecoregión calificada EN PELIGRO
CRITICO DE EXTINCIÓN en toda Venezuela son los Bosques Húmedos del Catatumbo
catalogándolo como un ecosistema virtualmente eliminado. En el mismo trabajo, se
reporta la ecoregión Bosques Secos de Maracaibo y la ecoregión Matorrales
Xéricos
de la Guajira-Barranquilla como ambientes EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. De igual
manera, la ecoregión Bosques Montanos de la Cordillera Oriental de los Andes
(Perijá) fue clasificada bajo la categoría de VULNERABLE DE EXTINCIÓN. 

Creemos que estas alarmantes cifras y predicciones realizadas para estos
ambientes naturales por instituciones e investigadores de alta credibilidad a
nivel nacional e internacional no deben de ninguna manera ser pasadas por alto. 

Estos datos colocan irremediablemente al Sistema de La Cuenca del Lago de
Maracaibo como la región más degradada de Venezuela en cuanto a sus ecosistemas
terrestres y generan de manera obligada, la necesidad de establecer un marco de
urgencia para la investigación, recuperación y conservación de estos ambientes
frente a su inminente CONDICIÓN CRÍTICA. Este marco de urgencia implica la
necesidad de concientizar sobre el estado crítico de los bosques protectores de
la cuenca a los entes reguladores y planificadores del desarrollo en la región
(MARN, ICLAM, CORPOZULIA, entre otros) y promover proyectos de reforestación a
nivel de paisaje en base a conocimientos en ecología de la restauración
especialmente en las zonas de piedemonte de toda la cuenca del lago y en las
planicies de desborde de los ríos mas importantes. 

Actualmente existen estrategias de reforestación aplicadas exitosamente en
otros países que incluyen cambios en los sistemas económicos en áreas
estratégicas. Estos sistemas incluyen incentivar a los usuarios de la tierra a
la
conservación y protección de sus bosques mediante pagos sostenidos por
mantenimiento de servicios ambientales. Consideramos que estas estrategias deben
ser revisadas y estudiadas en conjunto con la comunidad académica y científica
adscrita a institutos y universidades locales como parte de la solución a largo
plazo en la restauración de los ecosistemas degradados del Estado.

Por otro lado, este marco de urgencia exige también a la comunidad científica y
a los tomadores de decisiones a nivel ambiental (MARN, ICLAM), una evaluación a
fondo de la viabilidad y pertinencia de proyectos de desarrollo planificados en
piedemontes, bosques ribereños y especialmente en las ZONAS PROTECTORAS
pertenecientes al sistema ABRAE, que deben convertirse hoy en áreas estratégicas
de preservación y recuperación para el mantenimiento del recurso hídrico del
Estado Zulia.

En este sentido, es necesario remitirnos al caso del plan de desarrollo en base
a la minería que comenzó en 1987 y continua hoy en la región de la ZONA
PROTECTORA DE SAN RAFAEL DE GUASARE en el Municipio Mara.



Mapa del Estado Zulia (Nor occidente de Venezuela) donde se destaca la
ubicación de los ecosistemas forestales protegidos bajo la figura de Zonas
Protectoras (ZP). Nótese la nomenclatura ZP-57 correspondiente a la Cuenca
Hidrográfica del Gusare.

Declarada Zona Protectora el 6 de Octubre de 1973, ésta se ubica en el extremo
noroccidental del Estado Zulia, en los límites con Colombia. Cabe destacar, que
su declaratoria obedeció a la necesidad de proteger los bosques y las nacientes
de los ríos Guasare, Socuy y Cachirí, incluyendo los dos sitios de embalse del
Sistema Hidráulico Luciano Urdaneta, los cuales constituyen las fuentes de
abastecimiento de agua potable a la ciudad de Maracaibo y los centros poblados
de
la Costa Oriental del Lago. Los bosques de esta Zona Protectora ciertamente
funcionan como la “Fábrica de Agua Potable” de la región del Zulia, y frente a
la
CONDICIÓN CRÍTICA en términos de deforestación en el estado, es necesario
reconocer que el mantenimiento de la integridad de los bosques de esta zona
protectora en especial, es VITAL, ESTRATÉGICO Y PRIORIDAD para la conservación
de
bosques en el estado. 

La zona protectora viene sufriendo desde los años 70 una contracción paulatina
de la extensión de sus bosques, especialmente en la cuenca baja y media. Sin
embargo, una estudio de investigación reciente del Departamento de Biología de
La
Universidad del Zulia estimó que desde 1986 hasta el año 2001 se perdió un 39%
(con un 70% de confiabilidad) de los bosques secos tropicales ubicados en la
cuenca baja de los ríos Socuy, Guasare y Cachirí, dentro de los linderos de la
Zona Protectora (Portillo-Quintero, C. 2004).

Este cambio de cobertura llama la atención, ya que fue en 1987 cuando se
introdujo por primera vez un polo de desarrollo en la cuenca baja de estos ríos,
en base a la explotación carbonífera de la Mina Paso Diablo, que luego fue
aumentada con la Mina Norte. Sin embargo, este trabajo también evidenció que el
bosque no solo dio paso a las minas sino también que las coberturas boscosas en
los alrededores fueron transformadas para el uso agropecuario y suelo
descubierto.





Imagen cortesía del biólogo zuliano Carlos Portillo. Imágen satelital donde se
observa con precisión (en falso color) la ubicación de los embalses Manuelote y
Tulé (Municipio Mara del Estado Zulia). La tonalidad rosa equivale a suelos
desnudos donde se presume un grave avance de la deforestación. La tonalidad
verde
clara equivale a la presencia de parches de vegetación boscosa (fundamentalmente
bosques ribereños). En color amarillo la línea que, sobrepuesta sobre el mapa,
indica el recorrido de las carreteras que dan acceso a las minas donde se extrae
carbón a cielo abierto. En violáceo, en el extremo superior derecho de la foto,
las minas Mina Norte (Carbones de la Guajira S.A.) y Paso Diablo (Carbones del
Gusare S.A.)


En el análisis se presume que la construcción de una carretera pavimentada
desde Carrasquero hasta Mina Paso Diablo y otra carretera de tierra desde la
carretera pavimentada hacia la Mina Norte, destinadas para el transporte del
carbón, sirvieron como un vector para el traslado de poblaciones antes en
lugares
remotos hasta las adyacencias de las minas acelerando el avance de la frontera
agrícola dentro de la Zona Protectora

En otro trabajo, esta vez publicado en la Revista Geográfica Venezolana
titulado “La actividad carbonífera y su incidencia en el territorio zuliano:
propuestas parciales para un plan de ordenamiento territorial” (Rojas, Y.,
2004),
la autora documentó los cambios socio-territoriales suscitados en la cuenca baja
de los ríos Socuy, Guasare y Cachirí, y confirma que al iniciarse la actividad
carbonífera se construyeron vías de penetración, se ampliaron y mejoraron
carreteras que se encontraban en completo abandono, lo cual favoreció la
accesibilidad y la interconexión de los sectores agrícola y ganadero con los
centros de consumo regional. 

Estos resultados evidencian la influencia de aspectos a nivel del paisaje que
no fueron tomados en cuenta al momento de la planificación de desarrollo minero
para 1987 como lo son la influencia de las vías de acceso y las respuestas
socio-territoriales en el aumento de las tasas de deforestación locales,
resultando en la pérdida de una cantidad mayor de bosque a la proyectada dentro
de la Zona Protectora. Es necesario recordar que estos eventos no prevenidos son
particularmente graves debido a que ocurrieron dentro una zona destinada a la
protección de los bosques como parte del recurso hídrico de la región.

A nivel internacional, es un tema conocido el hecho de que la construcción de
las vías de penetración o vías de acceso en áreas boscosas aumentan las tasas de
deforestación al permitir el acceso a poblaciones antes imposibilitadas de
acceder a estas zonas. En Brasil, por ejemplo, el Proyecto Dinámica Biológica de
Fragmentos Forestales liderizado por el Smithsonian Tropical Research Institute
(STRI) ha realizado evaluaciones del impacto de la construcción de carreteras
sobre la degradación de los bosques donde se predicen zonas altamente afectadas
entre 0 a 25 km alrededor de una carretera pavimentada y entre 0 a 10 km
alrededor de carreteras no pavimentadas (Laurance et al, 2001) incluyendo
efectos
abióticos y bióticos que alteran la ecología del bosque y desaparición de los
mismos para dar paso a otros usos de tierra. Otros estudios resaltan actualmente
la influencia de la construcción de vías de acceso en la configuración
socio-territorial y la influencia en cambios de cobertura terrestre como una
tendencia natural en la dinámica del paisaje (Nelson, G & Hellerstein, D. 1997,
Laurance et al., 2000, Leclerc, G. & Rodríguez Chacón, J. 1998), destacando la
necesidad de prever, desde el momento de la planificación, eventos de expansión
de la frontera agrícola alrededor de las vías de acceso, especialmente en
tierras
bajas o de ligera pendiente.




Imagen cortesía cortesía del biológo zuliano Carlos Portillo Quintero (Bosques
de la Cuenca del Lago de Maracaibo). La imagen es del año 2001 en la selva del
Amazonas (Brasil) donde se evidencia como la construcción de carreteras
iniciadas
a comienzos de la década de los años setenta (en el siglo XX) iniciaron una
degradación del ecosistema selvático muy notoria. " […] el fenómeno humano de la
deforestación comienza, especialmente en los densos bosques tropicales del
Brasil, cuando una sistemática planificación de vías de acceso abre nuevos
territorios potenciales para la deforestación mediante la penetración a nuevas
áreas. A medida de que los caminos se abren hacia el bosque, más áreas se tornan
vulnerables…" (Rondonia, 2001).


Nuevos estudios han descubierto también que la deforestación realizada en
sitios puntuales afecta la decisión en usuarios de la tierra de los alrededores,
impulsando la deforestación en áreas vecinas (Robalino & Pfaff, 2004). Este
comportamiento observado se conoce como “efecto de las interacciones
socio-territoriales positivas” en la dinámica del paisaje. Los investigadores
aseguran que las proyecciones de deforestación realizadas sin tomar en cuenta
las
interacciones positivas pueden no ser confiables y recomiendan su inclusión
dentro de la toma de decisiones en la planificación de desarrollo.

Los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) realizados para la explotación
carbonífera en la Zona Protectora del Guasare han sido históricamente enfocados
a
la evaluación de los impactos dentro de las áreas destinadas a la exploración,
explotación y transporte del producto minero, dejando como responsabilidad en el
control de los cambios socio-territoriales a las instituciones gubernamentales
dedicadas a la vigilancia en las zonas protectoras. Sin embargo, es importante
destacar que las tendencias recientes en evaluaciones ambientales han conducido
a
utilizar instrumentos de evaluación como el Estudio de Impacto Ambiental
Acumulado con fines de Planeamiento Ambiental, donde se incluye la construcción
de meta-modelos para analizar el rango e influencia a nivel espacial (local y
global) y temporal tomando en cuenta aspectos ecológicos, sociales y económicos
en la zona de interés. Estos métodos está particularmente orientado a estudiar
la
acumulación de cambios ambientales que pueden generar eventos “sorpresivos” en
una escala espacial y tiempo específico (Castillo, A & Van Zanten, J., 2004)

Con respecto a los planes de apertura de nuevas minas de extracción carbonífera
en las adyacencias de los ríos Socuy y Cachirí, Rojas (2004) en su trabajo
publicado en la Revista Geográfica Venezolana afirma que se ampliarán y
reforzaran las vías de acceso y transporte del carbón. Explica que en las nuevas
zonas de expansión minera se puede extrapolar la situación ocurrida con las
actuales minas; se desplazarán los usos preexistentes en los sitios elegidos
para
el emplazamiento de las minas y los campamentos, serán desplazados usos
agropecuarios y bosques de galería, y es probable que la frontera agrícola
avance
con los frentes de explotación carbonífera.




Mapa de la concesión carbonífera de la "Mina Socuy". Proyecto economicista que
actualmente amenaza con desviar el curso del río Socuy y que representa el punto
de apalancamiento para iniciar la expansión de la actividad minera en las zonas
de mayor importancia hídrica para la mayoría del colectivo zuliano.

Es por ello que sentimos el deber, frente a la evidente CONDICIÓN CRÍTICA y de
amenaza en la que se encuentran los bosques protectores de la Cuenca del Lago de
Maracaibo, y dada la prioridad que ésta condición otorga a la preservación de
los
ecosistemas forestales de la importante ZONA PROTECTORA DE SAN RAFAEL DE
GUASARE,
de promover una mayor exigencia en la formulación de las Evaluaciones de Impacto
Ambiental en el reforzamiento de polos de desarrollo en base a la minería,
exigiendo la inclusión de modelos matemáticos espacialmente explícitos de la
influencia socio-territorial de los proyectos, a la luz del conocimiento actual
de los efectos generados por ciertos elementos del paisaje como las vías de
acceso y las interacciones socio-territoriales positivas. 

Creemos conveniente y pertinente solicitar que la información de los EIA
asociados a la explotación carbonífera sea expandida con:

Un modelo espacialmente explicito generado con Sistemas de Información
Geográfica (SIG) donde se muestren diferentes escenarios posibles de afectación
a
nivel del paisaje. Este modelo puede ser construido con módulos de algoritmos
simples como el MCE (Multi-criteria Evaluation o evaluación multicriterio) del
software Idrisi Kilimanjaro o el Macro Modeler de ArcView, utilizando variables
ecogeográficas. Los escenarios de afectación deben basarse en datos recientes y
actualizados de la influencia de las vías de acceso actuales y por construir,
proyecciones de densidad poblacional, distancia a poblados, potencial de
actividades madereras ilegales, debilidad en la vigilancia ambiental, pendientes
de terreno, potencial de erosión, potencial de afectación generada por el
polvillo del carbón, etc., pudiendo ser construidos bajo presunciones optimistas
y pesimistas (Para mayor información ver Leclerc & Rodríguez Chacón, 1998;
Laurance et al., 2001). 
Un modelo econométrico multivariado que incluya el efecto de interacciones
socio-territoriales positivas y proyecte diferentes escenarios de afectación
tomado en cuenta el potencial de deforestación frente a las necesidades locales
de los habitantes en poblados cercanos a las minas, influencia de vías de
accesos
y la dinámica local de cambios de cobertura. (Ver Pfaff, A. 1999; Kerr, S., A.
Pfaff and A. Sánchez en proceso, Robalino & Pfaff, 2004, la experiencia de
Walker, R. et al. 2004 en el proyecto “Un modelo del comportamiento de los
cambios de cobertura en la cuenca amazónica” y recomendaciones de Castillo, A &
Van Zanten, J., 2004)
Un 40-50% de citas a literatura o bibliografía generada en los últimos 5 años y
publicadas en libros y en revistas nacionales e internacionales. Esto debe ser
igual para la proporción de citas utilizadas en las estrategias propuestas para
la mitigación de daños ambientales (reforestación, actividades agroecológicas,
etc.). 
La publicación completa de las Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA) y los
modelos sugeridos en Internet (Via http://www.marn.gov.ve) de los proyectos
carboníferos en formatos portátiles y de fácil acceso como Portable
Documentation
Files (PDF), Presentaciones de Power Point (PPT), y documentos de Microsoft Word
(DOC). En varias secciones si es necesario. Es también necesario que una vez
realizados estos estudios se sometan al escrutinio de la comunidad científica y
la sociedad civil mediante foros y talleres.
Una explicación detallada de las estrategias de mitigación de la deforestación
a nivel de paisaje. Los métodos de reforestación deben seguir los principios
básicos y avanzados de la ecología de restauración, con base en las teorías de
dinámica de la sucesión vegetal. Si dentro de las estrategias, se propone la
reforestación mediante la aplicación local de sistemas económicos alternativos
(incentivos económicos o PSA), se debe indicar la cantidad de usuarios de la
tierra involucrados, la identificación de cada usuario, una evaluación
independiente de viabilidad económica de la propuesta, el sistema de pagos
diferenciados debidamente descrito y una explicación detallada de las
estrategias
para el mantenimiento y sostenibilidad del sistema económico a largo plazo. 
Para el mantenimiento de la objetividad de los estudios espaciales deben
exigirse evaluaciones independientes no vinculadas a las empresas carboníferas y
al ente gubernamental que propone el proyecto, preferiblemente provenientes de
institutos de investigación como el Instituto Venezolano de Investigaciones
Científicas (IVIC), la Universidad Central de Venezuela y otras organizaciones
nacionales o internacionales de alta credibilidad. 

La experiencia en la Cuenca Baja del Guasare en el período 1986-2001 demuestra
fallas en la mitigación de las consecuencias socio-territoriales para prevenir
deforestación. 

La región del Zulia, específicamente las beneficiadas con el agua potable
proveniente de la Zona Protectora del Guasare, no puede darse el lujo de
permitir
nuevas fallas en la disminución o mitigación del aumento de tasas de
deforestación.

Para evitar situaciones similares en el futuro, especialmente en este escenario
de alerta ambiental en que se encuentra el Estado Zulia, la formulación de
Evaluaciones de Impacto Ambiental que incluyan estudios avanzados de impacto
socio-territorial debe ser extrapolado a todos y cada uno de los proyectos de
desarrollo planificados para áreas de piedemonte, zonas protectoras y bosques
ribereños. Se recomienda que los resultados deban ser evaluados por un comité
técnico de alto nivel proveniente de instituciones como el MARN, el ICLAM, La
Universidad del Zulia y dos o tres asesores externos.

Reconocemos la relevancia que ha tomado la expansión de la explotación
carbonífera en la región de Guasare para la formulación y puesta en marcha de
proyectos de inversión a nivel del Estado Zulia y a nivel nacional. No obstante,
estamos convencidos que elevar la rigurosidad de las evaluaciones de impacto
ambiental con modelos espacialmente explícitos de afectación socio-territorial
en
la región del Guasare permitirá a los entes reguladores en la planificación
ambiental, a la comunidad científica y a la sociedad en general:

· 

· 

· · Discutir sobre la viabilidad y conveniencia de los proyectos de desarrollo
en áreas estratégicas de conservación tomando en cuenta los riesgos implícitos
para el mantenimiento del recurso hídrico, la biodiversidad y el estado crítico
de los ecosistemas forestales de la cuenca.
· Exigir la disminución o mitigación de los potenciales daños ambientales
colaterales a nivel de paisaje (deforestación) y realizar proyecciones sobre la
inversión que los entes responsables deben realizar para ello. 
· Incluir a la comunidad científica y sociedad civil en las decisiones
fundamentales de desarrollo para la región del Zulia, especialmente aquellas que
impliquen la eliminación de recursos de interés colectivo como los bosques
protectores de la cuenca del Lago de Maracaibo.
La conservación de los recursos forestales del Sistema de la Cuenca del Lago de
Maracaibo es ciertamente uno de los retos más importantes para la planificación
ambiental en Venezuela. 

La necesidad de aplicar regulaciones estrictas en el desarrollo en la región
nunca fue tan importante como lo es hoy. Somos hoy el estado mas deforestado del
país y con mayor amenaza a la desaparición de ecosistemas terrestres. 

Esperamos que el presente manifiesto sirva para alertar sobre las consecuencias
sociales, económicas y ecológicas de la condición actual de la cuenca y para
elevar la discusión sobre los cambios concretos que la dirección regional debe
asumir para construir una planificación ambiental que revierta esta condición
crítica y que nos guíe hacia al desarrollo sustentable.

Biól. Carlos Portillo-Quintero 

Dr. Miguel Pietrangeli

Biól. Gonzalo Godoy

Dra. Marisabel Cabrera

Dr. José Elí Rincón Dr. Carlos L. Bello


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o 

· 

· 

· 

·Conocemos y reconocemos la relevancia que tiene la expansión de la explotación
carbonífera en la región del Guasare para la formulación de otros proyectos de
inversi Conocemos y reconocemos la relevancia que tiene la expansión de la
explotación carbonífera en la región del Guasare para la formulación de otros
proyectos de inversi

Literatura citada

Castillo, A. & Van Zanten, J. (2004) Influencia de variables espaciales y
geométricas de conjunto de concesiones mineras de carbón en zona protectora de
cuenca hídrica: caso venezolano. En: Integración de la Mineria a la ordenación
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