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Asunto:[LEA-Venezuela] [AlertOilwatch] OILWATCH A LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OPEP
Fecha:Martes, 20 de Septiembre, 2005  17:54:22 (-0400)
Autor:Jorge Hinestroza M. <vitae @......com>

 
----- Original Message -----
To: alerta
Sent: Tuesday, September 20, 2005 1:43 PM
Subject: [AlertOilwatch] OILWATCH A LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OPEP

 

OILWATCH A LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OPEP

 

Viena, 19 de septiembre del 2005

 

La soberanía bajo amenaza

 

 

En los años setenta la OPEP logró un giro fundamental en la correlación de fuerzas mundiales, favoreciendo por primera vez a los países del Sur del mundo poseedores de petróleo. Logró poner límites al modelo colonial de apropiación de materias primas.

 

A través de los procesos de nacionalización de los hidrocarburos y la creación -o fortalecimiento- de empresas estatales, ningún otro grupo de países productores de una materia prima tan estratégica, había tenido tanto éxito en el control de sus recursos naturales, desde un punto de vista económico y de la soberanía.

 

Sin embargo, con este triunfo, todos los países productores de la OPEP entraron por cuenta y riesgo propios al corazón de un patrón técnico mundial, creado desde y para beneficio de los países metropolitanos. Así, pasaron a depender directamente del funcionamiento mundial de la industria, las finanzas y del aparato científico-técnico del mismo. Por ello, las posibilidades de mantener una correlación económica de fuerzas favorables dentro de la actual civilización petrolera en realidad fueron muy fugaces.

 

No casualmente la mayor parte de las conquistas técnicas, económicas y sociales obtenidas por los países petroleros del sur, sean de la OPEP o de fuera de la OPEP, se han ido perdiendo desde la mitad de los años ochenta, tanto en el plano de la soberanía como en la búsqueda del bienestar en los países poseedores de este recurso.

 

La estrategia de los países del Norte y sus respectivas empresas privadas, se centró en la creación de la Agencia Internacional de Energía (AIE), logrando a partir de 1985  la fractura de los acuerdos de la OPEP, consolidar la función intermediadora de las empresas transnacionales petroleras y de los servicios petroleros y, con ello, logró detener eficazmente el flujo de los excedentes petroleros hacia el Sur para garantizar el descomunal despilfarro energético en los países del Norte.

 

Las empresas trasnacionales han ido recuperando el espacio que perdieron en la década de 1970 con la creación de la OPEP. Estas han recuperado el control directo de las empresas, de los yacimientos, o bien adquiriendo cada vez más garantías que les permiten ocupar tácticamente espacios a nivel nacional e internacional. Por ello, en la actualidad tienen más influencia en OPEP, retomando un creciente control de esa riqueza que momentáneamente habían perdido.

 

Frente a esto, la mayoría de las empresas estatales de los países miembros de la OPEP y de fuera de ella no han logrado detener efectivamente ni aislar la intervención de las compañías petroleras transnacionales. Por el contrario, estas avanzan tanto en el área estratégica de los servicios, como en los procesos de reformas y ajustes impuestos por la banca multilateral en nuestros países, para alentar el desmantelamiento de las empresas nacionales.

 

A pesar de los esfuerzos iniciales de la OPEP, nuevamente, las empresas  transnacionales determinan las políticas energéticas en todos los países petroleros del mundo. Comenzando por el hecho de que los directivos de Halliburton, Exxon-Mobil y Chevron-Texaco tengan extremo poder dentro del gobierno de Estados Unidos  -principal consumidor deficitario de petróleo-, y que sean quienes, teniendo la información de las reservas del planeta, protagonicen las guerras de conquista y control de este recurso.

 

No obstante, con el arribo del nuevo siglo, este mundo hecho a imagen y semejanza de la civilización petrolera, está llegando a tocar dos grandes límites: primero,  el agotamiento mundial de las reservas, sobre todo de los países pequeños y medianamente productores, y segundo, el catastrófico agotamiento de la capacidad ambiental de todo el planeta para soportar mas quema de hidrocarburos.

 

Frente a la crisis ambiental, las empresas ya alistan sus estrategias para entrar en el negocio de las energías “alternativas”, y sientan las bases para controlar el mercado de la energía,  a través de los llamados Public-Private Partnerships y otros mecanismos. La captación del servicio de energía por parte de las mismas empresas que hoy pretenden controlar el petróleo, tendrá implicaciones económicas, sociales y ambientales graves para el Sur del mundo.   Este es un desafío que debe ser enfrentado por la OPEP.

 

Mientras tanto los países de la OPEP han hecho poco o nada en la gestión de la investigación y el recambio de alternativas energéticas apropiadas a las características de sus propios países, ni han diversificado sus economías.

 

Una crisis ambiental casa adentro

 

Iniciamos el  nuevo siglo con severos problemas ambientales.  Los desastres climáticos, provocados por el sobre consumo de combustibles fósiles, son cada vez más frecuentes, intensos e incontrolables y afectarán al conjunto del planeta.

 

A la vulnerabilidad ambiental de los propios países miembros de la OPEP se suman una serie de pasos dados por las empresas transnacionales, por los países altamente consumidores, y por los propios gobiernos miembros, que ponen en riesgo el espíritu con el que fuera creado este cártel de productores.

 

Ambiente y Economía son dos escenarios en donde las piezas se mueven peligrosamente para los miembros de la OPEP. Los que se valoran como beneficios inmediatos de las políticas de precios del crudo y sus derivados, son contradictorios con  los efectos progresivamente desastrosos en el mediano y largo plazo.

 

Los países miembros de la OPEP enfrentan ya los impactos de esos cambios climáticos y la contaminación, vinculados por la civilización petrolera, basta recordar por ejemplo, el desastre de Vargas en Venezuela, provocado por niveles de lluvia totalmente impredecibles, o los incendios forestales de Indonesia y otros países de la región, desencadenados por las sequías.

 

A estos deben por fuerza añadirse, los impactos ambientales locales que derivan de la propia actividad de extracción, transporte y refinación del crudo.

 

Los países con ecosistemas áridos y semiáridos están sufriendo, debido al cambio climático,  un endurecimiento en los procesos de desertificación; están sufriendo la pérdida de sus pocas tierras agrícolas y la contaminación de sus escasas fuentes de agua.

 

Por su parte, los países con bosques tropicales pierden  velozmente la biodiversidad, otro recurso estratégico con el que cuentan,  y enfrentan además, contaminación de las fuentes de agua. 

 

Adicionalmente los impactos locales de esta actividad generan descontento en las poblaciones y reacciones de protesta, legitimas desde la perspectiva de esas comunidades, que los Estados deben enfrentar.

 

Tres países miembros de la OPEP son parte central de la preocupación de Oilwatch, pues se trata de países tropicales con explotación petrolera.  Nigeria, Indonesia y Venezuela.  En ellos  la situación es crítica, se ciernen amenazas de invasión extranjera, se están destruyendo las fuentes de sobrevivencia de los pueblos, las transnacionales ganan rápidamente terreno,  y se destruyen los recursos que en el futuro permitirían el bienestar de los pueblos.

 

En la actualidad, los ciudadanos de estos países han recibido medidas, injustas y opresivas desde el punto de vista social, ecológico, ambiental y político, mientras que los beneficios los obtienen solo las corporaciones transnacionales petroleras y máximo las elites nacionales.

 

En Nigeria e Indonesia, por ejemplo, los ciudadanos experimentan la subida del precio de los combustibles, cada vez que el precio del crudo aumenta en el mercado mundial, confirmando la maldición del petróleo sobre los pueblos en cuyas tierras este recurso es extraído.

 

Indonesia además se sufre el agotamiento de las reservas, pues se ha explotado ya un tercio de las mismas. Y lo que resulta más grave, es que Indonesia, siendo el único miembro de Asia de OPEP, este considerando abandonarla, por la ausencia de una política de protección a los miembros.

 

En el caso de Venezuela los mega planes de exploración y  explotación petrolera y gasífera 2006-2030, y la  apertura de Venezuela  a las empresas privadas trasnacionales  resultan incongruentes  con las propuestas de reformas políticas en favor de la población, la soberanía y el respeto a los derechos ambientales y los derechos de los pueblos indígenas, pescadores y campesinos. Además acentúan los impactos y riesgos antes mencionados.

 

Los gobiernos diligentemente hablan de subsidiar los costos petroleros, mientras que son las comunidades empobrecidas que han visto sus aguas y tierras colonizadas por la industria petrolera, quienes subsidian el costo del petróleo aún con su propia sangre.

 

Es vital para los miembros de la OPEP considerar el interés de sus ciudadanos antes que danzar al ritmo de las cambiantes estrategias de las naciones consumidoras y corporaciones más poderosas.

 

Recuperar la soberanía, establecer una política de reinversión y de control del excedente y sembrar las condiciones para una nueva civilización post petrolera es, sin duda, un imperativo para lograr los objetivos de proteger a los países y su gente.

 

De otra manera quedará para estos países una inmensa deuda ecológica y social, un acumulado de externalidades que nadie sabrá quién debe pagar. Ruina, decadencia económica y ambiental, y dependencia serán nuestro legado, a la misma velocidad con que el cambio climático castigará a estos países.

 

Por lo señalado, Oilwatch propone:

 

Abrir el diálogo nacional e internacional, sobre soberanía y privatización, sobre el corto y el largo plazo. Y sobre la justicia social, económica y climática.

 

Iniciar una reflexión sobre una economía post petrolera, en la que las energías alternativas sean controladas y provistas por los Estados y que logre identificar bases sólidas para sustentar la soberanía energética y el bienestar económico y social.

 

Acoger el principio de precaución, recogido ya en las principales convenciones internacionales. Descuidar el punto implica seguir avanzando sin atender el problema de un futuro cada vez más incierto.

 

Abrir un debate al interior de los países tropicales miembros de la OPEP con relación a los mayores beneficios ecológicos y económicos de salvaguardar petróleo en el subsuelo, como una forma de conservar la biodiversidad y el agua, de respetar los derechos de la gente,  de contribuir a enfrentar los cambios climáticos y de reorientar su política hacia una nación no dependiente de los hidrocarburos y soberana.

 

Eliminar la criminalización de  la protesta y resistencia de las comunidades locales que denuncian los impactos de las actividades petroleras, puesto que ellas defienden derechos de los pueblos, de las naciones y del planeta.

 

Por el planeta y su gente

 

Oilwatch

 

 

Oilwatch es una red de organizaciones de la sociedad civil en África, Asia y América Latina, que promueve una civilización pospetrolera cuyos miembros son:

 

Coordinación de Organizaciones Mapuche - ARGENTINA

Belice Institute of Environmental Law and Policy (BELPO) - BELICE

Toledo Developement Corporation (TDC) - BELICE

Bullet Tree Falls Environmental Club - BELICE

FOBOMADE – BOLIVIA

FUNDACIÓN SOLÓN – BOLIVIA

Projeto Brasil Sustentável e Democrático/Rede Brasileira de Justiça Ambiental - BRASIL

GTA / Comision Pastoral de la Tierra - BRASIL

Asociación CENSAT Agua Viva – COLOMBIA

FUNDACION AGUAVIVA - COLOMBIA

Centro de Desarrollo Comunitario - Cabildo Mayor U’Wa - COLOMBIA

ORJUWA-T Organización Wayúu Munsurat COLOMBIA

OILWATCH COSTA RICA

FoE CURAZAO

Acción Ecológica – ECUADOR

CESTA – EL SALVADOR

Madre Selva - GUATEMALA

Consejo de Investigaciones para el Desarrollo de Centroamérica (CIDECA) - GUATEMALA

Alianza por la vida y la Paz - GUIATEMALA

Frente Petenero Contra Represas - GUATEMALA

MOVIMIENTO MADRE TIERRA - HONDURAS

Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) - HONDURAS

Confederación de Pueblos Autóctonos de Honduras (CONPAH) - HONDURAS

ALIANZA VERDE - HONDURAS

Federación Indígena Tawahka, (FITH) - HONDURAS

Federación de Tribus Xicaque de Yoro (FETRIXY) - HONDURAS

Federación Indígena FETRIPH pueblo PECH  de Olancho - HONDURAS

Casifop - MEXICO

Sociedad de Amigos Santo Tomás – MEXICO

Centro Humboldt - Oilwatch Mesoamérica - NICARAGUA

URACCAN-IREMADES - NICARAGUA

Centro de Educación para la Paz y la Justicia (CEDUPAZ) – NICARAGUA

CENTRO DE ESTUDIOS INTERNACIONALES - NICARAGUA

COIBA - PANAMA

ECORED - PANAMA

MNJ-PAT - PANAMA

SOBREVIVENCIA - PARAGUAY

APRODEH - PERÚ

CONACAMI - PERÚ

Racimos de Ungurahui - PERÚ

TOXIC TEXACOWATCH – SURINAM

WRM – URUGUAY

REDES - URUGUAY

Amigransa- Red Alerta Petrolera Orinoco Oilwatch - VENEZUELA

Centre Pour l’Environnement et le Développement - CAMERÚN

Cadic - CONGO

EPOZOP / ASSAILD - CHAD

CPPL -  Commission Permanente Petrole Locale - CHAD

Chadian Association for the defence of Human Rights / LTDH - CHAD

RESAPIME SARH GRAMP/TC - CHAD

CILONG - CHAD

CIAJE - GABON

Third World Network - GHANA

FoE GHANA

LIVANINGO - MOZAMBIQUE

Oilwatch Africa – NIGERIA

Environmental Rights Action (ERA)  - NIGERIA

Justice et Paix (of Catholic Church) - REPUBLIC OF CONGO (BRAZZAVILLE)

GroundWork – SOUTH AFRICA

Earthlife Africa eThekwini – SOUTH AFRICA

Earthlife Africa Johannesburg - SOUTH AFRICA
Earthlife Africa Cape Town - SOUTH AFRICA
Sudan Council of Churches (SCC) - SUDAN

Ecograph - AZERBAIJAN

UBINIG - BANGLADESH

BanglaPraxis - BANGLADESH

Community developmnet Library - BANGLADESH

PRAYAS - INDIA

PAN - INDONESIA

JATAM (Jaringan Advokasi Tambang) - INDONESIA

FoE MALAYSIA

Third World Network - MALAYSIA

ActionAid - PAKISTAN

Pakistan Institiute of Labour Education and Research - PAKISTAN

Center for Environmental Justice - SRI LANKA

EarthRights International (ERI) - THAILAND
CAIN Campaign for Alternative Industriy Network - THAILAND

Burma Issues - THAILAND

Study Group for Natural Resource Sustainability - THAILAND

Kalayanamitra Council - THAILAND

LAOHAMUTUK - TIMOR

PERDU-Manokwari - WEST PAPUA

CEE Bankwatch Network - GEORGIA

Indigenous Oil Campaign Organizer Indigenous Environmental Network - USA

 


_______________________________________________
Alert mailing list
Alert@oilwatch.org.ec
http://oilwatch.org.ec/mailman/listinfo/alert_oilwatch.org.ec