Inicio > Mis eListas > lea > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3962 al 3991 
AsuntoAutor
Declaración Juveni JAPM
Podríamos hablar o interfaz
GOVERNO LULA: A MO interfaz
Programación de C Jorge Hi
Víctimas del sabot Jorge Hi
RE: Víctimas del s interfaz
ALERTA ECOLOGICA V interfaz
El sabotaje de PDV Jorge Hi
Ecologia de la Lib interfaz
Invitación: Jornad Maria Pa
FW: Ley de Semilla interfaz
Mitos y responsabi interfaz
El DRAMA PETROLERO Jorge Hi
RV: LA AMENAZA DE interfaz
"Los municipios y Andrei J
LA RESPUESTA A LA Jorge Hi
LA RESPUESTA A LA Jorge Hi
Provea: Derechos H coyuntur
Los transgenicos l interfaz
PLANTA DE RECICLAD Ing. Osc
Sobre la guerra su periodic
"democráticamente. interfaz
Invitación: 55 Ani Maria Pa
Suscripcióna Era E Alberto
Re: Suscripcióna E Ing. Osc
Un Canto de Amor A interfaz
PUNTA MACOLLA, VIG JAPM
Trastor: miente qu letras d
American Dream Jaime E.
Directivos de medi Jaime E.
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Lista Ecologia y Ambiente - VZLA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 4388     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[LEA-Venezuela] American Dream
Fecha:Lunes, 8 de Diciembre, 2003  16:53:21 (-0400)
Autor:Jaime E. Péfaur <pefaur @...ve>


----- Original Message -----
From: <hectorom@...>
To: <foroprofesoral@...>
Sent: Sunday, December 07, 2003 9:44 PM
Subject: [Foroprofesoral] American Dream


> Extracto de "Dude, where is my country?" (Amigo, ¿dónde está mi país?) de
> Michael Moore
>
>
> Sé realista, nunca vas a hacerte rico
> http://www.zmag.org/Spanish/1203moore.htm
>
>
> Quizá el mayor éxito de la guerra contra el terrorismo haya sido su
> habilidad para distraer la atención del país entero de la contienda que
> las grandes empresas mantienen contra todos nosotros. Tras los ataques del
> once de septiembre de hace dos años, las grandes compañías de EE UU
> reaccionaron como un boxeador grogui, lanzando furibundos golpes a diestra
> y siniestra hasta dejar a millones de norteamericanos sin ahorros, sin
> pensiones y con pocas o ninguna esperanza de un futuro mejor para ellos y
> para sus familias. Los bandidos de las grandes finanzas y sus cómplices en
> el Gobierno han tratado de echarle la culpa de la ruina económica a la que
> ellos nos han llevado a los terroristas, a Clinton y hasta a nosotros
> mismos, la gente de la calle.
>
> Pero, en realidad, la destrucción total de nuestro futuro económico se
> basa exclusivamente en la avaricia de los "muyahidines" de las sociedades
> anónimas.
>
> La toma del poder ha tenido lugar delante de nuestras propias narices. Se
> nos ha obligado a tomar algunas poderosísimas drogas para que no demos
> problemas mientras esta banda de consejeros delegados sin ley nos asalta.
> Una de estas drogas es el miedo y la otra es conocida como Horatio Alger.
>
> La droga del miedo funciona así: se nos dice repetidas veces que gente
> malvada y espeluznante va a matarnos y que debemos confiar absolutamente
> en los directores de las grandes empresas, que ya se encargarán de
> protegernos. Ellos saben lo que es mejor y no hay que ponerlos en cuestión
> nunca, aunque nos pidan que corramos con los gastos de un recorte fiscal
> que les beneficia a ellos, o si deciden cortar de un tajo los subsidios
> por enfermedad o subir el precio de la vivienda. Y si no cierras la boca,
> te conformas y trabajas como un mulo, te despiden. Trata entonces de
> encontrar un nuevo puesto de trabajo con esta situación economía, infeliz.
>
> La otra droga es más dulce. Nos la recetan de niños en forma de cuento de
> hadas, ¡pero un cuento de hadas que puede hacerse realidad! Se trata del
> mito creado por Horatio Alger. Alger fue uno de los escritores
> norteamericanos más populares de finales del siglo XIX. Sus historias
> presentaban personajes de ambientes empobrecidos que, echándole agallas,
> determinación y trabajo duro, eran capaces de alcanzar grandes éxitos en
> esta tierra de oportunidades sin límite. El mensaje era que cualquiera
> podía triunfar en EE UU y triunfar a lo grande.
>
> En este país somos adictos a este mito feliz de que se puede pasar de la
> pobreza a la riqueza. En otras democracias industrializadas la gente se
> siente satisfecha con ganar lo suficiente para pagar las facturas y
> mantener a sus familias. Son pocos los que tienen un deseo criminal por
> hacerse ricos. La mayoría vive con los pies en el suelo, donde son solo
> unos pocos, siempre otros, los que se hacen ricos, así que más vale irse
> acostumbrando.
>
> Eso sí, los ricos en esos países tienen mucho cuidado de no tensar
> demasiado la cuerda y a los avaros hijos de puta, que también los hay, se
> les somete a algunas restricciones. En el sector industrial, por ejemplo,
> las mayores diferencias en Europa se dan en el Reino Unido, donde los
> consejeros delegados británicos ganan 24 veces más que el promedio de sus
> trabajadores. Los consejeros delegados alemanes y los suecos ganan,
> respectivamente, "sólo" 15 y 13 veces más que sus empleados. En cambio,
> aquí, en EE.UU., el consejero delegado promedio gana 411 veces el salario
> de sus trabajadores. Los europeos adinerados pagan hasta un 65% en
> impuestos y saben muy bien que no les conviene quejarse demasiado por ello
> o el pueblo les podría complicar las cosas aún más.
>
> En EE UU tenemos miedo de ponerlos en su sitio. Odiamos mandar a nuestros
> altos ejecutivos a la cárcel cuando se saltan la ley. Siempre estamos
> dispuestos a rebajarles los impuestos, aunque los nuestros suban. No
> queremos hacer nada que quizá pueda perjudicarnos el día que acabemos por
> ser millonarios nosotros también. Esta idea resulta tan creíble porque la
> hemos visto hacerse realidad. En cada comunidad hay al menos una persona
> que va por ahí pavoneándose y recordándonos a todos que sí, que es posible
> pasar de la pobreza a la riqueza. El mensaje que se nos lanza no tiene
> nada de sutil: "¿te das cuenta? ¡Yo lo conseguí! ¡Tú también puedes
> hacerlo!"
>
> Fue este mito tan seductor el que llevó a millones de trabajadores a
> invertir en bolsa durante los noventa. Habían sido testigos de cómo los
> ricos habían ganado muchísimo dinero en los ochenta y pensaron, "hombre,
> esto también me podría pasar a mí".
>
> La gente con dinero hizo todo lo que pudo por potenciar esta actitud. Hay
> que tener en cuenta que en los años ochenta sólo un 20% de estadounidenses
> poseía acciones. Wall Street era el juego que sólo los ricos podían
> permitirse y estaba muy por encima de las posibilidades del ciudadano
> medio.
>
> Hacia finales de los años ochenta, sin embargo, los ricos parecían no
> tener bastante con los beneficios extraordinarios que habían conseguido
> hasta entonces y no acababan de encontrar la manera de que el mercado
> continuara creciendo.
>
> No sé si fue la genial idea de un corredor de bolsa en una reunión
> creativa o la sigilosa conspiración de todos los ricachones juntos, pero
> el caso es que el juego dio comienzo. "¿Oye, y si convencemos a la clase
> media para que nos dé su dinero y nos hagamos aún más ricos?".
>
> De repente era como si todo el mundo que yo conocía se hubiese subido al
> carro de la bolsa. Dejaban que sus sindicatos invirtieran todo el dinero
> de sus pensiones en acciones. Una y otra vez aparecían noticias en los
> medios de comunicación de gente trabajadora normal y corriente que se
> habían hecho prácticamente millonarios y podían permitirse dejar sus
> empleos. Era como una fiebre que estaba afectando a todo el mundo. Había
> currantes que corrían a canjear los cheques de las nóminas y llamaban a
> sus "brokers" para que comprasen más acciones. ¡Sus "brokers"!
>
> Había subidas y bajadas, pero la mayoría eran subidas, muchas subidas. Y
> te podías oír a ti mismo diciendo, "mis acciones han subido un 120%" o "He
> triplicado todo mi capital". Uno aliviaba el dolor de la vida diaria
> imaginando la residencia que tendría algún día cuando dejara de trabajar,
> o el deportivo que se podría comprar mañana si quisiera vender hoy. ¡Pero
> no, no vendas! ¡Va a seguir subiendo! ¡Hay que aguantar el tirón! Y uno se
> frotaba las manos en anticipación de la buena vida que le esperaba.
>
> Pero todo era una farsa, tío. Una treta tramada por los poderes
> empresariales, sea eso lo que quiera que sea, que nunca tuvieron ninguna
> intención de permitirte la entrada en su club. Tan sólo necesitaban tu
> dinero para poder así pasar al nivel siguiente, el nivel que les liberaba
> para siempre de la obligación de volver a tener que trabajar de verdad
> para ganarse la vida.
>
> Sabían que el gran auge repentino de los noventa no podía durar, así que
> necesitaban tu dinero para inflar artificialmente el valor de sus
> compañías y que sus acciones alcanzasen un precio tan desorbitado que, a
> la hora de vender, pudieran retirarse de por vida, sin importar lo mal que
> la situación económica llegara a ponerse.
>
> Y eso es lo que pasó. Al mismo tiempo que el "pringao" promedio estaba
> escuchando a todos los fanfarrones diciéndole en la cadena de televisión
> por cable CNBC que debería comprar aún más acciones, los absolutamente
> ricos se estaban saliendo tranquilamente del mercado, vendiendo en primer
> lugar las acciones de sus propias compañías. En septiembre del año 2002,
> la revista Fortune publicaba una lista asombrosa de estos chorizos
> empresariales que se habían dado a la fuga como vulgares bandidos mientras
> los precios de las acciones de sus compañías habían caído un 75% o más
> entre los años 1999 y 2002.
>
> A la cabeza de la lista de estos malhechores estaba Quest Communications.
> En su momento máximo, las acciones de Quest se negociaban a casi 40
> dólares (unos 35 euros aproximadamente) Tres años después las mismas
> acciones valían un dólar. Durante ese período, el director de Quest, Phil
> Anschutz, su antiguo consejero delegado Joe Nacchio y los otros cargos
> directivos se largaron con 2.260 millones de dólares, mediante el sencillo
> procedimiento de venderlo todo antes de que el precio tocara fondo.
>
> Mientras tanto, el inversor medio, fiándose de los consejos nefastos que
> le daban, seguía aguantando. Y el mercado bajaba y bajaba y seguía
> bajando. Más de cuatro billones de dólares se perdieron en la bolsa. Otro
> billón de dólares en fondos de pensiones y en ayudas para ir a la
> universidad también se esfumó.
>
> Y, ahora, ésta es mi pregunta: ¿cómo es posible que, después de desplumar
> al pueblo estadounidense y romper el sueño americano de la mayoría de los
> trabajadores, en lugar de arrastrarlos, descuartizarlos y colgarlos al
> amanecer a las puertas de la ciudad, el Congreso les haya premiado con un
> gesto de amor en forma de un respiro fiscal récord, y nadie diga nada?
> ¿Cómo es eso posible?
>
> Creo que se debe a que todavía somos adictos a la droga del cuento de
> Horatio Alger. A pesar de todo el daño causado y de todas las pruebas en
> contra, el estadounidense medio todavía sigue queriéndose agarrar a la
> fantasía de que quizá, a lo mejor, él o ella (normalmente él) acabará
> algún día por triunfar a lo grande. Así que, por si acaso, dejemos en paz
> a los ricos; algún día el rico puedo ser yo.
>
> Mira, tío, tienes que aceptar la realidad: Tú nunca te vas a hacer rico.
> La probabilidad de que eso suceda es aproximadamente de una en un millón.
> Y no sólo no te vas a hacer rico, sino que además vas a tener que vivir el
> resto de tu vida rompiéndote los cuernos para poder pagar la factura de la
> televisión por cable y las clases de arte y de música de tu hijo en la
> escuela pública, que antes eran gratis.
>
> Y la situación va a empeorar. Olvídate de la pensión, de la seguridad
> social y de que tus hijos cuiden de ti en la vejez, porque apenas si van a
> contar con el dinero justo para cuidar de sí mismos.
>
> Por si todavía hay alguien que crea que no todas las grandes empresas
> norteamericanas son tan malas, echemos un vistazo a lo que nuestros buenos
> magnates de la industria han estado haciendo recientemente.
>
> Por ejemplo, ¿te has enterado de que tu compañía quizá te haya hecho un
> seguro de vida? Qué bien te tratan, ¿no? Vale, ahora verás lo bien que te
> tratan.
>
> Durante los últimos 20 años, algunas compañías tales como Disney, Nestle,
> Proter & Gamble, Dow Chemical, JP Morgan Chase y Wal-Mat, han estado
> haciendo en secreto seguros de vida a los empleados que ocupaban un nivel
> medio o bajo en la jerarquía de la organización, pero con un detalle: ¡se
> nombraban a sí mismos (la compañía) como los beneficiarios! Lo que oyes.
> Cuando fallezcas, será la compañía, y no tu familia, los que se queden con
> el dinero. Si falleces cuando todavía estás trabajando, mejor, ya que la
> mayoría de las pólizas de seguro de vida están pensadas para pagar más
> cuando la persona muere joven. En caso de que vivas hasta una edad muy
> avanzada, incluso aunque haya pasado mucho tiempo desde que dejaste el
> puesto de trabajo, la compañía no dejaría de beneficiarse económicamente
> de tu muerte. Además, y a parte ya del momento en que estires la pata, la
> compañía puede solicitar un préstamo con la póliza como garantía y deducir
> el interés de sus impuestos.
>
> Muchas de estas compañías han establecido un sistema para que el dinero
> así obtenido se utilice para costear las primas extras de los ejecutivos,
> sus coches, sus casas o sus viajes al Caribe. Imagínate a tu jefe sentado
> en su jacuzzi allá en la isla de San Bartolomé, ¿crees que se va a poner
> muy triste cuando se entere de que te has muerto?
>
> ¿Sabes como se refieren privadamente las grandes compañías de EE UU a esta
> modalidad especial de seguros de vida?
>
> Seguro de los Palurdos Muertos.
>
> Como suena. "Palurdos Muertos". Eso es lo que somos para ellos: palurdos.
> Y a veces les somos más valiosos muertos que vivos.
>
>
>
> ________________________________________________________________________
> - Esta lista no tiene Moderador.
> - Cualquier mensaje enviado por un miembro de la lista es entregado
> sin revisión alguna.
> - Los mensajes que provienen de no miembros de la lista son  descartados
automáticamente por el sistema.
> - La longitud máxima del cuerpo del mensaje es de 40 Kb.
> ________________________________________________________________________
>
> Foroprofesoral mailing list
> Foroprofesoral@...
> http://listas.ula.ve/mailman/listinfo/foroprofesoral




_______________________________________________________________________
Visita nuestro patrocinador:
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~

       ¿Donde quieres pasar las Navidades este año?

                 Nueva York desde 280€
                  Chicago desde 319€
                Los Angeles desde 419€
                 Las Vegas desde 495€
                   ¡Paris desde 89€!

           Tarifas desde Madrid o Barcelona
               (Ida y vuelta incluidos)

 Haz clic aqui -> http://elistas.net/ml/131/
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~