|
=============================================== LaExcepción.com Una respuesta al totalitarismo
emergente Boletín electrónico nº 6, marzo
de 2002 ===============================================
Usted
recibe este boletín electrónico porque: 1. Usted lo solicitó 2.
Otra persona lo inscribió para que usted lo recibiera.
Las
instrucciones para cancelar su suscripción se encuentran al final de este
mensaje.
-----------------------------------------------------------------------------
Índice
del boletín
Apostillas / Febrero de 2002
Lo que dicen y lo que en realidad
quieren decir / Febrero de 2002
Hoy contra el velo, mañana... ¿contra
la libertad?
Operación timo
Pascua pagana
Dualismo antropológico griego y
judeocristianismo
[Sección Actualidad]
----------------------------------------------------------------------------------- [Frases del mes]
Frase
Sensata «Es necesario modificar la percepción social del fenómeno y
que la sociedad asuma que estamos ante una droga dura [el alcohol]»
(Mariano Fernández Bermejo, El País, 14.2.02).
Frase
Insensata «Comunismo y nazismo dejaron tras de sí una historia tan
espantosa, sembrada de cadáveres, que, a mi modo de ver, nuestra
civilización está a salvo, por mucho tiempo espero, de las tentaciones
totalitarias» (Tzevetan Todorov, Abc, 2.2.02).
----------------------------------------------------------------------------------- Apostillas / Febrero de 2002 © LaExcepción.com
La
información de los medios, usualmente tan sesgada, requiere un mínimo
contrapunto. Aun a riesgo de introducir nuestros propios sesgos, en La
Excepción hemos decidido dárselo. Segunda entrega.
Diálogo con César Vidal Libertad Digital,
26.2.02
P: La religión
musulmana y su cultura me parecen despreciables. Sin embargo, ¿no es
cierto que la práctica de la ablación se practica en Egipto por
influencias negroides, (como en Mali o Chad, donde la practican musulmanes
y cristianos negros o muy mezclados), no practicándose en Oriente
Medio? R:
Sea cual sea el origen, lo cierto es que el islam no lo ha encontrado
incompatible con su religión, algo que sería impensable en el judaísmo o
el cristianismo.
El cristianismo
fáctico, durante siglos, no encontró impensable el uso de los más
refinados y crueles métodos de tortura para los “herejes”. Esto,
naturalmente, era por completo contrario a las enseñanzas de Jesús, quien
predicó el incondicional amor al prójimo, incluidos los enemigos (ver, por
ejemplo, Evangelio de Mateo 5: 43ss.).
Pretender
desacreditar al islam del modo en que lo hace un erudito de la talla de
César Vidal no puede sino alimentar el indeseable choque de
civilizaciones, con sus inevitables secuelas de racismo y persecución del
diferente (ver Hoy contra el
velo, mañana... ¿contra la libertad?) . ©
LaExcepción.com
NOAM CHOMSKY / Lingüista y disidente
estadounidense «George Bush necesita urgentemente una nueva
acción militar» El Mundo, 24.2.02
Una de las voces más
críticas de la izquierda de EEUU, el profesor Noam Chomsky, declara en una
entrevista concedida a EL MUNDO que el presidente norteamericano no puede
dejar de recurrir a un nuevo conflicto bélico para distraer la atención
del escándalo Enron y del fiasco de su política económica.
NUEVA YORK. A sus 74
años, Noam Chomsky vuelve a ser el faro de la izquierda norteamericana. Su
libro, 11/09/01, se ha convertido en el fenómeno editorial de los últimos
meses. Sus conferencias, como la de esta semana en la Universidad de Nueva
York, provocan aluviones incontenibles de estudiantes. Sus dardos contra
el Gobierno norteamericano penetran por fin en el muro de silencio de los
grandes medios... [...]
La valentía del
gran intelectual judío norteamericano sigue incólume. Y como prueba de que
es ahora, quizá, cuando más mérito tiene, véase el acertado apelativo que
le ha dado el diario que recoge esta noticia: "disidente". Pero, ¿no era
así como se llamaba a quienes se atrevían a disentir del régimen de los
gulags? Otro síntoma de la persecución que se avecina. ©
LaExcepción.com
APROVECHANDO EL ATENTADO CONTRA MADINA González
defiende el diálogo con ETA y critica las medidas de aislamiento a
Batasuna Libertad Digital, 24.2.02
Felipe González cree
que a ETA "le resultan más peligrosos personajes" como Eduardo Madina,
"decididamente a favor del diálogo con los violentos", que otros, en
referencia al Gobierno, "que no quieren saber nada de eso". Dice que la
banda "teme más a confrontar el diálogo que el aislamiento". Último golpe
de González al Pacto Antiterrorista. [...]
Consideró que, "en
el fondo", ETA "teme más a confrontar el diálogo que a confrontar el
aislamiento o el no diálogo", motivo por el que, a su juicio, "le
resultan más peligrosos personajes" como Madina que "personajes que no
quieren saber nada de eso". El partido al que pertenece González tiene
firmado con el PP y el Gobierno un Pacto que parte de la imposibilidad de
diálogo con los violentos. Y según los firmantes, todos los términos del
acuerdo están en plena vigencia.
Dijo que mientras
gobernó, "los actuales gobernantes" le achacaban la "responsabilidad" de
la seguridad ciudadana frente al terrorismo, pero que desde que dejó de
hacerlo "la responsabilidad puede ser de cualquiera menos del gobernante",
tras lo que precisó que, "por supuesto, la primera responsabilidad es de
ETA".
El continuo
espectáculo de un ex presidente que, con sus intervenciones públicas y las
no tan públicas, distorsiona la política interior y exterior de un país,
confirma lo que ocurre cuando, en virtud de una doble vara de medir, los
delitos de los grandes quedan impunes.
Pero la
responsabilidad no es sólo de los gobiernos de aquel delincuente
inconfeso. También el actual, empeñado desde un principio en “pasar
página”, es culpable de que un personaje tan execrable siga cometiendo
desmanes aquí y allá. Ahora bien, cuando los brotes de corrupción no se
atajan a tiempo, el sistema entero se corrompe. Tal es el estado presente
de nuestra “democracia”. ©
LaExcepción.com
¿Hay que fanatizar el corazón de los niños? JAVIER GARCÍA
SÁNCHEZ El
Mundo, 21.2.02
[...] El proceso de
manipulación y posterior imbecilización colectiva del colectivo más tierno
y vulnerable los jóvenes, los niños, sigue su curso implacable por mor de
las leyes, así de claro, del mercado. Véase si no lo acaecido
recientemente con dos fenómenos paranormales por completo: Harry
Potter y El Señor de los anillos. Lo grave es que, según
parece, los productos en sí libros, películas no sólo superan la más
elemental decencia, sino que encima «están muy bien», frase recurrente de
toda una legión de padres que los han inyectado directamente a sus hijos.
[...]
Así es nuestra
civilización: una Gran Gestadora de diminutos yonkies de lo fútil.
[...]
Ese es nuestro mundo,
y he ahí a la mayoría de jóvenes: nueve millones se colgaron de Gran
Hermano, trece millones lo han hecho de Operación Triunfo.
Nueve, trece millones de tarados vocacionales, ¿qué más da? A veces creo
estar en la antesala de un frenopático cotidiano y generalizado que
afecta, sobre todo, a quienes deben construir el futuro.
En un artículo sin
desperdicio (ver texto completo), García Sánchez nos advierte de la
proyección de las sombras totalitarias hacia el futuro mediante el
adocenamiento irreflexivo de los niños. Los padres deberían meditar sobre
tan valiente denuncia. © LaExcepción.com
Oráculo de un nuevo desorden Washington Post,
21.2.02
[...] Robert D. Kaplan
[...] el periodista del momento, de 49 años, cuyo Eastward to
Tartary le valió una invitación para informar al presidente Bush, cuyo
Balkan Ghosts fue devorado por Bill Clinton, y otros de cuyos
libros han sido promocionados por gente como Newt Gingrich, Robert
McFarlane y Henry Kissinger [...], lleva más de diez años advirtiéndonos
de que el mundo no avanza a zancadas hacia la luz del sol, sino que
se precipita hacia la barbarie. ¿Le dio la razón el 11-S?
[...]
Warrior
Politics, en menos de 200 páginas, conduce al lector desde la antigua
Sumeria hasta la Serbia de los 90, argumentando que mientras que los
tiempos cambian, la naturaleza humana no lo hace, y de esta forma las
estrategias con que se ejerce el poder de Sun Tzu, Tucídides, Livio y
Maquiavelo son las mismas que las que necesita Estados Unidos hoy.
[...]
Ésta es
una muestra de que, mientras que las propuestas para un mundo mejor se
fundamentan en el optimismo humanista (ver ¿Fin
del optimismo humanista?), quienes realmente toman las decisiones en
el mundo, tradicionalmente mantienen, a pesar de su discurso triunfalista,
concepciones pragmáticas y ejercen el poder maquiavélicamente (en el
sentido originario del término). No creen en la bondad y, lo que es peor,
no la practican. © LaExcepción.com
¿Cuál globalización? Leonardo Boff * Teólogo y
escritor Gara, 20.2.02
[...] La alternativa
propuesta por el pueblo de Porto Alegre [...] propone otra
globalización que pasa por la solidaridad a partir de abajo, por la
mundialización de los derechos humanos, [...] por la creación de
instancias de gobernancia mundial, por la universalización del
cuidado para con la Tierra y los ecosistemas y por la valorización de la
dimensión espiritual del ser humano y del universo. Ese pueblo de Porto
Alegre se hace así el guardián de la humanidad mínima.
[...]
La globalización crea
las condiciones para un salto cualitativo de la antropogénesis: la
irrupción de aquello que Teilhard de Chardin llamó noosfera: la creación
de una nueva armonía entre los humanos en la cual técnica y
poesía, producción y espiritualidad, corazón y pensamiento encuentran una
nueva sintonía más alta y sinfónica. [...]
Y el salto,
finalmente, vendrá porque él representa lo que debe ser. Y lo que debe
ser tiene fuerza.
Teníamos
al guardián de la libertad (ver Estados
Unidos, vigía de la libertad) y los movimientos alternativos aspiran a
ser "guardianes de la humanidad mínima". No se debate sobre la
globalización, sino sobre cómo gestionarla, y siempre es desde
presupuestos totales (a un paso del totalitarismo –ver Antiglobalistas
por la globalización). En el caso de Boff, desde su obra Ecología,
todo ello teñido de evolucionismo, gnosticismo, orientalismo... y
voluntarismo. © LaExcepción.com
El Vaticano: una nueva Europa inspirada en los valores
cristianos Zenit, 19.2.02
La Santa Sede pidió
este lunes a Italia su colaboración para que los valores cristianos
inspiren el proceso de construcción de la nueva Europa.
La petición fue
presentada por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano,
en un encuentro con las máximas autoridades de la República [...] en la
embajada italiana ante la Santa Sede. [...] [R]eveló en declaraciones a
los periodistas que los participantes profundizaron sobre «nuestra
cooperación para la construcción de una nueva Europa, inspirada en los
principios éticos y cristianos que la han hecho grande»
El pasado 10 de enero,
Juan Pablo II constató con pena que la cumbre de jefes de Gobierno y de
Estado de la Unión Europea (UE) de Laeken (Bélgica) no mencionó
explícitamente el 15 de diciembre la contribución de las comunidades de
creyentes en la creación de la «Convención» europea. [...]
El Vaticano seguirá
presionando hasta conseguir que la futura Constitución europea tenga un
tono "cristiano", con los matices que el papado aporta a este concepto: se
buscará la máxima aproximación al "ecumenismo" concéntrico en el que todas
las demás confesiones giran en torno al liderazgo del obispo de Roma.
© LaExcepción.com
El ejemplo de tolerancia de los compañeros de
Fátima El Mundo, 19.2.02
Fátima El Idrisi
pudo asistir a clase arropada por el tradicional pañuelo islámico y por el
cariño espontáneo de sus compañeros del Instituto Juan de Herrera. En
una demostración de solidaridad, los alumnos prorrumpieron en aplausos
para hacerle más fácil la entrada en el centro. Todo un ejemplo para los
adultos, menos sensibles a la presión ambiental que sufre la menor en
medio de la intensa polémica que ha originado su caso. Es justo reconocer
también que la dirección del instituto público contribuyó al recibimiento
declarando la jornada de ayer como Día de la Tolerancia y la
Permisividad Religiosa. [...]
Aunque la
noticia resulta positiva, el contexto es más bien terrible. No sólo porque
el problema de fondo (la aceptación de los diferentes) no está ni mucho
menos resuelto (ver Hoy contra el
velo, mañana... ¿contra la libertad?). También, porque el uso de un
lenguaje engañoso, incluso por parte de los sectores más respetuosos con
la libertad de conciencia, revela que costará mucho
resolverlo.
Ya hace tiempo que
se abusa del término ‘tolerancia’. El hecho de que aquí se ponga al lado
de ‘permisividad’ para designar el "Día" en cuestión, confirma que el
lenguaje nos atrapa mucho más de lo que solemos pensar. Porque, a
diferencia de los defectos, los derechos (incluida la libertad religiosa)
no se "toleran" ni se "permiten": simplemente se respetan. Lo contrario
sólo indica, en el mejor de los casos, una actitud paternalista y
condescendiente. © LaExcepción.com
¿Quién ha salido más beneficiado por la polémica del
velo? Libertad Digital, encuesta, 18.2.02
[Opción 1:] El
integrismo islámico
[Opción 2:] Fátima
Elidrisi
[Opción 3:] Los
musulmanes en España
[Opción 4:]
Marruecos
La encuesta de este
diario electrónico sobre la polémica del velo no fue un ejemplo de
tratamiento limpio e imparcial, y así debe ser denunciado. En primer
lugar, la formulación de la pregunta es ya de por sí ambigua (véase el
término ‘polémica’). Además, como puede verse, la elección de las
respuestas posibles indica un sesgo descarado: ¿Por qué no se incluyeron
otras opciones como "La libertad de conciencia", "El conocimiento
intercultural", "Los españoles en general", etcétera? ¿Y por qué se ubica
al integrismo islámico en primer lugar?
Dado que el sistema
informático parecía permitirlo y que enseguida nos olimos una "tostada" de
lo más fea, desde La Excepción acudimos en ayuda de Fátima "pinchando" su
casilla cientos de veces desde distintos ordenadores. Se trataba,
básicamente, de un experimento. Pero daba igual... ¿Alguien adivina el
resultado? La opción integrista ganó abrumadoramente con el 63% de los
votos, seguida por "Los musulmanes en España" con un 20%. (La opción
Fátima quedaba en tercer lugar con tan sólo un 10%). ©
LaExcepción.com
La delgada línea roja Rafael Navarro
Valls El
Mundo, 18.2.02
Hoy se observa una
curiosa tendencia de los media a intervenir y enjuiciar actuaciones
exclusivamente religiosas de las autoridades eclesiásticas.
[...]
La interpretación más
frecuente tiende a un cierto intervencionismo mediático en el campo de la
privacidad y la autonomía religiosa. [...]
Cabe entender que, en
realidad, «todos somos cristianos». Es decir, que en nuestro código
genético no obstante la ola secularizadora se han insertado con fuerza
inusitada claves cristianas. [...] También cabe otra explicación. Al igual
que, intermitentemente, desde la sociedad eclesiástica se proyecta hacia
la sociedad civil la tendencia al mangoneo de algunos clérigos (lo que se
denomina mentalidad clerical), desde la sociedad civil se
proyectaría sobre la eclesial un clericalismo a la inversa que
pretendería revivir el viejo regalismo laico, es decir, someter la
religión a los intereses ideológicos. Una suerte de confesionalismo
ideológico de nuevo cuño. Tal vez la verdadera explicación de la paradoja
radique en una mezcla de estas dos explicaciones.
Navarro Valls, que
analiza con precisión las relaciones entre el clericalismo de origen
eclesial y el "clericalismo laicista", no lleva sin embargo sus
razonamientos hasta las últimas consecuencias: la voluntad de la Iglesia
Católica Romana de intervenir en los procesos civiles no es sólo una
tradición histórica del pasado, sino que, en lugar de menguar, se
refuerza, y a la vez que ella el "clericalismo a la inversa", de manera
que se alimentan mutuamente. No sería sorprendente que llegaran a
identificarse en algunos puntos. Por otro lado, la implícita asunción
general de que «todos somos cristianos» (a la manera en que los seguidores
del papa entienden el cristianismo) supone una muestra más del éxito de la
mentalidad católica romana, de esencia totalitaria sobradamente avalada
por la historia. © LaExcepción.com
Una empresa petrolera de EEUU, detrás de los nombramientos de
Karzai y Khalilzad El Mundo, 18.2.02
[...] El 22 de
diciembre pasado, Hamid Karzai asumió el cargo de jefe del Gobierno
provisional de Afganistán. Tiempo atrás fue un muyahid.
Recientemente trabajó para Unocal, la empresa que, desde hace
tiempo, está decidida a construir oleoductos y gaseoductos en Afganistán.
Karzai ha colaborado con la CIA (desde los años 80) y con el
Departamento de Defensa, así como con Zalmay Khalilzad, el nuevo
enviado especial de EEUU en Afganistán [...]. Da la casualidad de que
también Khalilzad trabajó en tiempos para Unocal. [...] Ha formado
parte de todos los gobiernos republicanos desde Reagan. [...]
Ya en 1996, el
subsecretario de Asuntos Humanitarios de la ONU se hizo eco de ciertos
recelos en el sentido de que una intervención en Afganistán tenía mucho
que ver con una batalla por el petróleo y el gas. Como si se propusiera
ilustrar este punto de vista, poco después de que empezaran los bombardeos
sobre Afganistán, el embajador de EEUU en Pakistán celebró una reunión con
el ministro paquistaní del Petróleo. El plan del oleoducto de Unocal a
través de Afganistán vuelve a quedar en marcha.
Que expliquen todo
esto a los supervivientes de los bombardeos estadounidenses en Afganistán,
gobernados ahora por Karzai (es un decir). ¿Puede un político caer en
mayor corrupción que confundir los intereses públicos (internacionales, en
este caso) con los privados, a costa de miles de vidas humanas? No
olvidemos que los propios Bush y Cheney, así como otras personalidades del
gobierno de Estados Unidos, provienen de familias petroleras. Pero el
poder detentado es tal que no importa que todo esto se sepa. ©
LaExcepción.com
Aznar discrepa de la estrategia de EE UU contra el 'eje del
mal' El
País, 17.2.02
El presidente pide
un debate europeo sobre la política estadounidense [...]
También el presidente
del Gobierno español, José María Aznar, se desmarcó ayer del ruido de
sables que se escucha en Washington sobre un eventual enfrentamiento con
Irak al afirmar que 'atacar a los llamados Estados irresponsables, de
los que supuestamente emana un peligro, no es lo mismo que la lucha
antiterrorista'. En una entrevista con el semanario alemán Der
Spiegel, el actual presidente de la UE añadió que urge un debate sobre
'la nueva visión de la política exterior estadounidense'. [...]
'No se trata de
estar de acuerdo con todo lo que digan los estadounidenses', afirma el
presidente del Gobierno español, antes de agregar: 'De lo que se trata es
de aprovechar este momento para demostrar la fortaleza de nuestra alianza
con Estados Unidos'. Aznar, en este contexto, considera 'un gran error
pensar que la OTAN podría llegar a sobrar'. 'No podemos enfrentar el
peligro del unilateralismo desprendiéndonos precisamente de aquella
organización que garantiza la estabilidad de todos', subraya.
[...]
Ésta de Aznar es
sólo una entre las múltiples reacciones de líderes occidentales que
discrepan con la loca escalada belicista emprendida por la única
superpotencia. Será bueno ir archivándolas todas, y a ello animamos a
nuestros lectores, para que cuando lleguen las nuevas agresiones
norteamericanas –con la esperable pasividad europea ante las mismas–, sea
más fácil poner al descubierto la manifiesta incoherencia de nuestros
políticos. © LaExcepción.com
MARIANO FERNÁNDEZ BERMEJO, FISCAL JEFE DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE
MADRID: 'Es necesario que la sociedad asuma que el alcohol es droga
dura' El
País, 14.2.02
[...] Al responsable
de la Fiscalía de Madrid le preocupa 'la rapidez y corta edad con que los
jóvenes se acercan al consumo del alcohol' y 'el espectacular aumento de
los ingresos hospitalarios por comas etílicos'. 'Muchos jóvenes', detalla,
'se están iniciando en el alcohol a los 13 años: lo hacen muy deprisa y de
forma generalizada, con el consiguiente impacto en su salud'. Otro dato
que inquieta a Fernández Bermejo es 'la permisibilidad social' frente a la
bebida. 'Sólo el 16% de los padres transmite a sus hijos la idea de que el
alcohol es un problema grave, una droga de las duras'. 'Por ello', añade,
'el mensaje de que el alcohol es droga dura, no blanda, debe dirigirse
también a los padres'.
Como en nuestra
sociedad casi todos los padres beben alcohol en alguna medida, pocos son
capaces de llamar a las cosas por su nombre. Además, cuando alguien se
atreve a hacer una propuesta sensata como la de educar para la abstinencia
(desde la abstinencia, claro), rápidamente se le acusa de reaccionario o
intolerante (como mínimo). ¿Por qué? Porque, dada la visión colectivista
predominante, no se entiende que puede haber opciones asumidas
personalmente; no serán la panacea, pues como pocos las seguirán no
atajarán el fenómeno, pero pueden servir de estímulo a algunas familias
que opten por un estilo de vida diferente. ©
LaExcepción.com
«Que nadie se lleve a error. Tomaremos todas las acciones
necesarias para defender al pueblo americano», advierte el presidente
[Bush] El Mundo, 14.2.02
[...] Bush se
reserva «todas las opciones» para atacar a Irak. La Casa Blanca estudia un
plan elaborado por la CIA para derrocar a Sadam Husein.
NUEVA YORK.- George W.
Bush ha fijado claramente su próximo objetivo: derrocar a Sadam Husein. El
presidente norteamericano ha puesto a trabajar juntos al Pentágono, a la
CIA y a otras agencias para perfilar un plan que combine «acciones
militares, operaciones encubiertas y medidas diplomáticas» contra el
régimen de Bagdad.
La noticia, adelantada
ayer por el Philadelphia Inquirer, cobró aún más cuerpo tras las
declaraciones de Bush en conferencia de prensa: «Me reservo todas las
opciones. Las guardaré en el chaleco y las tendré muy a mano...
Sadam Husein necesita entender que me tomo en serio la defensa de nuestro
país».
«Que nadie se lleve
a error», concluyó el presidente. «Tomaremos todas las acciones necesarias
para defender al pueblo americano». Las palabras de Bush, tras
su encuentro con el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, reavivaron
ayer los fantasmas de la guerra inacabada del Golfo. El día
anterior, el secretario de Estado, Colin Powell, revelaba también sus
cartas en el Capitolio: «Un cambio de régimen sería lo mejor para los
intereses de la región y del pueblo de Irak... Y estamos sopesando una
variedad de opciones para que eso ocurra»
«El debate sobre si
conviene o no deshacerse de Sadam Husein se ha acabado», confesaba al
Philadelphia Inquirer un alto oficial de la Administración
norteamericana. «El debate, ahora, es sobre cómo hacerlo».
[...]
Engolfados de poder
como están, el lenguaje amenazador y hasta chulesco se ha hecho ya
habitual entre los líderes políticos de la única superpotencia. Pero lo
más trágico de todo no es que quieran, sino que pueden cumplir sus
amenazas, como ya se viene demostrando. Con ese telón de fondo, la actitud
pasiva de los demás países, cuando no voluntariamente cómplice, reviste
una excepcional gravedad. ©
LaExcepción.com
La Iglesia celebra el éxito de «Operación Triunfo» frente a la
«televisión basura» La Razón,
13.2.02
[...] «Una bofetada
intelectual a los dogmáticos de la telebasura», o «un programa de buen
gusto» son algunos de los calificativos que ha recibido este concurso
televisivo de gran audiencia, que consiguió el lunes casi trece millones
de espectadores. Todos han coincidido en que el programa es una prueba
de que no son necesarios el morbo, el sensacionalismo o el escándalo para
hacer una televisión de éxito. [...]
Varios responsables de
medios de comunicación social de la Iglesia han manifestado su
satisfacción por este éxito, que supone, en palabras de Manuel María Bru,
Delegado Episcopal de Medios de Comunicación Social del Arzobispado de
Madrid, «una demostración práctica de la falsedad de algunos
convencionalismos consagrados de las doctrinas oficiales sobre el
desarrollo de la estructura de la comunicación audiovisual, como por
ejemplo, que los programas de televisión con pretensión de una audiencia
masiva y socialmente plural, han de ser reality shows de pésima
calidad, cargados necesariamente de importantes dosis de frivolidad,
zafiedad y superficialidad». [...]
En el mismo sentido se
ha manifestado José María Gil, Director del Secretariado de la Comisión
Episcopal de Medios de Comunicación Social quien ha asegurado de
«Operación Triunfo» que es un «programa de buen gusto que rompe la
afirmación de que la bajada de los contenidos hace que suban los niveles
de audiencia», subrayando que «en esta ocasión la calidad va de la
mano de la cantidad y se demuestra que el público es inteligente. Ojalá lo
sean los programadores». [...]
En otra
parte (ver Operación
Timo) analizamos este fenómeno, cuestionando que realmente entrañe una
superación de la telebasura. Y que, de buenas a primeras, por su
influencia las audiencias hayan decidido dar la espalda a los espacios
televisivos basados en los contenidos depravados.
Agreguemos aquí, no
obstante, una sugerencia: dado que, al hilo de sus consideraciones sobre
OT, los responsables de la iglesia mayoritaria en nuestro país denuestan
los contenidos morbosos, frívolos, zafios, sensacionalistas y
superficiales, ¿por qué no aprovechan para erradicarlos cuanto antes de
su cadena COPE? Pues, junto a la telebasura, también existe la
radiobasura (espacios de cotilleo y famoseo, "futbolitis", información
groseramente sesgada o mezclada con la opinión, etc.). No hay duda de que,
si son cristianos, conocerán la importancia de predicar con el ejemplo.
© LaExcepción.com
Catorce detenidos por adulterar grasas para piensos con aceites
cancerígenos El País, 12.2.02
[...] La Guardia Civil
ha desarticulado una red de distribución de grasas industriales que,
mezcladas con grasas vegetales, se vendían a fábricas de pienso para
consumo animal, introduciendo así sustancias cancerígenas en la cadena
alimentaria destinada al consumo humano. [...]
El uso de grasas
industriales para pienso animal está totalmente prohibido. El aceite
oxidado, según explicó ayer el presidente del colegio de veterinarios de
Tarragona, Ángel Guerrero, forma compuestos aromáticos considerados
cancerígenos que se acumulan en los tejidos adiposos del animal, desde
donde pueden pasar a los consumidores que adquieran su carne.
Desde el colegio de
veterinarios ya se viene criticando la permisividad de las
administraciones para con las empresas, 'a las que se reclama que se
autocontrolen, lo que deja la puerta abierta a que el que quiera pueda
hacer estragos, etiquetando como si el producto fuera correcto hasta que
lo pillen'. 'Hace años que venimos diciendo que los veterinarios tienen
que salir de los despachos y patearse las granjas. Todo se basa en el
autocontrol y eso en un libre mercado es preocupante. Hay que revisar
el modelo de inspección', añadió.
Cada poco tiempo
saltan a los medios de comunicación noticias como ésta. Las circunstancias
coyunturales determinan que unas veces desencadenen el escándalo y otras
no. Ésta lo merecería, pero no se le ha dado la difusión que cobraron
casos anteriores, ninguno de los cuales ha sido convenientemente cerrado:
dioxinas en los pollos (¿alguien ha garantizado la seguridad de estas
carnes? Algunos las siguen comiendo tan tranquilos...), vacas locas (se
plantea que con el tiempo se pueda reanudar la comercialización de piensos
cárnicos), fiebre aftosa (¿controlada? Nunca más se supo...). Quizá el más
grave de todos sea el más tolerado: la sobremedicación del ganado (se
calcula que más del 70% de los antibióticos producidos los consumen los
animales de granja), que va inmunizando progresivamente a la población
carnívora frente a futuras enfermedades. ¿No sería sensato plantearse
formas de alimentación alternativas? ©
LaExcepción.com
Frei BETTO | Teólogo y escritor brasileño: «El Foro fue un
éxito en la búsqueda de una nueva conciencia mundial» Gara, 11.2.02
[En América Latina] la
situación es catastrófica con la excepción de Cuba, en la que la gente
tiene los derechos mínimos asegurados. [...]
A mí me gusta mucho la
política internacional del Vaticano porque el Papa jamás ha roto
relaciones con Fidel Castro, con Gadafi y con Sadam Husein.
[...]
Todo cura, todo ser
humano está en la política, tenga o no conciencia de ello. Todos los curas
son cristianos y todos los cristianos son discípulos de un prisionero
político llamado Jesús de Nazaret. [...] Un cristiano tiene que hacer
política. Otra cosa es que la haga bajo un mandato, partidariamente. Yo no
estoy afiliado a ningún partido. Pero hay situaciones excepcionales,
como en la Nicaragua sandinista, en la que algunos curas tuvieron que
asumir responsabilidades por falta de cuadros. Tiene que ser algo
transitorio. [...]
No basta con
estructuras nuevas, tenemos que crear la nueva mujer y el nuevo
hombre. [...] Tenemos que saber conjugar las dimensiones de
Francisco de Asís y del Che Guevara, conciliar las dimensiones de la
subjetividad y la objetividad.
Desde Porto Alegre,
este teólogo de la liberación nos dice que otro mundo es posible. ¿Serán
sus modelos los regímenes que cita y alaba? ¿En qué otro tipo de
situaciones excepcionales deberían los cristianos asumir responsabilidades
militares? ¿Cuánto duraría la transitoriedad de esas actuaciones? ¡Qué
bajo cae el pensamiento utópico de los optimistas!
Por otro lado, su
modelo de hombre nuevo combina bastante bien las actuales corrientes
neorreligiosas (misticismo eclesial) y alternativas (pragmatismo
estratégico de inspiración idealista), y contrasta sorprendentemente con
el de Jesús de Nazaret o personajes bíblicos como Pablo, por ejemplo.
© LaExcepción.com
España ocupa el octavo puesto del mundo por número de
católicos La Razón, 10.2.02
España es el octavo
país del mundo en número de fieles a la Iglesia de Roma, según se
desprende del «Catholic Almanac», libro de referencia en Estados Unidos.
Según esta publicación, el país del mundo con mayor número de católicos es
Brasil, con más de 140 millones de fieles, seguido de México, que
sobrepasa los cien millones. Tras ellos, más de lejos, está Estados
Unidos, con más de sesenta millones. El primer país europeo que aparece en
la lista es Italia.
Las estadísticas
sobre la religión en el mundo revelan que el diecisiete por ciento de la
población mundial sigue la doctrina de la Iglesia Católica, lo que supone
más de mil millones de personas, de las cuales, casi la mitad vive en
América y una cuarta parte en Europa.
España, que
actualmente tiene una población de casi cuarenta millones de habitantes,
cuenta con un 94 por ciento de bautizados, aunque el número de personas
que se declara practicantes es bastante inferior. De hecho, sólo el
veintidós por ciento afirman rezar diariamente, y sólo el catorce por
ciento se considera muy religioso. Por otro lado, un pequeño
porcentaje (3,5%) se declara abiertamente ateo.
Según la última
edición del Anuario Pontificio, la Iglesia Católica cuenta con más de
cuatro mil obispos y casi medio millón de sacerdotes. El dato más
significativo de este anuario es la gran cantidad de catequistas que hay
en el mundo, más de dos millones y medio, y el número de religiosas, que
en el mundo son más de ochocientas mil.
Como la propia
noticia indica –para el caso español–, resulta de lo más engañoso
considerar católico romano a todo aquel que ha recibido el "bautismo
infantil". Pero hay otro motivo, más sustancial, para pensárselo dos veces
antes de alardear de tanta presencia católica romana en el mundo. No hay
duda de que hay creyentes sinceros entre las filas católicas, pero si
fueran realmente cristianos todos esos más de mil millones de fieles al
papa (es decir, uno de cada seis habitantes del planeta), ¿no habrían
cambiado ya la faz de la tierra?
Jesús de Nazaret,
dirigiéndose a sus discípulos, les dijo: «Vosotros sois la sal de la
tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más
para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres»
(Evangelio de Mateo 5: 13). ©
LaExcepción.com
La publicidad en RNE, una medida inaceptable El Mundo,
8.2.02
Los máximos
responsables de la Sepi y de RTVE han presentado, a bombo y platillo, un
Plan Marco para la Viabilidad de la radiotelevisión pública estatal que
contempla la inclusión de publicidad en la programación de Radio Nacional,
al igual que sucede ya en el caso de TVE. Según explicó ayer el director
de RTVE, Javier González Ferrari que por otra parte está desarrollando una
brillante gestión profesional al frente del Ente Público, no se trataría
de publicidad directa, sino de «la posibilidad de explorar la figura del
patrocinio». Lo cual no deja de ser un bonito eufemismo, ya que el
patrocinio no es más que una de las múltiples formas que adopta la
publicidad. El sector de las radios privadas ha puesto el grito en el
cielo y con toda la razón. RNE es la cadena de emisoras con mayor
cobertura en todo el territorio naturalmente, gracias a que es pública y
su conversión en una radio comercial, por muy encubierta que sea,
resultaría letal para el resto de las cadenas, obligadas a competir en un
mercado publicitario en condiciones muy desiguales con respecto a la radio
pública que, además, se beneficia de la financiación a través de los
Presupuestos del Estado. Es más, el nuevo plan que apura al máximo la
posibilidad legal de saturación publicitaria para TVE también recoge un
significativo incremento de las subvenciones públicas al ente. Desde todos
los puntos de vista, esto es un claro abuso y una competencia desleal de
los medios públicos que pone en peligro la viabilidad de los privados. La
solución al grave problema de endeudamiento y manutención de los
faraónicos gastos de RTVE sin duda la gran asignatura pendiente del
Gobierno del PP no puede pasar por una estrategia que desestabilice el
sector audiovisual español.
Es tremendo, pero
no asombroso, que a los editorialistas de El Mundo (cuya empresa
posee también emisoras de radio) sólo se les ocurran argumentos basados en
el mercado y la competencia para cuestionar la posible inclusión de
publicidad en la radio pública. Ni una palabra sobre la reducción de
calidad que es siempre el fruto de la lealtad a los anunciantes.
La medida, de
momento, ha sido desestimada, o muy restringida a ciertas cuñas de
"patrocinio". En cualquier caso, la calidad en RNE –todavía la mejor radio
española– ya lleva tiempo degradándose a pesar de la ausencia de
publicidad. © LaExcepción.com
GUERRA CONTRA EL TERRORISMO Bush decide
aplicar la Convención de Ginebra sólo a los talibán Afirma que los
hombres de Al Qaeda no serán tratados como prisioneros de guerra
El
Mundo, 8.2.02
NUEVA YORK.-
Presionado por más de 25 países y decenas de organismos
internacionales, George W. Bush accedió ayer a aplicar la Convención de
Ginebra a los prisioneros talibán confinados en la base de Guantánamo y en
Afganistán. La Casa Blanca insistió, sin embargo, en la diferencia entre
milicianos talibán y guerrilleros de Al Qaeda, y reiteró que estos últimos
no serán tratados como «prisioneros de guerra». [...]
Washington ha
insistido en reiteradas ocasiones en que es muy difícil distinguir entre
unos y otros. La decisión de ayer es un gesto político que no tendrá
apenas efecto sobre las condiciones de los prisioneros recluidos en las
celdas-jaula del campamento Rayos X, en la bahía cubana de Guantánamo. «La
vida material de los prisioneros no cambiará», confirmó Fleischer. «Los
seguiremos tratando bien, porque eso es lo que EEUU siempre ha hecho».
[...]
La primera nueva
remesa de presos aterrizó ayer, presta a ocupar otra zona donde se han
construido a todo tren 320 celdas con cadenas y barras metálicas. Los
prisioneros seguirán ocupando temporalmente las polémicas jaulas de poco
menos de cinco metros cuadrados, a la intemperie y en medio de un mar de
alambradas.
Las protestas
internacionales por las condiciones de confinamiento forzaron al Congreso
norteamericano a aprobar la construcción de una prisión dentro de la base
militar con capacidad para 408 prisioneros.
La Administración
norteamericana anunció que pronto comenzará también la repatriación de los
primeros prisioneros que ya han sido interrogados y que no serán acusados
de terrorismo. […] Las autoridades norteamericanas reconocieron su
frustración por los escasos resultados de los
interrogatorios.
Una pregunta obvia:
si los macroatentados del 11-S, atribuidos a Al Qaeda, fueron desde un
principio considerados "actos de guerra", ¿por qué no tratar a los
presuntos ejecutores como prisioneros de guerra?
Al margen de ello,
y aunque la medida es parcial, esta rectificación de Bush supone un
reconocimiento implícito (por más que explícitamente se siga negando) de
las condiciones infrahumanas con las que venían tratando a todos los
presos. Y, lo que es peor, justamente por su carácter parcial implica
reconocer que seguirán dando ese trato a quienes no serán beneficiarios de
dicha medida, es decir, los presos de Al Qaeda. Para colmo, se admite lo
difícil que es distinguir entre unos y otros... ©
LaExcepción.com
De homosexuales, curas y racionalidad Francisco
Cabrillo Libertad Digital, 7.2.02
[...] La exigencia del
celibato a sus clérigos ha obligado [...] a la Iglesia Católica a convivir
desde siempre con el problema de la homosexualidad de muchos de sus
sacerdotes. Es posible que el número de homosexuales sea hoy mayor entre
los religiosos que en épocas pasadas. [...]
Y se trata de un
problema que la Iglesia católica ha tratado siempre de resolver con
discreción. [...] Todo indica que nunca la Iglesia Católica ha adoptado
actitudes inquisitoriales en este sentido; y su comportamiento hacia
sus miembros homosexuales ha sido bastante más tolerante que el
vigente en otras culturas occidentales [...].
Para los católicos, la
sexualidad está claramente dirigida a la reproducción en el seno de la
institución familiar; y por ello la Iglesia considera inaceptable no sólo
las prácticas homosexuales, sino también las heterosexuales que no busquen
tal objetivo. Esto podrá gustarnos o no. Pero la doctrina católica es
clara en este sentido. Y resulta absurdo, por tanto, que un sacerdote
–que, se supone, debe orientar a los fieles en su vida religiosa–
manifieste en público su desprecio por aquello que él mismo está obligado
a enseñar.
Precisamente porque
la doctrina católica es clara en estos asuntos, la tolerancia que ha
venido manteniendo con las conductas sexuales del clero no puede contarse
como algo a favor de esta iglesia, sino en contra: consentir algo tan
grave (según su propia enseñanza) es una afrenta a los fieles. Esta
permisividad por parte de la jerarquía ha resultado aún más grave en el
caso de otro fenómeno del que cada vez están aflorando más casos: los
abusos sexuales sobre niños y niñas. ©
LaExcepción.com
FEREDE: Duro comunicado del secretario ejecutivo sobre el
desarrollo de los Acuerdos con el Estado ICPress
<< MADRID, 7
febrero 2002. Los pasados martes y miércoles, días 5 y 6 de febrero
actual, tuvieron lugar reuniones de las Comisiones Permanente y Plenaria
de FEREDE [Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de
España], en las que el informe del Secretario ejecutivo de FEREDE fue
de una clara protesta por la marcha del desarrollo de los Acuerdos
entre el Estado español y la FEREDE.>>
El informe del
Secretario Ejecutivo y máximo cargo representativo, Mariano Blázquez,
informó a las Iglesias sobre el actual estancamiento en el desarrollo de
los Acuerdos, salvo aisladas excepciones, así como la ausencia de voluntad
política del actual Gobierno en su relación con dichos Acuerdos (que en
otoño se cumplirán los 10 años de existencia).
Esto, sin duda, tiene
una repercusión negativa en la situación legal y social de los españoles
evangélicos y sus iglesias. Como ya anunció en su día ICPress, la FEREDE
llevará adelante acciones a diferentes niveles argumentando su
posicionamiento y las evidencias de trato discriminatorio que existe en
España con el protestantismo en relación a la Iglesia Católico
Romana.
El sistema nunca se
cansa de cacarear, en tono solemne y ampuloso, bellas fórmulas como
‘democracia’, ‘igualdad de derechos’ y ‘constitución’. Pero transcurrido
ya casi un cuarto de siglo desde la aprobación de nuestra carta magna, aún
existen relevantes minorías marginadas, como los protestantes, en
beneficio de una institución cuyos privilegios sobreviven aunque los
regímenes políticos se modifiquen.
Sin embargo, quien
esté mínimamente al tanto de esta problemática sabe que no se puede hablar
de libertad religiosa mientras no exista igualdad en el trato público a
las distintas confesiones. Con una situación así, ¿a quién sorprende lo
que ha tenido que sufrir la pobre Fátima por causa de su velo, o más bien
por culpa de los intransigentes que no respetan su religión? ©
LaExcepción.com
¿Hacia un gobierno mundial? Por Thomas W.
Jacobson www.cwfa.org, 5.2.02
[...] Este año las
Naciones Unidas van a organizar la Cumbre Mundial por el Desarrollo
Sostenible (CMDS), con el fin de verificar, diez años después, el progreso
en la Agenda 21.
La erradicación de la
pobreza, la educación, la sanidad, la energía, el transporte, la
industria, el turismo [...]. La solución a todos estos asuntos domésticos
reside en formar o reforzar órganos de gobierno supranacionales, y darles
poder sobre naciones y pueblos como si éstos fueran completamente
incapaces de encontrar soluciones a sus propios problemas.
[...]
La mayor amenaza de la
CMDS, en esta ocasión, es contra la libertad de todos los pueblos, su
capacidad de gobernar sus propios asuntos, y la soberanía de las
naciones.
Dado que el llamado
movimiento antiglobalización es en realidad partidario de "otra
globalización" y de la democracia mundial, los auténticos antiglobalistas
están representados por colectivos como esta "derecha cristiana"
estadounidense a la que pertenece el autor de esta cita, que presenta a su
vez amenazantes perfiles: patriotismo exacerbado, desinterés por los
problemas de otros países, sed de poder... Desde que se organizaron hace
unas décadas para luchar contra la progresía de su país, tampoco están
libres de tendencias colectivistas y, por supuesto, limitadoras de las
libertades ajenas. © LaExcepción.com
© LaExcepción.com
----------------------------------------------------------------------------------- Lo que dicen y lo que en realidad quieren decir / Febrero de
2002 ©
LaExcepción.com
Numerosos personajes públicos, especialmente los políticos, hacen
declaraciones en las que expresan una cosa pero implícitamente comunican
algo distinto. En La Excepción nos permitimos "traducir" algunas de
estas frases crípticas. Cuarta entrega
Noam Chomsky «En Estados Unidos, se han decretado medidas
"excepcionales" de tinte fascista, pero tarde o temprano caerán por su
propio peso»(El Mundo, 24.2.02). Traducción «Como en
realidad yo comparto la filosofía de fondo de Bush según la cual "en la
Historia hay una corriente que fluye hacia la libertad", no puedo sino
creer que toda esta restricción de libertades es transitoria y, desde
luego, no aumentará de manera considerable.»
Julio del Valle, presidente del Consejo de la Juventud «El
botellón forma parte de una cultura juvenil alternativa; el
problema es que se ha satanizado. Tiene algunos valores positivos, como la
utilización de la calle como lugar de encuentro y de socialización frente
al ocio de los bares, que es impuesto» (El Pais,
15.2.02) Traducción «Es incuestionable la gran contribución
del "botellón" a la cultura de los jóvenes contemporáneos. Intentar evitar
las prácticas y los efectos a él asociados, tales como los comas etílicos,
los accidentes mortales, los destrozos de parques, las molestias a los
vecinos, etcétera, implica demonizar el problema. ¿Acaso las pandas
descontroladas de jóvenes que beben, vociferan y destruyen el mobiliario
público no encuentran en ello sus señas de identidad?».
George W. Bush «Siempre y en todas partes es injusto apuntar
y matar a los inocentes» (La Razón,
20.2.02). Traducción «...salvo allí donde nuestros intereses
determinen lo contrario. Claro que para ello ya nos encargamos de hacer
que las víctimas no parezcan inocentes.»
Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares «No
es errado temer la pérdida de identidad y el sincretismo en la relación
con fieles de otras religiones. Es un verdadero peligro pensar que todo
cristiano tiene la capacidad de dialogar. Lo pueden hacer sólo las
personas preparadas y que tengan la vocación» (Zenit,
17.2.02). Traducción «Que nadie piense que la dirección del
movimiento ecuménico estará en manos de los fieles de las distintas
religiones, sino que será asumida por las elites gobernantes de cada una
de ellas, a fin de definir hasta dónde puede llegar nuestro
sincretismo.»
Tzevetan Todorov «Comunismo y nazismo dejaron tras de sí una
historia tan espantosa, sembrada de cadáveres, que, a mi modo de ver,
nuestra civilización está a salvo, por mucho tiempo espero, de las
tentaciones totalitarias» (Abc,
2.2.02). Traducción «Como en el pasado aún reciente la
humanidad ha sido tan mala, cabe esperar que en el futuro, sin otra razón
que la constatación de esa maldad, nos volvamos buenos al fin.»
© LaExcepción.com
----------------------------------------------------------------------------------- Hoy contra el velo, mañana... ¿contra la
libertad? ©
G. S. V. [guillermosanchez@laexcepcion.com]
/ J. F. S. P. [juanfernandosanchez@laexcepcion.com]
(28 de febrero de 2002)
La polémica sobre
el velo de Fátima, una niña musulmana marroquí, ha mostrado las carencias
democráticas de nuestra sociedad. Al margen de que, por el momento, el
problema se haya resuelto oficialmente a su favor, el escándalo ha
permitido confirmar la tendencia uniformista y liberticida que, de un
tiempo a esta parte, se viene observando en todo el mundo, incluida
España.
Con el
caso de Fátima, la niña de El Escorial (Madrid) que por deseo familiar y,
según parece, personal, quiere asistir al instituto con velo, ha llegado a
España el debate en torno a la indumentaria de las niñas musulmanas en las
escuelas. Los partidarios de prohibir esta prenda en los centros
educativos han querido fundamentar sus argumentos en el artículo de
nuestra Constitución que defiende la igualdad de todos con independencia
del sexo, pasando por alto, en cambio, los artículos relativos a la
libertad de conciencia, de culto y de expresión.
Se ha
comparado, además, el uso del velo con la ablación del clítoris y otras
barbaries similares "que sin duda le sucederán". Así, de modo interesado,
se pretende colar en un mismo saco costumbres que son de efectos y calado
bien diferentes. Para empezar, mientras que la amputación y la tortura son
delitos, llevar un velo no lo es.
Aunque
muchas mujeres musulmanas, aparentemente no sometidas a los varones de sus
familias, han salido al paso para negar que el velo sea necesariamente una
práctica de discriminación sexual, la gente es libre de seguir creyendo y
opinando lo contrario. Ahora bien, ¿es que han de aplicarse las normas de
acuerdo con interpretaciones que, por más generalizadas que puedan estar,
no dejan de resultar subjetivas? ¿A quién corresponde la definición del
sentido simbólico de una prenda? Las leyes deben elaborarse y
formularse con el máximo rigor y objetividad, y sin dar lugar a ningún
tipo de arbitrariedad. Mientras que nadie puede dudar de la violencia que
supone una clitoridectomía, la ostentación de prendas u objetos simbólicos
se podría prestar a interpretaciones tan variadas que su regulación
convertiría a cada ciudadano (o a cada menor, por respetar el paralelismo
con el caso que tratamos) en objeto de inquisición minuciosa.
Contra la libertad en nombre de la libertad
Se
quiere prohibir el velo porque atenta contra el modelo de relaciones
entre sexos que tras siglos de lucha se viene implantando en
Occidente. El velo reflejaría una rebelión frente a este orden, o una
imposición de los varones sobre las mujeres. Según ese criterio, habría
que comenzar a revisar, por ejemplo, la indumentaria de numerosas
adolescentes que van a los institutos ataviadas de tal forma que más bien
parecieran exhibirse como objetos de consumo y posesión de los hombres. Si
se adujera que son ellas las que han optado por esa forma de vestirse, los
detractores del velo deberían, consecuentemente con su tipo de
argumentación, afirmar que aquéllas son menores de edad y que todavía no
tienen capacidad de elegir si su atuendo refleja la relación entre sexos
que esta sociedad considera adecuada.
¿Qué
habría que hacer con el quinceañero que llega a clase con una "chupa" que
exhibe la simbología de un grupo heavy ultraviolento? ¿Y con
quienes exhiban, por ejemplo, símbolos anarquistas, tan de moda
últimamente entre los adolescentes? Muchos podrán pensar, no sin alguna
razón, que el anarquismo es un movimiento que amenaza la esencia misma del
orden constitucional. ¿Llegarán también ése y otros debates?
Quienes
protestan alegando que "si comenzamos permitiendo el velo, luego vendrá el
clítoris", ¿no acabarán ellos mismos emprendiendo una auténtica
escalada liberticida, prohibiendo primero el velo para dedicarse
luego a poner bajo sospecha las más variadas modalidades de "subversión
del orden"?
Hay
alumnas que asisten a clase con el pelo cubierto, y no precisamente por
razones religiosas sino porque, según parece, está de moda. Quizá en la
clase de Fátima haya alguna. ¿Habría que indagar sobre las auténticas
causas de tal atuendo, a fin de decidir si se permite o no? Cuando se
contempla el espectáculo de quienes se incomodan porque una niña quiera
estudiar con el velo puesto, resulta difícil evitar una pregunta: ¿No será
que, envalentonados con el choque de civilizaciones promovido por el 11-S,
se atreven a mostrar su xenofobia más que antes de esa
fecha?
Algunos
insensatos han llegado a clamar: "Puesto que en los países
musulmanes la mujer extranjera normalmente debe vestir según las
tradiciones locales si no quiere tener problemas, ¡cómo se atreven estos
inmigrantes a vestir como quieren en nuestro país!" El sentido totalitario
de estas afirmaciones debiera resultar evidente. Parece, además, que se
quiere someter el derecho no a la racionalidad y al respeto de la dignidad
humana, sino a cierto extraño criterio de reciprocidad intercultural que,
aplicado en su rigor, tendría implicaciones tan absurdas como que sólo el
día en que una española pueda vestir a la occidental en Irán, las
muchachas musulmanas podrían llevar velo en nuestras escuelas.
Pero
detengámonos un poco más en la pobre argumentación que sirve de base a ese
criterio de reciprocidad. Se parte de considerar que la civilización
occidental es superior a la islámica, entre otras cosas porque la primera
permite libertad donde la segunda la niega. En razón de ello, se le niega
a la segunda la libre expresión de su cultura en territorio de la primera.
Y como colofón se argumenta que así ha de ser mientras la civilización
islámica no conceda en sus territorios a los occidentales la libre
expresión de su cultura. Como resultado de todo ello, ¿quién habrá
ganado? ¿No es cierto que la civilización islámica, presuntamente
inferior a la occidental en respeto a las libertades? Pues, ¿no habrá
acabado esta última asemejándose a aquélla en el trato a los
diferentes?
Pero
esta dinámica no se halla circunscrita a problemas de expresión cultural.
Desde el 11-S, con la excusa del terrorismo islámico –un hecho real y
terrible–, se viene argumentando sin parar dando a entender que "para
defender la libertad… hay que estar dispuesto a recortarla". No es
extraño, con ese esquema de base, que el país que dice combatir el terror
se esté dedicando a sembrarlo, con sus alusiones a largas campañas
bélicas, "ejes del mal" y continuas amenazas de invasión; por no hablar de
las medidas restrictivas de los derechos humanos en su propio ámbito
interno. Es dentro de esta inercia liberticida, mucho más premeditada de
lo que suele creerse, donde hay que situar las más recalcitrantes
reacciones de muchos (que no de todos los) detractores del
velo.
Choque de civilizaciones
El
estado de derecho no debiera tomar, pues, como referencia ni positiva ni
negativa a los estados autoritarios. Si se hace así, quienes buscan
distanciarse de los extremistas acaban identificándose con ellos. Algunos
fanáticos prohíben la minifalda u otras prendas femeninas en ciertos
países; nuestros "antipuritanos" prohíben el velo a las niñas; practican
el peor de los puritanismos: el persecutorio.
Es
curioso observar, por cierto, que en este asunto tales "antipuritanos" no
pertenecen todos al campo progre. Muchas voces del bando
supuestamente antiprogre (cada vez más numeroso y desacomplejado)
se han sumado, gritando más que nadie, a la argumentación basada en que el
velo implica sumisión y discriminación de la mujer. E incluso han achacado
al espíritu progre la defensa del derecho al velo tan odiado por ellos.
Sin embargo, mal que les pese a esos antiprogres, lo que ha podido
constatarse en el caso de Fátima ha sido más bien que el bando progre se
ha mostrado dividido. Y así, dentro de él se han dejado oír denuestos
contra el uso del velo (emitidos por quienes enfatizaban la igualdad
hombre-mujer), pero también declaraciones favorables al mismo (procedentes
de quienes, sin dejar de lado dicha igualdad, recordaban otros derechos no
menos elementales, como el de la libertad de conciencia y de
expresión).
Por otra
parte, es común plantear el debate hablando de los musulmanes que "vienen"
a nuestro país, lo que genera una identificación errónea. Aunque el caso
de Fátima se haya dado con una familia marroquí, ser musulmán no es
necesariamente ser inmigrante (un término, por cierto, lastrado
injustamente con connotaciones y generalizaciones negativas, precisamente
en este país de emigrantes...). Si no ha habido tradicionalmente más
musulmanes en España es porque, o bien fueron "bautizados" a la fuerza o
bien se les expulsó. Cualquier español puede optar libremente por ser
musulmán, cuáquero, taoísta, progre, antiprogre o lo que decida en
conciencia, independientemente de su origen. Aunque la supremacía católica
romana en nuestro país ha impedido que a lo largo de la historia
proliferase la heterodoxia, nunca dejó por ello de tener cualquier español
el elemental derecho a convertirse a la religión que más le convenciera.
Eso sí, estas conversiones costaban antes la libertad o incluso la vida;
¿qué pago se va exigir ahora a quien decida por sí mismo? ¿Se presumirá
que es un delincuente hasta que demuestre lo contrario? La cada vez más
frecuente distinción entre religiones tradicionalmente "nuestras" y
religiones foráneas, "nuevas religiones" y otras herejías, además de
denotar una gran carga de xenofobia y rechazo al otro, será fuente en el
futuro próximo de más discriminaciones. Y a fuerza de proponérselo,
algunos conseguirán que la inicialmente errónea tesis de Huntington,
relativa al choque de civilizaciones, acabe resultando
correcta.
Se ha
señalado, en esa misma línea, el peligro de que algún grupo con un perfil
político-religioso definido (se habla, en concreto, de los islamistas
radicales) pueda estar haciendo presión o "infiltrándose" en la sociedad
española para imponer algún tipo de "predominio social" o acción violenta.
Aun cuando fuera cierta esta hipótesis, jamás podría tomarse como excusa
para reprimir, no ya a un grupo o sector social, sino a los individuos que
personalmente y siguiendo su libertad de elección deciden profesar una
creencia o vivir unas prácticas que no atentan contra los derechos ajenos.
De lo contrario, la mayoría estaría pisoteando a las minorías, algo
impropio de una democracia genuina; y en virtud de ello, una visión
colectivista, basada en la ideología dominante, estaría conculcando los
derechos humanos, que son ante todo –no se olvide– derechos
individuales.
Integración a la fuerza vs. libertad de
conciencia
Otro
peligrosísimo argumento esgrimido a favor de la prohibición del velo
afirma que la integración social de las niñas musulmanas resultará
más fácil si no muestran sus distintivos étnicos de forma excesivamente
llamativa. En el altar de la integración se sacrifica la libertad de
elección (personal o familiar, es lo de menos al tratarse de una menor).
"Te obligo a la integración social mediante tu desintegración personal y
cultural." Y de paso, se asume que el resto de los alumnos marginarán a
quien vista de forma diferente. Parece que las compañeras de Fátima no
piensan igual. Y aunque así fuera, los padres tienen el derecho a educar a
sus hijos según sus valores, nos gusten o no a los demás. No es difícil
comprobar cómo hay minorías que gracias justamente a eso consiguen evitar
el adocenamiento de sus hijos a pesar de las presiones uniformistas del
sistema.
Se
insiste con frecuencia, por lo demás, en lo arriesgado que puede ser
transigir con esa libre expresión de los diferentes, invocando para ello
el ejemplo de Francia. Se recuerda, en este sentido, el hecho de que
algunas calles de determinadas ciudades francesas se ven ocasionalmente
bloqueadas por muchedumbres de musulmanes orantes; situación, por cierto,
equiparable a la provocada por las procesiones católicas en nuestro país,
así como las manifestaciones o determinados acontecimientos deportivos. En
el caso de que lleguen a ocurrir en España hechos parecidos a los ya
usuales en Francia, ¿qué determinación tomarán las autoridades
municipales? Sin duda, muchos ciudadanos de los que participan en las
concentraciones tradicionalmente aceptadas no soportarían ver esta
"reconquista" islámica en su ciudad. Pero, ¿con qué argumentos se
prohibiría?”
En
realidad, es obvio que ni siquiera el velo, en su sentido
religioso, es algo extraño en nuestro país. No es tan raro encontrarse con
una monja vestida con su hábito en un centro estatal (por ejemplo, en un
aula universitaria). Justo por ello lo raro debiera resultar más bien que
alguien se escandalizase al ver un velo sobre una cabeza femenina.
Pero lo que todo esto demuestra es que no es lo mismo hablar todo el
tiempo de "democracia", "libertad" y "derechos humanos" que respetar y
fomentar en la práctica estos valores.
Conclusiones
No pretendemos aquí, pese a todo lo dicho, sostener que nos
hallamos ante un problema de fácil solución. Ya hemos dicho en otra parte
(ver Giovanni
Sartori: La sociedad multiétnica. Pluralismo, multiculturalismo y
extranjeros) que no es desdeñable la complejidad de los dilemas
relativos a la inmigración y la mezcla intercultural. Lo que sí estamos
dispuestos a afirmar es que buena parte de esa complejidad es
absolutamente artificial, algo a lo que el propio Sartori
(invocado, no sin parte de razón, hasta por los xenófobos más extremos) no
es del todo ajeno. Las reacciones viscerales suscitadas al hilo del velo
de Fátima así lo han confirmado. La maldad humana está siempre presta a
añadir más dificultades a situaciones ya de por sí problemáticas. Frente a
ella, se diría que la imaginación creativa y, sobre todo, el amor a
nuestros semejantes –sea cual sea su raza, cultura o condición social–,
siempre tienden a estar en minoría.
Concluimos. Cualquier país democrático, incluso la tradicionalmente
inquisitorial España, ha de estar preparado para asumir que puede haber
(que hay) minorías (religiosas, ideológicas o étnicas) que no por
capricho, sino por razones de conciencia, deciden
abstenerse de participar en determinadas costumbres sociales, o practicar
las suyas propias como opción personal. Bien es cierto que cada vez será
más frecuente encontrarse con prácticas que, o bien por ser delictivas
(como la ablación del clítoris) o bien por implicar un menoscabo de los
derechos de otros colectivos, deberán ser reguladas, previo estudio
jurídico. Pero colocar el debate sobre el velo en ese nivel resulta
absurdo, insultante y peligroso. Y nos lleva a preguntarnos cuál será la
siguiente minoría a la que se le quiera hacer pasar por el aro de lo
socialmente aceptable.
© LaExcepción.com
----------------------------------------------------------------------------------- Operación Timo © J.F.S.P. [juanfernandosanchez@laexcepcion.com]
(24 de febrero de 2002)
Se ha dado
profusamente la bienvenida al éxito de "Operación Triunfo", argumentando
que supone una victoria sobre la telebasura. ¿La supone
realmente?
"Una bofetada
intelectual a los dogmáticos de la telebasura. [...] Se demuestra que el
público es inteligente" (representantes de la Conferencia Episcopal, La
Razón, 13.2.02). "El fin de la telebasura parece estar cerca" (Álex
Rosal, loc. cit.). "[...] Una raya en el agua, en las aguas
podridas, porque ha desmentido el dogma, tan citado, de Rafael el Guerra:
lo que puede ser puede ser, y además es posible" (Antonio Burgos, El
Mundo, 13.2.02). "La gente contra la telebasura [...] La gente no es
tan zafia ni tan grosera ni tan ordinaria como muchos suponen. Ven
ciertamente lo que les dan, pero prefieren la calidad a la basura" (Luis
María Ansón, La Razón, 12.2.02).
¿De qué están
hablando? ¿Qué es lo que pregonan, complacidos, tanto estos como muchos
otros opinantes de similar notoriedad o repercusión pública? ¿Qué es lo
que aclaman de un tiempo a esta parte en nuestro país las masas de
telespectadores?
Este casi unánime
acuerdo de los medios de comunicación, esta llamativa aquiescencia de las
más variadas instituciones, y ese estridente griterío de buena parte del
público no tienen por motivo una mejora de las perspectivas de paz en la
tierra; ni un descenso de la miseria en el Tercer Mundo; ni siquiera un
relevante salto moral de la humanidad, aunque algunos quisieran creer lo
contrario (como Antonio Burgos, ibíd., cuando ve en el asunto
prometedoras posibilidades de «regeneración moral y ética de los
contenidos abyectos»). Todo ese clamor de origen variopinto llega como
reacción a las supuestas virtudes de un simple programa de
televisión, de nombre "Operación Triunfo" (OT).
Fenómeno
ambiguo donde los haya, mezcla de reality show y concurso
cazatalentos, OT ha congregado ante los televisores lo mismo a los más
enfervorizados seguidores de Gran Marrano (llamémoslo así por
respeto a Orwell) que, según parece, a muchos de sus más acérrimos
detractores. Y no pocos de estos últimos han visto en el nuevo producto,
por su parcial exaltación del esfuerzo, la superación de aquel otro
experimento basado en la contemplación de la vagancia. Pero, ¿hasta qué
punto es justo y razonable considerar OT el fin (o al menos, el principio
del fin) de la telebasura?
Cierto maestro, hoy
apenas recordado por la mayoría salvo en litúrgicos momentos, pronunció en
otro contexto una frase que no parece inadecuado aplicar en este que nos
ocupa: «Por sus frutos los conoceréis.» ¿Cuáles, pues, son los
frutos de OT que nos cabe observar? Ciertamente, aún es pronto para
recogerlos todos, pues el programa todavía pertenece al presente. Pero ya
disponemos de algunos, que enumeraré sin pretender ser
exhaustivo:
-
Una serie de
jóvenes, los concursantes, endiosados por efecto de la aclamación
de unas masas fanatizadas (es decir, tornadas fans suyos).
Masas que, por el efecto multimedia, los han seguido no sólo por
televisión (y en ésta, no sólo a través del canal que emitía el
programa), sino en numerosos espacios alusivos de la radio y de la
prensa, así como en infinidad de sitios, chats y foros de
Internet.
-
Un público
diariamente distraído de otros temas mucho más importantes
y que requieren una atención más urgente tanto en España como en el
resto del mundo. (Es curioso señalar, a este respecto, que los más de
cuatro meses de duración del programa coinciden, aproximadamente, con el
período de crisis internacional surgida el 11-S y tan pasivamente
contemplada por la ciudadanía española).
-
Una consolidación de
la tendencia hacia el "provincianismo" mental de todo un país,
mediante la nueva asimilación generalizada de contenidos banales como
base para los temas de conversación.
-
Un avance en la
progresiva confusión del trigo y la cizaña, por la
dificultad (aún mayor que en Gran Marrano) de discernir dónde
radica la trampa del programa; así como una acentuación de
la mezcla entre lo real y lo virtual, desdibujándose de este modo, cada
vez más, los límites donde termina la realidad y empiezan la ficción y
los sueños.
-
Un impulso aún mayor
de la famosolatría como fenómeno sociológico en auge.
Acerca de esto, es curioso cómo algunos ilustres opinantes han querido
ver más bien lo contrario, afirmando que OT supondría una superación del
"famoseo" (cotilleo, imitación, seguimiento de las andanzas de los
famosos, etc., a través de múltiples espacios diarios en todos los
medios de comunicación). Sin embargo, lo cierto es que los concursantes,
en particular los que más han calado entre el público, rápidamente han
empezado a comportarse como los típicos famosos, incluso como los de
peor ralea, algo acreditado por el hecho de que no hayan tardado en
aparecer en Crónicas Marranas (llamémosle así por respeto a los
marcianos), el programa estelar de la telebasura española.
-
Un nuevo aliento a
la teleadicción, mal generalmente admitido pero raramente
combatido, con el agravante de que, en este caso, tiene por objeto un
programa de la televisión pública (que debería caracterizarse por
promover la formación integral de la persona, y no clase alguna de
adicción a contenidos de escasa calidad), la cual ya ha anunciado nuevas
ediciones en años venideros.
Hay un séptimo fruto,
pero lo dejamos para el final. Antes, comentaré que los seis frutos ya
enunciados no deberían extrañarnos. ¿Qué otra cosa cabía esperar de un
programa (concurso, no se olvide) basado en la competitividad
extrema, la vanidad y la adulación, y enfocado hacia la
meta suprema de la fama o éxito social?
Es
justamente por ello tanto más desconcertante comprobar las esperanzas
depositadas en OT, una vez constatado su éxito. Pues lo más
significativo no es el programa en sí; lo realmente revelador lo
constituyen las reacciones que ha suscitado. Y la gran mayoría de ellas se
pueden agrupar bajo el epígrafe "optimismo humanista", tema del que ya nos
hemos ocupado en La Excepción (ver ¿Fin
del optimismo humanista?). Ciertamente, su actitud no carece de algún
fundamento: cuando menos, OT no es tan groseramente telebasura como
otros muchos espacios televisivos. Ahora bien, ¿resulta realista asociar
OT, sea como síntoma, sea como causa, a un avance moral de
los telespectadores? Quien lo tome como un síntoma, ¿podría decirnos qué
ha cambiado en los últimos tiempos en la mentalidad de este país para que
la gente lo manifieste? Y quien lo tome como causa, ¿no estará esperando
demasiado de un simple programa de entretenimiento?
Es cierto, no
obstante, que la extensión del mal, de cualquier mal, se suele acompañar
(por la progresiva constatación de sus efectos) de su propio factor
corrector. Y tanta mugre televisiva, generalmente reconocida, tiende a
propiciar un hartazgo entre las gentes. Pero éstas se hallan demasiado
hechas al morbo y a la superficialidad, y sólo una reeducación (que, por
supuesto, debería nacer de la propia iniciativa personal, y
no de instancia totalitaria alguna) les llevaría a defender con firmeza
alternativas serias a la telebasura, entre las cuales OT no se cuenta,
salvo que se tenga una visión demasiado restrictiva de lo que es
telebasura. Tal defensa sólo sería posible a partir de una previa
recuperación de la dignidad personal.
Con todo, y
aquí llegamos al séptimo fruto, ese clamor en favor de OT y en
contra de la telebasura, aunque yerre en el análisis, denota un
fuerte anhelo de esperanza entre quienes lo emiten. Éxitos
como éste, y como ese otro de Amélie, también un timo (ver
Amélie. El
cine como ficción de cine), muestran un general hastío ante la
mediocridad moral que impregna esta sociedad enferma. Y un ansia idealista
que, aunque no acaba de hallar adecuada expresión, ilustra las extremas
carencias humanas en estos albores del tercer milenio.
"Operación
Triunfo". Triunfo, ¿de quién? Aparentemente, de unos cuantos
concursantes (sólo aparentemente, pues más bien se verán abocados al
efímero brillo de la farándula y las engañosas lentejuelas). "Triunfo"
compartido, vicariamente (como en el fútbol; ver Pan y
fútbol), por los telespectadores, que parecen contentarse
(¿contentarse?) con jalear supuestos éxitos ajenos mientras sus vidas, en
la mayoría de los casos, siguen ancladas en la mediocridad.
"Operación Triunfo".
Triunfo, ¿sobre qué? ¿Sobre la telebasura? Por desgracia, no es el
caso: sencillamente, al sistema no le interesa.
© LaExcepción.com
----------------------------------------------------------------------------------- Pascua pagana © G. S. V. [guillermosanchez@laexcepcion.com]
(4 de marzo de 2002)
La "Semana Santa"
es el resultado de un proceso histórico que arranca en la Pascua judía y
en el que se han asimilado tradiciones paganas hasta desfigurar el sentido
original de esta festividad.
A diferencia
de la fecha de celebración de la Navidad, que es de procedencia pagana
(ver La
Navidad: una fiesta corrompida), el tiempo de la Pascua "cristiana"
tiene su origen en la celebración judía del mismo nombre. Ya desde el
Nuevo Testamento se considera que la crucifixión de Jesús durante la
Pascua no fue una casualidad, sino que vino determinada por el sentido
antitípico de la muerte expiatoria del Mesías: «Nuestra Pascua, que es
Cristo –dice Pablo–, ya fue sacrificada por nosotros» (1 Corintios 5:
7).
No hay constancia
bíblica de que los primeros cristianos conmemoraran o celebraran la muerte
y resurrección de Jesús en una fecha señalada, sino que más bien lo hacían
espontáneamente (probablemente, varias veces al año), mediante reuniones
en las que se partía el pan (Hechos de los Apóstoles 2: 42; 20: 7; 1
Corintios 10: 16, etc.). La gran mayoría de los primeros cristianos
procedía de la comunidad judía, que seguía, como hasta hoy, celebrando su
fiesta de Pesaj (Pascua) el día 14 del mes de Nisán, como
recuerdo de la liberación de la esclavitud en Egipto en tiempos de Moisés.
La cercanía entre ambas comunidades debió de fomentar que muchas iglesias
cristianas consideraran la Pascua judía como la fecha idónea para
rememorar la muerte y resurrección de Jesús.
Con el tiempo surgió
entre los cristianos una seria diferencia sobre la fecha de esta
celebración. Los de origen judío la hacían a continuación de la Pascua
judía, que caía cada año en un día de la semana distinto. Pero pronto en
la cristiandad latina (occidental), como ocurrió en tantos otros aspectos,
comenzaron a pesar criterios ajenos al judaísmo y al fundamento bíblico, y
se quiso hacer coincidir la Pascua con el mismo día de la semana en que
Jesús resucitó, es decir, con el domingo. Este cambio vino
determinado por el interés de fomentar esta festividad semanal de origen
solar.
Ya se venía utilizando
para la "santificación" del primer día de la semana el argumento de que
era el día en que Jesús había resucitado. Pero no hay que olvidar que en
estos cambios de festividades también pesaba la inclinación de la iglesia
de la ciudad de Roma a diferenciarse de los judíos, sobre todo por
miedo a que las autoridades romanas los confundieran con ellos. Por eso no
se quería que la celebración de la Pascua cristiana coincidiera con la
judía. (Es posible apreciar en esta separación progresiva de los judíos
por parte de los cristianos latinos ciertos gérmenes del antisemitismo
"cristiano" medieval.)
Como consecuencia, las
iglesias cristianas de Oriente, que estaban más próximas al lugar de
nacimiento de la nueva religión, observaban la Pascua de Resurrección
según la fecha de la fiesta judía, mientras que las iglesias de Occidente
celebraban la Pascua de Resurrección en domingo. Esta diferencia la han
mantenido hasta hoy la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa, y
constituyó uno de los motivos del cisma que protagonizaron ambas en
1054.
De ahí que,
especialmente en el mundo católico, la fecha de celebración de la Pascua
sea ya ajena a los orígenes judeocristianos que pudiera invocar. Algo que
en realidad es secundario frente a lo que es verdaderamente grave:
mientras que todo el espíritu y la letra del evangelio tienen un claro
sentido desacralizador, las festividades que han ido configurando
el calendario litúrgico de muchas iglesias de la cristiandad insisten en
una concepción cíclica y ritualizada del tiempo, estableciéndose
una diferenciación entre tiempo sagrado y profano que va todavía más allá
de la que en el propio judaísmo existía, y que el Nuevo Testamento
considera superada.
Todo lo que después ha
venido a añadirse no es más que una continuidad lógica de haberse
rechazado la desacralización genuinamente cristiana. Como en tantas otras
facetas de la teología y de la praxis católicas, la llamada Semana Santa
ha acogido todo tipo de prácticas de origen pagano. Lo mismo que en la
Navidad subyacen ancestrales ritos relacionados con el nacimiento del sol
con ocasión del solsticio de invierno, y que la "noche de San Juan" evoca
en el solsticio de verano la purificación por el fuego (también con
vinculaciones solares), en la "Semana Santa" afloran festividades atávicas
en torno al equinoccio de primavera.
"Religiosidad
popular" es el eufemismo con el que, no sin luchas a lo largo de la
historia e incluso hoy, la jerarquía eclesiástica ha ido tolerando y
después oficializando y fomentando las procesiones, penitencias,
autolesiones y explosiones de pasión colectiva con que muchos fieles
pretenden, quizá sin entenderlo bien, "actualizar" el sacrificio de
Cristo. Algo que, por otra parte, se hace cada día en las misas, ignorando
que Cristo «se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo
para quitar de en medio el pecado» (Hebreos 9: 26). Desgraciadamente, la
propuesta auténticamente evangélica de actualizar al propio Cristo en la
vida personal parece tener mucho menos éxito entre quienes participan en
estos rituales.
© LaExcepción.com
----------------------------------------------------------------------------------- Dualismo antropológico griego y
judeocristianismo © J.F.S.P. [juanfernandosanchez@laexcepcion.com]
(9 de diciembre de 2001)
La de la naturaleza humana es una de las cuestiones
clave de cualquier pensamiento sistemático. De la respuesta que reciba
dependerán las posturas y actitudes respecto a múltiples problemas.
Presentamos aquí, a un nivel introductorio, algunas de las posiciones que
sobre este asunto sostiene La Excepción.
Aun cuando los filósofos presocráticos se centraron más
en el cosmos que en el hombre (algo propio de una mentalidad panteísta
como la suya), encontramos ya entre ellos algunas referencias interesantes
a su concepción acerca de la naturaleza humana, por otro lado deudora de
las visiones mitológicas y homéricas de la Grecia Antigua.
Digamos antes que el concepto de naturaleza en los
griegos está estrechamente vinculado al del ser, concebido en clave
monista ("todo es uno") y, como ya hemos señalado, a menudo
panteísta ("todo es Dios"), en la medida en que se consideraba a
todo dotado de vida, e incluso de alma (pneuma). Así, la
physis (naturaleza) sería la esencia de cada cosa pero también el
principio (arjé) de todo lo que existe. Esto se halla
particularmente presente en los tres primeros filósofos presocráticos, los
milesios: Tales, Anaxímenes y Anaximandro.
Alma humana
Pitágoras y su escuela, en línea muy próxima a las
corrientes religiosas órficas, definen ya una primera antropología
filosófica, altamente deudora de las creencias tradicionales (mitología
pagana). El hombre, según ella, estaría compuesto de una parte material,
el cuerpo, y otra de origen celeste, |