| Asunto: | [ieae] "The Riddle of the Pyramids" | | Fecha: | 11 de Julio, 2008 22:36:30 (+0200) | | Autor: | Rafael <rcm @.....es>
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Hola, amigos.
Me hago eco de la recomendación que hace Julio González a la aportación del
eminente y prolífico científico Kurt Mendelssohn a la Egiptología, faceta ésta
menos conocida - muy lejos de la Física - a la que finalmente dedica sus diez
últimos años de vida. Me refiero a su libro titulado “The Riddle of the
Pyramids”, Thames and Hudson, 1974.
Ya en cierta ocasión algún compañero del I.E.A.E. solicitaba algún libro sobre
las Pirámides y no me atreví a recomendar esta obra por considerarla muy sui
géneris y, quizás, poco digerible por lo que agradezco la oportunidad que se me
brinda ahora de rectificar.
De formato pequeño, con escasamente 200 páginas en papel de pobre calidad, letra
muy pequeña y texto denso, su inglés es fluido pero muy técnico; asequible si se
está familiarizado con una terminología inglesa muy especializada; muy cómoda de
lectura y contenido, eso sí, en casos muy excepcionales como es el mío propio,
dada mi larga estancia en el Reino Unido y mi graduación y especialización en
Londres, precisamente en la especialidad de Estructuras, dentro de la
Ingeniería.
El estudio realizado por Mendelssohn me parece excepcional en cuanto a su
incuestionable objetividad y metodología; propias de un científico de su talla.
Kurt Mendelssohn desarrolla su tesis doctoral en la Universidad de Berlín donde
estudia Física bajo el tutelaje de Einstein, Scrödinger, Nerst y Plank. Ante la
situación creada por los nazis, en 1933 marcha a Inglaterra donde se convierte en
el primer científico que logra la licuación del helio, recibiendo innumerables
premios por su variadísima aportación científica y numerosísimas publicaciones.
Ante la falta de puestos académicos disponibles en estos tiempos difíciles,
investiga y subsiste a partir de becas y subvenciones; algunas procedentes de
asignaciones para excavaciones en Egipto que Sir Robert Mond, químico de
profesión, “desvía” hacia la Física en un encubierto mecenazgo que eventualmente
dio su fruto.
Según palabras del propio Mendessohn en el Prólogo, su libro, dedicado en
gratitud a Sir Robert, representa, “el pago a una muy antigua deuda” no
saldada.
En uno de sus exóticos viajes con su esposa de regreso de pasar el invierno de
1964/65 en Ghana, deciden pasar unos días en El Cairo donde vuelve a encontrarse
con las pirámides que, por entonces, muchos aún consideraban inútiles monumentos,
fuera de su aceptada función funeraria. Queda maravillado con lo que considera la
primera y más impresionante aventura tecnológica de la Humanidad y, sobretodo,
por el enorme esfuerzo e impecable organización requeridos para lograr con éxito,
en los albores de una civilización, tan magna e irrepetible obra.
En un viaje posterior visita Meidum, cuya pirámide desconocía, y comprueba el
estado ruinoso de esta pirámide situada a unos 50km al sur de Saqqara. No
entiende cómo las grandes pirámides de Giza, a pesar de la proximidad con el
Cairo y la evidente necesidad de material de construcción barato, han conservado
su silueta básica mientras que en la de Médium los desperfectos son infinitamente
superiores. Discrepa así, pues, de la explicación dada por Petrie y Borchardt de
que sus ruinas se deben al robo de piedras por bandas de fedayines. Algo no le
cuadra.
Un trágico acontecimiento actúa de detonante para acometer su estudio. En el año
1967 un desastre nacional conmovió a todo el mundo. En la pequeña localidad
galesa de Aberfan, una gigantesca “pirámide de carbón”, típica de las minas de
carbón locales, de proporciones excepcionales, compuesta de polvo y desechos de
carbón empapada de agua de lluvia, se movió sigilosamente, en total silencio y
sin aviso alguno, en sólo minutos, se “tragó” la escuela infantil con 116 niños.
Yo, que vivía en Londres, recuerdo con detalles los dolorosos documentales
televisivos de un horror nunca visto. De pronto, Mendelssohn se dio cuenta de que
algo no encajaba en Meidum.
Animado, asesorado e instruido por los mejores egiptólogos del momento, decide
acometer la tarea de realizar un estudio totalmente científico de las más
relevantes pirámides de Egipto. Egiptólogos y filólogos, deciden entusiasmados
participar, ayudar y escuchar al científico con la esperanza de que pueda aportar
algo nuevo al estudio de las pirámides de forma independiente y lejos de
interpretaciones corporativistas.
Según su teoría, el Profesor Mendelssohn cree que el que las pirámides hayan
servido de mausoleos reales no implica que éste fuese el único objetivo de su
construcción; probablemente no fuese siquiera el motivo principal. Él propone una
respuesta última a un problema que ha intrigado a la Humanidad a través de
siglos. Lo que importa no es la pirámide en sí sino el hecho de construirla; no
representa un fin en sí misma sino los medios para conseguirlo: la creación de
una nueva forma de sociedad. “Estos enormes cúmulos de piedra marcan el lugar
donde el Hombre inventó el Estado”.
El libro hace un repaso sistemático a las mastabas y su construcción, pasando
luego a las pirámides, con gráficos con planos de plantas, alzados, perfiles y
secciones de toda índole que justifican planteamientos y observaciones producto
de un típico trabajo de campo. Muy interesantes resultan sus conclusiones y, muy
específicamente, las correspondientes a la pirámide de Meidum que obligó a
posteriores estudios realizados por terceros. Ningún detalle escapa a su
observación.
En www.amazon.co.uk encuentran el libro a precios bajísimos: desde 0.01 libras
esterlinas + 3.94 de gastos de envío.
Insisto en que se trata de un libro puramente técnico, nada atractivo para los
más profanos en la materia que, por tanto, recomendaría a pocos. Su lectura es
enormemente didáctica y el análisis es exhaustivo. Pienso que es un libro con el
que hay que contar si se está interesado en las pirámides.
Mis disculpas si mis comentarios os han aburrido y espero que, al menos, haya
sido de algún interés para otros.
Un cordial saludo,
Rafael Canales 27/06/08
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