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Asunto:NoticiasdelCeHu =?UTF-8?Q?340=2F21_=2D_VIAJANDO=3A_Pobreza_y_riqueza_en_la_Ciudad_de?= =?UTF-8?Q?_Panam=C3=A1?=
Fecha:Lunes, 11 de Octubre, 2021  12:41:01 (-0300)
Autor:Centro de Estudios Alexander von Humboldt <centrohumboldt1995 @.....com>

NCeHu 340/21

 

Pobreza y riqueza en la Ciudad de Panam√¡

 

Desde el hotel Paitilla Inn donde est√¡bamos alojadas, part√≠ junto con Sonia y su hija Clarita en un micro de excursi√≥n para hacer un recorrido por la ciudad antigua y la moderna de Panam√¡.

Y despu√©s pasar a buscar a otros visitantes por diversos hoteles, nos encontramos en el sector noroccidental de la ciudad, frente al Aeropuerto Internacional Marcos A. Gelabert. Se trataba del segundo aeropuerto de Panam√¡ tanto en cuanto a tr√¡fico a√©reo como de pasajeros transportados. Los terrenos que ocupaba hab√≠an pertenecido a la Estaci√≥n de la Fuerza A√©rea de Albrook, una ex instalaci√≥n estadounidense, acantonada en la Zona del Canal que fuera construida en 1932 y traspasada a Panam√¡ por los Tratados Torrijos-Carter del 30 de septiembre de 1997. El nombre de Marcos Antonio Gelabert respond√≠a al pionero de la aviaci√≥n paname√Īa y fundador del aeropuerto de Paitilla, situado en pleno centro de la ciudad desde 1934. En enero de 1999, las instalaciones del Paitilla hab√≠an sido cerradas, pasando las operaciones a este aeropuerto.

 

Hangares del Aeropuerto Internacional Marcos A. Gelabert

 

 

En menos de diez minutos nos encontr√¡bamos en el barrio de San Felipe, tambi√©n conocido como el Casco Antiguo o Casco Viejo.

La primera impresi√≥n que tuvimos no fue para nada agradable. Se trataba de un barrio popular, con edificaciones deterioradas, lo que evidenciaba, no solo un abandono respecto del Casco Antiguo, sitio que debiera preservarse adecuadamente, sino, lo que era peor a√ļn, la marginalidad en que se encontraba gran parte de la poblaci√≥n que lo habitaba.

 

Barrio de San Felipe

 

 

Edificios deteriorados en el barrio de San Felipe

 

 

Zona popular en el barrio de San Felipe

 

 

Abandono en el Casco Antiguo

 

 

Signos de pobreza en el barrio de San Felipe

 

 

El asentamiento original de la ciudad, que conformaba el sitio arqueol√≥gico de Panam√¡ Viejo, hab√≠a sido saqueado por piratas ingleses al mando de Henry Morgan en enero de 1671, a ra√≠z de lo cual, fuera destruida casi en su totalidad. Por esa raz√≥n, la Corona Espa√Īola aprob√≥ su traslado a una peque√Īa pen√≠nsula a unos quince kil√≥metros al sudoeste, que ten√≠a la particularidad de estar rodeada de un manto de arrecifes rocosos que quedaban expuestos cuando bajaba la marea, dificultando as√≠ la aproximaci√≥n de naves enemigas.

El sistema de murallas construido alrededor de esta ciudad ten√≠a un prop√≥sito eminentemente militar, a fin de evitar un nuevo ataque de los piratas. Fue as√≠ como se construyeron tres poderosos baluartes: Barlovento, Mano de Tigre y la Puerta de Tierra. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos realizados por conservar a salvo la ciudad de los peligros externos, la nueva ciudad fue v√≠ctima durante el siglo XVIII de tres grandes incendios que la afectaron parcialmente y modificaron su estructura inicial, por lo cual, la configuraci√≥n que est√¡bamos observando databa de finales del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX. De ah√≠ que, a diferencia de otras ciudades que en su casco hist√≥rico manten√≠an un estilo casi exclusivamente colonial, en el Casco Viejo de Panam√¡ conviv√≠an, entre las ruinas y edificios coloniales, edificaciones neocl√¡sicas, afroantillanas y peque√Īas muestras de art deco.

La demolici√≥n de las murallas terrestres hab√≠a sido autorizada mediante Ley del 11 de octubre de 1856, sin embargo, el baluarte de Jes√ļs o Mano de Tigre fue comprado por la Compa√Ī√≠a del Ferrocarril en 1869, conserv√¡ndose por muchos a√Īos, demoli√©ndose con el tiempo para construir la calle Pedro A. D√≠az. Pero la arista frente a la casa Boyac√¡ qued√≥ en pie, siendo declarado Monumento Nacional mediante Decreto del 22 de octubre de 1954.

 

Baluarte de Jes√ļs o Mano de Tigre

 

 

A cien metros de allí se encontraba la plaza Herrera, desde donde partía una de las líneas de ómnibus tradicionales, pintados de varios colores, y con dibujos alusivos.

 

T√≠pico √≥mnibus paname√Īo

 

 

Clarita junto al ómnibus tradicional

 

 

La plaza Herrera no exist√≠a en la colonia espa√Īola. En su lugar hab√≠a una manzana como otras, con sus edificaciones. Pero el incendio de 1781 destruy√≥ ese sector y las casas nunca se reconstruyeron. A mediados del siglo XIX, a ese espacio abierto se lo conoc√≠a como plaza del Triunfo, y all√≠ se celebraban corridas de toros y otras fiestas. En 1887 se rebautiz√≥ en memoria del General Tom√¡s Herrera (1804-1854) h√©roe nacional que hab√≠a participado en la gesta emancipadora de Am√©rica del Sur, en la Campa√Īa del Sur y en las batallas de Jun√≠n y de Ayacucho contra los realistas. Hab√≠a sido presidente de la Rep√ļblica de la Nueva Granada y Jefe de Estado del Estado Libre del Istmo, cuando se separ√≥ de √©sta, durante los a√Īos 1840 y 1841. Durante su corto gobierno se serenaron las relaciones exteriores, se organiz√≥ la econom√≠a, se crearon instituciones p√ļblicas, y se mejoraron las condiciones de salud y educaci√≥n. A√Īos despu√©s, Tom√¡s Herrera regres√≥ a la vida pol√≠tica como Gobernador de Panam√¡, luego como Ministro de Guerra y Marina y como Gobernador de la provincia de Cartagena. Posteriormente logr√≥ sofocar una sublevaci√≥n de las provincias conservadoras, lo que termin√≥ elevando su nombre como genio militar. Falleci√≥ en 1854, tras ser herido gravemente durante una toma de la ciudad de Bogot√¡. En el centro de la plaza encontramos sobre un alto pedestal de granito, la estatua ecuestre de bronce en su honor, obra del artista franc√©s Augusto Denis, colocada en el lugar en 1928.

 

Monumento ecuestre al General Tom√¡s Herrera en la plaza hom√≥nima

 

 

Continuamos recorriendo el barrio, y a pesar de que la guía tratara de disimularlas o justificarlas, las manifestaciones de pobreza extrema eran muy evidentes, tanto en la precariedad de las viviendas como en el tipo de actividades realizadas por sus pobladores.

Durante la √©poca colonial, el Casco Antiguo de la Ciudad de Panam√¡ se hab√≠a destacado por ser una urbe densa, funcional y diversa socialmente. Desde dicha ciudad partieron las primeras expediciones hacia el Imperio Inca del Per√ļ en 1532 y se constituy√≥ en la escala obligada de las rutas comerciales de Am√©rica por donde pasaba el oro y la plata rumbo a la Pen√≠nsula Ib√©rica. Las residencias de la elite inclu√≠an √¡reas de vivienda en los pisos superiores y comercio en la planta baja que eran alquiladas a las clases populares. Esas condiciones socioecon√≥micas hab√≠an determinado que, para el siglo XIX, el mercado inmobiliario se desarrollara y estableciera, convirtiendo la propiedad de la tierra en un factor esencial de dominio para los sectores econ√≥micos m√¡s poderosos. Desde entonces, el modelo de aprovechamiento mercantil del suelo urbano alejado de procesos de planificaci√≥n, hab√≠a determinado la evoluci√≥n de la ciudad, predominando el modelo de urbanizaci√≥n especulativa.

El Casco Antiguo mostraba diversas influencias coloniales y su valor radicaba no solo en la presencia de estructuras de or√≠genes y √©pocas diversas, sino en lo que representaba como un conjunto de car√¡cter √ļnico. Su primera √©poca como urbe de traza espa√Īola hab√≠a dado paso, a mediados del siglo XIX, a una mixtura de influencias estadounidense, francesa, caribe√Īa y colombiana. Y ya en el siglo XX, con los trabajos de construcci√≥n del Canal de Panam√¡, el predominio de la presencia norteamericana se profundiz√≥ dejando sus trazos especialmente a trav√©s de la Zona del Canal.

La construcci√≥n del Canal de Panam√¡ (1904-1914) y la creaci√≥n de un territorio aleda√Īo ‚Äďla Zona del Canal bajo jurisdicci√≥n estadounidense-, determin√≥ que la ciudad se expandiese a lo largo de la costa, dejando al centro hist√≥rico en el extremo occidental de la nueva urbe, margin√¡ndolo geogr√¡fica y funcionalmente. La demanda de viviendas proveniente de los miles de obreros llegados al pa√≠s para trabajar en la construcci√≥n, indujo a las elites econ√≥micas a construir grandes casas de madera con cuartos de alquiler y ba√Īos comunes.

En los a√Īos ‚Äô20 del siglo XX, el Casco acog√≠a a las clases medias y a los inmigrantes rurales en viviendas de alquiler. A partir de entonces, la elite econ√≥mica comenz√≥ a abandonar el Casco Antiguo hacia los nuevos barrios de residencias unifamiliares con jard√≠n en los nuevos barrios.

Para 1950 el √©xodo hab√≠a finalizado dejando al Casco Antiguo como un barrio de inquilinato donde habitaban clases populares y clase media. Comenz√≥ un proceso de deterioro y abandono, tanto en la infraestructura b√¡sica como en las propiedades privadas, y los edificios civiles se fueron perdiendo.

En 1973, una legislaci√≥n expedida por el gobierno populista del General Omar Torrijos, congel√≥ los arriendos provocando que el alquiler de cuartos dejara de ser buen negocio, induciendo a que los propietarios de los inmuebles suspendieran el mantenimiento o simplemente los abandonaran. Ello abri√≥ el camino a un mercado informal de cuartos y a la ocupaci√≥n de hecho, incluso con apoyo del Estado que decidi√≥ usar los edificios abandonados para acomodar a damnificados de los frecuentes incendios que destru√≠an las viviendas en los barrios populares. La ley agudiz√≥ el incumplimiento del pago del alquiler y estimul√≥ invasiones en la zona donde predominaba la vivienda alquilada, deterior√¡ndose los inmuebles al punto de constituir una amenaza para sus habitantes.

As√≠, desde mediados del siglo XX, el Casco Antiguo involucion√≥ como centro urbano multifuncional convirti√©ndose en una zona de vivienda de inquilinato segregada econ√≥mica y socialmente, con una exigua vitalidad proveniente de los escasos edificios gubernamentales como el de la Presidencia de la Rep√ļblica, el Instituto Nacional de Cultura y el Ministerio de Gobierno, que permanecieron all√≠ a diferencia de la mayor√≠a que se traslad√≥ hacia el este, hacia la nueva centralidad.

 

Manifestaciones de pobreza a cada paso

 

 

Balcón sumamente endeble

 

 

Precariedad de muchas viviendas

 

 

El edificio de la escuela Nicol√¡s Pacheco tambi√©n se encontraba al borde del colapso.

 

Escuela Nicol√¡s Pacheco

 

 

El Conjunto Conventual de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs, hab√≠a sido fundado en 1578 por parte del padre jesuita Miguel de Fuentes. En 1582, la orden funcionaba con aproximadamente cinco religiosos en una casa del vecindario, dedic√¡ndose principalmente, a la catequizaci√≥n de los ind√≠genas y a la ense√Īanza p√ļblica. Por mucho tiempo de madera, no fue hasta principios del siglo XVII que el convento empez√≥ a rehacerse lentamente con piedra y estructuras de f√¡brica, participando en su construcci√≥n todos los miembros de la orden y utilizando √ļnicamente el dinero de las limosnas. Para unir las piedras en la construcci√≥n de los muros se utiliz√≥ barro en lugar de cal como argamasa en una iglesia que era de gran altura y con tres naves. Las ruinas de calicanto que pod√≠amos ver correspond√≠an a la iglesia y al claustro principal, y databan del per√≠odo posterior al terremoto de 1621.

 

Iglesia de la Compa√Ī√≠a de Jes√ļs

 

 

La ciudad, inicialmente, hab√≠a estado constituida por cerca de trescientas viviendas pertenecientes a las familias pudientes de la √©poca y rodeada por gruesas murallas que las exclu√≠an del resto de la poblaci√≥n. Y su punto central era ocupado por la Plaza Mayor o Plaza de la Independencia, llamada por los locales Plaza Catedral por encontrarse frente a ella dicho templo, en el sector occidental. Tambi√©n a su alrededor se localizaban el Palacio Municipal y otros edificios emblem√¡ticos.

 

Plaza de la Independencia

 

 

La Catedral de Santa Mar√≠a la Antigua de Panam√¡, caracterizada por sus dos torres, era, adem√¡s, la sede episcopal de la Arquidi√≥cesis de Panam√¡, y heredada de la erigida por el Papa Adriano VI en la gran casa del Cacique C√©maco, cuando los espa√Īoles lo enfrentaron en 1510 y le ofrecieron fundar una poblaci√≥n dedicada a Mar√≠a. Posteriormente al traslado de la ciudad a fines del siglo XVII, se impuso el levantamiento de una nueva catedral, cuya construcci√≥n tom√≥ ciento ocho a√Īos, es decir que comenz√≥ en 1688 y finaliz√≥ en 1796. Pero el nuevo templo fue afectado con derrumbes parciales a causa del terremoto ocurrido en la madrugada del 7 de septiembre de 1882, con una intensidad de aproximadamente 7,8 grados en la escala de Richter, por lo que posteriormente tuvo que ser reparado. Se trataba de un edificio con techo a dos aguas y paredes de piedra, con dos torres revocadas con incrustaciones de madreperla. La fachada hab√≠a sido tallada en estilo renacentista con elementos cl√¡sicos de decorado a lo que usualmente se lo llamaba estilo jesu√≠tico. Y contaba con tres naves a las que se acced√≠a directamente por tres puertas desde la fachada.

 

Catedral Metropolitana

 

 

El techo estaba sostenido por un verdadero bosque de cerca de sesenta y siete columnas cruciformes hechas de piedra y ladrillo. El santuario y el Santísimo estaban a siete escalones sobre el nivel de las naves, y aunque todo estaba pintado de blanco, esa sección, en lo alto, era celeste, por ser los colores de la Virgen.

 

Interior de la Catedral de Panam√¡ La Vieja

 

 

Frente a la plaza Independencia tambi√©n se ubicaba el Palacio Municipal de Panam√¡ Demetrio H. Brid, de influencia neocl√¡sica, construido entre los a√Īos 1907 y 1910, en el solar donde se encontraba el Cabildo de la Ciudad de Panam√¡, sede del Concejo Municipal de Panam√¡, albergando, adem√¡s, al Museo de Historia de Panam√¡.

El nombre se deb√≠a en homenaje al pr√≥cer de la Separaci√≥n de Panam√¡ de Colombia, quien, adem√¡s, hab√≠a sido presidente del Concejo Municipal de Panam√¡ y presidente de facto del pa√≠s.

 

Palacio Municipal ‚ÄúDemetrio H, Brid‚ÄĚ

 

 

En 1990, reci√©n recuperada la democracia en el pa√≠s despu√©s de veintid√≥s a√Īos de r√©gimen militar, se renov√≥ el inter√©s en el Casco Antiguo, y pocos meses despu√©s, y en gran parte, como reacci√≥n al t√≠tulo de Patrimonio de la Humanidad, se inici√≥ un lento pero sostenido proceso de gentrificaci√≥n que se fue intensificando con el tiempo. En efecto, en diciembre de 1997, el Casco Antiguo hab√≠a sido inscripto en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad como bien cultural, bajo la denominaci√≥n de ‚ÄúDistrito Hist√≥rico de la Ciudad de Panam√¡ con el Sal√≥n Bol√≠var‚ÄĚ, por la UNESCO. Se llam√≥ Sal√≥n Bol√≠var a la Sala Capitular del Convento de San Francisco donde se celebrara el Congreso Anficti√≥nico de Panam√¡, convocado por el Libertador Sim√≥n Bol√≠var el 22 de julio de 1826, habi√©ndose declarado Monumento Hist√≥rico Nacional en 1914. El nuevo marco legal fortaleci√≥ las pol√≠ticas que favorec√≠an un proceso de valorizaci√≥n del suelo y la creaci√≥n de plusval√≠a urbana a favor de propietarios privados, es decir, que la pol√≠tica impulsada incid√≠a en la formaci√≥n de la renta favoreciendo la especulaci√≥n inmobiliaria y la expulsi√≥n de las clases populares.

Reaccionando a estos hechos, los pobladores se organizaron como una ONG con el nombre de Asociaci√≥n de Moradores de San Felipe, el 18 de diciembre de 1998, como estrategia para combatir los desalojos que comenzaron despu√©s de la declaraci√≥n del Casco Antiguo como Patrimonio de la Humanidad. Los precios de la tierra se hab√≠an triplicado desde la d√©cada de 1980, y los de las viviendas terminadas compet√≠an con los de las √¡reas m√¡s costosas de la ciudad como el exclusivo barrio de Punta Pac√≠fica. El urbicidio se ejecutaba a trav√©s de agresiones premeditadas usando estrategia militar, econ√≥mica, cultural o pol√≠tica, cuyos objetivos eran la destrucci√≥n de valores culturales y pol√≠ticos para anular la identidad, los s√≠mbolos y la memoria colectiva concentrada en el barrio, origin√¡ndose tensiones en la propia estructura de la sociedad. No era lo mismo vivir en el casco donde se pod√≠a disfrutar de muchos de los bienes y servicios p√ļblicos existiendo una vida social intensa, que ser reubicado en una urbanizaci√≥n de viviendas sociales a veinte o treinta kil√≥metros del centro de la ciudad. Era claramente una forma de exclusi√≥n.

En la primera d√©cada del siglo XXI, Panam√¡ se situaba como un pa√≠s con las tasas de crecimiento m√¡s altas del continente, con participaci√≥n del sector de la construcci√≥n en el Producto Bruto Interno del 22,1% en 2006, alcanzando al 31,2% en 2008. Este espectacular auge mostraba al sector inmobiliario capitalista avanzado afincado en el apoyo del Estado, particularmente a trav√©s del financiamiento a la demanda. Y ese proceso de gentrificaci√≥n del Casco Antiguo estaba contribuyendo a que el patrimonio urbano se fragmentara y deteriorara debido al crecimiento desenfrenado y depredador que transformaba a las zonas urbanas y sus entornos, donde se evidenciaba la subordinaci√≥n de la acci√≥n p√ļblica a los agentes del mercado. Se convert√≠a as√≠ al Casco Antiguo en una zona donde se hab√≠a generado una gran pobreza social y el deterioro de la calidad de vida manifestada en espacios tugurizados, edificaciones deterioradas, inseguridad y degradaci√≥n del espacio p√ļblico, y que, simult√¡neamente, atravesaba una etapa de restauraci√≥n y puesta en valor con una creciente actividad comercial y de servicios.

La multiplicaci√≥n desequilibrada de actividades tur√≠sticas en desmedro del desarrollo de actividades de desarrollo local, hab√≠a provocado resultados adversos en t√©rminos de p√©rdida de identidad debido a la migraci√≥n de la poblaci√≥n originaria que, al marcharse, quebrant√≥ la memoria del barrio, lo que conduc√≠a a que se convirtiera en un Casco Hist√≥rico vaciado de sociedad. El proceso de gentrificaci√≥n del Casco Antiguo negaba a su poblaci√≥n sus derechos culturales, as√≠ como el disfrute de derechos urbanos tales como el derecho al lugar, a la identidad colectiva, a la belleza, al espacio p√ļblico y a la monumentalidad. La persistente vinculaci√≥n entre promoci√≥n del turismo y conservaci√≥n del patrimonio hist√≥rico es una combinaci√≥n que no siempre es oportuna ni eficaz para los fines de la conservaci√≥n patrimonial; y muy particularmente, la ausencia de consideraciones sociales dirigidas a la clase popular. Hab√≠a existido, sin lugar a dudas, una coherencia de acciones y consenso t√¡cito establecido desde hace muchos a√Īos entre el gobierno y el sector privado para lograr un objetivo claro, el de expulsar a los residentes de las clases populares y aburguesar y comercializar la zona con locales especialmente dirigidos al turista, proceso que ha seguido de cerca el modelo de las ciudades de San Juan de Puerto Rico y Cartagena de Indias en Colombia.

La situaci√≥n econ√≥mica de la vieja poblaci√≥n del Casco hab√≠a sido siempre zona de tensiones que se agudizaron por el creciente conflicto entre el proceso de gentrificaci√≥n, los intereses inmobiliarios y la persistente pobreza de las clases populares que lo habitaban. Los indicadores econ√≥micos de pobreza en el Casco Antiguo eran contundentes, siendo similares a las zonas perif√©ricas m√¡s pobres de la ciudad. La disparidad de ingresos no era de extra√Īar considerando a Panam√¡ como uno de los pa√≠ses con mayor desigualdad econ√≥mica en Am√©rica Latina.

A simple vista pareciera recuperarse el espacio p√ļblico, cre√¡ndose infraestructura para la movilidad peatonal, sin embargo, el panorama es m√¡s perverso, en el fondo de las permutaciones se encontraban el capital inmobiliario y su alianza con el capital financiero que amenazaban asaltar la ciudad, destruyendo lo poco que exist√≠a de valor de uso para pasar a un valor de cambio, donde el mercado fuera el ente que distribuyera a la poblaci√≥n dentro del espacio, agudizando la segregaci√≥n.

 

Transitando por una calle del Casco Viejo

 

 

Sector del Casco Antiguo en proceso de gentrificación

 

 

Detalle de un antiguo edificio puesto en valor

 

 

El Palacio de Las Garzas, tambi√©n conocido como Palacio Presidencial de Panam√¡, era la sede no solo de la Casa de Gobierno de la Rep√ļblica de Panam√¡ sino que tambi√©n albergaba la residencia del presidente y su familia, as√≠ como el Ministerio de la Presidencia y el Servicio de Protecci√≥n Institucional.

La construcci√≥n del edificio original hab√≠a comenzado en 1673 siendo su destino el de Aduana para pasar en 1740 a ubicarse all√≠ la Contadur√≠a, pero, desde entonces, sufri√≥ varias transformaciones ya que en 1756 hab√≠a sido pr√¡cticamente destruido por un incendio. Posterior a su reposici√≥n, manteniendo su estilo colonial, fue utilizado sucesivamente como dep√≥sito en 1821, Escuela Normal de varones entre 1872 y 1875, y sede del Banco Nacional hasta convertirse en Palacio Presidencial en 1875. En 1951, a causa de un Golpe de Estado, recibi√≥ varios orificios de bala.

 

Palacio Presidencial o Palacio de las Garzas visto desde la avenida Eloy Alfaro

 

 

La Cinta Costera era un tramo de tierras ganadas al mar. La primera fase, que incluy√≥ una nueva vialidad, const√≥ de varios carriles vehiculares, ocho canchas y parques recreativos, una ciclov√≠a, fuentes y espejos de agua, √¡reas verdes con √¡rboles y plantas tropicales y un monumento al descubridor del Mar del Sur, Vasco N√ļ√Īez de Balboa. La segunda fase estuvo a cargo de la empresa brasile√Īa Oderbrecht, incluy√©ndose estacionamientos soterrados, canchas de juegos, un muelle multiprop√≥sito, nuevas vialidades, ciclov√≠as, y nuevos espacios para los peque√Īos comerciantes. Y la tercera fase hab√≠a comenzado a construirse en marzo de 2011, cuatro meses antes de que nosotras estuvi√©semos all√≠, agregando espacios verdes y una mejor√≠a en la circulaci√≥n vehicular, canchas de baloncesto, voleibol, parques infantiles, gimnasios, un √¡rea de frit√≥dromo, canchas de fulbito, multijuegos, y m√¡s estacionamientos p√ļblicos.

Desde el mirador de la Cinta C pudimos tener una vista panor√¡mica de la bah√≠a de Panam√¡, as√≠ como de Punta Pac√≠fica, colmada de edificios de primer nivel, donde Donald Trump estaba inaugurando su Trump Ocean Club International Hotel & Tower Panama, de cinco estrellas. Construido como un rascacielos de uso mixto con doscientos ochenta y cuatro metros y setenta plantas, pasaba a ser el edificio m√¡s alto de Am√©rica Latina.

                                                       

Vista panor√¡mica de la bah√≠a de Panam√¡ desde el mirador de la Cinta Costera

 

 

La Panam√¡ rica de Punta Pac√≠fica

 

 

Trump Ocean Club International Hotel & Tower Panama en Punta Pacífica

 

 

La Calzada de Amador consist√≠a en una v√≠a que conectaba la parte continental de la ciudad con tres islas del oc√©ano Pac√≠fico, que conformaban un peque√Īo archipi√©lago, y eran Naos, Perico y Flamenco.

Esta calzada hab√≠a sido construida en 1913 por el gobierno de Estados Unidos con rocas extra√≠das de los trabajos de excavaci√≥n en el Corte Culebra durante la construcci√≥n del Canal de Panam√¡. El sitio formaba parte, originalmente, de un conjunto militar estadounidense conocido como Fuerte Amador, establecido para proteger la entrada al canal. El lugar hab√≠a sido transformado en una floreciente atracci√≥n tur√≠stica, despu√©s de que esas √¡reas fueran revertidas en virtud de los Tratados Torrijos-Carter, cre√¡ndose numerosas instalaciones recreativas, como restoranes, bares, discotecas y un centro de convenciones.

 

Circulando por la calzada de Amador

 

 

Desde el muelle de Amador

 

 

Vista de la bah√≠a de Panam√¡ desde el muelle de Amador

 

 

De todos los barcos que ofrec√≠an tours por el Canal de Panam√¡, se destacaba uno en particular, el ‚ÄúIsla Morada‚ÄĚ, un centenario buque que hab√≠a pertenecido a Al Capone. El archiconocido mafioso, quien dominara el hampa de Chicago en la d√©cada del ‚Äô20, usaba esa nave para contrabandear bebidas alcoh√≥licas, especialmente ron y whisky, desde el Caribe cuando imperaba la Ley Seca en Estados Unidos. El nombre del buque hac√≠a referencia a un peque√Īo cayo de Florida, conocido por sus aguas viol√¡ceas, donde descargaba todo el material para distribuirlo por el resto del pa√≠s.

Al entrar el capo en la prisi√≥n de Atlanta en 1932 acusado de evadir impuestos, el barco fue requisado por la Marina de Estados Unidos y utilizado como ‚Äúbarre minas‚ÄĚ durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1960 lleg√≥ a Panam√¡, cuando el Canal estaba bajo dominio estadounidense, y se convirti√≥ en una especie de hotel flotante. Y desde 2003 pertenec√≠a a la empresa paname√Īa Canal and Bay Tour que se dedicaba a hacer recorridos por el Canal y la Bah√≠a. Tambi√©n se alquilaba para celebrar bodas y fiestas privadas en las que la gente se ha disfrazado de g√¡ngster.

‚ÄúIsla Morada‚ÄĚ era el barco m√¡s antiguo que transitaba por el Canal de Panam√¡, habiendo sido construido en 1912, en madera y de tres pisos, en un astillero de Massachusetts, y tras tener distintos propietarios, hab√≠a terminado en manos de Al Capone. Pesaba noventa y cuatro toneladas, med√≠a noventa y seis metros de eslora, ten√≠a cinco camarotes de lujo, un fastuoso comedor revestido de caoba y una peque√Īa biblioteca. De su estructura original, el barco conservaba la madera de la cubierta, las escaleras de caoba que bajaban al sal√≥n, la luz de b√ļsqueda, las claraboyas redondas, el tim√≥n de cadena, un mecanismo que ya no se encontraba en ning√ļn lado, y el ‚Äúwinch‚ÄĚ manual para recoger y echar el ancla.

 

‚ÄúIsla Morada‚ÄĚ, el barco de Al Capone

 

 

Retornando a la Cinta Costera, pasamos por la torre del BBVA y nos dirigimos a un centro de compras con el fin de adquirir una laptop para el proyecto sobre ‚ÄúMovilidad y Pobreza‚ÄĚ que dirig√≠a con Sonia en la Universidad de Buenos Aires. La UBA admit√≠a compras en el exterior tanto si no era factible conseguir ese producto dentro del pa√≠s por corresponder a una tecnolog√≠a de punta, o bien, si el precio era considerablemente menor. Y, en ese caso, la computadora que requer√≠amos cumpl√≠a con esas dos condiciones, ya que, adem√¡s de no haber llegado a la Argentina una m√¡quina con esas herramientas, su precio era sustancialmente menor que las obsoletas que se encontraban en el mercado de nuestro pa√≠s.

 

Torre BBVA

 

 

Y despu√©s de un breve descanso en el hotel, siendo solo las seis de la tarde, Patricia Sol√≠s con su marido e hijitos, nos pasaron a buscar para invitarnos a cenar en un restor√¡n de la isla Flamenco, donde previamente, los ni√Īos se entretuvieron d√¡ndoles de comer migas de pan a los peces que se encontraban en grandes cantidades en la bah√≠a.

 

Con Patricia Solís, su marido e hijitos

 

 

Patricia Solís, marido, hijitos y Sonia Vidal con su hija Clarita

 

 

Alimentando peces desde el muelle de la isla Flamenco

 

 

Ana María Liberali