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Asunto:NoticiasdelCeHu 188/20 - VIAJANDO: Una historia de amor en Istanbul
Fecha:Domingo, 19 de Julio, 2020  03:36:08 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

NCeHu 188/20

 

Una historia de amor en Istanbul

 

Con el ómnibus de turismo bordeamos el Cuerno de Oro por su margen sur y fuimos hasta el lugar de partida del cable carril que iba hasta la colina de Pierre Loti.

 

El Cuerno de Oro desde el ómnibus de turismo

 

 

No había nadie que vendiera los boletos, sólo una máquina donde aparecía la palabra jeton, que nunca supimos lo que significaba, si símbolo u otra cosa; y como nos dispusimos a interactuar con el robot, dijimos que estábamos jetoneando. Costaba seis euros cada pasaje de ida y entraban ocho personas por cabina.

En cuanto partimos tuvimos a nuestros pies el Liceo Eyüpsultan Anadolu en la avenida Bahariye, y pudimos observar, a lo lejos, la margen norte del Cuerno de Oro.

El trayecto era corto y pasaba por encima del cementerio de Eyüp, que se había extendido por toda una ladera.

 

El Liceo Eyüpsultan Anadolu en la avenida Bahariye Cd. desde el cablecarril

 

 

Margen norte del Cuerno de Oro desde la cabina del cable carril en la margen sur

 

 

Cabinas del cablecarril en descenso

 

 

Cementerio de Eyüp

 

 

Al aumentar la altura, desde la cabina del cable carril, disfrutamos de unas bellísimas vistas panorámicas de la ciudad a ambos lados del Cuerno de Oro. Hacia el este se veía a lo lejos el puente Halic, en el centro los islotes del largo estuario, y hacia el noroeste ambas márgenes.

Y ya en el mirador de la colina de Pierre Loti pudimos divisar los minaretes de la mezquita Bademlik en la margen norte del Cuerno de Oro, y un sector del sur de Istanbul.

 

Vista panorámica del Cuerno de Oro con el puente Halic

 

 

Vista panorámica del Cuerno de Oro hacia el noroeste

 

 

Vista del Cuerno de Oro desde el mirador de la colina de Pierre Loti

 

 

En el mirador de la colina de Pierre Loti

 

 

Minaretes de la mezquita Bademlik desde el mirador de Pierre Loti

 

 

Vista parcial del sur de Istanbul desde la colina de Pierre Loti

 

 

Ahora bien, ustedes se preguntarán quién fue Pierre Loti.

Pierre Loti era el pseudónimo de Julien Viaud, un oficial de la marina francesa que, además, había sido escritor. Este joven, para inspirarse en sus escritos, se instalaba en una cafetería situada justamente en la colina del barrio Eyüp desde donde, tal como nosotros lo estábamos haciendo en ese momento, admiraba el paisaje del entorno del Cuerno de Oro.

Julien Viaud no sólo se había enamorado de Turquía, sino también de una jovencita musulmana llamada Hakidjé, una bella dama que pertenecía a un harén del barrio bizantino. Por lo cual, entre las idas y venidas a Istanbul como oficial de su buque francés, se rodeó de dos entrañables amigos que le ayudaban a gestionar citas clandestinas con su enamorada. Este hombre, poco a poco, fue aculturándose, adaptándose al modo de vida de la ciudad, e incluso se vestía como turco para camuflarse bajo el pseudónimo de Arif Efendi.

Previamente a la guerra ruso-turca de 1877-1878, el marino francés debió regresar a su buque. Hakidjé, quien no sabía leer ni escribir, a partir de los servicios de un escribano comenzó a enviarle cartas a su amante. Pero, al poco tiempo, Viaud, recibió la noticia de que el viejo Abbedín, propietario de la joven, habiendo sospechado de su infidelidad, la había encerrado en un cuarto apartada del harén, donde murió de pena.

Al volver a Rochefort, Francia, después de la muerte de Hakidjé, escribió su obra prima, considerada casi una autobiografía, en la cual narraba la prohibida y pasional historia de amor, donde modificaba la identidad de los personajes. Él aparecía como un oficial de la marina inglesa, mientras su amada con el nombre de Aziyadé, una bella dama que formaba parte de un harén en la Constantinopla de 1876.

En la novela “Aziyadé” entremezclaba retazos de diarios, paisajes impresionistas de palabras y escenas costumbristas como las tardes de café con narguile bajo los plataneros, las explanadas junto al palacio del sultán, el teatro de sombras chinescas y las travesías en barquillas por el Cuerno de Oro contemplando rosados amaneceres de palacios y mezquitas, además de las escenas de sus amoríos con Aziyadé.

En su libro decía sobre su fugaz y tortuoso romance: “De aquí a allá el olvido completo del mundo y de la vida: un sólo y mismo beso comienza por la noche y dura hasta por la mañana; (…) Yo admiraba a mi amante. Yo me apoderaba en la última hora de sus rasgos amados para fijarlos en mi recuerdo. (…) Y este sueño insensato se imponía a mi espíritu: olvidarlo todo y quedarme con ella hasta la fría hora del desencanto o de la muerte”.

En la novela, el marino regresó hallando a Istanbul en cenizas y descubriendo la lápida de la joven. Abatido y entristecido, terminó alistándose en el ejército turco, desertando de la marina inglesa para fenecer en la última batalla de Kars.

“Aziyadé”, obra publicada con el nombre de Pierre Loti, un año después de la muerte de la joven se hizo muy conocida en Francia, para después llegar al corazón de Istanbul. Uno de sus pasajes más pasionales, decía asÍ:

“La barca de Aziyadé está cubierta de sedosos tapices, de almohadones y de telas de Turquía. Se encuentran en ella todos los refinamientos del abandono oriental y más que una barca parece un lecho que flota. Parecemos dos seres que se han reunido nada más que para paladear juntos el embriagador hechizo de lo imposible”.

 

 

 

Transcurrieron décadas y a pesar de que a lo largo de su vida Pierre Loti siguió gozando de amores fortuitos conyugales y extraconyugales, no olvidó nunca a su joven amada y cada vez que visitaba Istanbul, regresaba a la tumba de Hakidjé, como si se tratara de La Meca, su lugar sagrado de culto y peregrinaje.

 

Pierre Loti junto a la tumba de su amada

 

 

La famosa cafetería pasó a llamarse Pierre Loti, no sólo contando con algunas de sus pertenencias, sino siendo un lugar de venta de sus libros traducidos a varios idiomas, y con gran afluencia de locales y de turistas.

 

Cafetería Pierre Loti

 

 

Salón de la cafetería de Pierre Loti

 

 

Interior de la cafetería de Pierre Loti

 

 

Cuadro con la imagen de Pierre Loti

 

 

Con Omar en la cafetería de Pierre Loti

 

 

Preparación de café turco

 

 

Vista del Cuerno de Oro desde una ventana de la cafetería de Pierre Loti,

lugar de inspiración del joven escritor

 

 

Mesas exteriores de la cafetería Pierre Loti

 

 

Después de visitar la famosa cafetería y disfrutar de infusiones turcas, hicimos una breve recorrida por el cementerio. Allí estaba la tumba de Hakidjé, pero no así la de Pierre Loti, que se encontraba en la isla de Oleron, en Francia.

El origen de esta necrópolis estaba relacionado con una mezquita centro de peregrinación musulmana, ya que en su base se encontraba enterrado Eyüp El Ansari, amigo y abanderado del Profeta Mahoma. Era por eso, que las personas más importantes e influyentes se disputaban el honor de ser enterrados lo más cercanos a él.

 

En el cementerio Eyüp

 

 

Antes de regresar a Sultanahmet, dimos unas vueltas por la calle Kasgari de Eyüp, un barrio tradicional que tuviera su origen fuera de las murallas de la antigua Constantinopla, y considerado el más conservador de Istanbul, donde el turismo no ha influenciado demasiado en el comportamiento de sus vecinos.

 

En Kasgari Sk. del barrio de Eyüp

 

 

El paseo había sido maravilloso, el paisaje espectacular, y la historia de amor, fascinante. Y de todo lo vivido, me quedé con una frase muy cierta de Pierre Loti: “Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ninguna huella”.

 

 

Ana María Liberali