Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 18041 al 18048 
AsuntoAutor
319/17 - CATALUNYA Noticias
320/17 - ARGENTINA Noticias
321/17 - La roboti Noticias
322/17 - INDICADOR Noticias
323/17 - A MATERIA Noticias
324/17 - El futuro Noticias
325/17 - A DENSIDA Noticias
326/17 - Conclusio Noticias
 << 20 ant. | -- ---- >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 18374     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 320/17 - ARGENTINA - Ricardo Arriazu: "Para superar la p obreza hay que crecer el doble de lo que se creció en 60 años"
Fecha:Domingo, 5 de Noviembre, 2017  18:01:24 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticias @..............org>

 
NCeHu 320/17
 

 
Extraído de RGE 1115/17

Economista, académico, ensayista y consultor

Ricardo Arriazu: "Para superar la pobreza hay que crecer el doble de lo que se creció en 60 años"

Daniel Fernandez Canedo
Clarín
Buenos Aires, 5/11/17


-¿En qué situación está la economía de la Argentina?
-En un claro punto de inflexión.
-¿Entre qué y qué?
-Keynes decía hace casi 100 años que el gran desafío de la humanidad era cómo combinar la libertad individual con la eficacia económica y la justicia social. Ese sigue siendo el gran desafío de todos los países y pocos lograron esa concordancia. Siempre hay uno de esos objetivos que predomina sobre los restantes.
-Es casi la historia de la modernidad..
-Sí pero además, en la práctica, es imposible separar la política de la economía y de la sociología. Nos especializamos y nos olvidamos del equilibrio general. En términos prácticos no se puede hacer economía en el vacío sin mirar las consecuencias económicas y sociales. Y tampoco se puede hacer política en el vacío porque la economía, tarde o temprano, hace pagar los costos. Le agrego un punto que es la base para la economía, la confianza.
-Sin confianza todo cuesta más, ¿o no?
-Si usted tiene confianza gasta, invierte y toma riesgos y por lo tanto genera progreso. Con desconfianza la gente trata de mantener lo que tiene y, como consecuencia, genera una implosión económica. El gran desafío argentino es cómo combinar las tres cosas dentro del panorama político y económico.
-¿Y cómo estamos en ese sentido?
-Hay una primera etapa para resolver desequilibrios, para mi gusto demasiado gradualista. Quizás era imposible resolverlo de otra manera, pero si yo postergo las cosas después me pueden costar más.
-¿Hay aval político?
-Las elecciones marcaron un cambio político que le da un cierto mandato al Gobierno para hacer reformas y los mercados están apuntando en la misma dirección.
-¿Afuera las cosas se ven mejor que acá?
-Está claro que al mundo le gusta este tipo de política y que se haga dentro de un proceso democrático. Eso da una oportunidad pero si usted no hace las reformas corre el riesgo de quedarse sólo en una oportunidad.
-El Presidente habló el lunes de la necesidad de hacer reformas..
-Ese discurso incluyó elementos importantes como la República, el empleo, la pobreza y la parte triburaria. Lo que anunciaron son partes, pero me gustaría ir un poco para atrás. Si uno mide el ingreso per cápita del país concluye que en 1870 era el 50% más alto que el del promedio del mundo. En 1913 era dos veces y media más alto, en 1970, el doble y hoy está sólo 27% por encima. En otras palabras, el mundo aprendió a crecer y nosotros a ir hacia abajo. Ese es un fracaso completo de toda la sociedad y la dirigencia.
-Pero ahí hubo gobiernos de todo tipo...
-Sí, hemos tenido distintos gobiernos y políticas y, sin embargo, seguimos en la misma dirección.
-Y, últimamente, ya no es sólo un problema de crecimiento, es un problema de pobreza.
-La pobreza subió al 30%. Y la pregunta es qué hace el país para diagnosticar qué fue mal en los últimos 100 años y qué es lo que hay que hacer para cambiar.
-Podemos saber qué es lo que hicimos, pero ¿cómo se baja la pobreza?
-Obviamente que pobreza cero no existe y la propia definición de pobreza es un concepto relativo porque está relacionado con el ingreso de cada país. De ahí que se llega a comprar nuestra pobreza con la de Alemania.
-¿Y que se debería hacer?
-Si usted quiere bajar la tasa de pobreza al 10% (N. de la R.: según la última medición hoy está en 28,6%) en 20 años -a Chile le tomó 27 años y no tiene pobreza cero- habría que duplicar la tasa de crecimiento de la Argentina de los últimos 60 años. La tasa de crecimiento, a su vez, está en función de tres variables: cuánto crece el empleo, el stock de capital, y cuánto la productividad. Cuando uno mira la historia argentina, ve que se invierte poco, pero sobre todo la productividad de esa inversión es bajísima.
-¿Y cómo podemos crecer al doble?
-Una alternativa es aumentar la contribución de la productividad 2 puntos por año.
- ¿Y para eso qué hay que hacer?
-Eso requiere un marco competitivo que incluye apertura, desregular, mejorar el mercado laboral y aumentar la productividad del gasto público.
-¿Pero eso no es muy complejo?
-Sí y todo políticamente incorrecto en el corto plazo y por eso permanentemente se demora sin darse cuenta de que, en realidad demorarlo es incorrectamente político en el largo plazo.
-Pero esa incorrección de largo plazo se puede postergar porque la Argentina, por alguna vía, siempre consigue dólares del exterior para patear la pelota hacia adelante.
-La Argentina ha tenido una mejora en los términos del intercambio, como precios de granos altos y de productos industriales relativamente más bajos que nos permitieron patear las soluciones, hasta que la soja cae y tengamos la siguiente crisis. O tenemos financiamiento con lo que pateamos los problemas para adelante por un tiempo hasta que nos alcanza otra crisis.
-Esa es la historia de la Argentina reciente.
-Las historias de las crisis del país están ligadas estrictamente a eso. En los momentos de suba vienen los capitales y, por lo tanto, hay una expansión de la demanda y el gobierno es popular y cuando los términos del intercambio se dan vuelta se van los capitales y tenemos otra crisis.
-¿Qué alternativa vislumbra?
-Subiendo la tasa de inversión. Con la productividad actual habría que subirla hasta el equivalente a 37% del PBI. Teniendo en cuento que hoy está en promedio en torno al 19% del PBI, se da cuenta de que el salto es grande, ... pero aparte hay un tema sensible…
-¿Cuál sería ese tema?
-Si el aumento de la inversión se financia con capitales del exterior eso genera más déficit externo con lo cual, tarde o temprano, le van a decir que tiene un problema de financiamiento.
-Y si lo hace con ahorro interno también le van a decir muchas cosas.
-Claro, porque habría que bajar el consumo y eso es políticamente incorrecto. Y ésta es una de las causas, más el rentismo, la lucha de los sectores por la distribución del ingreso, la pelea del campo contra la industria, etc, etc, que determinaron la decadencia de la Argentina. Mientras nosotros sigamos pensando que todo es políticamente incorrecto no nos damos cuenta de cuál es el resultado final o de lo que esa conducta genera. Pero, además, la economía no resuelve todo.
-¿A qué se refiere?
-A que uno puede, con crecimiento, bajar la pobreza, pero la bajar la indigencia con crecimiento económico es mucho más difícil. A una persona en condiciones de marginalidad cuyo padre y abuelo vivieron en condiciones similares, sin capacitación ni cambio cultural, no lo puedo sacar de la pobreza. El crecimiento me da los recursos que me permitan financiar políticas destinadas a reducir la marginalidad.
-Y en ese marco, ¿cómo evalúa las reformas anunciadas por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el martes pasado?
-Muchos de los enunciados van en la dirección de las cosas que se deberían hacer. Bajar el costo laboral, aumentar el empleo, cambiar un sistema impositivo ineficiente e inequitativo que lo único que busca es recursos para financiar un gasto público improductivo y que, en el medio desincentiva el ahorro, la inversión y afecta la competitividad del país.
-¿Entonces, considera positivas las reformas?
-Las reformas, por lo que se conoce hasta ahora, no tienen todo lo que yo querría, pero, insisto, va en la dirección correcta. También van en la dirección correcta cuanto se trata del tema laboral sin perjudicar a los trabajadores. Se trata de ir en contra de las rigideces que terminan perjudicando a los trabajadores e impiden trasladar recursos desde los sectores menos dinámicos hacia los más dinámicos. Hoy la Argentina tiene luces más brillantes, pero sombras más oscuras.
-¿Cuáles son esas sombras?
-No hay mejora en el costo laboral unitario ni en el déficit fiscal ni baja el gasto público. Hay un deterioro de las cuentas externas. Esos son los famosos déficits gemelos.
-El Gobierno aduce que tiene financiamiento...
-Sí, pero si de golpe alguien decide no financiarlo, tenemos una crisis. Hoy es menos probable, pero dependemos de otros.
-¿Ve tranquilo al dólar?
-Usted tiene un déficit externo de US$ 20.000 millones, pero si alguien le presta esos US$ 20.000 millones tiene tranquilidad cambiaria. Por ahora al Gobierno le están prestando y el mundo ama el esquema cambiario que se puso en práctica.
-Al Gobierno le está costando bajar la inflación. ¿Cómo ve esa política?
-Si usted cambia los precios relativos, sube las tarifas, el impuesto a los combustibles y baja las retenciones, eso impactará en la inflación. Hay quien piensa que si hay menos dinero circulando otros precios van a caer. Pero en la práctica nadie produce a pérdida y en corto plazo la política monetaria, por sí sola, no me va a bajar la tasa de inflación. Pero creo que es importante que los salarios se ajusten por la inflación futura y no por la pasada como era antes.
-¿Después de la soja, el país “se salvaría” con Vaca Muerta?
-Los recursos de esa cuenca gasífera, a los precios actuales del petróleo y el gas, representarían diez veces el producto bruto del país y varias decenas de años del valor de la cosecha del agro. Pero son recursos y lo que se necesita son inversiones para perforar y aumentar la producción. En 2018 se puede empezar a sentir un despegue. Si se da, el otro riesgo argentino es que se arme burbuja con la actividad de Vaca Muerta. Ahí habrá que estar atento para ver si somos Noruega, que ahorró el producido de su petróleo o Nigeria que no lo logra.
-Lo último, ¿que sectores ya arrancaron?
-Agro, energía, comunicaciones y ahora sí la construcción privada.


Libre de virus. www.avast.com