Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 961 al 980 
AsuntoAutor
29/03 - El Levanta Humboldt
26/03 - AGB EN EL Humboldt
28/03 - El Levanta Humboldt
30/03 - El Levanta Humboldt
27/03 - Movimiento Humboldt
24/03 - V Coloquio Humboldt
31/03 - Geografiao Humboldt
25/03 - Aniversari Humboldt
32/03 - Mural Elet Humboldt
40/03 - Página CeH Humboldt
33/03 - La Tragedi Humboldt
34/03 - Los Kurdos Humboldt
35/03 - Los presos Humboldt
36/03 - Si la soci Humboldt
37/03 - Sobre el a Humboldt
38/03 - Sobre el a Humboldt
39/03 - Sobre el a Humboldt
41/03 - 150 años d Humboldt
42/03 - Ese geógra Humboldt
43/03 - Regionalis Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1149     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 38/03 - Sobre el acuerdo: "Lecciones de un Harvard Boy"
Fecha:Sabado, 25 de Enero, 2003  21:58:46 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 38/03
 
Entrevista con Richard Freeman, especialista laboral y asesor de la OIT
"No hay que decirle siempre sí al FMI"

Para el consultor norteamericano, aceptar todas las exigencias "sería un desastre"

  • Calificó como "correcta" la decisión de no acatar inmediatamente las demandas del organismo
  • Elogió la capacidad negociadora de Lavagna, con el que se entrevistó antes del acuerdo

  • Horas antes de firmar la carta de intención con los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Economía, Roberto Lavagna, mantuvo una reunión con Richard Freeman, un respetado consultor internacional que cree que "si este país hiciera todo lo que pide el FMI, sería un desastre total".
    .
    Freeman, doctor en Economía de la Universidad de Harvard y especialista en estudios laborales, fue contratado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a pedido del gobierno argentino, como parte del programa de asistencia en crisis económicas que tiene el organismo con sede en Ginebra. El especialista, que llegó el lunes y se fue el viernes de la semana pasada se entrevistó con funcionarios de las carteras de Economía y Trabajo -incluyendo a sus respectivos titulares, Lavagna y Graciela Camaño- y con representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de la Unión Industrial Argentina (UIA). En la sede local de la OIT, recibió a LA NACION.
    .
    -¿Cuáles son los principales problemas que encontró en la Argentina?
    .
    -Los problemas del país obviamente no son sobre legislación laboral o sindicatos con demandas excesivas. Tienen que ver con los mercados de capitales del mundo. En estas discusiones con los mercados de capitales, es habitual que las partes que representan a las fuerzas laborales -sindicatos, Ministerio de Trabajo, e inclusive los empleadores-, no se sientan a la mesa de negociaciones cuando viene el FMI. Sin embargo, las consecuencias para ellos son muy grandes. Para que funcionarios y los dirigentes sindicales puedan representar eficazmente a los trabajadores, deben entender estos temas, que no pueden ser dejados en manos de los expertos en finanzas. Y tienen que exponer las consecuencias de las los acuerdos financieros en la mesa de discusiones.
    .
    -¿Cómo cree que han actuado los sindicatos argentinos en esta crisis?
    .
    -En forma increíblemente responsable. Mucha gente no hubiera esperado esto, pero han sido una de las fuerzas de la estabilización. Y esto es importante porque si hubieran tomado la decisión opuesta, la sociedad podría haber explotado.
    .
    -¿Y por qué la sociedad los incluye en su reclamo de "que se vayan todos"?
    .
    -A la luz del desastre ocurrido en este país, queda claro que todos los que estaban en lugares de decisión no supieron actuar correctamente. Sin embargo, también es importante que no se vayan todos y que algunos queden dentro del sistema para repensar lo que ocurrió. Lo que hicieron los sindicatos es tratar de contener la crisis, pero lo que no supieron, o no pudieron, hacer es prevenir la crisis. Esto es muy común: los economistas laborales saben muy poco de estos temas, entonces siempre se tiene la perspectiva de que están los expertos allá arriba. Pero esos expertos ya tienen toda una década de experiencia en fracasos. Si este país hiciera todo lo que el FMI quiere, sería un desastre total.
    .
    -¿Cómo cree actuó el Gobierno para enfrentar la crisis?
    .
    -Creo que la decisión de no aceptar inmediatamente las demandas del FMI fue correcta. Desafortunadamente, el Fondo -luego de 10 años de fracasos- todavía no tiene recetas nuevas. Y creo que es correcto tratar de no tomar las medicinas que uno sabe que no han servido. Hay muchas lecciones para aprender: la conclusión es que los trabajadores tienen que estar representados en esta mesa de decisiones. La crisis argentina me ha abierto los ojos sobre la necesidad de una gran reforma en los sistemas financieros. Si uno viniera del espacio exterior y observara cómo funcionan el FMI y los mercados de capitales, quedaría shoqueado.
    .
    -¿Qué impresión se llevó del ministro Lavagna?
    .
    -Me impresionó muy bien. Creo que claramente no quiere dejar al FMI hacer lo que el FMI quiere. Y me pareció un negociador muy hábil y capaz, pero está enfrentado a un problema tremendo: el FMI es como un doctor que te quiere dar una medicina, y uno le dice: "No, no, mató a mi hermano, mató a mi madre". Y él te contesta: "Tómela, porque si no, le voy a cortar la transfusión de sangre". Parte del problema es que el FMI negocia con los países por separado: Brasil, Uruguay, Ecuador, Argentina. Si tuviera que negociar con todos los países juntos, les resultaría más difícil imponerse. Los grupos más radicales erraron el objetivo en sus protestas antiglobalización. El problema no es el libre comercio, sino los mercados de capitales y la forma en que estos organismos internacionales operan no en favor de la gente, sino en defensa del sistema financiero.
    .
    -¿Qué cree que debe hacer ahora la Argentina?
    .
    -Asumiendo que uno sobrevive a las recetas del FMI, creo que con la enorme devaluación del peso, debería haber un acuerdo general entre los sindicatos y las empresas acerca de que este no es un momento para elevar los salarios, sino para hacer crecer el empleo. No obstante, una recomposición salarial moderada sería muy importante. Las exportaciones no han crecido tanto. La parte del sector de bienes transables que debería expandirse es la sustitución de los productos que se importaban en los 90.
    .
    Por Oliver Galak