Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 9528 al 9547 
AsuntoAutor
784/07 - Santa Mar noticias
783/07 - Crónica d noticias
785/07 - TURISMO Y noticias
786/07 - Maestría noticias
787/07 - Cien años noticias
788/07 - EL ESPACI noticias
789/07 - LOS PAISA noticias
1/08 - En octrubre noticias
2/08 - Bolivia - L noticias
3/08 - 10mo ENCUEN noticias
4/08 - A FORMAÇAO noticias
5/08 - The Diversi noticias
(sin asunto) Ana Cabe
últimas vacantes "Prog. E
6/08 - Desde Sana Alexande
Revista UCC, Númer Cecilia
RE: NoticiasdelCeH SUSANA B
SEGUNDO CONGRESO M Mabel Pa
Re: NoticiasdelCeH Jose Car
Zdt <humboldt@elis GeoEcono
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 9773     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 789/07 - LOS PAISAJES DEL AGUA EN EL LAGO GENERAL CARRERA COMO ESCENARIOS CULTURALES INCLUSIVOS O EXCLUYENTES
Fecha:Lunes, 31 de Diciembre, 2007  12:13:24 (-0300)
Autor:noticiasdelcehu <noticiasdelcehu @..................ar>

NCeHu 789/07
 

LOS PAISAJES DEL AGUA EN EL LAGO GENERAL CARRERA

COMO ESCENARIOS CULTURALES INCLUSIVOS O EXCLUYENTES

 

 

María Dolores Muñoz

Rodrigo Sanhueza

Leonel Pérez

Universidad de Concepción, Chile

Adriano Rovira

Universidad Austral de Chile

 

 

 

Introducción

 

Este artículo presenta resultados parciales de la investigación Los paisajes del agua en la cuenca del río Baker. Evaluación de sus potencialidades para el desarrollo de circuitos turísticos y la integración territorial (Fondecyt 1060633) cuyo tema central es la valoración del paisaje desde un enfoque integral. Esta perspectiva implica analizar las coherencias y divergencias que se establecen entre el paisaje –en cuanto ambiente que condiciona la vida humana- y las intervenciones culturales ocurridas en un contexto singular, dominado por el lago General Carrera. El lago, por su extensión -es el más grande de Chile y uno de los mayores del planeta- y complejidad conforma una estructura geográfica-espacial que se expresa en diversos paisajes que han sido lugares de anclaje del hombre a una naturaleza excepcional. Según los procesos de adaptación al entorno, las transformaciones territoriales y el acontecer histórico y la propia magnitud de la naturaleza, devienen en paisajes de exclusión o de inclusión.

El paisaje es una realidad física, espacial y territorial; asimismo es una construcción cultural que refleja el modo de situarse ante la naturaleza y habitar determinados ámbitos naturales. Así, los paisajes asociados al lago General Carrera, además de ser expresiones visibles de la geografía, son entornos cotidianos y portadores de identidad1. Los paisajes del agua originados por el lago General Carrera han sido enclaves de un proceso de colonización y apropiación de un territorio remoto e inhóspito. En este proceso se entrecruzan varias historias: la historia de la minería que se despliega por acantilados y mesetas ribereñas, la historia de las estancias inmersas en la vastedad, las historias colectivas e individuales de los colonos, la historia de la navegación lacustre, la historia de los chilotes y mapuches que abandonaron sus islas y cordilleras para arraigarse en el litoral lacustre, la historia de la inmigración europea a la Patagonia. Todas estas historias tienen como escenario a unos paisajes inconmensurables por su magnitud y belleza. Esta belleza tiene como contrapunto el aislamiento y desolación del espacio; sin embargo, a pesar de estas características, los paisajes del lago General Carrera se han convertido en entornos dilectos que despiertan un profundo sentido de identidad en sus habitantes.

 

 

El lago General Carrera en el contexto de la región de Aysén

La región de Aysén se extiende entre los 43°38’ y 49°16’ de latitud sur y desde los 71°06’ de longitud oeste hasta el Océano Pacífico. Por su superficie de 108.494,4 km2 es la segunda de mayor tamaño de Chile, aunque también es la menos poblada2. Fue la última región que se incorporó como territorio poblado al país, después incluso que Magallanes y la Antártica.

El contraste entre su extensión y su escasa población se explica por su dìficil geografía conformada por un laberinto de islas, fiordos y canales en la zona costera y por un relieve de alta fragmentación en los territorios interiores dominados por enormes lagos, extensos campos de hielo y ventisqueros. El modelado del relieve surge de la acción de una tectónica de hundimiento del borde continental y el consiguiente avance del océano que inunda todas las depresiones; esta configuración se combina con una intensa actividad glacial. El resultado es la formación de un territorio de morfología abrupta y complicada que se estructura en paisajes diversos asociados a los archipiélagos, los valles de la depresión central, la cordillera andina, los cordones subandinos orientales y los relieves planiformes orientales.

El lago General Carrera es la mayor cuenca lacustre de Chile con 200 Km. de largo y la segunda en América del Sur, luego del Titicaca. Tiene 978,12 km2 de superficie y una profundidad máxima de 590 m y está a 350 m de altitud. El lago es una frontera entre ambientes naturales distintos y una frontera política pues tiene la cualidad de ser binacional, perteneciendo tanto a Chile como a Argentina, donde es llamado Lago Buenos Aires.

Fue descubierto en 1880 por el geógrafo argentino Carlos Moyano y en 1901 las riberas de Puerto Ibáñez y Chile Chico fueron exploradas por H. Prichard, antropólogo norteamericano que buscaba vestigios de la cultura tehuelche. El lago desagua al lago Bertrand y luego al río Baker, el más caudaloso de Chile.

El clima regional recibe fuertes influencias del frente polar, con características marítimas al occidente del macizo andino y de continentalidad en la vertiente oriental. En Aysén, a diferencia de otras regiones situadas al norte, la Cordillera de los Andes se presenta desmembrada y con un despliegue variable que, en algunos sectores, alcanza una extensión que supera los 130 km. Presenta líneas de altas cumbres desplazadas hacia el oeste y por lo tanto, importantes sectores poblados quedan emplazados en el lado oriental de los Andes. Los cambios morfológicos se expresan en climas transandinos continentales muy influenciados por el macizo andino al oeste, con disminución de las precipitaciones y aumento en las amplitudes térmicas por la continentalidad. Este contexto genera diferentes tipos climáticos que, en rasgos generales corresponden a templado frío lluvioso, transandino con degeneración esteparia y de estepa fría. En las cumbres de mayor altura, por la alta latitud, se desarrolla un clima de hielo asociado a los Campos de Hielo australes.

La presencia de grandes lagos configura importantes microclimas como ocurre con el lago General Carrera, que modifica las condiciones de humedad y las fluctuaciones térmicas. La temperatura media anual en el área es de 10°C, con una máxima media de 16°C y una mínima media de 5°C. La precipitación anual es muy baja y no supera los 234 mm en Chile Chico, concentrada entre los meses de abril a septiembre. Ocho meses del año presentan déficit hídrico y el receso vegetativo alcanza a unos seis meses, mientras que el período libre de heladas es de 175 días -de noviembre a abril- y la incidencia de nieve es baja. Algunos centros poblados que crecieron al amparo de microclimas generados por las influencias del lago General Carrera son Chile Chico, Puerto Ibáñez; Mallín, Puerto Guadal, Puerto Murta, Puerto Tranquilo y Puerto Bertrand

La cuenca del lago General Carrera fue un territorio marginado de los procesos históricos de colonización; habitado temporalmente por pueblos nómadas de la etnia aónikenk, también conocida como tehuelce, desde épocas pretéritas –se han encontrado vestigios de su cultura datados con más de 6.000 años de antigüedad-, durante el período colonial ni siquiera pudo ser explorado por los conquistadores españoles y en el siglo XIX, mientras las otras regiones del sur del país eran colonizadas con inmigrantes europeos, Aysén permanecía como un espacio deshabitado.

El aislamiento geográfico de la región, la inexistencia de rutas terrestres y las dificultades de transporte mediante la navegación explican el escaso interés que durante el siglo XIX despertaba Aysèn. La firma del Tratado de Límites con Argentina a fines del siglo XIX alentó la creación de los primeros asentamientos de colonos, que llegaron desde las pampas trasandinas siguiendo los valles que cruzan los Andes de oriente a occidente. De este proceso espontáneo surgieron Puerto Aysén en 1904, Balmaceda en 1917 y Coyhaique –capital regional- en 1929.

Uno de los últimos territorios que se incorporan a la colonización de Aysén fue la cuenca del lago General Carrera porque el proceso de asentamiento permanente en el área empezó recién a comienzos del siglo XX, con la llegada de los primeros colonos y la entrega de concesiones a sociedades ganaderas. Esta doble vertiente de la colonización generó una serie de conflictos, entre ellos, el episodio conocido como la guerra de Chile Chico, que concierne a un suceso ocurrido en 1918 cuando los colonos radicados en el lugar expulsaron a empresarios ganaderos y a la fuerza pública que reclamaba los terrenos que ocupaban porque habían sido entregados en concesión por el gobierno, asentado en Santiago. El resultado de este acontecimiento fue la consolidación del asentamiento que fue reconocido oficialmente en 1931.

Durante casi todo el siglo pasado, la comunicación terrestre con el país era imposible y los colonos debían viajar al norte de Chile cruzando el territorio argentino; esta grave dificultad ha sido en parte superada con la construcción del Camino Longitudinal Austral –conocido familiarmente como Carretera Austral- que conecta a varias ciudades y centros menores de Aysén entre sí y con la Carretera Panamericana, bordeando el seno de Reloncaví hasta la ciudad de Puerto Montt.

Los primeros colonos que a comienzos del siglo XX abandonaron las regiones de la Araucanía y Bío Bío, en la zona sur de Chile, para escapar de la pobreza cruzaron los pasos cordilleranos para asentarse en la patagonia argentina y desde ahí volvieron a atravesar Los Andes hasta Aysén. Uno de pasos más utilizados era Los Antiguos, en la ribera sur del lago General Carrera.

En 1907 la población de la región de Aysén en 197 personas; 54 estaban localizadas en Puerto Aysén, 62 en Coyhaique y 81 en la zona del río Baker. En 1930 la cantidad de habitantes de la región se estimaba en 8.886 personas.

La belleza del paisaje y su inaccesibilidad, que se traducen en una elevada calidad ambiental y en la existencia de paisajes inexplorados, es resultado de la alta fragmentación del relieve, que también condiciona la economía regional, afectada por la débil integración del territorio. Predominan actividades primarias de bajo desarrollo y escasa diversificación; esta debilidad se agrava por el aislamiento geográfico y complejidad morfológica que generan altos costos de transporte. La economía se basa en la explotación de recursos marinos, mineros, forestales y pecuarios. La acuicultura constituye un sector importante porque la región de Aysén aporta el 80% de la producción nacional de salmones. Relacionados con algunos centros poblados -Puerto Chacabuco, Puerto Aysén y Puerto Cisnes- se han desarrollado industrias que procesan productos congelados y, en menor escala, conservas.

La explotación de bosques ha originado industrias que se dedican a elaborar madera y paneles para muebles que tienen como destino el mercado externo. La producción pecuaria se concentra en bovinos y lana de oveja, en parte exportada. El turismo es una de las actividades más dinámicas porque crece a un ritmo de 15 % anual, con ingresos cercanos a 50 millones de dólares. En la actualidad, hay un gran debate en torno a la posibilidad de construir tres centrales hidroeléctricas en las cuencas de los ríos Baker y Pascua, para satisfacer la creciente demanda energética.

Debido a la morfología del relieve, las gélidas condiciones climáticas invernales y la pobreza de los suelos, la agricultura regional no ha tenido un progreso comparable a otros sectores económicos. La cuenca del lago General Carrera es una excepción porque la agricultura es un motor del crecimiento debido a la mejor condición climática del àrea. La extensión del lago permite la existencia de un microclima que favorece el desarrollo agrícola en Chile Chico y Puerto Ibáñez; esta particularidad se manifiesta en el cultivo de papa, avena, arvejas, habas, lechuga, ruibarbo y frutas. Se destacan cultivos de berries, ciruelos, duraznos, guindos, manzanas, peras, damascos y cerezos.

Esta característica ha sido relevante para la construcción de la imagen urbana de Chile Chico y Puerto Ibáñez, donde la abundancia de vegetación subraya la trama urbana. Los jardines y huertos son presencias habituales y componentes básicos del paisaje. La presencia dominante de la naturaleza verde en la estructura es fortalecida por los árboles frutales que ornamentan las calles de Chile Chico.

Los primeros pobladores de Puerto Ibáñez llegaron a comienzos del siglo pasado, aunque su fundación se sitúa en 1921. Hay tres interpretaciones sobre el origen de su nombre: Cornelio Ibáñez, un cateador de minas que residía en la provincia de Santa Cruz; Adolfo Ibáñez, integrante de la Comisión Chilena de Límites y Adolfo Ibáñez Gutiérrez, abogado, diplomático y ministro del gobierno de Balmaceda. Puerto Ibáñez es conocido por la artesanía de greda, las mermeladas utilizando las frutas que se cultivan en los huertos domésticos y la barcaza Chelenco –nombre indígena del lago- que comunica a Puerto Ibáñez con Chile Chico a través del lago, en un recorrido de dos horas.

La ciudad ocupa un ancho valle generado por la desembocadura del río Ibáñez. Está trazada con la cuadricula tradicional con las calles que orientan de este a oeste rematando en el lago General Carrera; entre estas se destaca la avenida Padre Antonio Ronchi, el principal eje urbano y punto de acceso desde el camino a Coyhaique

Puerto Ibáñez es el asentamiento más claramente vinculado al lago, cualidad que se muestra en la ocupación de la ribera mediante espacios de encuentro social que son escenarios dilectos de la vida urbana. Un nítido ejemplo es la costanera del lago que se estructura en una secuencia de espacios recreativo-culturales integrada por la medialuna, varios restoranes, un mercado, retén de policía y el embarcadero. El espacio de la costanera no sólo permite articular a la ciudad con su paisaje sino también concentrar ritos de la vida cotidiana junto al lago.

En Puerto Ibáñez, la trama urbana está reforzada por densas hileras de altos árboles que forman espesos muros verdes como respuesta a los fuertes vientos asociados a la enorme extensión del lago. La estructura verde más singular corresponde a la plaza principal de la ciudad, flanqueada por tres filas de árboles que perfilan su contorno, generan una interioridad protegida, operan como hitos del espacio público a la distancia y forman espectaculares túneles verdes por sus contornos. La plaza arbolada de Puerto Ibáñez posee un carácter marcadamente rural, al estar contenida, en todos sus costados, por corredores verdes de gran altura que acogen el caminar protegido del fuerte viento que llega desde las vastas pampas argentinas, a través del lago. Los árboles son defensa contra el viento y filtros del sol, definiendo los espacios de esparcimiento, contemplación y paseo a lo largo de los altos muros verdes que enmarcan a la plaza y los senderos.

Los espacios públicos de Puerto Ibáñez están equilibradamente dispersos por la trama urbana, con la plaza principal arbolada como centro del encuentro social y un conjunto de plazas menores construidas en diferentes sectores a pesar que, por las dimensiones de la ciudad, están sólo a un par de cuadras del centro de la ciudad; incluso, una plazuela de juegos se localiza a menos de 100 m de la plaza principal. Estas plazas menores abren la densidad de la trama para los espacios destinados a los vecinos de los distintos sectores.

La presencia de invernaderos en la mayoría de las viviendas, los jardines y las plazuelas son signos evidentes del arraigo a la tierra que se está habitando. Asimismo, se genera un paisaje cultural donde la artificialidad geométrica de las filas de árboles se conjuga con la vegetación natural de los valles y laderas en una potente mixtura.

 

 

Los paisajes de la inclusión en el lago General Carrera

Los paisajes del lago General Carrera constituyen la manifestación de una geografía imponente por la amplitud del cuerpo de agua y la heterogeneidad y complejidad del relieve que lo conforma; además poseen un alto valor como estructurantes del territorio y entornos de vida

El lago General Carrera -compartido con Argentina, donde recibe el nombre de Lago Buenos Aires- ocupa una superficie de 978,12 km2. Su impresionante dimensión, que influye en la formación de un microclima con temperaturas templadas y baja pluviosidad, explica la ocupación de la cuenca lacustre. En su ribera norte se localizan Puerto Ibáñez, Puerto Sánchez y Puerto Murta; en la ribera occidental se emplaza Puerto Tranquilo y en las riberas sureste y sur se desarrollan Chile Chico, Mallín Grande y Puerto Guadal. Este conjunto de centros poblados constituye la colonización más tardía de la región de Aysén si se compara con Coyhaique, la capital regional, fundada el año 1929 para dar apoyo a los colonos ganaderos que habían llegado a finales del siglo XIX y Puerto Aysén, que surgió en 1914 como muelle.

Desde comienzos del siglo XX hubo interés por sucesivos gobiernos chilenos, en el desarrollo vial en la zona de Chiloé continental y Aysén, proporcionando los medios para la ejecución de pequeñas sendas que permitieran el arreo de ganado y la comunicación primaria entre comunidades muy aisladas. Con este propósito se enviaron comisiones técnico-científicas que hicieron exploraciones y seleccionaron los trazados y alternativas que más tarde servirían de base a los caminos ejecutados o actualmente en construcción. Sin embargo, ninguna de estas comisiones de estudio proyectó o visualizó la posibilidad de construir un camino longitudinal que sirviera de enlace entre los valles y caminos, posiblemente por el relieve escabroso y el elevado costo que demandaba las obras en este territorio aislado y lejano.

El alto grado de incomunicación de los poblados ribereños del lago General Carrera cambió radicalmente con la construcción de la carretera Austral, cuyas obras se inician el año 1976 y aún continúan para integrar a los asentamientos de Aysén con la región de Magallanes3. La carretera, que ha representado significativos costos financieros y esfuerzos técnicos y humanos, ha cambiado la vida cotidiana de los pobladores, ha dado impulso al progreso regional y ha fomentado el turismo, que constituye una alternativa de desarrollo de creciente importancia para la economía regional y las comunidades locales.

La carretera tiene una longitud que supera los 1200 km; parte de este recorrido ha sido esculpido en las rocas con trazados sinuosos y escarpados, otras secciones atraviesan espesos bosques y hay tramos que cruzan ríos y profundas quebradas. Ciertos trayectos están pavimentados, pero su mayor extensión es de ripio; el ancho disminuye a medida que el camino se abre paso por los paisajes más bellos y alejados de los centros poblados.

La construcción de la carretera Austral también ha tenido impactos negativos para el arraigo al lago, como se explicará más adelante.

El origen de Chile Chico se relaciona con la llegada, en 1909, de familias de colonos que llegaron por Argentina. Por su carácter de ciudad fronteriza, su agradable microclima y la fertilidad de sus tierras, Chile Chico es uno de los centros urbanos más poblados de la región con 3.042 habitantes. Esta cantidad es inferior si se compara con Coyhaique (44.850 hab.) y Puerto Aysén, (16.936 hab.). No obstante, si se considera su tardía fundación es notable que supere a Puerto Cisnes (2.517 hab.), Cochrane (2.217 hab.), Melinka, (1.411 hab.) y Villa Manuales (1.401 hab.).

La plaza de Chile Chico se estructura en forma tradicional indicando los flujos principales en su trazado, con énfasis en las diagonales que se marcan con arborización. Los senderos perimetrales poseen la singularidad de estar marcados por hileras de árboles frutales de baja altura, repitiendo una característica de la ciudad, donde los calles ornamentadas con duraznos y manzanos crean un especial ambiente urbano- rural.

Una característica común de Chile Chico y Puerto Ibañez son los miradores, desde los cuales se observa, contempla y entiende la articulación de las ciudades con el paisaje de su entorno natural, en estos lugares se tienen vistas panorámicas del conjunto urbano y la geografía.

La primera fábrica de Aisén se ubicó en Mallín Grande; nació a mediados de la década de los 30 y su propietario era un descendiente de colonos italianos que cultivaba la cebada y fabricaba la cerveza con las cristalinas y limpias aguas de la zona. Vendía su producción a los pobladores de los centros ribereños a los que abastecía cruzando la peligrosa ruta del Paso de Las Llaves, una ruta que fue excavada en un desfiladero, en la orilla sur del lago. Aunque el lago no es visible desde el centro poblado, su nombre evoca la húmeda ribera lacustre. Igualmente, en la construcción de la plaza de Mallín se aprovecharon las piedras de los ríos que desembocan en el lago como material básico de construcción. Es una plaza donde los pavimentos, gradas y bancos son de piedras de diferentes tamaños, texturas y colores; estas mezclas pétreas se combinan con troncos y entramados de madera. El aislamiento -y la escasez de otros materiales- explica porqué los pobladores ocuparan los materiales que su entorno les ofrecía en ingeniosas combinaciones de piedra y troncos que revelan una apropiación de los recursos naturales y un proceso de adaptación al paisaje.

 

 

Los paisajes de la exclusión en el lago General Carrera

Los montes que configuran la depresión ocupada por el lago General Carrera no sólo son elementos esenciales del paisaje, también aportan con abundantes minerales, cuya explotación dio origen a Puerto Sánchez y Puerto Cristal. La producción minera –basada en la existencia de yacimientos polimetálicos de zinc, oro, plata- tiene baja incidencia si se compara con el PIB sectorial del país liderado por la minería del norte que se desarrolla en el norte de Chile, pero, su importancia es alta si se compara con otras exportaciones de la región.

El desarrollo de los centros de origen minero en la orilla norte del lago ha sido variable y breve porque su evolución ha estado vinculada a la productividad de los yacimientos. El descubrimiento de nuevas vetas minerales en los montes de la ribera sur, y la consecuente finalización de las actividades productivas en la ribera norte del lago General Carrera, ha dejado a Puerto Sánchez en un grave retroceso de su desarrollo. La falta de interés en mantener el camino de tierra de acceso al centro poblado y la suspensión del servicio de transportes por el lago, tiene a este puerto en una situación desventajosa que amenaza su futuro.

Más crítica aún es la realidad de Puerto Cristal, un asentamiento abandonado, inaccesible por tierra y en acelerada degradación. Existen apenas escasos antecedentes bibliográficos sobre su forma urbana, pero, al observar fotos del campamento minero o ver desde la ribera sur del lago General Carrera a las antiguas instalaciones, se aprecia que el poblado está perfectamente integrado a las fuertes pendientes del lugar. Por su interés para el conocimiento de la colonización y la historia de la Patagonia, fue postulado para ser incorporado en la categoría de Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales.

Puerto Cristal recibe su nombre por un arroyo de aguas cristalinas que escurre por el sitio del campamento. Los primeros antecedentes se remontan al 1948, fecha en que se encontró una piedra de color raro que resultó ser un trozo de plomo. La mina todavía es conocida como La Silva en alusión a Antolín Silva, el descubridor del mineral. La Empresa Minera Tamaya inauguró la explotación industrial y creó el campamento que en su inicio contaba con 600 trabajadores; la mayoría se dedicaba a extraer el plomo y los restantes construyeron el barco Don Edmundo, con madera traída desde Bahía Murta. A partir de la década de 1950 comenzó la explotación a mayor escala y la exportación del mineral, que debía ser traído al muelle del campamento en carritos tirados por mulas para ser embarcado y transportado a Chile Chico y, si el clima lo permitía, hasta Los Antiguos o Puerto Deseado y desde ahí a Comodoro Rivadavia.

La producción, según los testimonios orales, era de 2.000 toneladas al mes, de alta ley. El incremento de la actividad minera se reflejó en la población –que alcanzaba a 1.500 personas- y en el desarrollo urbano del asentamiento con la creación una escuela para atender a 180 alumnos, todos hijos de mineros; una pulpería y una posta de primeros auxilios.

En 1955 se construyó en Puerto Ibañez el primer muelle metalero para recibir el metal extraído en Puerto Cristal y, posteriormente llevarlo hasta Chacabuco en camiones. El año 1976, la Compañía Minera vendió sus pertenencias a la Empresa Minera de Aysén; más tarde comienza el receso productivo que culminó con el cierre de la mina y el abandono del poblado. Antiguos habitantes del campamento minero se han organizado en una agrupación llamada Los Cristalinos, para divulgar la historia de Puerto Cristal4

La construcción de la carretera Austral también ha tenido influencias negativas sobre el desarrollo urbano de algunos centros poblados, excluyéndolos de la dinámica urbana que caracteriza a otros asentamientos. La histórica relación con el lago General Carrera, en algunos casos se ha debilitado debido a la construcción del camino y el abandono de los recorridos fluviales como base de la integración y conectividad.

La situación más negativa se aprecia en Puerto Murta, cuya marginalidad se ha acentuado en los últimos años por su distanciamiento de la Carretera Austral y por su excesiva dependencia a otros centros poblados donde se concentran servicios y equipamientos.

La pérdida de importancia del lago como escenario de vida en Puerto Murta se expresa en el abandono del muelle y el faro; elementos que, históricamente, constituían hitos relevantes del paisaje ribereño, lugares de intercambio cultural y signos de identidad para la comunidad local.

Casi todos los centros poblados que se analizan nacieron como puertos, tal como lo indica los nombres de Puerto Ibáñez, Puerto Sánchez, Puerto Cristal y Puerto Murta. Chile Chico, aunque no lo refleje en su nombre también tuvo una importancia relevante en la navegación por el lago. En la década del 60 la costanera de Chile Chico tenía tres muelles; sin embargo, a pesar que todavía existe un trayecto que comunica a Puerto Ibáñez y Chile Chico en barcazas, el muelle ocupa un rincón de la costanera y no es un espacio público activo.

Las historias de la navegación y de los barcos que atravesaban el lago están profundamente vinculadas a la historia de Chile Chico, no obstante, el lago ya no es una presencia significativa para la imagen urbana y tampoco forma parte del escenario cotidiano de la vida urbana, que se vuelca preferentemente hacia la avenida Bernardo O´Higgins. Actualmente, el lago apenas es visible, como un fondo lejano, desde la plaza principal.

Las planicies de la ribera sur del lago permiten una conexión trasandina expedita entre Chile Chico y Perito Moreno, a través de Los Antiguos. Esta potente relación se refleja en la forma urbana de Chile Chico y en la presencia dominante de la avenida Bernardo O´Higgins; eje que cruza la trama en su proporción mayor, enfatizando una estructura lineal paralela al lago. La ciudad ocupa una estrecha planicie comprendida entre los cerros y el lago; sin embargo, a pesar de esta cercanía, se niega al lago y deja a la costanera como un espacio olvidado y en proceso de deterioro.

La ciudad da la espalda al lago porque la vida urbana se vuelca hacia la avenida principal y no al paisaje lacustre. La relevancia del eje urbano se debe a que es la conexión con Argentina y a la ciudad de Los Antiguos, distante a unos 20 min. Esta conectividad incluso es más favorable que la comunicación con otros centros poblados de Chile porque el poblado chileno más cercano, Mallín Grande, está a más de 30 minutos de distancia y cuanta con mínimos servicios de transporte. Desde el mirador La Bandera, ubicado en un cerro, en el costado oeste de la ciudad, es posible ver a la calle principal atravesando la trama urbana para internarse en el paisaje con su geometría tajante que conduce a Los Antiguos. El municipio espera revertir esta situación con la construcción de una nueva costanera.

 

1 Considerando estas cualidades, El Proyecto Fondecyt 1060633 contempla un método de evaluación del paisaje basado en el análisis equilibrado de sus valores estético-espacial, social, ambiental y territorial, incluyendo técnicas de participación directa de las comunidades que habitan los paisajes de la cuenca del Baker para incorporar sus experiencias y grado de afectividad con el paisaje como entorno cotidiano a los conocimientos generados por los descubrimientos científicos.

2 La región de Aysén registró 91 mil 492 habitantes; 48 mil 177 son hombres y 43 mil 315 mujeres. El 71,9% se concentra en las comunas de Coyhaique y Aysén. La densidad es de 0.8 habitantes por km2. La tasa media estimada de crecimiento anual, para el período 2000-2005, es de 1,35 personas por cada 100 habitantes. Instituto Nacional de Estadística, INE. Censo 2002

3 El Cuerpo Militar del Trabajo CMT actualmente trabaja en dos tramos, entre Puerto Yungay (Región de Aisén) Puerto Natales (Región de Magallanes), que son parte de los 920 kilómetros que faltan para conectar la localidad de Río Bravo (sur de caleta Tortel) y Puerto Natales. El trazado bordea el Campo de Hielo Sur, con nueve transbordos, conectando territorios de gran potencialidad económica y turística. La construcción debería concluir en el año 2040 si se mantiene el apoyo del Gobierno al trabajo del CMT. http://www.gobiernodechile.cl/canal_regional/detalle.asp?veregion=11

4 loscristalinos@yahoo.es

http://www.biblioredes.cl/bibliored/Nosotros+en+Internet/puerto%20cristal/Cristalinos.htm

 

 

 

BIBLIOGRAFIA

 

1. CHENUT, Jean: Cuando éramos niños en la Patagonia. Pehuén editores. Santiago 2006

2. MARTINIC, Mateo: De la Trapananda al Aysén, Pehuén editores, Santiago 2005

3. ARAYA, Baldo: El gran Reportaje de Aysén, Santiago,1998

4. FIGUEROA, Julián: En torno al Campo de Hielo Patagónico Sur. Editorial Alfabeto Artes Gráficas. Santiago 1985

5. SÁNCHEZ, Jorge: Gran Atlas de Chile. Histórico, geográfico y cultural. Editorial Turiscom

6. IVANOFF, Danka: La Guerra de Chile Chico o los sucesos del Lago Buenos Aires. Ediciones Cruz del Sur de la Trapananda. Valparaíso 2002.

7. BECERRA, Marcelo y RUIZ Sylvia: Travesías a orillas del Buenos Aires, Lago General Carrera, Patagonia Chilena. Gobierno de Chile, Consejo Nacional de la cultura y las artes. Santiago 2006

8. SANTELICES, Gabriel: Aysén. Un proyecto existoso de descentralización. Editorial Orígenes. Santiago 2003

www.chilechico.cl

www.rioibanez.cl

www.patagoniachile.cl

 


Ponencia presentada en la Conferencia Internacional “Aspectos Culturales en las Geografías Económicas, Sociales y Políticas”. Unión Geográfica Internacional. Buenos Aires, 9 al 11 de octubre de 2007.






Ve, guarda y comparte lo que te interesa en la red
Crear o visita páginas a las que puedes añadir aquellas cosas interesantes que te encuentras porla web ¿A qué esperas?
es.corank.com