Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 8721 al 8740 
AsuntoAutor
La cara oculta del FRANCESC
167/07 - PEREYRA B Alexande
Pleno empleo FRANCESC
Brasil estudia rep FRANCESC
Nueva publicación FRANCESC
168/07 - PIENDIBEN Alexande
Contratación de me FRANCESC
Primer apoyo sindi FRANCESC
171/07 - Tratado d Noticias
169/07 - Jornadas Noticias
170/07 - Maestría Noticias
173/07 - NUEVOS CO Noticias
172/07 - RANUCCI, Noticias
174/07 - Seamos to Noticias
176/07 - ROMANO, F Noticias
RE: NoticiasdelCeH Raul Edm
compra libro noticias
175/07 - Oriente P Noticias
Fw: NoticiasdelCeH Noticias
Luis Felipe Luis Fel
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 8954     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu Pleno empleo , mínimo salario, crítico bienestar
Fecha:Jueves, 22 de Febrero, 2007  13:02:14 (+0100)
Autor:FRANCESC XAVIER C. PAUNERO AMIGO <xavier.paunero @...es>



EL PAÍS 22.02.07 JOAN SUBIRATS 22/02/2007

Pleno empleo, mínimo salario, crítico bienestar

Los datos del último informe del Consejo de Trabajo Económico y Social de
Cataluña (Ctescat) (www.ctescat.net) indican que la población autóctona
está al borde de lo que se llama "pleno empleo técnico", con un índice de
paro cercano al 6%, a pesar de un fuerte aumento de la población activa,
especialmente mujeres. No indica el informe, ni era esa su intención, cuál
es el porcentaje de la población activa en Cataluña que percibe sólo el
llamado salario mínimo interprofesional (SMI). Lo que sí se sabe es que la
cuantía de ese salario mínimo en España está muy lejos de la de una gran
parte de los países de la UE y de otros países desarrollados como Canadá,
EE UU o Australia.

Concretamente, el salario mínimo español está ahora situado en 570 euros
al mes (unos 20 euros al día, unos 8.000 al año), mientras que en Holanda
y Francia supera los 1.200 euros al mes, Gran Bretaña y Bélgica pasan de
1.100, y en Irlanda (el país que está sólo un eslabón por encima de España
en la clasificación de la Europa de los Quince) y en EE UU se superan los
1.000 euros
mensuales. Sólo Portugal y Grecia acompañan a España en esa rezagada
posición, aunque queda el consuelo de saber que estamos un poco mejor que
en Polonia y Hungría, y mucho mejor que en Rusia, donde el salario mínimo
apenas supera el medio euro por hora.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero lleva una notable racha de
promesas suculentas, relacionadas casi siempre con 2010 o más allá. De
acuerdo con sus previsiones, alcanzaremos a Alemania en renta per cápita,
tendremos los aeropuertos más grandes del continente y muchas más cosas
extraordinarias. No caeremos en la tentación de hablar de las estadísticas
y de sus falacias. Pero no podemos menos que recordar que entre el señor
Francisco González, presidente del BBVA, con un sueldo declarado cercano a
10 millones de euros anuales (a los que cabría añadir incentivos
plurianuales), y los 40 euros diarios de los paquistaníes contratados por
la empresa Saman Memona –a su vez subcontratada por Sacyr-Vallehermoso-
que murieron hace unos días en las obras de la promoción Mediterráneo
Residencial de Bac de Roda, de Barcelona, hay cierta distancia.
¿Comentario demagógico? Cierto. Pero es un comentario que, trazo grueso
aparte, sirve para recordar que la renta de un país no indica ni cómo se
reparte, ni quién se queda con la crema del sistema, ni quién lava los
platos sucios del mismo.

El salario mínimo, como su nombre indica, fija el techo de lo considerado
razonable para vivir a cuenta de un trabajo. El PSOE prometió al acceder
al gobierno en 2004, que la cuantía de ese salario debería ser de 600
euros a final de legislatura. Esa cuantía se fija a partir del incremento
de los precios (IPC), la productividad media nacional, el incremento de la
participación del trabajo en la renta nacional y la coyuntura económica
general. Si presumimos de octava potencia mundial, no se entiende que
mantengamos uno de los salarios mínimos más bajos de la UE, a no ser que
entendamos que es esa precisamente la base esencial de nuestro
crecimiento: sol, ladrillo y sueldos de supervivencia. Lo cierto es que
las cosas no han ido bien en los últimos años. Si en 1981 el salario
mínimo representaba el 45,6% del salario medio, en los momentos actuales
apenas alcanza el 35%. Y seguimos estando muy lejos de lo que fija la
Carta Social de Derechos de la Unión Europea, que establece que el SMI
deberá equivaler al 60% del salario medio neto de cada Estado europeo. En
estos momentos España tiene su SMI en el 47% de ese promedio  europeo.

Además, conviene recordar lo que figura en el informe del Ctescat
mencionado y que aparece siempre en la Encuesta Anual de Estructura
Salarial del Instituto Nacional de Estadística; es decir, que entre las
personas que reciben el SMI en España (más de cuatro millones según
algunas cifras), las personas peor pagadas y que sufren más el desempleo
son las mujeres, los jóvenes y, sobre todo, los inmigrantes. En Cataluña,
el paro declarado de los inmigrantes es el doble que el de los autóctonos.
El salario de las mujeres está cerca del 20% por debajo del de los
hombres, y casi siempre los contratos temporales (ampliamente mayoritarios
entre los jóvenes) están peor pagados que los indefinidos. Pero los
liberales dicen que la culpa es precisamente del salario mínimo. Sin
salario mínimo los empleadores tendrían más incentivos para contratar. Leo
en un texto de FAES (la fundación que preside José María Aznar): "El
puercoespín es un animal indefenso excepto por sus púas, el ciervo es
vulnerable excepto por su velocidad. En la economía también hay personas
relativamente débiles: los discapacitados, los jóvenes, las minorías, los
que no tienen preparación, todos ellos son agentes económicos débiles.
Pero al igual que les ocurre a los seres en el mundo animal, (ellos)
tienen una ventaja sobre los demás: la capacidad de trabajar por sueldos
más bajos.

Cuando el Gobierno les arrebata esa posibilidad fijando sueldos mínimos
obligatorios, es como si se le arrancaran las púas al puercoespín. El
resultado es el desempleo". Una predicción que contrasta con los datos
mencionados a escala europea.

No quisiera concluir estos comentarios sin mencionar algo aún más patético
en esta fugaz panorámica sobre la fragilidad de nuestro aparente bienestar
económico. En 2004 se creó el llamado indicador público de renta de
efectos múltiples (IPREM). Este indicador sirve como referencia en España
para calcular el umbral de ingresos a muchos efectos (ayudas para
vivienda, becas, subsidios por desempleo...). Dicho de otra manera, si tu
renta está por encima del IPREM, quedas fuera de muchas prestaciones
sociales. Hasta el 1 de julio de 2004 se usaba el SMI, pero a partir de
entonces se desvinculan uno y otro indicador. A partir de 2005, el
crecimiento anual del IPREM ha sido menor que el del SMI. Ha ido creciendo
por debajo del IPC (otro indicador polémico, ahora en fase de revisión).
En estos momentos el IPREM no llega a 500 euros. Por cierto, ni se les
ocurra preguntarse qué pasa con estos indicadores cuando se miran sus
efectos en distintas partes de España con costes de vida muy distintos. No
se lo aconsejo. Les embargaría la tristeza.

Joan Subirats es catedrático de Ciencia Política de la Universidad
Autónoma de Barcelona.





 



-~--------------------------------------------------------------------~-