Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 8561 al 8580 
AsuntoAutor
60/07 - Fallece En Noticias
61/07 - uRUGUAY - Noticias
62/07 - CIMINARI, Noticias
Vietnam, una peque FRANCESC
México y el maíz FRANCESC
El futuro de Latin FRANCESC
Las ciudades verde FRANCESC
63/07 - CODES, Mar Alexande
Crisis del modelo FRANCESC
El medio ambiente FRANCESC
México y las torti FRANCESC
64/07 - COHN,RICAR Alexande
Aranceles en unive Jeronimo
Amazonas: otra fie FRANCESC
Venezuela toma el FRANCESC
65/07 - CONCHEIRO, Alexande
66/07 - CUELLO, Pe Alexande
67/07 - MARCHA CON Alexande
68/07 - DI CARLO, Alexande
69/07 - Asambleas Alexande
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 8797     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu Las ciudades verdes piden paso
Fecha:Lunes, 15 de Enero, 2007  16:30:17 (+0100)
Autor:FRANCESC XAVIER C. PAUNERO AMIGO <xavier.paunero @...es>


El País, 15.1.07 J. A. AUNIÓN - Madrid - 15/01/2007
REPORTAJE El reto de las ciudades verdes
Las ciudades verdes piden paso
El año que acaba de comenzar representa un punto de inflexión en la forma
de vida de los seres humanos. Por primera vez, hay más personas viviendo
en áreas urbanas que en el campo, según la ONU. Esto significa que a los
problemas ya conocidos de las grandes urbes (contaminación, exacerbado
consumo energético problemas de movilidad, inseguridad...) se le suma el
hecho de que la mayoría de los pobres vive ya en las ciudades, con lo que
corren el riesgo de convertirse en urbes gigantes con un centro histórico
rodeado de enormes bolsas de miseria en forma de suburbios.
En 2003, 280 millones de personas de Asia, África y centro y sur de
América vivían hacinadas (cuatro o más personas compartiendo una pequeña
habitación). La contaminación urbana mata a tres millones de personas al
año y un millón de niños muere cada 12 meses por contaminación en el
interior de las casas. Y todo ello, en un mundo en que la mitad su
población (2.400 millones de personas) usa diariamente combustibles
fósiles altamente contaminantes (como la gasolina).
Para conseguir que las ciudades sigan siendo el motor económico y de
desarrollo social y el principal generador de riqueza de los países, la
ONU asegura que es imprescindible mejorar las infraestructuras, el
transporte y la salud de los nuevos habitantes y seguir buscando la manera
de alcanzar el equilibrio entre progreso y sostenibilidad.
"Las ciudades se enfrentan en el siglo XXI a un reto sin precedentes. Su
misma existencia está amenazada por las consecuencias del cambio
climático. Su cohesión social y su estabilidad están amenazadas por la
exclusión y las desigualdades. La calidad de vida y la salud de sus
habitantes se ve cada día más perjudicada por el deterioro de la calidad
del aire y del agua". Así arrancó el año pasado el último World Urban
Forum, organizado por la ONU en la ciudad canadiense de Vancouver. Entre
las iniciativas que se presentaron, se encontraban los proyectos y las
buenas prácticas de distintas ciudades, ejemplos a seguir para las demás
que pueden aplicar a sus propias circunstancias. Proyectos de mayor o
menor envergadura, muchos de ellos intentan acercarse al ideal de ciudad
verde, mejorando la movilidad, fomentando el transporte público, en bici o
a pie, en lugar del automóvil, o buscando un urbanismo basado en las
energías renovables. Friburgo (Alemania), Vancouver (Canadá), Bogotá
(Colombia) o Malmoe (Suecia) son algunos de los ejemplos.
REPORTAJE El reto de las ciudades verdes VANCOUVER
La cuna de Greenpeace
GUDRUN WILL - Vancouver - 15/01/2007
Asomada a la costa canadiense del Pacífico, Vancouver es frecuente
finalista en las competiciones mundiales sobre calidad de vida. Cuenta con
la belleza natural de su entorno, es la cuna de Greenpeace y el hogar del
conocido ecologista canadiense David Suzuki. Como anfitriona del Foro
Urbano Mundial y de los futuros Juegos Olímpicos de Invierno en 2010, la
ciudad sabe que debe aprovechar el momento para llamar la atención del
mundo sobre grandes proyectos. Entre ellos está la creación de una
comunidad sostenible en 32 hectáreas de primera categoría. La zona,
situada en la orilla sureste de una ensenada llamada False Creek, está
destinada a acoger también la villa olímpica.
"Los criterios que se están fijando para False Creek están sirviendo para
que los promotores comprendan que construir en verde no tiene por qué
costar necesariamente mucho más", dice Sean Pander, del grupo de
Sostenibilidad en el Ayuntamiento de Vancouver. Todas las construcciones
se atendrán a criterios de ahorro de energía, aprovechamiento del agua y
máximo uso posible de materiales locales, reciclados y reciclables. El
transporte también se verá afectado. Las plazas privadas de aparcamiento
serán limitadas y se venderán aparte de las viviendas, para animar a los
residentes a usar transporte público y bicicleta. Además, combinará
edificios de apartamentos con bellos espacios públicos y se podrá ir a pie
hasta el barrio de las oficinas en el centro. El vancouverismo combate la
decadencia de los centros urbanos y la extensión urbana descontrolada. En
el último decenio, el Ayuntamiento ha utilizado métodos para animar a la
gente a que ande, vaya en bicicleta y utilice el transporte público. Entre
1994 y 2004 hubo un 44% más de trayectos a pie; un 180% más de trayectos
en bicicleta; un 20% más de uso del transporte público; y un 10% menos de
trayectos en coche particular; la población creció un 20%.Además, se están
haciendo modificaciones en todos los edificios públicos para un mejor
aprovechamiento de la energía. El Ayuntamiento ha comprado coches
híbridos, emplea biodiésel y recobra el metano generado en los vertederos
y lo reutiliza para calentar invernaderos y generar electricidad.
Traducción de María Luisa R. Tapia.
REPORTAJE El reto de las ciudades verdes FRIBURGO
Coches para compartir en el reino solar
CECILIA FLETA - Friburgo - 15/01/2007
Una gran preocupación por el medio ambiente une a los habitantes de
Friburgo, una ciudad de 215.000 habitantes situada en el suroeste de
Alemania, al borde de la Selva Negra.
Friburgo de Brisgovia, bastión de Los Verdes, que gobiernan con el 30% de
los votos, ha recibido numerosos premios por su gestión del tráfico y las
energías renovables, y acoge a visitantes de todo el mundo que vienen a
aprender políticas que poner en práctica en sus países.
Friburgo sigue una política integral de tráfico coherente desde hace 35
años. "En esto no hay éxitos a corto plazo", advierte Martin Haag, jefe
del departamento de Infraestructura del ayuntamiento, quien recuerda el
primer Plan General de Tráfico, aprobado en 1969. "Entonces aún no se
hablaba de sostenibilidad, pero había una voluntad de proteger el casco
antiguo del tráfico motorizado".
En los años setenta se redescubrió la bicicleta. Y en 1972, cuando muchas
ciudades se deshacían de los tranvías, Friburgo optó por ampliar su red.
De 1985 a 2004, los silenciosos y no contaminantes tranvías casi
duplicaron el número de pasajeros.
En 1975, la lucha contra la construcción de una central nuclear unió a la
población. Por una vez, estudiantes -mayoritariamente de izquierdas-, y
vinateros -tradicionalmente más conservadores- luchaban juntos. Los unos,
en defensa del medio ambiente; los otros, temerosos por el futuro de sus
viñedos. La preocupación medioambiental ha dado sus frutos: la utilización
de la bicicleta aumentó de 1982 a 1999 del 15% al 27% de los
desplazamientos, mientras el uso del coche se redujo del 29% al 26%. En
ese tiempo, los friburgueses pasaron de emplear los transportes públicos
para el 11% de los desplazamientos a usarlo para el 18%.
En la ciudad no hay atascos ni ruidos. El tráfico de bicicletas es
continuo por los 500 kilómetros de vías perfectamente señalizadas que la
recorren. Los trayectos sobre dos ruedas no son largos gracias a que la
ciudad es relativamente pequeña -15.300 hectáreas, de las que el 40% es
bosque-, y la política de transportes se completa con una de urbanismo que
evita que Friburgo crezca demasiado. "Se trata de construir sólo en zonas
ya urbanizadas para que no haya que talar más bosque y mantener la ciudad
en dimensiones compactas", explica la concejala de Medio Ambiente, Gerda
Stuchlik.
Para resolver de manera no contaminante la entrada y salida de la ciudad
de 80.000 personas diarias, se creó junto a la estación central un
aparcamiento vigilado y con techo con cabida para 1.001 bicicletas que
hace posible la combinación de tren y bici en el desplazamiento diario al
trabajo. Esta instalación ofrece además reparación y alquiler de bicis, y
alberga una agencia de coches compartidos. Este sistema, denominado Car
Sharing, funciona en toda Alemania y permite usar coches por horas o días
a un precio inferior que el alquiler tradicional.
La agencia de Car Sharing friburguesa tiene más de 100 vehículos. Muchos
de sus usuarios viven en el barrio superecológico de Vauban, un distrito
sin coches ni humos, abastecido por energía solar. Antiguo cuartel de las
fuerzas de ocupación francesas, en 1993 Vauban pasó a manos del
Ayuntamiento, que decidió construir un barrio ecológico respetando el
arbolado. La mayoría de las casas tiene placas solares para su consumo
energético. Algunas ni siquiera necesitan calefacción gracias a su
construcción con materiales que aprovechan al máximo el calor del sol y
proporcionan un aislamiento óptimo. Otras generan más energía de la que
necesitan, que venden a la compañía eléctrica local. Así amortizan en diez
años el costo de la instalación.
Vauban es un idilio ecologista con tintes orwellianos. Quien tiene coche
está obligado a comprar una plaza en uno de los dos garajes-solares que
están a la salida del barrio. Los que no tienen vehículo deben dar cuenta
anualmente de si esta circunstancia ha cambiado. "Si se descubre que
tienes coche y no tienes plaza, te obligan a pagar como multa los
intereses que ahorraste por no comprar la plaza de garaje", aclara Lübke,
orgulloso de un sistema que funciona a base de control entre los vecinos.
Dentro de Vauban no está permitido aparcar más que excepcionalmente, y
casi no hay tráfico. No extraña que sea el distrito con más niños de
Alemania: allí, la calle es el patio de juegos. Sólo el tranvía recorre la
vía principal del barrio. "Se trataba de que el camino hasta la parada del
tranvía fuera más corto que hasta el garaje, como medida disuasoria",
explica Lübke. Y, desde luego, fue un éxito: de las 500 familias que viven
en Vauban, 400 no tienen coche.
Más de 10.000 personas trabajan en el sector del medio ambiente en
Friburgo y alrededores, mayoritariamente en empresas relacionadas con la
energía solar, que factura 1.000 millones de euros al año. Con 36,7 vatios
por habitante y 11.223 colectores térmicos, Friburgo lidera la
clasificación de ciudades con mayor empleo de energía solar.
En esta ciudad suaba residen los principales institutos de investigación
solar del país. Las placas no sólo están en casas particulares, sino que
adornan y abastecen de electricidad una gran torre de oficinas en la
estación de tren y cubren los edificios de varias comunidades religiosas.
Las 19 parroquias evangélicas de la ciudad reciben sólo electricidad de
fuentes renovables, a pesar de ser más cara.
La comunidad católica de San Pedro y San Pablo es pionera en la
utilización de energía solar. Desde 2001, sus paneles producen 20.000
kilovatios por hora al año, y ahorran 10 toneladas anuales de CO²
. Lo que la comunidad ingresa por la venta de la electricidad que le sobra
lo dedica a financiar cuatro comedores populares en Lima.
REPORTAJE El reto de las ciudades verdes BOGOTÁ
¡Los 'buses' circulan!
PILAR LOZANO - Bogotá - 15/01/2007
Todos los días, a las 6.30, María llega al terminal Usme de TransMilenio,
en el extremo sur de Bogotá (Colombia), y toma un autobús articulado
expreso para ir al extremo norte, donde trabaja de limpiadora. Tarda 55
minutos. Antes, cuando no existía este sistema de carriles exclusivos,
tardaba más de dos horas. Por eso no le importa viajar en coches
atestados: "El tiempo que me ahorro lo gasto en atender a mis hijos;
quedaban solos hasta entrada la noche", cuenta. María es una de los 1,25
millones de personas que diariamente usan TransMilenio, un sistema
inaugurado hace seis años que ha representado un alivio en el caótico
transporte de esta ciudad de más de siete millones de habitantes. Cada
viajero ahorra 33 minutos diarios de media. Es la mayor virtud de un
sistema gestado por años, que echó a andar el 18 de diciembre de 2000 el
alcalde Enrique Peñalosa. La planificación, gestión y control corren por
cuenta del Consistorio; la operación y la recaudación están en manos de
particulares.
"Construimos espacios para que la gente los disfrute", dice la gerente de
TransMilenio
El sistema suma 84 kilómetros, y operan ya siete portales que
interconectan lugares extremos en los cuatro puntos cardinales. Cubre el
23% de la demanda de transporte público. La meta es mover el 80% en 2030,
cuando tenga 388 kilómetros. Nadie niega sus virtudes: la mitad del 20%
que tenía coche, lo vendió, y el resto lo deja en casa los dos días de
pico y placa -restricción de acuerdo al número de la matrícula-. La red de
comunicación articuló una ciudad fraccionada entre el norte rico y el sur
pobre. Aunque hay robos, es un sistema seguro. Por primera vez, los
discapacitados en silla de ruedas y las madres con carritos pueden usar el
transporte público.
TransMilenio ha alterado el paisaje urbano. La ciudad ganó en
monumentalidad. Hoy la ciudad tiene más puentes elevados, túneles,
aparcamientos para bicicletas, avenidas amplias y muchos puentes
peatonales. "La ciudad es otra, más bonita; por fin Bogotá tiene un
transporte decente", dice un hombre mayor, mientras juega con su compañero
de viaje a adivinar cómo era antes lo que hoy es la troncal [carril
exclusivo] de Suba, la obra pública más grande y más costosa en toda la
historia de la ciudad, inaugurada el pasado mayo. "Estamos construyendo
espacios para que la gente los disfrute", dice Angélica Castro, gerente de
TransMilenio. Esta ingeniera civil de 41 años creció con el sistema: fue
su primera jefe de planificación y escaló hasta llegar a la dirección.
Algunos urbanistas cuestionan los altos costos; otros critican que el
cemento le está robando espacio a las zonas verdes y que los puentes
metálicos rompen la armonía de la ciudad. Para el urbanista Mario Noriega,
sólo ahora se está empezando a ver la complejidad del sistema. Las quejas
aumentan por las largas esperas: en algunas troncales ya no caben más
autobuses y por eso siempre van atestados; además, los alimentadores -red
complementaria de 345 autobuses hacia los barrios más pobres- son pocos y,
como comparten vía con el tráfico normal, avanzan a paso lento. "Con la
saturación del corredor de TransMilenio sólo quedan dos opciones:
construir el metro o la ciudad-región", dice Noriega.
La gerente de la empresa acepta las críticas: "Podemos tener problemas de
capacidad, pero eso no implica cambio de tecnología", dice. Y habla de
ampliación de estaciones y de troncales exclusivos para los autobuses
rojos articulados.
Desde el Ayuntamiento se trabaja para que el transporte público sea un
todo y no una competencia entre TransMilenio y el transporte tradicional.
El problema es cómo hacerlo y cuánto tardará en implementarse. La entrada
de TransMilenio implicaba que por cada articulado salieran de circulación
ocho autobuses viejos, inseguros y altamente contaminantes. Ha sido
imposible de cumplir. Los empresarios de transportes tienen un gran poder
político y los alcaldes, pocas herramientas para meterlos en cintura. Por
las estrechas calles de esta ciudad que creció desordenada, sin
planificación, circulan 20.000 autobuses, muchos semivacíos y un gran
porcentaje con más de 15 años, y 60.000 taxis. Además, hay transporte
pirata en las zonas marginales.
La sobreoferta genera atascos insoportables en las horas punta. Mientras
se logra el acople de los dos sistemas, Bogotá seguirá moviéndose a dos
velocidades: la que va rápido y de manera segura por los corredores de
TransMilenio y la que se moviliza de manera lenta en el sistema
tradicional, donde no hay paradas, donde es posible tomar o bajarse de un
autobús en la mitad de una calle y donde se viaja sin respetar las normas.
por la llamada guerra del centavo, generada por la falta de horario y
salario fijo para los conductores. Las rutas, por ello, no siempre son
fijas.
REPORTAJE El reto de las ciudades verdes MALMOE
Construir el futuro
RICARDO MORENO - Estocolmo - 15/01/2007
En la ciudad sueca de Malmoe, la tercera del país, a 600 kilométros de
Estocolmo y unida por un puente a Copenhague, se ha puesto en marcha un
plan de lo que debería ser la ciudad del futuro. Esa ciudad está emplazada
en la zona portuaria, y lleva el nombre de Puerto del Oeste.
Los residuos domesticos se destinan al reciclaje y a la clasificación El
origen de esta experiencia se encuentra en la Feria europea de la Vivienda
que tuvo lugar en Malmoe en 2001. En el proyecto se tuvo en cuenta el
crecimiento demográfico mundial, entre enormes carencias y un consumo
desenfrenado que origina, además de tensiones sociales,
destrucción de espacios naturales, agotamiento de recursos y
contaminación. La experiencia de Malmoe ha dado respuesta a estos
desafíos.
En materia de energía, se buscó la utilización de fuentes renovables. El
100% se produce localmente. Una bomba extrae calor del agua de mar y las
aguas subterráneas y lo utiliza para la calefacción y el aire
acondicionado. Otra fuente de energía proviene de la instalación de 1.400
metros cuadrados de paneles solares.
El transporte urbano se ha encarado dando prioridad al uso de la
bicicleta. Se han construido caminos para el transporte público desde
Puerto del Oeste hasta el centro y barrios periféricos, estimulando el uso
de gas y energía eléctrica en los vehículos, limitando el uso del
automóvil.
Los espacios verdes son parte esencial del nuevo barrio. Se han creado dos
parques con condiciones específicas para diversas especies vegetales. Han
sido instalados 3.000 metros cuadrados de cubiertas ecológicas, y
previamente se procedió a descontaminar el suelo de la zona, que durante
años había recibido los residuos químicos de las industrias existentes.
Los residuos domésticos tienen una solución satisfactoria mediante el
reciclaje y clasificación del 70%. Se utiliza un sistema móvil de
aspiración neumática para transportar los residuos previamente
clasificados. Los biodegradables se transforman en biogás, que después se
utiliza para la calefacción. Los sedimentos de las aguas residuales son
procesados para la extracción de fósforo.
La totalidad de las viviendas disponen de conexión a Internet por banda
ancha. Cinco años después de iniciada la construcción de Puerto del Oeste,
el equipo que lo proyectó ha evaluado la experiencia como positiva, aunque
no se han cumplido todas las expectativas, como es el caso de la
participación ciudadana. Pero se tiene conciencia de que el cambio de
hábitos y mentalidad es un proceso que exige tiempo.
Puerto del Oeste es un proyecto en marcha que ha cumplido su primera etapa
de construcción de 600 viviendas y prosigue activamente su expansion. Lars
Jaeger es propietario de una galería de arte moderno ubicada en la rambla
del nuevo barrio. Tiene también su vivienda en la zona. "Mi familia y yo
nos sentimos muy bien aquí", dice, "la presencia del mar, la cercanía de
la naturaleza y la calidad del entorno en general y de las viviendas en
particular, hacen la vida agradable". Tiene una única queja, aunque admite
que es de menor cuantía: las dificultades para estacionar el automóvil.
Interesante, porque se trata de la visión de alguien que procede de otro
entorno, es la opinión de Machteld Bergstra, estudiante holandesa que
decidió trasladarse a vivir a Malmoe. Tiene un pequeño tallercito en el
nuevo barrio en el que restaura sillas antiguas. Lleva pocos meses
viviendo en su nuevo país y todavía no ha aprendido el idioma, por lo que
se comunica en inglés. "Me siento muy contenta aquí", afirma. "Además de
que tengo trabajo, la cercanía del mar, el colorido de las fachadas de las
casas, y el ambiente en general, me gustan".




-~--------------------------------------------------------------------~-

-~--------------------------------------------------------------------~-