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Asunto:NoticiasdelCeHu 1033/06 - LA POLÍTICA DE MÉXICO, EL PLAN PUEBLA PANAMÁ Y LA RESISTENCIA POPULAR
Fecha:Miercoles, 4 de Octubre, 2006  01:59:42 (-0300)
Autor:Noticias del CeHu <noticiasdelcehu @..................ar>

NCeHu 1033/06
 

LA POLÍTICA DE MÉXICO,

EL PLAN PUEBLA PANAMÁ Y LA RESISTENCIA POPULAR.

 

Mónica Romegialli[1][1]

 

 

ABSTRACT

En una región geográfica privilegiada el PPP ha sido presentado como un proyecto para desarrollar el Sur de México y los Estados del Istmo Centroamericano, sin embargo el descontento social surge por todos lados. La Iniciativa Mesoamericana de Desarrollo Humano y Calidad de Vida del PPP no es suficiente para el desarrollo de los pueblos.

En esta ponencia se intenta destacar la resistencia que ofrecen las comunidades mesoamericanas a los megaproyectos para los cuales no han sido consultadas y las amenazas que los mismos tienen para con sus pueblos, sobretodo si se considera que el PPP sirve de base para las negociaciones del ALCA.

 

 

 

 

 

LA POLÍTICA DE MÉXICO,

 EL PLAN PUEBLA PANAMÁ Y LA RESISTENCIA POPULAR.

 

El 12 de marzo de 2001 el presidente de México: Vicente Fox anunció oficialmente la ejecución del PPP, con el fin de buscar el desarrollo al Sur del país y lograr la integración regional mesoamericana. Desde el punto de vista del Documento Oficial, el PPP es la propuesta de 8 países mesoamericanos para fortalecer la integración regional e impulsar los proyectos de desarrollo social y económico en los estados del Sur y Sur- Este de México y el Istmo Centroamericano, se llama Puebla Panamá porque en los límites de la región donde se va a desarrollar se encuentran la ciudades de Puebla en México al Noroeste y Panamá, capital del país con el mismo nombre al Sudeste.

Participan Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y los nueve estados del Sur y Sur Este de México: Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán. Cubre más de 1.000.000 de km2 y tiene 64.000.000 de habitantes.

La región mesoamericana de Puebla a Panamá comparte valiosas características como la afinidad cultural e histórica, los ecosistemas integrados, la ubicación estratégica, los desafíos sociales y económicos comunes y el potencial del desarrollo similar.

La iniciativa de la creación del PPP fue propuesta formalmente el 30 de noviembre de 2000 en la ciudad de México, por el Presidente de la República, Vicente Fox Quesada a los Presidentes de los países Centroamericanos y al Primer Ministro de Belice. El Plan fue presentado basándose en una nueva concepción de la planeación regional que busca adecuarse a un nuevo contexto nacional e internacional de democratización, fortalecimiento institucional y participación de la sociedad civil organizada en la formulación de políticas públicas, para ello, se integraron la Estrategia de Modernización y Transformación de Centroamérica en el siglo XXI y la Estrategia para el Desarrollo Sustentable de la Región Sur-Sureste de México.

En junio del año 2001, los mandatarios de los ocho países de la región mesoamericana acordaron crear un mecanismo de diálogo y coordinación entre los diversos niveles de gobierno, que incluyera a los diferentes actores de la sociedad con el fin de impulsar proyectos de impacto regional cuyo objetivo primordial es: mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región.

El PPP está destinado para los 64 millones de habitantes (28 mill. en la región S y SE de México y 36 mill. en Centroamérica), que constituyen un vínculo común en historia, cultura, tradiciones y valores que habitan un mismo espacio geográfico y poseen aspiraciones e intereses comunes.

“Los estados del S y SE de México tienen una superficie de 503.200 km2 y tienen un PIB per cápita  promedio de 2.300 dólares y exportan un total de 13.500 mill. de dólares. La porción Centroamericana ocupa una superficie de 522.900 km2, tiene un PIB per cápita promedio de 1900 dólares y exporta un total de 12.800 mill. de dólares”.[2][2]

El PPP es un instrumento de cooperación para elevar la calidad de vida de la población y lograr con ello un desarrollo equilibrado, socialmente incluyente, territorialmente ordenado y económicamente sustentable y sostenible.

El documento base del PPP hace énfasis en la importancia de adecuar el “sistema de instituciones gubernamentales” y las “políticas públicas” para “aprovechar con creatividad las oportunidades de desarrollo que brinda la globalización de la economía mundial y minimizar sus eventuales efectos negativos”.

El PPP es administrado por una Comisión Ejecutiva, integrada por un delegado de cada uno de los ocho países participantes, y un grupo Técnico Interinstitucional que provee apoyo técnico  y financiero en diversas áreas del desarrollo regional. El grupo lo forman representantes del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) , de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y Caribe) y del BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica). El rol del Estado es el de la regulación, la planificación y el financiamiento de la infraestructura y el de sus servicios coordinando así, su acción con el sector empresarial privado.

“El objetivo del PPP es potenciar la riqueza humana y ecológica de la Región Mesoamericana dentro de un marco de desarrollo sustentable que respete la diversidad cultural y étnica. Por ello, se plantea una estrategia integral para la región que ampara un conjunto de iniciativas y proyectos mesoamericanos.

Esta estrategia no solo apuntala los esfuerzos de integración de Centroamérica, sino que los fortalece al incluir al Sur-Sureste de México dentro del concepto de Región Mesoamericana. Es una visión renovada de la integración mediante la ampliación de su ámbito geográfico a una región que comparte características y desafíos en el terreno de su desarrollo humano sustentable. Esta estrategia reconoce también los logros alcanzados por la Región en materia de cooperación y vinculación, por ello, se inscribe en el marco del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla Gutiérrez.” [3][3]

El Plan reúne una serie de iniciativas para el control de recursos y bienes en la región, propone llevar a cabo ocho diferentes iniciativas con sus proyectos correspondientes. Las iniciativas son: de integración vial,  de facilitación del intercambio comercial, de interconexión energética, de integración de los servicios de telecomunicaciones, de desarrollo sustentable, de promoción del turismo, de desarrollo humano, y de prevención y mitigación de desastres naturales.[4][4]

Indudablemente, y por todo lo expuesto, el denominado PPP es el resultado de una estrategia de expansión del capital que responde a la llamada globalización neoliberal de la cual forma parte el Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

“El PPP y el libre comercio caminan de la mano”[5][5].Su objetivo principal es consolidar la visión de un desarrollo neoliberal y para ello buscará: “privatizar tierra, agua, recursos y servicios públicos; atraer inversión extranjera a través de la creación, modernización y privatización de la infraestructura de transporte, zonas industriales y mercados de energía; promover el control del área a favor de los intereses norteamericanos; cambiar las formas de propiedad local  en la agricultura, industria y silvicultura a propiedad corporativa.

El PPP es un esfuerzo para promover de manera conjunta una serie de proyectos, muchos de ellos ya diseñados antes del 2001 y que sirven a los intereses de las grandes corporaciones multinacionales. Durante estos 4 años, más del 90 % de los recursos del PPP ha sido asignado para financiar las iniciativas de transporte y electrificación.

El PPP para su ejecución ha requerido de recursos públicos (vía fiscal o préstamos en el caso centroamericano) para efectivamente atraer para la región, inversiones del sector privado, principalmente transnacional.

Es claro que para los estrategas del “libre comercio”, la región mesoamericana, juega un papel central ya que por su ubicación geográfica es estratégica en los circuitos del Mercado Global. No se puede pensar en grandes flujos de mercancía sin tomar en cuenta las rutas y la energía para moverla rápidamente y a bajo costo. En contraste, cientos de miles de trabajos se perdieron en México y en los Estados Unidos como consecuencia directa del NAFTA. En México millones de habitantes de las zonas rurales y también de las ciudades han emigrado al Norte a causa de la destrucción de las economías locales. Las mismas tendencias se ven reflejadas con el CAFTA (Tratado de Libre Comercio de América Central).

Con el objetivo de estimular la organización del espacio mesoamericano a partir de la proximidad geográfica, la identidad cultural y los valores compartidos, el PPP ha otorgado prioridad al desarrollo de la infraestructura física como un elemento clave en la integración basada en el desarrollo sinérgico del transporte y la energía. El plan reúne una serie de iniciativas, entre ellas el Mega Proyecto del Istmo, aparecido en realidad en 1997 que intenta aprovechar las condiciones geográficas propicias para la construcción de un canal interoceánico seco  en el Istmo de Tehuantepec; “... el Plan Marcha hacia el Sur, que procura la explotación  masiva de la fuerza laboral – mano de obra barata- constituyendo clusters maquiladores en toda la región; el Corredor Biológico Mesoamericano que significa la privatización de la biodiversidad; el Plan Energético para las Américas que busca la privatización de los hidrocarburos regionales, sobre todo petróleo y gas; y el Sistema de Integración Eléctrica para América Central, que amenaza nuevamente con la privatización total de la industria eléctrica.

Por otra parte, esta propuesta se desarrolla encubriendo el papel fundamental de ingerencia política que realizan los Organismos Financieros Internacionales (OFI), principalmente el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y los planes de intervención militar que se implementan de manera paralela para garantizar la protección y control de las obras que incluyen bancos de bioprospección (robo de material bio-genético por parte de las corporaciones), oleoductos, gasoductos y corredores viales por los que transitan las mercancías de las compañias transnacionales.

Un ejemplo de estas políticas de control militar puede verse en el desarrollo del Plan Maya-Jaguar (Guatemala) y en el intento por instalar en Costa Rica la Escuela para el Cumplimiento de Ley, que fuera derrotada por las organizaciones socialesy algunas fuerzas partidarias en el país centroamericano, dando un duro revés a la administración Bush. Otro ejemplo es la Operación Nuevos Horizontes en marcha en varios de los países centroamericanos (Guatemala, El Salvador y Honduras), que bajo el pretexto de la lucha contra el narcotráfico favorece la intervención militar de E.U.

Un aspecto esencial de este plan es su íntima relación con el desarrollo del ALCA  y el Tratado de Libre Comercio con E.U. los países firmante dejaron manifiesto compromiso acerca del acuerdo “...para avanzar en la materialización de un mayor intercambio comercial no discriminatorio de bienes y servicios entre los países mesoamericanos mediante la ampliación e implementación de los acuerdos de libre comecio suscritos y por suscribir a futuro, y nuestro apoyo al proceso de apertura comercial hemisférica que debe culminar en el Área de Libre Comercio de las Américas (...)”[6][6].

Como se puede observar, las amenazas de este Plan a la región mesoamericana son ampliamente inclusivas de sectores estratégicos, y las ocho iniciativas de que se compone cubren tal espectro de intereses que no es casual que buena parte de la resistencia empezara organizándose en el Foro Mesoamericano de los Pueblos.

Efectivamente, las organizaciones populares han logrado frenar algunos proyectos y poner trabas en la puesta en marcha de otros, así los países centroamericanos han obligado al BID a delegar el financiamiento de algunos proyectos más sensibles a nivel social y medioambiental al Banco Centroamericano para la Integración Económica, por tener éste último reglas mínimas de acción.

Los ejidatarios de Atenco, en México, han logrado cancelar el proyecto de construir un nuevo aeropuerto para la Ciudad de México, y las comunidades indígenas de Oaxaca han modificado y suspendido en algunos casos la construcción de carreteras, pero, a pesar de la resistencia, el Plan sigue en marcha: continúan las inversiones en infraestructura de las comunicaciones con el objetivo de ampliar, modernizar, armonizar y privatizar, a través de concesiones, una parte de la red de transporte mesoamericana, con un total de 9450 km. Junto a esta iniciativa se está llevando a cabo la desregulación y privatización de 13 puertos, algunos de ellos de carácter regional, como también la consideración de varias rutas tipo “canal seco” para transportar carga por tierra entre las costas del Océano Pacífico y las costas del Caribe, ya sea en camiones o por ferrocarril, complementando el proyecto con la construcción de corredores interoceánicos de mercancías. En México se están realizando obras de modernización en dos tramos de la carretera Transístmica y hay inversiones aprobadas para modernizar el acceso ferroviario al Puerto de Salina Cruz. También en Panamá se están ejecutando obras para la ampliación del Canal y en diferentes países del área centroamericana hay estudios y obras en ejecución como en Honduras. El corredor Atlántico, vinculando a México, Bélice, Guatemala, Honduras y El Salvador es de 1746 km. La parte hondureña incluye partes de la autopista CA-5 (294 km.) en Puerto Cortés y los centros principales de producción y consumo hondureño alrededor de las ciudades de San Pedro Sula, Comayagua y Tegucigalpa.

También está en marcha el megaproyecto eléctrico con el fin de crear un Sistema de Integración Eléctrica para América Central (SIEPAC). Su objetivo es el de interconectar todo el sistema eléctrico en una sola red, con una sola ley para la región por encima de las soberanías nacionales y bajo el financiamiento del BID y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE); crear una sola regulación legal sobre electricidad para toda la región, un solo administrador, una sola empresa, y una sola red integrada. Este sistema implica entregar el sector eléctrico y el agua a las manos de las grandes corporaciones transnacionales. En este contexto tenemos que analizar el hecho de que en el PPP existen alrededor de 330 planes de construcción de represas que amenazan aproximadamente 170 ríos y a una gran cantidad de ecosistemas, con sus especies de plantas, animales y peces únicos en el mundo. También están amenazados cientos de sitios arqueológicos, lugares sagrados y cementerios; tierras indígenas e infraestructura y comunidades campesinas e indígenas.

El SIEPAC integra las redes de los 8 países del PPP y está financiando la creación de un mercado regional de energía con una nueva línea de transmisión de 1830 km. de extensión y de 230 kilovatios de poder desde Panamá hasta Guatemala, conectando con ello la red centroamericana con México, los E.U.  y Suramérica. “...En septiembre de 2005 la Compañía Canadiense Dessau-Soprin ganó el contrato para supervisar la construcción del SIEPAC, esperando terminar el proyecto a comienzos de 2008”[7][7].

En esta ponencia se trata analizar como se estructura la resistencia y el camino de las alternativas populares, que si bien se manifiestan como procesos lentos y llenos de dificultades, con avances y retrocesos, tambien están en marcha y progresan. Los Foros Mesoamericanos constituídos desde el 2000 reafirman así la voluntad de lucha de los pueblos y comunidades de la región. Reunidos en la Ciudad fronteriza de Tapachula, Chiapas, el 11 y 12 de mayo de 2001 se constituyó el I Foro de Información, Análisis y Propuestas: “El Pueblo es Primero frente a la Globalización”, allí  se reunieron 250 representantes de 109 organizaciones de la sociedad civil y de productores de los países centroamericanos de Guatemala, El Salvador y Nicaragua; y de México de los estados de Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo y Tabasco. La presencia mayoritaria fue mexicana con el fin de organizar y fortalecer la resistencia, conformando un frente amplio mesoamericano llevando a cabo una intensa labor de información y análisis colectivo y construyendo propuestas alternativas a la problemática actual de la región.

El II Foro Mesoamericano de los Pueblos, Xelajú, Guatemala, 24 de noviembre de 2001. “El Pueblo es Primero”, tuvo una participación mucha más amplia que el primero (800 participantes) sobre todo hubo mayor presencia de Centroamérica; lográndose destacar los derechos de las poblaciones indígenas, por ello también se le nombró “Foro Desde los Pueblos”. Se acordó crear y profundizar las alianzas en el Movimiento Social, y se destacó la necesidad de sistematizar las experiencias y alternativas de desarrollo comunitario impulsadas en la región.

En el III Foro Mesoamericano, Managua, Nicaragua, julio de 2002:  “Frente al Plan Puebla Panamá: El Movimiento Mesoamericano por la Integración Popular” participaron cerca de 1000 personas delegadas, representando a 350 organizaciones. Con este foro se inició la dinámica de los encuentros sectoriales previos, los contenidos fueron básicamente los mismos (TLC, PPP), la variante fue la de hacer más énfasis en discutir e informar sobre los transgénicos y la patentización de los recursos naturales o agrícolas. Además se dieron a conocer las experiencias de lucha de Latinoamérica, invitando para ello a representantes de Argentina y otros países.

En el IV Foro Mesoamericano, Tegucigalpa, Honduras, julio de 2003, “Por la Autodeterminación y Resistencia de los Pueblos”. Participaron alrededor de 1300 personas representando a diversos sectores y organizaciones. Fueron 9 mesas en las que se trabajaron temas como las privatizaciones, la militarización, la economía solidaria, las inversiones y el comercio vrs. los derechos laborales y ambientales, los derechos de los Pueblos Indígenas, la soberanía alimentaria, las mujeres frente al modelo neoliberal , la juventud y la construcción de nuevos modelos socio-económicos, y se trabajó también con una mesa sobre la OMC.

En el V Foro Mesoamericano, San Salvador, El Salvador, julio de 2004, “Construyendo Poder Popular para la Autodeterminación de los Pueblos”, concurrieron más de 1000 representantes de unas 800 organizaciones que trabajaron diversas temáticas, entre ellas: la del campesino, la sindical, la de las mujeres, la de jóvenes, la de la biodiversidad y la temática contra las represas hidroeléctricas, las mismas se agruparon por mesas de trabajo tal como: Mesas de Construcción Regional de Agenda, Estrategias, Acciones y Alternativas. Mesas de Profundización y Debate y Mesas para el Fortalecimiento de Actores políticos regionales.

El Foro se convirtió así, en una de las experiencias sobre la resistencia al Plan más importante de la región en los últimos años y en el mayor esfuerzo por la construcción de alternativas populares.

El VI Foro Mesoamericano de los Pueblos se llevó a cabo en San José de Costa Rica, en diciembre de 2005. El Eje Central fue el fortalecimiento de la articulación y la coordinación de los movimientos sociales contra el TLC para la integración de los pueblos mesoamericanos.

“...ratifica su carácter anticapitalista, antipatriarcal y multicultural, desde este posicionamiento se compromete a democratizar la participación para incluir a más organizaciones y personas que compartiendo estos ideales no están aún presentes en este proceso, así como potenciar y fortalecer la participación de sectores que se han ido incorporando a los Foros, tales como migrantes, pueblos indígenas, jóvenes, mujeres...”[8][8] 

 

Como Reflexión Final:

 

De lo investigado sobre los Foros se desprende que ellos constituyen un esfuerzo de lucha, resistencia, articulación y fortalecimiento de los movimientos sociales en la región críticos y contrarios al Libre Comercio y a sus instrumentos. Los Foros son acompañados por una red de pueblos, organizaciones y movimientos que los representan tanto en el plano local, nacional como regional y que lo resolutivo de los mismos para discutir el PPP convergen hacia un punto común: el rechazo total al PPP, lo significativo es la creciente organización y la fuerte resistencia de los pueblos que vislumbran espacios de esperanza para la región, su reto inmediato es avanzar en la conformación de un proyecto alternativo de integración de carácter anticapitalista y antipatriarcal. No obstante “el Plan Puebla Panamá sigue existiendo, sigue despojando tierras a comunidades rurales e indígenas para la construcción de grandes obras de infraestructura y sigue su marcha sin que las autoridades de los ocho países que participan en el PPP realicen consultas legítimas para que opinen los afectados.

El Plan Puebla Panamá existe y Mesoamérica resiste”... [9][9]

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

Aguilar S. Carlos G. (2004). “Mesoamérica en la hora de la resistencia popular”. En Revista del Observatorio Social de América Latina. Año V Nro. 13. enero-abril 2004. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. CLACSO. Bs As. Argentina.

 

Almeyra, Guillermo -  Alfonso Romero, Rebeca (2004). “El Plan Puebla Panamá en el Istmo de Tehuantepec” Colección Pensamiento Propio. Universidad Autónoma de la Ciudad de México. México, D. F.

 

Barreix, Alberto – Strong, John – Taccone, Juan José (2002). “Infraestructura regional”en “Más allá de las fronteras: el nuevo regionalismo en América Latina”. Serie : Progreso Económico y Social . Ed. BID.

 

Castro Soto, Gustavo (2005). “El movimiento social en Mesoamérica por la defensa de los recursos naturales”. En Revista del Observatorio Social de América Latina. Año VI, Nro.17. mayo-agosto 2005. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. CLACSO. Bs. As. Argentina.

 

Ceceña, Ana Esther (2004). Compiladora. “Hegemonías y emancipaciones en el siglo XXI”.  Colección Grupos de Trabajo de CLACSO. Bs As. Argentina.

 

CIEPAC (2001). “Plan Puebla Panamá” .Chiapas al Día, Nro.243. Chiapas, México.

 

Davis Celia, Call Wendy y Beas Carlos. (2006). Data Center, UCIZONI, Grupo de Tabajo Colectivo del Istmo y Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP). Istmo de Tehuantepec. OAXACA.

 

Gasca Zamora, José (2000). “Qué le falta y qué le sobra al proyecto Puebla –Panamá”.Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM. México. D.F.   

 

Moro, Braulio (2002), en Le Monde diplomatique/el Dipló/ Diciembre 2002. El “Plan Puebla Panamá”.  “Una recolonización disfrazada” Bs.As. Argentina.

 

Salazar Pérez, Robinson (2002). “Los avatares del Plan Colombia, Plan Dignidad y el Plan Puebla Panamá”. Relexión Política Año 4 Nro. 8, UNAB, Colombia/Convergencia Nro. 30. 2002, UAEM. México.


 

[1][1] Profesora de Geografía. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad Nacional del Centro

[2][2] Barreix, Alberto; Strong, John; Taccone, Juan José (2002). “Infraestructura regional” en “Más alla de las fronteras: el nuevo regionalismo en América Latina”. Serie Progreso Económico y Social. Ed. BID

[3][3] Documento: Informe Grupo Técnico Interinstitucional para el PPP, BCIE – BID – CEPAL,  con el apoyo del INCAE.  15 de junio  2001. San Salvador, El Salvador.

 

[4][4] Las iniciativas propuestas y sus respectivos objetivos son los siguientes:

 

                i.                                  Iniciativa Mesoamericana de Desarrollo Sustentable.

Objetivo: promover la conservación y el manejo sustentable de los recursos naturales y los mecanismos participativos, especialmente de las comunidades locales, en la gestión ambiental.

ii.   Iniciativa Mesoamericana de Desarrollo Humano

Objetivo: reducir la pobreza, facilitar el acceso a los servicios sociales básicos de la población vulnerable y contribuir al pleno desarrollo de los pueblos mesoamericanos.

 

iii.                            Iniciativa Mesoamericana de Prevención y Mitigación de Desastres Naturales

Objetivo: promover la prevención y mitigación de desastres naturales e incorporar la consideración de la gestión del riesgo en los proyectos de todos los sectores. 

 

iv.    Iniciativa Mesoamericana de Promoción del Turismo

Objetivo: promover el desarrollo del turismo ecológico, cultural e histórico mediante acciones regionales que destaquen la complementariedad, las economías de escala y los encadenamientos productivos del turismo.

 

v.     Iniciativa Mesoamericana de Facilitación del Intercambio Comercial

Objetivo: fomentar el intercambio comercial en la región mediante una reducción de los costos de transacción en el comercio entre los países y promover la participación de pequeñas y medianas empresas en las exportaciones regionales.

 

vi.    Iniciativa Mesoamericana de Integración Vial

Objetivo: promover la integración física de la región para facilitar el tránsito de personas y mercancías y, de esta manera, reducir los costos de transporte.

 

vii. Iniciativa Mesoamericana de Interconexión Energética

Objetivo:  unificar e interconectar los mercados eléctricos con miras a promover  un aumento de las inversiones en el sector y una reducción del precio de la electricidad.

 

viii.                Iniciativa Mesoamericana de Integración de los Servicios de Telecomunicaciones

Objetivo:  desarrollar la infraestructura de interconexión informática de la región.

 

[5][5] Davis, Celia; Call, Wendy y Beas, Carlos (2006)

[6][6] OSAL. N°13 Enero-Abril 2004

[7][7] Davis, Celia; Call, Wendy y Beas, Carlos (2006)

 

[8][8] Declaración Final. VI FORO MESOAMERICANO DE LOS PUEBLOS. San José de Costa Rica. Diciembre 2005.

[9][9] Davis Celia, Call Wendy y Beas Carlos. (2006). Data Center, UCIZONI, Grupo de Tabajo Colectivo del Istmo y Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP). Istmo de Tehuantepec. OAXACA.


Ponencia presentada en el Simposio La Situación de América Latina. Octavo Encuentro Internacional Humboldt. Colón, Entre Ríos, Argentina – Lunes 25 de setiembre de 2006.