Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 681 al 700 
AsuntoAutor
603/02 - Ni derech Humboldt
Re: NoticiasdelCeH dante
607/02 - Eleccione Humboldt
605/02 - Página de Humboldt
604/02 - Cursos Un Humboldt
610/02 - ELECCIONE Humboldt
611/02 - ELECCIONE Humboldt
612/02 - ELECCIONE Humboldt
613/02 - ELECCIONE Humboldt
609/02 - Curso CEP Humboldt
608/02 - Eleccione Humboldt
606/02 - La Escale Humboldt
614/02 - El Compor Humboldt
615/02 - Ponencias Humboldt
616/02 - Los Límit Humboldt
617/02 - Los sin t Humboldt
618/02 - Bloque Pi Humboldt
619/02 - Fronteira Humboldt
620 - Comunicado d Humboldt
621/02 - Notas pre Humboldt
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 859     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 612/02 - ELECCIONES BRASILEÑAS V
Fecha:Viernes, 4 de Octubre, 2002  20:35:18 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

NCeHu 612/02

ELECCIONES BRASILEÑAS V

Repercusiones en la Prensa Argentina

Semanario Prensa Obrera: Orientación Izquierda Revolucionaria (trotskysta)


LULA, CONTRA LA REBELION POPULAR
El centroizquierda como una pieza del imperialismo

Jorge Altamira

Lula no diferenciô a Brasil de Argentina por una cuestiôn de ego nacional. Expresô una opiniôn que es abrumadoramente mayoritaria en los escalones dirigentes del PT y, mucho mâs que eso, una definida estrategia polîtica. Para la direcciôn del PT, lejos de haber ingresado en un perîodo de posibilidades revolucionarias, Argentina se encuentra en direcciôn a una espantosa disgregaciôn social que serâ duramente pagada por las clases populares. La razôn de fondo para esta desgracia es que en Argentina no se ha sabido crear una fuerza popular sôlida y especialmente "institucional" como lo es el PT. Desde este ângulo, los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre fu eron algo bastante peor que una reacciôn "espontânea" contra el gobierno de turno: fueron un estallido anârquico y desesperado. En Argentina no hay direcciôn polîtica; las masas se encuentran mucho mâs cerca de la posibilidad de una salida "autoritaria" que de una revolucionaria. La consigna progresista e incluso revolucionaria para Brasil, dice el PT, es evitar una crisis "a la Argentina".

 

Espejismos en el Cono Sur

Antes que Lula, esta opiniôn fue formulada por la mayorîa del Frente Amplio de Uruguay, para quien los piqueteros argentinos no constituyen una fuerza conciente y organizada sino una expresiôn de desclasados y del hambre, ni los cortes de ruta y de puentes un mêtodo adecuado de lucha. Hasta hace muy poco, la direcciôn frenteamplista estaba convencida de que Uruguay lograrîa esquivar el destino de Argentina, fundamentalmente por la fuerza "institucional" y la "responsabilidad" polîtica del FA. Como luego resultô evidente, el FA pretendîa mâs de lo que podîa: Uruguay entrô en una bancarrota total; el pueblo desesperado saliô al asalto de supermercados; se encuentra en marcha una descomunal confiscaciôn de ahorristas; los bancarios pueden perder sus empleos en masa; la resistencia "institucional" del FA no sirviô para nada; crece la tendencia del pueblo a la acciôn directa.

La posibilidad de que las crisis de Argentina, Uruguay y Paraguay se reproduzcan en Brasil, simplemente aterran a la cûpula del PT. Su primera reacciôn a semejante perspectiva fue ampliar la alianza polîtica del PT a los sectores mâs antiobreros, reaccionarios y corruptos de la polîtica brasileòa: el industrial y evangelista Josê Alencar, convertido en candidato a la vice-presidencia del PT, quien ya se ha apresurado a decir que reprimirâ las invasiones de tierra; el paulista Orestes Quercia y el ex presidente y nordestino Josê Sarney, del elenco estable de la burguesîa y de la oligarquîa brasileòas. Mâs recientemente, Lula ha conseguido el apoyo pûblico del pulpo mâs importante de la electrônica nacional, el grupo Gradiente ( Ambito, 24/9) y es inminente la apariciôn de un texto conjunto del PT y la Bolsa de Sao Paulo, que serîa divulgado el 3 de octubre (Folha de Sao Paulo, 20/10). Lo mâs importante, claro, ha sido la decisiôn del PT de comprometer su apoyo al plan que el FMI puso como condiciôn para no precipitar a Brasil en una cesaciôn internacional de pagos.

 

Firmar con el FMI es revolucionario

Para la izquierda democratizante de Brasil, ser progresista en Amêrica Latina significa, contra todas las evidencias, someterse al dictado del FMI, porque ello evitarîa un colapso capitalista del tipo de Argentina y las consecuencias que ello acarrearîa para el pueblo. Claro que es incomprensible, con esta polîtica, cômo el PT prevê avanzar en un programa de progreso social toda vez que los planes del Fondo significan miseria para el pueblo y son el principal activador de la rebeliôn popular. Quizâs, ser progresista en Brasil signifique tambiên colaborar con una salida antiobrera a la crisis y con una mayor miseria, con la salvedad de que no sea una salida "tan antiobrera" y una miseria "tan grande" como la que se verifica en Argentina.

"Salvemos a los bancos y salvemos al capitalismo" Āen esto se condensa el planteo de Lula para evitar a los brasileòos el trânsito al derrumbe argentino. ÀPero no es exactamente lo que intentaron De la Rûa y el Chacho Alvarez, o lo que procurô hacer Batlle, todos los cuales se empeòaron en la tarea como alumnos mejor aplicados del FMI? Tampoco Lula podrâ hacer mâs o proceder mejor, desarrollando la misma polîtica del actual gobierno brasileòo, que ha llevado ya a una impresionante desvalorizaciôn de la moneda y a una fuga de capitales enorme. En Brasil ya no se habla de fûtbol sino del "riesgo-paîs". El Banco Central de Brasil, la semana pasada, no logrô refinanciar la deuda pûblica, para la cual los bancos le pedîan tasas del 45-60% anual, lo que es un signo inconfundible de "default". Este principio de cesaciôn de pagos lo ha obligado a emitir dinero para cancelar las amortizaciones con la banca local y para socorrer a los Fondos de Inversiones que estân perdiendo millones de dôlares de depôsitos de sus clientes. Esa emisiôn ha llevado el dôlar de 3,18 a 3,80 reales. El gobierno de Brasil ha comenzado a aplicar la polîtica de los Remes, Lavagna y Pignanelli.

Cuando Lula dice que Brasil no es Argentina, no estâ descalificando a la clase dominante argentina y a sus gobiernos, ya que despuês de todo ambos paîses tienen una estructura social clasista y polîtica similares. Lula estâ diciendo que el PT lucharâ para evitar una rebeliôn popular en Brasil; es precisamente por esto que el PT se ha convertido en la ûnica carta que tiene hoy el imperialismo en ese paîs. Es la carta que podrîa bloquear la extensiôn de la rebeliôn popular argentina hacia Amêrica Latina y ahogarla en su aislamiento.

 

El gran juego

Simultâneamente con lo que ocurre en Brasil, el centroizquierda y la izquierda, en Argentina, han retomado la campaòa electoral, luego de un hipôcrita coqueteo con la consigna de "un nuevo Argentinazo". Obviamente, tienen la expectativa de recoger el impacto electoral que causarîa una victoria de Lula en el primer turno. El apoyo a los procesos electorales y a la "legalidad" se ha transformado en el eje del centroizquierda en el Cono Sur para contrarrestar la acciôn directa de piqueteros y asambleas populares. Tambiên en Uruguay el Frente Amplio ha rechazado cualquier planteo de precipitar la caîda de Batlle o adelantar las elecciones generales previstas para fines del 2004. Si el PT de Brasil logra, luego de ganar las elecciones, no tanto contener la crisis, lo cual es imposible, pero sî controlar sus consecuencias y derivaciones polîticas y ni quê decir una rebeliôn popular, el centroizquierda habrâ pasado a convertirse en uno de los pilares del imperialismo para recomponer la enorme crisis del conjunto del Cono Sur. Puede rescatar a la convocatoria electoral de Duhalde del naufragio y hasta animar a Reutemann a volver al ruedo e incluso a hacer posible una victoria presidencial del peronismo. Claro que el centroizquierda tendrâ que pagar un elevado precio para conseguir el apoyo a una polîtica de salvataje electoral del rêgimen polîtico, que no serâ ya sôlo someterse al Fondo sino aceptar plenamente el proyecto del Alca. Con esto ûltimo se desvanecerîa en el aire la ûltima pieza de la demagogia centroizquierdista.

Hay entablada una enorme lucha polîtica a la escala del Cono Sur y de Amêrica Latina. El hundimiento del capitalismo empuja al progresismo al campo de la contrarrevoluciôn, al principio con caracterîsticas "pacîficas". Corresponde a los sectores mâs avanzados del movimiento piquetero, de las asambleas y de las fâbricas en lucha, tomar conciencia de toda esta evoluciôn de la crisis en las clases y partidos, y reforzar la construcciôn en marcha del partido revolucionario.


Fuente: Prensa Obrera Nro 773, Buenos Aires - ARGENTINA, del 26 de setiembre de 2002.