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Asunto:NoticiasdelCeHu 1322/05 - Los cambios en el paisaje cultural : Area de t ransición entre el Sur Bonaerense y Patagonia
Fecha:Domingo, 9 de Octubre, 2005  00:28:24 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 1322/05
 

Los cambios en el paisaje cultural :

Area de transición entre el Sur Bonaerense y Patagonia

 

                                     ENRIQUE HUGO FABREGAT

   Secretaria de Planificación y Control de Gestión de la Provincia de Río Negro

 

 

Introducción.

 

El paisaje es multifacético y cambiante y expresa las características de la sociedad actual y la acumulación de los procesos que lo construyen a través de la historia.

El área de estudio comprende el Valle Inferior y las islas, límite entre el Sur de la Provincia de Buenos Aires y la Provincia de Río Negro y es el actor dominante del territorio que constituye una unidad económico-productiva. Las islas forman parte del último tramo del Río Negro,  las cuales presentan paisajes que expresan la ocupación y utilización del espacio a través del tiempo.

Cada una representa una unidad espacial donde se materializa la relación espacio-temporal, la cual depende de múltiples factores socio-económicos, políticos, ideológicos y del marco natural que la sustenta.

La finalidad del trabajo es definir los paisajes actuales existentes, desde su transformación y los caracteres sobresalientes de la vida en las islas que conforman el Valle Inferior del Río Negro.

 

 

1. El último tramo del Río Negro: un actor dominante en el territorio del sur bonaerense y de la patagonia norte.

 

El espacio conocido como el Valle Inferior del río Negro constituye por sus características una unidad económica-productiva, la misma está constituida por diferentes elementos tanto de orden físico natural como también de otros relacionados con la acción del hombre. Entre esos elementos el que define en primer lugar a esa unidad es el río, actúa no solo como un integrador sino además como el motor de la organización de este espacio a partir de las actividades que el hombre realiza. Debemos destacar que este territorio está asociado a la idea de espacio apropiado y construido por la sociedad que lo habita, en el cruce de diferentes lógicas políticas, económicas y culturales. Esta unidad que forma el Valle Inferior se extiende por el sector sur del Partido de Patagones en la Provincia de Buenos Aires y al este del Departamento Adolfo Alsina en la Provincia de Río Negro.

 

En cuanto al origen del nombre con el que se lo conoce a este valle, el mismo está relacionado a los sectores en los que se divide la cuenca, que en tal caso son: “alto, medio e inferior” que comúnmente se denomina a los tramos del valle del río Negro. Además hay que agregar el Valle de Conesa que se encuentra entre el Valle Medio y el Valle Inferior.

 

1.1. El Río Negro importante cuenca hídrica argentina.

 

El Río Negro se encuentra situado en el nordeste de la Patagonia, en una zona de transición entre las típicas llanuras de la región pampeana y las áridas mesetas de la Patagonia extrandina. Esa transición, tanto climática como morfológica se va desarrollando en forma latitudinal desde la cuña seca en la que termina la pampa húmeda y que coincide con el extremo sur bonaerense, para luego ingresar al valle en el tramo inferior del río Negro y continuar en la meseta patagónica. La transición se manifiesta en el espacio compartido por las dos provincias, en donde la utilización del río se hace de diferentes formas y a ambos lados del mismo, pero sobre todo este marca el límite dentro de ese cambio, al pasar de la llanura a la meseta solamente cruzando el valle.

 

A su vez esta zona se encuentra en su totalidad dentro de la cuenca del río Negro, que ocupa después de la cuenca del Plata, el lugar más destacado en la hidrografía argentina por el volumen de agua que transporta. Esto hace que se lo pueda explotar para riego en casi toda su extensión, sin mayores dificultades por la cantidad de agua que se puede usar.

 

En cuanto a la superficie total de la cuenca del río Negro, es de 125.000 kilómetros cuadrados, de los cuales corresponden al propio río Negro 27.100 kilómetros cuadrados, de los cuales le corresponden al Valle Inferior 800 kilómetros cuadrados, solo al sector del valle aluvial.

 

Por lo tanto es el río más importante de todos los que surcan las tierras patagónicas, y a la vez el principal de todos los cursos de agua que corren íntegramente en territorio argentino, desde sus nacientes hasta la desembocadura. Hay que destacar que todo su recorrido lo realiza dentro de la provincia de Río Negro, atravesando su territorio, además permite la organización de la mayor parte de las actividades económicas de la misma.

 

         En cuanto a su recorrido, desde las nacientes hasta su desembocadura en el Océano Atlántico, alcanza los 637 kms. Su cuenca de alimentación está en la Cordillera de los Andes, en el área andinopatagónica, por ello su caudal está en relación con la cantidad de precipitaciones que se producen en la montaña, en donde nacen los dos principales ríos tributarios. Este se desplaza con dirección de oeste a este a través de las áridas mesetas patagónicas, en medio de un valle amplio y profundo, de ancho irregular según los tramos, variando entre un mínimo de 5 kms. en Chelforó y un máximo de 25 kms. en Choele Choel. Esto hace que se presente como un extenso corte, que en forma de diagonal cruza toda la provincia de Río Negro.

 

El cauce, es el resultado de la intensa erosión que ha afectado a las mesetas patagónicas,  favorecida por la escasa dureza de las rocas. Se halla flanqueado por mesetas de altura variable, pero que tienden a disminuir hacia el este. En el corte de la meseta aparecen las barrancas que acompañan al río en todo su recorrido, las mismas no superan los 200 mts. de altura. Sin embargo, estas alturas no impidieron el acceso al cauce del río tanto a los grupos humanos primitivos que se desplazaban por los valles, antes de la llegada de los españoles como tampoco a los que posteriormente se asentaron en ellos.

 

 

Sin embargo atraviesa una región de pobreza hídrica con escasas lluvias, y por lo tanto insuficientes para alimentar algún curso de agua. Los registros pluviométricos en toda la cuenca del río Negro son: para Alto Valle 180 mm., Valle Medio 325 mm., Valle de General Conesa 330 mm. y Valle Inferior 396 milímetros anuales de promedio, en este último caso con algunas variaciones de acuerdo a años más o menos lluviosos, que pueden superar los 500 mm., o excepcionales como en el año 1997 en el que superó los 600 mm.

 

1.2. El Valle Inferior.

 

Delimitar el área es una tarea difícil, sobre todo para determinar los límites.  Para tal fin se buscó un criterio que permitiera definir al territorio que ocupa el Valle Inferior del Río Negro. Pero además que ese límite incluya a la mayor cantidad de elementos que están a ambos lados del mismo, ya que generalmente cuando se habla del Valle Inferior, sólo se hace referencia a Viedma y a la zona rural bajo riego.

 

La diagonal fluvial que le sirve de eje atraviesa al área desde los 64º a los 62º de longitud oeste de Greenwich con dirección Noroeste a Sudoeste y entre los paralelos 40º a 41º de latitud sur del Ecuador. Sobre esta línea se apoya el curso inferior del río Negro, que aquí se lo considera desde la Primera Angostura hasta la desembocadura en el Océano Atlántico, recorriendo una distancia de ciento diez kilómetros aproximadamente.

 

Es de destacar, que el río Negro en todo su curso es un río alóctono, pues no recibe ningún afluente, pese a la pérdida de caudal que le ocasiona la evaporación, la infiltración y sobre todo el uso que se hace de sus aguas para el riego de los cultivos en todo el valle del río, a pesar de esto conserva siempre un importante caudal que le permite alcanzar su nivel de base en el Océano Atlántico.

 

Por lo tanto, el criterio que se propone como el más conveniente en este caso es: "considerar a ambas márgenes del río por la relación funcional que la población que lo habita,  tenga con el mismo", en función del uso que se hace del río que constituye los elementos que lo integran. Lo cual constituye una unidad geoespacial.

 

Esa relación puede ser directa o indirecta, por ejemplo la utilización del agua del río para riego o para consumo. Una forma fue su uso como ruta de acceso al interior, a partir de la llegada de los españoles en 1779, como así también con el fin de poblar ese territorio, de explotar los recursos que en él se encuentran y por último hay que destacar el uso del recurso agua para riego, etc.. Se observa que a través de la historia los usos a los que se sometió este río han sido distintos, de acuerdo a las épocas y las circunstancias. En el sector de secano por ejemplo el agua del río se la ha utilizado para abastecer de agua a los bebederos para los animales, tomando el agua directamente del río o de los canales.

 

Es además, este criterio que históricamente ha prevalecido en el Valle Inferior y al cual se puede llamar de ahora en más "de uso del río". Si bien el mismo ha sido diferente según el momento y la situación político-económica, a lo largo del proceso de ocupación del Valle Inferior. Se puede afirmar entonces que es una unidad geográfica constituida por un espacio atravesado en toda su extensión por el cauce del río Negro en su tramo inferior, elemento natural que actúa de dos maneras: "como actor dominante y como eslabón de unidad del paisaje".

 

Por otra parte, en el valle inferior se observan diferentes unidades de paisajes: por un lado el formado por el valle delimitado por las cuchillas norte y sur, las cuales se enmarcan perfectamente en un área donde se distinguen las diferentes acciones culturales y por otro el que aparece al subir a la cuchilla en el sur y la altiplanicie de Patagones en el norte. Allí arriba es donde los límites se desdibujan y adquieren una mayor flexibilidad, dada sobretodo por las características geomorfológicas. Como así también por las actividades que se realizan en el sector y por la relación que se establece con el río. Al norte se observa la actividad agrícola-ganadera propia del paisaje de la pampa húmeda, a pesar de encontrarse en la cuña seca. En cuanto al sector sur del río, las actividades que aparecen están relacionadas con la agricultura bajo riego y al ascender sobre la cuchilla actividades relacionadas con la ganadería extensiva y de secano.

 

 

El conjunto constituido por la margen norte tiene dos sectores de distinta pertenencia, desde el punto de vista jurisdiccional, uno ubicado en la provincia de río Negro donde se encuentra la localidad de Guardia Mitre y el otro en el Partido de Patagones, en la Provincia de Buenos Aires, que comprende desde el meridiano quinto hasta la desembocadura. Es una angosta faja que alcanza pocos kilómetros de ancho, donde se encuentra la ciudad de Carmen de Patagones, cabecera del partido el mismo nombre, a 40º 47' de Latitud Sur 63º 01' de Longitud Oeste y a 40 m.s.n.m.

 

Es así, que el Valle Inferior presenta la margen norte más alta y estrecha que la margen sur que es baja, plana y amplia. En esta última, en la denominada margen sur, se encuentra el valle fluvial propiamente dicho de diez a trece kilómetros de ancho, que se extiende como ya se mencionó desde la Primera Angostura hasta la desembocadura. Esta extensa planicie se desarrolla en forma paralela al cauce del río y ocupa un espacio que va desde la ribera del mismo hasta la cuchilla, este último término es el que se utiliza para denominar aquí al borde de la meseta patagónica, que recorre el límite sur del valle.

 

Así se pueden observar dos ambientes distintos, uno al norte del lado de Patagones formado por el angosto pie de la cuchilla y sus desniveles, con la llanura localizada sobre la misma. Y el otro ambiente en el sur con características distintas, formado por la planicie del valle y el borde de la meseta. Es decir un paisaje de valle de río que integra dos unidades naturales diferentes. En este último caso el territorio que hemos definido abarca algo más de 80.000 has. en forma de faja de 8 kms. de promedio. Con una altura sobre el nivel del mar que varía entre 5 y 30 mts. Así podemos decir que el paisaje natural que aparece en su margen norte, una vez superada la barranca, presente como forma predominante del relieve una planicie con algunas depresiones o bajos sin salida, interrumpida por el valle del río Negro.

 

En cuanto a los bajos mencionados que están ocupados por las salinas o salitrales son particularmente notables en el sur del Partido de Patagones, son otro de los elementos que se detectan en este paisaje, estos presentan un fondo casi plano y en algunos casos tienen agua casi todo el año y cuando esta se seca aparece la capa salina de un cierto espesor.

 

Todo este sector desde sus aspectos geológicos se halla dentro de la llamada Cuenca del Colorado, estas planicies se presentan como un relieve poco diferenciado semejante a una llanura suavemente ondulada. Su pendiente general es muy escasa y se desarrolla en sentido Noroeste-Sudeste, con alturas máximas que no superan los 100 m.s.n.m. en forma superficial y con profundidades variables presenta arenas, arcillas y cantos rodados. Esta forma de relieve es el que localmente se denominan "campos", es decir establecimientos rurales que se dedican a diferentes actividades.

 

Cruzando el río hacia el sector al sur del cauce se llega a la planicie aluvional, que forma el paisaje de valle propiamente dicho, esta es un área con un ancho variable, que va desde los 200 metros en la Primera Angostura y hasta 15 kms. en la desembocadura. En esta planicie se encuentra la ciudad de Viedma, capital de la Provincia de Río Negro a 40º 51' de Latitud Sur, a 63º 01' de Longitud Oeste y a 4 m.s.n.m.

 

Un rasgo característico son las barrancas del valle inferior a las que localmente se las denomina "cuchillas". En ellas suelen destacarse levemente del nivel general ciertos promontorios que en la zona se denominan "cerros". Ejemplo de esto es el Cerro de la Caballada en Carmen de Patagones, que solo alcanza a 41 m.s.n.m., pero es un punto de referencia local.

 

Estas se encuentran a ambos lados del valle y son parte de la unidad glacis terrazado cubierto (Capitanelli) comúnmente denominado barda o cuchilla. Su génesis responde a procesos complejos, fundamentalmente morfoclimáticos. Las cuchillas como se las denomina en el Valle Inferior son un localismo como vocablo, ya que en realidad es la misma terraza del río que se extiende desde la confluencia hasta la desembocadura. Pero es interesante ver que estas adquieren diferentes nombres según la zona, depende donde nos encontremos, en el Alto Valle se la llama barda al igual que en el Valle Medio o barrancas y aquí es cuchilla. El origen de estas diferentes denominaciones es supuestamente sociolingüística. Ya que si bien el fenómeno geomorfológico es el mismo, la forma de denominarlo cambia según cual es el sector de la cuenca fluvial en el que nos encontramos. Este último significa según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española barranca/o se denomina a: 1) despeñadero, precipicio, quiebre profundo que abren las aguas en el suelo (2) hendidura profunda que hace a la tierra el agua (3) zanja de paredes ruinosas que entalla los conos volcánicos constituidos por materiales sueltos.

 

Cuchilla: en Argentina, Cuba y Uruguay, eminencia prolongada cuyas pendientes se extienden hacia el llano. Barda, en América Meridional se denomina a un extenso manto de roca basáltica, de color oscuro y determinaciones abruptas. Esta forma diferente de llamar a este elemento tan representativo de las geoformas locales como son las terrazas como parte de la unidad de glacis del pie de la meseta constituye una variación diatópica, es decir que tiene que ver con el lugar donde surge y a pesar de similitud semántica, las distintas denominaciones están muy circunscriptas localmente.

 

En cuanto a su ancho, desde su origen en Primera Angostura hasta unos 25 kms. el valle es más bien angosto, de relieves uniforme, presentando una serie de accidentes fisiográficos en forma de numerosos meandros y brazos inactivos del río ubicados al final de esta parte estrecha.

 

A partir de esta zona la barda cambia bruscamente su orientación, tomando rumbo sudoeste, el valle se ensancha aquí hasta un ancho máximo de 13 kms. El relieve superficial del terreno es uniforme, y la zona costera del río presenta numerosos brazos y meandros fuera del curso actual de escurrimiento, vestigios de anteriores divagaciones del río, en unos 27 kilómetros más de recorrido.

 

A los 52 kms. de su punto de origen el valle toma un ancho uniforme que oscila cercano a los 10 kms., aquí el río pierde su carácter divagante, con islas en su curso y sigue manteniendo su carácter meandroso. A continuación y luego de pasar la ciudad de Viedma, el cauce se define claramente hasta desembocar en el océano.

 

Todas estas estructuras son producto de la dinámica fluvial, que es el máximo artífice de los microrelieves que presenta el valle. Se destaca "la franja de meandros, de trazado y ancho irregular, que es el resultado de las divagaciones del río que además se caracteriza por la profusión de los mismos, algunos activos y otros abandonados. Entre estos últimos los hay tanto con agua como secos. El albardón se interpone entre la planicie de inundación y el lecho actual del río, 2 que los bordea es bien drenado y favorece los asentamientos humanos.

 

El valle continúa hacia el mar por una llanura suavemente ondulada, con una zona baja y muy plana, conocida como "Bajo del Juncal", hoy en día seco, debido a que desde 1930 la construcción de un dique de tierra impide el paso del agua. Completaban el paisaje la "Laguna del Juncal" y zanjones naturales con algunas compuertas que regulaban la entrada y salida del agua por efecto de las mareas.

 

Un elemento para destacar, que interviene activamente en el movimiento de las aguas, son las mareas que en el curso inferior del río Negro se siente su acción hasta unos 35 kms. de la desembocadura. En cuanto a la salida al mar esta se encuentra obstruída por una barra de bancos de arena que hacen difícil la navegación.

 

Ya en el litoral marítimo, este presenta dos ambientes bien diferenciados según observemos la costa bonaerense o la rionegrina. En el primer caso la costa es baja, presenta la formación de dunas como microrelieve preponderante, con una importante faja de médanos costeros. Por el contrario, el litoral a partir del faro del Río Negro, es una costa alta (hasta 50 mts.) de acantilados, a cuyo pie se presentan grandes bloques producto de los derrumbes dada la acción constante del mar sobre la base.

 

 

1.2.1. Las islas dentro del Valle Inferior.

 

El Valle Inferior posee otro ambiente natural que lo forman las numerosas islas, entre las que se destacan, por su tamaño, la Isla Mulhall, frente a Guardia Mitre y por su proximidad a Viedma las islas Gral. Wintter, Cmte. Simone, entre otras. Estas se distribuyen en casi todos los sectores del río en su tramo inferior. El conjunto de islas ha sido un elemento importante en la construcción del territorio ya que fue asiento de grupos de familias que desarrollan en las mismas distintas actividades económicas.

 

En cuanto a la cantidad, se cuentan más de treinta islas en el Valle Inferior, de muy diferentes tamaños y condiciones físico - naturales, por lo que su utilización también cambia de una a otra, es reconocida la fertilidad de los suelos que las mismas contienen. Estos son los que han permitido desde hace muchos años su explotación agrícola – ganadera. En cuanto  a la primera actividad es variada, una de  las producciones más importantes es la de vid para la elaboración de los vinos de las islas, que son muy reconocidos desde hace muchos años, como el vino Churlaquin, en algunas de las islas se pueden observar todavía las instalaciones de las bodegas en algunos casos abandonadas. Como así también  la producción  de uvas frescas para consumo de mesa, producción que se coloca principalmente en el Valle Inferior colocando en el mercado hasta el mes de mayo. Otra de las actividades de las islas esta relacionada con el cultivo de nogales, cuyas variedades se han adaptado muy bien a los suelos con una producción importante que se coloca tanto  en el mercado local como fuera de este. La actividad de cultivo de verduras y hortalizas fue muy significativa hasta la construcción del área bajo riego del IDEVI – Instituto de Desarrollo del Valle Inferior, de todas maneras se sigue manteniendo en algunas de las islas esta  actividad. En cuanto a la actividad ganadera es de destacar la cría de ganado ovino como otra fuente de ingresos para los productores isleños.

 

 

1.2.2 El Clima del Valle Inferior 

 

En cuanto al clima del Valle Inferior y según los datos meteorológicos de las estaciones Carmen de Patagones y Viedma, instalada en el Aeropuerto Gobernador Castello, del Servicio Meteorológico Nacional, que están en el área del Valle Inferior, y en base a los antecedentes climáticos analizados se establece que el área de estudio pertenece a una zona de clima seco estepario, con condiciones de semiaridez. Con una elevada tasa de evaporación durante la primavera-verano por las altas temperaturas, una gran insolación con baja humedad relativa y la existencia de vientos de alta intensidad, debido a la baja presión atmosférica, generando así la aridez del medio.

 

El área se ubica en una zona climática seca, de tipo estepario y semiárida, mesotermal, sin períodos de exceso de agua durante el año y con baja concentración térmica en verano. Las precipitaciones medias anuales del área se ubican entre los 360 mm. y los 400 mm., con gran variabilidad, propia de las zonas áridas, con una distribución uniforme a lo largo del año, con picos de marzo a abril. La velocidad promedio anual del viento es de 19,5 Km/hora.

 

Para el Valle Inferior, se aprecia un aumento de la precipitación media anual con respecto a Carmen de Patagones posiblemente debido a la posición de ambas estaciones, una a 40 m.s.n.m. y la otra a tan solo 4 m.s.n.m., circundada por parcelas irrigadas y con cortinas forestales desarrolladas a los cuatro vientos. Esto podría generar un microclima favorable a un leve aumento en la cantidad de lluvias anuales.

 

Respecto al caudal medio aforado a la altura de la Primera Angostura es de 957 m3/seg. Antes de las obras de infraestructura que se hicieron aguas arriba de la cuenca, eran comunes las inundaciones provocadas por el río Negro.

 

Por lo tanto, esta masa de agua del río Negro ha depositado considerable cantidad de material sobre el piso del valle, en procesos relativamente reciente. Este material depositado aguas arriba de San Javier, consiste en arenas, gravas y arcillas mezcladas en variadas proporciones, lo que depende de las características meándricas del río. En cambio, aguas abajo de San Javier abundan los depósitos de grano fino, que estos siguen apareciendo hasta llegar a la desembocadura del río en el océano.

 

El déficit hídrico del área, entre octubre y marzo sitúa a la escasez de agua como el factor limitante de la producción forrajera y pecuaria.

 

En cuanto a la vegetación la región pertenece a la provincia fitogeográfica del monte, subregión Monte Pampeano del Nordeste de la Patagonia, caracterizado por el predominio de estepas arbustivas altas y medias dominadas por jarilla Larrea divaricata.

 

1.3. Unidades de Paisaje

los paisajes culturales son el resultado de las transformaciones de los procesos sociales que los grupos humanos realizan a través de sus actos y valores. Es así que la interrelación de los elementos culturales y naturales complejizan y dinamizan los territorios.

 

Leimgruber W. (2003) sostiene que la cultura entendida por la “cantidad de valores y tradiciones que caracterizan a una sociedad y que han sido transmitidas a través de la historia, modificadas sucesivamente”.

“En cualquier tiempo y lugar, los grupos sociales, desde los estadios más primitivos hasta las modernas sociedades capitalistas industriales, por ejemplo, establecen determinados modos de relación con su espacio; en otras palabras lo valorizan a su modo. En el interior de ese proceso, podemos identificar relaciones culturales con el espacio, en sentido estricto, un grupo social primitivo, por ejemplo, aunque con una tenue y provisoria fijación en un determinado espacio expresará, a partir de esa relación, una serie de manifestaciones: mitos, ritos, cultos, sacralizaciones, etc. el mismo modo, expresará con su trabajo y sus técnicas, formas de apropiación y explotación de ese espacio, marcándolo con sus necesidades y su modo de producir y, por que no, impregnándolo con su cultura.

“En este sentido, su espacio posee límites cuyo trazado no esta constituido por líneas rígidas sino por zonas que se destinan a delimitar el espacio de recursos necesarios a la reproducción biológica y cultural de ese grupo. Es importante destacar que cuando un grupo proyecta sobre el espacio sus necesidades, como así mismo la organización para el trabajo y la cultura en general proyecta igualmente las relaciones de poder que se desarrollan en su interior.

“Por eso, toda sociedad que delimita un espacio de vivencia y producción se organiza para dominarlo, lo transforma en su territorio”. (Da Costa, M. 1995, pág.18).[1][1]

 

Si bien los paisajes son multifuncionales en “cada sector del mismo predomina una función en un momento dado, de acuerdo a las pautas culturales, decisiones políticas y socioeconómicas del grupo humano que lo ocupa, apropia y utiliza sus potencialidades (Zinger A. y otros, 1999, 61). Así dos aspectos fundamentales del espacio geográfico: fisonomía y función, permiten delimitar las unidades de paisaje que predominan en un lugar, las cuales cambian con mayor o menor rapidez, de acuerdo a la incorporación de tecnología o se deprimen debido a la polifuncionalidad potencial que poseen.

 

En el caso del área de transición entre el Sur Bonaerense y la Patagonia, podemos definir diferentes unidades de paisaje de acuerdo al espacio aquí descripto y  a los conceptos analizados hasta aquí. Estas unidades de paisaje se organizan en función de un conjunto en el cual se contienen que es el  Valle Inferior del río Negro.

 

En  primer lugar tenemos el paisaje de “los campos” donde la actividad principal es la agrícola ganadera, por lo tanto estamos frente a una unidad de paisaje de fuerte influencia del hombre. En segundo lugar dos unidades de paisaje urbano, una sobre ambas riberas del río las ciudades de Viedma y Patagones, siguiendo aguas arriba se ubican las localidades de San Javier y Guardia Mitre, estos centros conforman los paisajes urbanos del valle. Por otro lado y muy próximo a la desembocadura del río Negro se encuentra el balneario El Cóndor, en la costa del Océano Atlántico. En tercer lugar el área del IDEVI (Instituto de Desarrollo del Valle Inferior) conforma  un valle irrigado de más de 50.000 ha en explotación, principalmente de actividad frutihortícola y algunas chacras de explotación ganaderas. En cuarto lugar las islas es una unidad de paisaje con fuertes cambios, en fuerte actividad en décadas anteriores, que han pasado por un fuerte proceso de abandono y que en algunos casos todavía continua, mientras que en algunos casos están en recuperación, un paisaje natural de gran significación en el Valle Inferior, hoy podemos decir que es  un espacio olvidado. Por último las unidades de paisaje natural con fuerte presencia de lo físico lo componen las “cuchillas” en el sur de esta área de transición y los salitrales en los bajos de la zona norte del valle en la planicie sur bonaerense. Fuera de la zona de riego sistematizada aparece otra unidad de paisaje que es el de las estancias en la costa del río cuya superficie se extiende desde el río y sube la cuchilla sur.

 

Finalmente podemos decir que estamos ante una zona de transición de multivariados paisajes en donde las relaciones de poder se entremezclan con fuerza en la construcción de social de los mismos. Por lo tanto como toda transición tiene la riqueza de la variedad, el contraste y la complejidad.  

 


 

 

BIBLIOGRAFÍA

 1. Capitanelli, R.G. "Geomorfología del valle de Guardia Mitre". Anales de G.A.E.A. Tomo XVIII, Bs. As., 1982, pág. 11.

2. Grondona,  Mario F., G.A.E.A. Geografía de la República Argentina.

3. Lui, Eduardo. Estudio del Ciclo Hidrológico y del Potencial Productivo en la Cuenca La Salinita. 1998. CURZA - UNC - Informe Final.

4. Lorda, Maria A. y otros (2000) Definiciones de unidades geoespaciales-problema como base para la gestión del desarrollo sostenible en el SO bonaerense. Revista Universitaria de Geografía . Ediuns. Bahia Blanca

5. Nacuzzi, Lidia R. Identidades Impuestas, tehuelches, aucas y pampas en el norte de                   la Patagonia Sociedad Argentina de Antropología, Buenos Aires 1998.    

6. Rey, Hector D. y otros. Historia del Valle Inferior del Río Negro. El Nuevo Distrito Federal

7. Zinger,  A. Bróndolo, M. Campos, M. (1999) Medio ambiente y unidades geoespaciales en el    suroeste bonaerense. Revista Universitaria de Geografía. Volumen 8 Nº 1 y 2 Ediuns. Bahia Blanca.

  


[1][1] Da Costa, M. Material de Estudio del Curso de Capacitación. Docente en Ciencias Sociales: Reestructuración Capitalista y Transformación Territorial. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Buenos Aires. 1995. Pág. 18.


Ponencia presentada en el Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, San Luis - Argentina. Setiembre de 2005.