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Asunto:NoticiasdelCeHu 1298/05 - Turismo asociado con las áreas naturales pro tegidas de México: el caso de una comunidad indígena de la Selva Lacandona
Fecha:Jueves, 6 de Octubre, 2005  23:46:21 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 1298/05
 

Turismo asociado con las áreas naturales protegidas de México:

el caso de una comunidad indígena de la Selva Lacandona

 

Álvaro López-López*

 

Resumen. La Selva Lacandona, localizada en el estado de Chiapas, México, es poseedora de un medio ambiente de reconocida importancia en el ámbito global; sin embargo, en los últimos cincuenta años se han perdido tres cuartas partes de la superficie boscosa original. Con la intención de frenar este problema, el gobierno federal y diversas ONG´s han fomentado entre la población indígena del área -considerada como una de las más marginadas del país-, la incorporación del turismo sostenible como una estrategia de desarrollo económico. Pero con el ejercicio del turismo se ha visto que han sido muy limitados los logros en la calidad de vida de la población y en la protección al medioambiente físico de la Selva Lacandona.

 

Abstract. The “Selva Lacandona” rainforest, located in the Chiapas state, Mexico, has an extraordinary importance in the global scope, because of the environment; nevertheless, in the last fifty years a three quarter of the original wooded surface has been lost. In order to stop this problem, the federal government and several NGO´s have fomented, into the some local indigenous communities of Selva Lacandona -considered like one of the most marginalized of Mexico-, the sustainable tourism like a strategy of economic development. But the tourism activity has not been enough to improve the local population  standard of life and the environmental protection.

 

Introducción

En el ámbito mundial se reconoce que la destrucción continua del medio ambiente en los países subdesarrollados ha llegado a niveles tal alarmantes que, para frenar este proceso, ha sido insuficiente decretar áreas protegidas que sólo plantean prohibiciones sobre el uso de sus recursos pues, por lo general, la población local o grupos ajenos las explota (Mowfort y Mount, 1998). En el discurso se plantea la idea de que se deben promover actividades económicas estratégicas que, al tiempo que den sustento a las poblaciones ubicadas en aquellas áreas de interés por conservar, fomenten, entre sus pobladores, el interés por la protección al medio ambiente, con lo cual se generaría un círculo virtuoso: la conservación permitirá dar continuidad prolongada a sus actividades económicas, es decir, se generará un desarrollo sustentable (Hallandlew, 1998; Meyer, 2002; Page y Dowling, 2002; Scheyvens, 2002).

En México, el ecoturismo empieza a ser visto como una estrategia para, por un lado, fomentar la protección del medio ambiente en las Áreas Naturales Protegidas (ANP´s) y, por el otro, incentivar las actividades económicas sostenibles entre las poblaciones ligadas con estas áreas (Valenzuela, 2001). Así, el presente trabajo tiene la finalidad de mostrar cómo se ha organizado la actividad turística dentro de la Selva Lacandona (SL), Chiapas, México, en la comunidad indígena de Lacanjá-Chansayab, cercana a varias ANP´s; asimismo, se pretende revelar si con la incorporación del ecoturismo se han logrado los objetivos de detener la destrucción de medio ambiente físico regional y lograr un desarrollo sustentable para la población local.

Para lograr los objetivos planteados, el presente trabajo se ha dividido en tres apartados principales: el primero aborda la situación de las ANP´s en la SL, su evolución y circunstancias actuales de la población; en el segundo se reconoce la extraordinaria importancia que el medio ambiente geográfico de la SL tiene en el ámbito regional y global; en el tercero se refiere la organización de la actividad turística de la SL, en lo general, y de la comunidad indígena Lacanjá-Chanzayab, en lo particular, así como las consecuencias que esto ha provocado en la comunidad.

La Selva Lacandona: sus ANP´s y su población

La SL se localiza en el noreste del estado de Chiapas, México y está constituida por cuatro municipios: Palenque, Altamirano, Ocosingo y Las Margaritas (Figura 1); tiene una geografía variada, derivada de la sucesión de llanuras y plegamientos que sostienen selvas altas y medias del trópico lluvioso y los bosques mesófilos de montaña. Lo accidentado del relieve, sus características climáticas, la lejanía de este espacio con respecto a los grandes centros de población de México, entre otros, fueron factores que, durante muchos siglos, impidieron la destrucción masiva de los ecosistemas originales Casco, 1990).

Hacia el decenio de los setenta, en el contexto de un fuerte movimiento ambientalista mundial, México decretó dentro de la SL, en el año de 1978, la Reserva Integral de la Biosfera Montes Azules (REBIMA; Figura 1). Además, en decenio de los noventa fueron declaradas siete zonas más de protección[1][1]: Área de Protección de Flora y Fauna Chankin, Monumento Natural Bonampak, Reserva de la Biosfera Lacan-Tun, Área de Protección de Flora y Fauna Nahá, Área de Protección de Flora y Fauna Metzabok, Monumento Natural Yaxchilán y la Reserva Comunal de la Sierra Cojolita (INE, 2000). En la actualidad, de la extensión total de la SL, el 40% corresponde con alguna de las áreas protegidas ya señaladas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Hasta antes de mediados del siglo pasado, los habitantes que predominaron en la SL fueron tres grupos mayas: lacandones, tzeltales o choles (De Vos, 1980). Vivieron dispersos en la selva y aunque practicaron la agricultura de roza-tumba-quema, ello no representó un desequilibrio ecológico significativo, además de que tuvieron prácticas económicas muy cercanas a la sostenibilidad (Marión, 1990). Poco antes de ser decretada la REBIMA, se trató de reubicar y concentrar a los habitantes originales, con el pretexto de posibilitar la dotación de servicios e infraestructura; así, entre 1974 y 1976 quedaron distribuidos como sigue: A. Los lacandones fueron concentrados en Lacanjá-Chansayab-Betel, muy cerca de Bonampak y en otras dos comunidades que estaban fuera de lo que hoy es la REBIMA: Metzabok y Nahá. B. Los tzeltales en Nueva Palestina y C. Los choles en Frontera-Corozal, muy cerca de Yaxchilán (Figura 1).

De mediados del siglo XX a la fecha, la población que migró a la SL lo hizo en un franco proceso de la ganaderización del trópico mexicano y de la búsqueda de nuevas tierras para la agricultura, de modo que durante este tiempo se constituyeron más de 1000 asentamientos dedicados a la explotación forestal y agropecuaria de autoconsumo y comercial nacional e internacional, como el cultivo de chile, café y la cría de ganado menor y mayor, posteriormente enviado a Tabasco y Veracruz para su engorda (Casco, 1990). El ejercicio de tales actividades en las nuevas formas productivas ha fomentado la pérdida de la cobertura vegetal a un grado alarmante: en el año 2000 solo quedaba el 25% de la vegetación primaria original. Además, se han registrado innumerables conflictos entre la población y los diferentes gobiernos, derivados del uso del suelo o de los límites de las tierras protegidas, comunales y ejidales, pues no han sido claros (INE, 2000).

Si bien es cierto que Chiapas es uno de los estados con los más elevados niveles de marginación y de natalidad, también es un hecho que la población actual de la SL –no obstante de ser menor al 10% del total estatal-, mantiene los mayores grados de marginación y crecimiento del estado, lo que revela que en dos o tres generaciones la población se duplicará (CONAPO, 1993). Esto es causa y efecto de un circuito característico del subdesarrollo: marginación-pobreza-crecimiento acelarado de población-explotación irracional de los recursos naturales. Lo anterior sugiere que la presión que ejerce y ejercerá la población en la SL y en las ANP´s, será un problema muy importante de enfrentar. El crecimiento de la población ha llevado a una demanda de tierra cada vez mayor y, al mismo tiempo esto ha ha provocado la atomización de las parcelas y el incremento de asentamientos irregulares dentro de los bienes comunales, ejidales y de las ANP´s (INE, 2000).

Pero además de esto, no se pueden dejar de lado los conflictos religiosos y dos eventos que le confirieron al escenario político de la SL una complejidad mayor; se trata de la llagada de los refugiados guatemaltecos en el año de 1981 y el movimiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que, oficialmente, inició en 1994. De este último, se puede señalar que algunos sectores de la sociedad mexicana muestran una posición favorable ante los reclamos indígenas, los cuales consisten en el deseo de que se respeten sus formas de gobierno propias, que se reduzca la injerencia de los gobiernos federal y estatal en los usos y costumbres locales, se reduzca la injerencia de los intereses privados o gubernamentales en la explotación de los recursos naturales contenidos en sus territorios, entre otros (Mattiace, Hernández y Rus, 2002).

Importancia medioambiental de la SL y las estrategias para velar su conservación

A pesar de los problemas señalados con anterioridad, la SL es un medio ambiente físico que en el ámbito mundial se le ha conferido un carácter estratégico debido a los siguientes aspectos, según el Instituto Nacional de Ecología, INE (2000):

Megadiversidad biológica. Por su posición geográfica, heterogeneidad topográfica y variedad climática, es el ecosistema más diverso de México, de América del Norte y, en el ámbito mundial, sólo es comparable con la biodiversidad de la amazonía, en tanto que en ella predomina la selva alta perennifolia, la cual tiene elementos representativos del neotrópico y del neártico. La selva lacandona representa el 0.4% del territorio de México, pero en ella se ha identificado el 25% de especies de mamíferos conocidas en el país, 33% de las aves, 40% de las mariposas diurnas y entre el 15 y 20% de las plantas vasculares de este país.

Agua. Contiene al 53% de la cuenca del río Usumacinta (Figura 1); éste se une al río Grijalva que, en conjunto, conforman la cuenca hidrológica mas extensa de México y la séptima del mundo. Por este sistema hídrico fluyen el 30% de las aguas del país, de las cuales se obtiene el 56% de la energía hidroeléctrica generada en México. Hacia el interior de la Selva Lacandona, se puede apreciar un complejo sistema hidrológico de enorme riqueza  y variedad, derivado del sustrato rocoso calizo, el cual ha permitido una amplia distribución de corrientes subterráneas y superficiales, además de una amplia formación de lagunas.

Eslabonamiento de ecosistemas. El sistema hídrico Grijalva-Usumacinta aporta gran cantidad de nutrientes al conjunto lacustre dulciacuícola costero y al Golfo de México, del cual dependen las pesquerías mexicanas y estadounidenses de la región. Los flujos hídricos perennes de la cuenca Grijalva-Usumacinta mantienen, en la zona de deltas, alrededor de un millón de hectáreas de pantanos que, después del delta del río Mississippi, es la región de humedales más grande de Norteamérica; por la importancia de este espacio, en sus inmediaciones se han creado la Reserva de la Biosfera Pantanos de Centla y el Área de Protección de Flora y Fauna Laguna de Términos, en las cuales se alimentan y reproducen innumerables especies aves, mamíferos, reptiles, anfibios y peces.

Cultura maya antigua y contemporánea. La Selva Lacandona fue una de las área ocupadas por la antigua cultura maya, por lo que contiene una gran cantidad de sitios arqueológicos de primera jerarquía en el ámbito mundial; si bien, los más famosos son los Palenque, Bonampak y Yaxilán, hay muchos otros poco conocidos o que aún no han sido restaurados. En la actualidad, los tzeltales, choles y lacandones son pobladores de origen maya que mantienen una serie de tradiciones y organización socioeconómica que se revela como una riqueza del patrimonio humano digna de conocer a profundidad y difundir; por ejemplo, en el caso de los lacandones, lograron desarrollar técnicas agrícolas y pecuarias en la Selva Lacandona que se han reconocido como de bajo impacto con el medio ambiente y, sin duda, sustentables con el mismo.

Con base en lo anterior se puede afirmar que protección y conservación de la SL a través de las ANP´s es fundamental; la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) es la encargada de velar por esto a través de los siguientes ámbitos de actuación: educación y difusión de la información sobre el medioambiente, inspección y vigilancia, investigación científica, regularización de la tenencia de la tierra y promoción de proyectos económicos basados en el desarrollo sustentable. Este último aspecto tiene una importancia fundamental, pues el gobierno federal ha manifestado abiertamente la intención de promover el ecoturismo como una estrategia para la protección de las ANP´s. Sin embargo, el turismo en la SL es complejo y variado pues al ser una actividad económica empresarial cuyo objetivo es lograr la rentabilidad, entran en juego diferentes intereses que son difíciles de conciliar con el desarrollo sustentable.

Turismo en la SL: el caso de Lacanjá-Chansayab

El control de la actividad turística de la SL se da a partir de la Ruta Maya y de las comunidades indígenas que tienen sus propios campamentos ecoturísticos. En México, la Ruta Maya es un circuito localizado, en el sureste de México y une lugares destacados del turismo masivo nacional como Cancún, Playa del Carmen, Mérida, Campeche y Palenque; eventualmente, a partir de algunos nodos, este circuito se puede ramificar, como en el caso de Palenque que, situada en el borde norte de la SL, mantiene flujos turísticos con Yaxchilán y Bonampak (Valenzuela, 2001); este eje turístico está dotado de una actividad tan intensa que se ha convertido en un colector y distribuidor de turistas hacia el resto de la Selva Lacandona. Por otra parte, una de las localidades con campamentos ecoturísticos es Lacanjá-Chansayab, en donde se ha fomentado la actividad turística no convencional y de bajo impacto, pero su cercanía con Bonampak ha sido un factor que interfiere positiva o negativamente para lograr los objetivos planteados (Figura 1).

Lacanjá-Chansayab es una comunidad que en el 2004 tenía 613 habitantes, de ellos, el 65% están involucrados en la actividad turística (Clinica Lacanjá, 2004). Ésta se sustenta en atractivos naturales como ríos, cascadas, lagunas, vegetación y fauna regional, y culturales como las zonas arqueológicas de Bonampak y Lacanjá y la propia cultura local, derivada de la sui generis vestimenta, gastronomía, producción artesanal, etc. Asimismo, la infraestructura y los servicios turísticos ofrecidos consisten en “campamentos” , transportación y guías. El transporte se ha focalizado en la movilización paseantes de la entrada del Monumento Natural Bonampak a la zona arqueológica del mismo nombre; la gran afluencia de turistas ha provocado que este negocio sea muy rentable y, por lo tanto, que haya gran interés de la población en participar; parte de los ingresos generados debieran destinarse al apoyo de la comunidad, sin embargo, ésta se queja de no recibir dinero. Las guías se ofrecen al interior de las áreas boscosas de las ANP´s cercanas a Lacanjá-Chanzayab; el costo por un día oscila ente 200 y 500 pesos y por dos días entre 2,000 y 5,000 pesos.

En Lacanjá-Chanzayab hay once campamentos, cada uno tiene cabañas, la mayoría un restaurante, tienda de artesanías y, ocasionalmente, tienda de abarrotes. Los campamentos están en los terrenos de las familias que, hace unos años aceptaron sumar el turismo a sus actividades tradicionales, con ayuda del gobierno y ONG´s. Con frecuencia, los campamenteros comparten su espacio de vida diaria con el destinado para el turismo, pero esto, no necesariamente implica que haya una interacción turista-anfitrión.

De los 11 campamentos que hay en la actualidad, 10 se han conformado a partir de un mismo patrón de planeación, construcción y organización y uno más tiene características diferentes. Tal circunstancia ha provocado una dinámica turística sui géneris, por lo que conviene destacar las diferencias. En el caso de los primeros 10 campamentos (Cotma´ax, Kin Bor Paniagua, Vicente Kin Paniagua, Vicente Paniagua, Enrique Paniagua, Topche, Ya´ax can, Lacandones, Ya´ajche´ y Chambor Kin), los propietarios no tienen co-inversionistas, de modo que para su construcción y operación han recibido asesoría de diferentes instancias de gobierno como el Instituto Nacional Indigenista y la Secretaría de Turismo o de ONG´s como Conservación Internacional, Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable A.C. También, estas instancias han actuado como intermediarios para conseguirles préstamos y poder construir las cabañas, restaurantes, mejorar sus viviendas, etc. El estilo de la construcción de estas cabañas es muy similar entre sí y la capacidad de alojamiento por cada uno de ellos es de unas 12 a 15 personas.

Pero el campamento Río Lacanjá es de una inversión compartida entre un empresario externo que aportó el dinero para la construcción de las cabañas, restaurante y tienda de artesanías y la familia lacandona dueña del predio y que brinda la mano de obra. La arquitectura rústica de las cabañas, su distribución entre la selva, la cercanía con el río, los senderos iluminados, etc., son factores que colocan a este lugar como el más atractivo y el de mayor capacidad de ocupación. A diferencia de los otros campamentos, éste actúa bajo su propia mercadotecnia y las oficinas principales se encuentran en la ciudad de San Cristóbal de Las Casas, en donde son citados los turistas nacionales o extranjeros, para ser llevados a Lacanjá-Chansayab. Adicionalmente, el empresario externo tiene equipo deportivo para ofrecer descensos en balsas y todas las ganancias generadas por este servicio le corresponde a él, aunque el dinero del hospedaje y del restaurante se reparte en partes iguales.

A consecuencia del éxito económico del campamento Río Lacanjá, se han provocado tres situaciones que conviene mencionar: 1. Cuando este campamento se satura, lo cual ocurre con frecuencia en temporadas altas, los campamentos más cercanos se benefician pues se van ocupando hasta que, en situaciones extraordinarias, se puede saturar la oferta local. 2. Cuando la demanda no es muy alta y Río Lacanjá está en condiciones de recibir a los turistas que llegan al poblado, ejerce una atracción tan elevada que disminuye significativamente la afluencia de turistas a otros sitios, lo cual se refleja en la disminución de las ganancias; esto ha provocado diferencias muy importantes hacia el interior de la comunidad. 3. Para mitigar este problema, los campamenteros se han propuesto distribuir de manera uniforme a los turistas, pero como en muchos casos éstos ya se comunicaron con el campamento Río Lacanjá de forma externa y más eficientemente que en los otros casos, se limita tal intención.

Además de lo anterior, los logros o fracasos del proyecto turístico de Lacanjá-Chanzayab depende de las conductas que los turistas tienen en el área; de acuerdo con las observaciones realizadas en la localidad se puede aseverar que a ella llegan tres tipos de visitantes: 1. Los que asisten a la zona como parte del recorrido de la Ruta Maya o con la intención de hacer turismo de aventura, en su mayoría no saben el significado y alcances del ecoturismo, la forma en que se deben conducir en las ANP´s ni de la cultura local; esto provoca que eventualmente irrumpan negativamente en el área. 2. Los turistas que asisten específicamente a este sitio y que no forman parte de un tour se asocian más con lo que se esperaría de un paseante “ambientalmente responsable”; su perfil es muy variado, pero suelen ser científicos naturales o sociales, integrantes de ONG´s, gente de alto nivel educativo, etc. Es evidente el respeto que mantienen durante el desempeño de sus actividades y el trato a la población local.

Enseguida se enumerarán ciertas reflexiones sobre algunos impactos que la actual organización de la actividad turística ha causado en el medio ambiente físico y humano de la región (las apreciaciones aquí vertidas tienen como base: tres encuestas aplicadas en marzo del 2004 a la población de Lacanjá-Chansayab, a los turistas y a los campamenteros, así como entrevistas con los guías de turistas, el médico, el representante de la comunidad y el subdirector de la REBIMA):

1.      Con la incorporación de la actividad turística a Lacanjá-Chansayab se ha generado una situación de insatisfacción entre comunidad y el gobierno; para los lacandones es insuficiente el apoyo que reciben y el gobierno considera que éstos han recibido los mayores apoyos –monetarios y con trabajo- per cápita dentro de la SL y que, a pesar de ello, han generado una actitud “paternalista”.

2.      Si bien es cierto que la actividad turística ha generado una fuente de ingresos para algunos pobladores que, consecuentemente, han reducido la tala de árboles en algunas ANP´s, también es verdad que la extracción de plantas no arbóreas y de animales ha continuado. A juicio del subdirector de la REBIMA, se observa una gran destrucción que hace pensar que el ejercicio del turismo en la localidad ha sido insuficiente para lograr el desarrollo sostenible pues, “una selva sin biodiversidad bajo la capa de árboles altos, no es una selva”. Los lacandones continúan extrayendo grandes cantidades de palmas y otros vegetales demandados en el mercado de Estados Unidos.

3.      Derivado de los bajos o nulos niveles de educación y la alta pobreza que se tienen en la comunidad, se ha dificultado la planeación y el desarrollo del ecoturismo. Al mismo tiempo, el ecoturismo no ha influido en mejorar el rezago educativo. Difícilmente los alumnos de que cursan la educación primaria acceden a la secundaria y en ninguna de las comunidades mayas de la SL hay una escuela de bachillerato. Así, los bajos niveles educativos influyen en la falta de comprensión y ejercicio de la planeación turística que el gobierno trata de implementar en el área.

4.       Eventualmente los turistas vierten ideas con las mujeres lacandonas en relación con el trato que les dan sus maridos, bajo argumentos de la “liberación femenina”, la “equidad de género”, los “derechos humanos”, etc. Los turistas se van, pero el reclamo de los derechos que ellas hacen, sin un contexto sociocultural favorable, provoca un fuerte conflicto hacia el interior.

5.      La presencia de los turistas ha provocado el aumento del alcoholismo y la drogadicción. Parte del fenómeno se ha dado a partir de los guías quienes, en los recorridos al interior de la SL, son invitados por los turistas al consumo de algún estupefaciente; el efecto a corto y mediano plazo ha sido de que los guías destinen parte importante de sus ingresos a la compra de droga o alcohol y, con ello, que afecten la redistribución de los ingresos hacia el interior de la comunidad.

6.      El contacto social intenso entre los lacandones y los turistas ha acelerado la transformación de diferentes patrones culturales tradicionales; por ejemplo, el uso de la túnica blanca y del pelo largo, indistintamente del género, tiende a perderse. Muchos turistas manifestaron un poco de decepción al observar que la población local no era precisamente lo que esperaban.

7.      Una situación alarmante es la modificación acelerada de la dieta tradicional, consistente en hortalizas, frutos de la selva, raíces, hierbas, aves y mamíferos, entre otros. Con la incorporación de la actividad turística, muy rápidamente las tiendas de abarrotes esparcidas por toda la comunidad, las cuales expenden productos como leche en polvo, chocolates, dulces, pan refinado, pastas, embutidos, frituras, etc., se han convertido en una fuente importante de consumo de alimentos para la población local. Asimismo, la generación de basura industrial que antes no existía se ha incrementado notablemente.

8.      La gente local argumenta que ellos prefieren consumir los productos industrializados, antes que obtenerlos de la selva, derivado de la “concienciación” que tienen acerca de la protección al medio ambiente. Sin embargo, las autoridades gubernamentales arguyen que indistintamente del consumo referido, se siguen saqueando los recursos. De cualquier manera, no hay duda de que los lacandones son el grupo de habitantes de toda la SL que genera el menor impacto a la misma.

9.      Uno de los impactos positivos es la higienización que se ha logrado en las viviendas. La presencia del turismo ha obligado a que el gobierno ponga atención en que la comunidad separe la basura, tenga letrinas, desparasite el agua, etc.

A modo de conclusión

En apariencia, la población de Lacanjá-Chansayab se ha beneficiado, desde el punto del vista del ingreso, de la actividad turística; al mismo tiempo, al menos en el discurso, la población manifiesta una concienciación en la protección al medio ambiente. Sin embargo, el ejercicio de la actividad turística ha supuesto efectos negativos que hacen dudar de la sustentabilidad que se está tratando de conseguir: la predecible competencia entre los campamenteros, los conflictos sociales, la transformación acelerada en la dieta y las costumbres locales, la real extracción de algunos recursos de la selva son algunos factores que lo atestiguan.

Bibliografía

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Clínica Lacanjá (2004) Reporte médico de la comunidad Lacanjá-Chansayab. Lacanjá-Chansayab, México.

De Vos (1988) Oro verde, la conquista de la Selva Lacandona por los madereros tabasqueños, 1822-1949. FCE-Gobierno del estado de Tabasco, México.

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Valenzuela, E. (2001) Proyecto ecoturístico del Mundo Maya en México. Tesis de maestría en Geografía. Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México.

 



Ponencia presentada en el Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, San Luis – Argentina. Setiembre de 2005.



* Álvaro López-López

Investigador del Departamento de Geografía Económica,

Instituto de Geografía, UNAM

Correo electrónico: lopuslopez@yahoo.com.mx

 

[1][1] La extensión de dichas áreas protegidas son, en hectáreas: 1. REBIMA 331,200, Área de Protección de Flora y Fauna Chankin 12, 184, Monumento Natural Bonampak 4,357, Reserva de la Biosfera Lacan-Tun 61,873, Área de Protección de Flora y Fauna Nahá 3,847, Área de Protección de Flora y Fauna Metzabok 3,368, Monumento Natural Yaxchilán 2,621, Reserva Comunal de la Sierra Cojolita 3,5410.