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Asunto:NoticiasdelCeHu 1265/05 - HISTORIA DEL CEHU: NOVIEMBRE 02
Fecha:Viernes, 30 de Septiembre, 2005  23:53:16 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 1265/05
 
HISTORIA DEL CEHU
NOVIEMBRE 02
 
 

           

           

 


 

 

CRISIS DE LA (CON)CIENCIA GEOGRÁFICA

 

1-      (CON)CIENCIA V/S (SIN)CIENCIA

 

Las siguientes notas[1], buscan disminuir el grado de insatisfacción que se respira actualmente en el ambiente de las ciencias sociales, un poco por culpa del modelo y un poco por culpa nuestra.

Suponemos o nos gustaría que los cientistas o científicos coadyuven a la sociedad, que asuman al rol de autoconciencia que permite develar las insuficiencias, lo que suponemos facilitará, sea en forma lenta o brusca, entre otras cosas; mejorar, girar y ojalá hasta cambiar las debilidades estructurales o coyunturales de la sociedad.[2]

Sin embargo, el mundo científico, no se pone de acuerdo en los conceptos mínimos, pese a permanecer a las misma sociedad; ha utilizar muchas veces los mismos instrumentos de medición e investigación, que ni siquiera son muy variados.

No existe un quehacer científico "sagrado", único y monoteísta que al acceder y transitarlo, utilizando sus rituales, asegure un mismo producto, un resultado objetivo aceptado por todo el mundo.

Lo anterior se explica en parte porque por ejemplo, no da lo mismo realizar la actividad científica desde la mirada del poder o frente al mismo poder, ya que, como plantean algunos autores, "el espacio desde el cual se piensa, determina sus formas y sus contenidos.[3]

Desde el poder, la función científica esta "encargada" a algunos selectos asesores, quienes entre otras funciones deben construir discursos legitimadores, [4]y han sido en este último tiempo los economistas los principales "ideólogos" de discurso, localizados tanto en organismos internacionales como en la gestión de los gobiernos de región.

En esta lógica, es interesante como el sector empresarial ha sido una caja de resonancia efectiva y también amplificadora de las ideas de expertos. Este rol los transforma en voceros y "protagonistas" de los cambios de las últimas décadas.

En la medida que "la imagen de sociedad" que se busca legitimar no coincide con la realidad, - que se comprueba día a día con el surgimiento cada vez mayor de las "demandas corporativas", - al decir del discurso oficial -, surge un nuevo tipo de asesoría, otros cientistas "componedores" de conflictos, que también tienen origen en las ciencias sociales.

En definitiva lo que interesa a estos nuevos cientistas no es saber si la ciencia es ciencia, sino más bien la de "socializar" el discurso del modelo. Para lograr este objetivo se usará la ciencia o se prescindirá de ella.[5]

A esta forma de producir discurso desde el poder, - con o sin ciencia -, se la critica y cataloga con diferentes objetivos: formal, estética, nomotética, instrumental, liviana, light, intranscendente, conservadora, de factibilidad rápida, en el cual el tiempo pareciera que no existe porque no hay pasado importante, el futuro es superfluo y el presente fugaz.

La oficialidad intelectual se vuelve acrílica, se subordina y está a un paso, peligroso, de perder su autonomía y actuar con poca rigurosidad, sin darse el tiempo suficiente, - como ya lo señalamos -, para ver madurar los diversos procesos en curso.

Se llega a si a las siguientes interrogantes:

 

¿ Puede la sociedad administrarse sin (ciencia) ?

¿ Hay posibilidad de hacer verdadera ciencia desde un compromiso con el modelo actual ?

¿ Es funcional al modelo "la animación artificial" de la denominada crisis de las ciencias sociales ?

¿ Que utilidad tendría hacer desaparecer por ejemplo a la sociología y torturar sus "viejos esquemas"?

¿Hablamos de una crisis terminal ?

¿Nos referimos a una crisis benigna, sana, que ayuda a crecer ?

¿Cuál es el límite de cada crisis o cuanto puede durar un crisis ?

 

 

2.- ¿ DONDE ESTÁ LA CIENCIA ?

 

Por otra parte, el resto del mundo científico, intenta una opción "independiente" que les permita ver e investigar sin límites.

Los científicos con (ciencia), inevitablemente son relativamente autónomos para mirar lo que "incomoda", para decir lo que muchos quieren olvidar.

Estas "sensibilidades", no citadas en lo corriente, son sistemáticamente apartadas de lo oficial, son relegadas a una cierta marginalidad, que a la vez, aumenta la sensibilidad para mirar la periferia de la sociedad.[6]

Esta exclusión consiente y sistemática en el discurso oficial de los contenidos de este otro saber, lleva a sus autores a generar complicidades más allá de la ciencia, y en muchos casos también se puede llegar a actuaciones "límites", que se confunden con la mera (y legítima) lucha política por el cambio.

A este otro modo de hacer ciencia, en un espacio que contiene mucha dispersión de iniciativas y de debates, se le solicita varios requisitos y se suele autodefinir y caracterizar con diversos calificativos que debe cumplir: Tener una misión; un desafío; una posición; ser de utilidad para describir, comprender y explicar la complejidad de la sociedad; o para cambiar o intervenir en el escenario actual.

A través de la "critica científica" de puede construir una realidad valórica superior, es decir, la ciencia tendría un poder constructivo que debe estar al servicio de los problemas neurálgicos.[7]

Así, esta sería la ciencia de los contenidos, autónoma, que permite contemplar la utopía, puede mirar el conflicto, por lo tanto considera lo emergente, a los actores vivos, observa el riesgo y da cuenta de los efectos colaterales. No tiene trabas para analizar el poder y cuestionarlo si es necesario.

Se habla de un saber fuera del poder, que debe ser rescatado y potenciado, que puede ser la base para construir otro poder y daría lo mismo que ese saber coincida con la imagen "sagrada" del saber ilustrado.

 

 

3.- LA MADRE DE TODAS LAS POLÉMICAS

 

 

Así, enfrentados "oficiales" y "autónomos", es esperable el fuego cruzado. En el cual se relativizan mutuamente lo conceptos, las metodologías empleadas y los resultados obtenidos. No hay expertos por definición.[8]

En esta guerrilla, el bando oficial utiliza todo el arsenal lingüístico, ocupando dobles discursos, omitiendo o disparando cifras, cambiando palabras, se dice sin decir, se enfatiza lo inexplicable, hasta se cursan certificados de defunción para las ciencias sociales, el uso de las formas no deja tiempo para llegar al contenido.

Se cuestiona que la sociedad pueda explicarse desde arriba, desde lo macro, ya  sea a través del marxismo, el funcionalismo, el estructuralismo o la teoría de sistemas.

También se cuestiona agresivamente las explicaciones de la sociedad desde abajo, a través de lo micro que es muy gestual, minimalista, lleno de anécdotas y autobiografías, que es muy profano, liviano, trivial, intranscendente, es algo invisible, etno, realizados por verdaderos

 "borrachines" que comparten con el sujeto de estudio.[9]

En medio del combate intelectual nada tiene validez universal, ni tampoco sirve el sentido

común[10]. Esta polémica no se da en el vacío y tiene implicancias mayores.

Este cuadro con ausencia de verdades absolutas, es lo que sigue alimentando lo que se ha dado en llamar la "crisis de las ciencias sociales".

Esta forma de enfrentar el quiebre y la permanencia ritual de la autocrítica científica, produce polémicas "bizantinas", entre falsos dilemas.

 

¿Quién ganará finalmente?, ¿quién es bueno y malo?.

¿Qué es lo que da validez a cada uno de estos enfoques?

 

En algunos es el poder que está detrás, en otros el sufrimiento de los actores de la sociedad, especialmente los marginados.

Una vez que llegue el poder: ¿qué pasará con la ciencia del no poder?

 

¿Es posible aspirar a un discurso común y quien puede construirlo?

¿Cuál es el lenguaje apropiado para estos tiempos?

¿Quién participa de estos discursos?

 

Estas preguntas no quedan resueltas desde extremos que señalan despreocupadamente que un género científico puede ser suplantado por un género literario o que lo local se estudia con "pequeños conceptos de interpretación de la vida cotidiana como da a entender el sociólogo chileno J. Brunner.

Es necesario despejar el panorama, reubicar los conceptos para facilitar la reflexión y el aprendizaje, pues las epopeyas siguen siendo epopeyas: el sine es cine para mirar películas y comer cabritas dulces o saladas; las novelas son novelas que se leen para pasar el tiempo o el verano. Lo demás es leyenda.

 

 

4.-    ¿TIENE CIENCIA LA SOCIEDAD?

 

Se dice que la ciencia tiene su origen en las necesidades de la sociedad, pues bien, allí nació, creció y maduró. La ciencia a través del tiempo ha desarrollado potentes conceptos explicativos, lo que no evitó que las contradicciones sigan existiendo e incluso que sean mayores.

 

¿Qué puede hacer ahora la sociedad con la ciencia?.

¿Es un producto desechable?.

 

Sin embargo,

 

¿Quien incrementa la capacidad de prevención?

¿Quién va a hablar de la sociedad cambiante (vaya novedad), de las nuevas formas de manifestación, de sus procesos y crisis?

 

¿Quién va a interpretar los nuevos conceptos? como entender por ejemplo los eternos problemas de los países en vías de algo y los siempre viables, para aclarar la "opacidad" [11]y complejidad de nuestra sociedad.

¿Se requiere una ciencia especial, para estos tiempos?.

¿Tienen importancia los nuevos actores como los tan citados ambientalistas y tantos otros?.

 

Los actores de hoy no son los que siempre se pensó como protagonistas. En la actualidad los movimientos sociales no están liderando ningún cambio de paradigmas.[12]

Los cambios son radicales, a escala planetaria y el responsable último no asoma la cabeza con claridad. Si ya sabemos que el tipo de dominación es anónima; que existe una irresponsabilidad organizada; que el proceso de globalización ha deslocalizado el capital y el trabajo; que eso ha generado una conciencia global, sobretodo de los problemas del hábitat:

 

¿Qué más puede hacer la ciencia?.

¿Quién puede asumir de articulador y árbitro?.

 

Si incluso se detecta y se constata una pereza intelectual: ¿la ciencia puede buscar alternativas para mejorar la sociedad actual?

 

Efectivamente queremos que nuestras ciencias se justifiquen y lleguen a puerto, que valga la pena el gasto de funcionamiento de los pequeños, medianos y grandes centros de investigación y producción de conocimiento.

Queremos creer que la ciencia nutre, ordena, que ayuda y permite avanzar y orientar en las nebulosas, incluso cuando ella misma se autodeclara en crisis.

"La ciencia y sus concepciones aportan elementos centrales de nuestra visión del mundo actual. Nuestra cultura se encuentra bajo el imperio de paradigma científico, en el cual se valida a la ciencia, como prácticamente la única fuente segura de conocimiento". (Cecilia D. op. cit.).

 

Sin embargo

 

¿Cuánto de la investigación científica (buena y mala) es realmente utilizada por el resto de la sociedad?. ¿Cuánto esfuerzo es lamentablemente archivado y arrumado entre miles de documentos?. ¿Quién selecciona?.

¿Acaso el autodiagnóstico de la crisis de las ciencias sociales no es un "mero pasatiempo" entre expertos de una misma clase?.[13]

 

¿Cómo se ha enfrentado la ya mencionada crisis de las ciencias sociales?

¿Quién tiene mayor cuota de responsabilidad?

¿Qué rol ha jugado cada una de las ciencias sociales en dicha crisis?

 

¿Qué sucede con nuestra geografía?

 

5 ENTORNO DE LA GEOGRAFÍA

 

Como todas las disciplinas presenta una evolución en el tiempo, acorde a los cambios de las sociedades, en las cuales se ha desarrollado. Nuestro tiempo no es ajeno a esta relación.

En su trayectoria, experimentó momentos de absoluta vigencia, desde las antiguas sociedades. Fueron los primeros navegantes, conquistadores, sabios y filósofos, los que ayudaron a descubrir el mundo y ampliar las fronteras más allá de lo conocido.

La fuerza de las condiciones físicas de aquel entonces, llevó a muchos pensadores a levantar la teoría del determinismo geográfico, el cual explicaba todo tipo de fenómenos sociales, comportamientos, grados de desarrollo e incluso habilidades artísticas y culturales.

El desarrollo creciente de la sociedad en los siglos siguientes, permitió alcanzar un registro global de nuestro planeta. Aparentemente la geografía habría cumplido centralmente su ciclo, su aporte al fortalecimiento de la sociedad. Pareciera que las posteriores construcciones paradigmáticas no tuvieron el mismo protagonismo.

Desde la primera crisis paradigmática hasta el día de hoy se constatan en el mundo diversas escuelas e intentos por construir nuevos "significados", [14] cuestión que desde nuestro país ha sido observada con atención por la gente de la geografía.[15]

En las décadas pasadas, la geografía de nuestro país perdió visibilidad pública.[16] y aparentemente se extinguió, incluso se cierra temporalmente la carrera en la Universidad de Chile. En esos años se hablaba como una ciencia que fue reducida casi a la actividad turística.

De esta forma, la imagen cotidiana de la disciplina se traslada desde "lo científico" a "lo literario", y que lentamente configura lo que hemos denominado: "Síndrome del principito", que corresponde a un estado mental de encierro en el propio planeta, con sus propios y viejos libros, detrás de un escritorio.[17]

Durante un gran período y sobretodo entre los años 70 y 80,la geografía nacional navegó sin rumbos, sin un mapa claro de orientaciones, no se aprecia un paradigma articulador, un cuerpo de conocimientos coherentemente asociados y consensuados.

Si bien es cierto se realizan aportes desde el enfoque cuantitativo, "neutro", con abundante uso de modelos, este no es capaz de generar una cultura geográfica nacional y por lo contrario, se fortalece aún más el ejercicio geográfico en ámbitos castrenses, en desmedro del civil.

El desvanecimiento temporal de la geografía tiene varios factores explicativos: retroceso general de las ciencias sociales en el modelo capitalista; deterioro de las universidades y particularmente de sus escuelas geográficas estatales; creciente monopolio del soporte tecnológico particularmente por el ejército y la armada de Chile.

Pese a esta crisis, la ciencia geográfica mantiene su esencia, sobrevive en el mundo civil, sigue preocupada de la relación hombre-territorio. La ordenamos internamente en dos grandes campos: Geografía física y Geografía humana, siendo esta última la que se ha relacionado mayormente con las disciplinas que conforman la ciencia social.[18]

La holística en geografía, permite mantener un dialogo fructífero con su entorno disciplinario inmediato,[19] pese a que este fenómeno aún no es practicado en profundidad, sobretodo en nuestro país.

La mayoría de los problemas no pueden resolverse al nivel que vienen planteados, de esta forma la perspectiva holística, la visión del "pangeas" y no solo del "continente", permite enfrentar problemas y soluciones en forma integral.

A raíz de esta concepción no es casualidad encontrar geógrafos en las más diversas acciones del hombre, con capacidad de asociación y relación de situaciones, que no son evidentes para otras disciplinas.

Lo anterior deriva a un carácter de alta ubicuidad del geógrafo, que por lo demás está acorde con las nuevas formas de ver el trabajo, el sentido de ejercer la profesión, de estar en diferentes instituciones y tribus sociales.

Una visión holística sustenta la compleja red de problemas actuales, sociales, políticos, económicos, ecológicos, sicológicos. Al mismo tiempo la magnitud de los problemas actuales es tal que reclama una solución a un nivel superior de integración, es un verdadero cambio de paradigma.[20]

 

6.- Paisaje de la geografía actual

 

El estado chileno jugó un rol central en la inserción de la geografía en nuestro país, en directa relación con las necesidades del momento, tales como colonización, creación de nuevas actividades económicas, problemas limítrofes y la demanda científica propiamente tal, para conocer el territorio nacional.

De esta forma, gobiernos de distintas épocas crearon organismos tales como: Servicio de Colonización (1860); Instituto Geográfico Militar, (1891); Dirección General de Obras Públicas (1897);Comisiones exploradoras; Oficinas de Límites; Oficina de Mensura de Tierras (1945), Pedagogía, geografía y geología en Facultades de la Universidad de Chile.

 

¿Cuáles son las necesidades actuales de nuestro país, como se resuelve esta demanda en nuestros días y quien tiene la iniciativa?.

 

Al final de este siglo la iniciativa geográfica no se agota en el estado, sino que se encuentra diversificada, incluido el sector privado y la iglesia católica que impulsó la escuela de geografía en sus aulas. Es probable que este efecto "archipiélago" haya atentado con la visibilidad pública, por cuanto cada uno por si solo no puede arrogarse representatividad de la geografía.

 

¿Quién puede hacer de vocero y por ende impulsar un trabajo de imagen en la sociedad chilena?

 

La actual imagen de "lo geográfico" se percibe como una "disciplina nueva", desconocida por la mayoría. La geografía tiene como desafío "reinventarse" para la sociedad chilena y su inserción en nuevos campos ocupacionales, debe ser la base principal de ese nuevo significado o paradigma.[21]

Su rol inicial ha mutado en el tiempo, apareciendo en la actualidad con grandes potencialidades de adaptación y modernización de sus conocimientos y técnicas para enfrentar los desafíos del desarrollo, especialmente en USA y Europa, mientras que a nivel latinoamericano Brasil presenta interesantes avances.

 

6.1 El principito y el planeta del geógrafo

 

los primeros antecedentes respecto a la transmisión de la geografía, se remontan a la época colonial. Los materiales didácticos utilizados para su enseñanza, en las escuelas parroquiales y conventuales, eran de preferencia mapas y croquis de pequeñas áreas locales y regionales realizados con alto contenido artístico.

En 1813, al crearse el Instituto Nacional, se incorpora en forma definitiva a la educación media chilena, la enseñanza de la geografía, dictada entre otros por José Victorino Lastarria. Muchos serán los autores que posteriormente aportan materiales de apoyo.[22]

La enseñanza básica y media de la geografía, debe ser impactada por la reforma educacional en curso, por cuanto se mantienen métodos de aprendizaje pasivos y poco participativos. Se aprecia escasa producción de nuevas tecnologías de estudios que permitan la interacción con el entorno espacial. Están ausentes las visitas a terreno, los circuitos territoriales, las entrevistas, la investigación de la comunidad, circundante y al estilo del geógrafo del "principito" op. cit., con viejos libros se trasmiten conocimientos de países, ciudades o ríos usando la "memoria en forma mecánica".

La geografía no se enseña en forma grata en las actuales aulas, son materias áridas, que provocan un distanciamiento de la población respecto a estos conocimientos y que en alguna forma contribuye también al "desvanecimiento" de su imagen pública.

Producto de esta enseñanza, la geografía se asocia fácilmente a otras disciplinas relacionadas: astrónomos, geólogos, topógrafos, cartógrafos, lo que demuestra un desconocimiento de su rol y competencia actual.

Cabe recordar que gran cantidad de docentes que actualmente se desempeña en este nivel de la enseñanza, proviene de la carrera de "Historia y Geografía".

Por la matriz académica de origen, son estos profesionales los que, debieran inculcar naturalmente la sabia relación entre ambos tipos de conocimientos, geográfico e histórico, sin embargo, los estudiantes se aproximan a la geografía a través de aprendizajes estancos y poco atractivos. La reforma en este campo no ha empezado.

 

6.2 Geografía en universidades estatales y de la iglesia católica

 

El estudio geográfico superior se inicia en la Facultad de Matemáticas [23] de la Universidad de Chile, principalmente para el manejo de técnicas de prospección y levantamientos, sobresaliendo en esta labor Domeyko, Pissis y seguidores como Luis Risopatrón quien jugó un papel destacado.

Luego se creó el Instituto Pedagógico destinado a la formación de profesores especialmente en el campo geográfico y tiene como artífices a los profesores Hans Steffen y Juan Brueggen.

Posteriormente se crea el Instituto de Geografía (1948), bajo la dirección de Humberto Fuenzalida, quien plantea el desafío de formar un tipo de geógrafo que responda a los problemas reales del país de aquel entonces: Prospección y exploración de las provincias extremas; corrección de límites; reinserción de la agricultura; planificación urbana y regional.

Desde Fuenzalida hasta hoy se visualiza un corte generacional, hay un quiebre, entre los clásicos chilenos y el fenómeno actual.

 

¿Qué sucedió con la descendencia de la etapa fundacional?.

 

Actualmente el conocimiento geográfico se imparte en cinco centros universitarios superiores, incluida la Universidad de Chile y Católica[24]. El resto de provincia (Valparaíso, Antofagasta y Valdivia.). Las relativamente nuevas universidades privadas, no han incursionado ni explorado la viabilidad de hacer geografía en sus aulas.

Cada vez más la geografía y las carreras de las ciencias sociales tienden a transformarse en una aproximación al conocimiento, a un "período común de aprendizaje". Así, de las universidades no egresa un profesional "acabado", "para siempre", sino que un potencial profesional del desarrollo, que aún debe tomar muchas decisiones respecto a su futuro.

En la actualidad el volumen de información disponible, los miles de soportes y el cambio acelerado de partes de la sociedad, obligan a los estudiosos de la geografía a generar filtros adecuados y útiles para la sociedad.

Uno de estos filtros, que interesan a la sociedad chilena, es el impulso del desarrollo local y regional, para lo cual las escuelas geográficas deben apostar estratégicamente, tal como lo hiciera en su fundación.

Las universidades presentan dificultades para renovar sus mallas curriculares. Esta situación presenta lentos signos de evolución positiva, por lo que la permeabilidad a nuevos conocimientos esta en plena discusión.

Los que deben incorporar temáticas nuevas en las escuelas de geografía pertenecen a una plana docente de gran estabilidad en el tiempo, de leve recambio y con altas dificultades para enseñar bajo las actuales exigencias del mercado, que entre otras consecuencias los obliga a participar en numerosos proyectos simultáneos.

En alunas áreas del conocimiento que imparte en las universidades, se ha producido un divorcio importante, respecto a los lugares de producción de sociedad pública y privada de geógrafos.

Los nuevos conocimientos y tecnologías geográficas en el ámbito universitario, han sido desarrolladas por profesionales jóvenes, los que presentan una débil inserción en sus mallas curriculares. Por esta razón y la falta de recursos, algunos de estos innovadores se desplazan al mundo privado.

Por otra parte, la implementación de investigadores académicas junto con publicaciones regulares, son insuficientes al igual que la asesoría a ciertos servicios públicos, ministros y municipalidades, concentrándose una buena parte de ellas en otros organismos en como el Instituto de Geografía Militar y el Instituto Panamericano de Historia y Geografía.

 

Los futuros geógrafos

 

La realidad de los estudiantes geógrafos no escapa al de su entorno universitario, que comparado con generaciones anteriores, muestra una "vocación social difusa", en la que no se aprecia responsabilidad ni autocompromiso para prepararse más allá de lo que entregan las aulas de clases y así aportar al desarrollo de nuestro país.

Fuera de su espíritu crítico respecto a la sociedad en su conjunto y al sistema universitario en particular, se aprecia una escasa iniciativa, un desgano y falta de animo, lo que insistimos es también un problema generalizado, que algunos se explican por la crisis universitaria, el proceso de privatización, la elitización de la educación, etc.

La excepción a lo anterior corresponde a la iniciativa de algunos grupos de estudiantes para organizar Jornadas de Geografía a nivel nacional y Congresos internacionales de gran riqueza interna.

Finalmente constatamos otro fenómeno experimentado por muchos estudiantes ya egresados, respecto a la valoración tardía del "ser geógrafo", sobretodo al comprobar el fenómeno actual de reconocimiento creciente de la ciencia en el mundo y en nuestro país.

 

6.3 instituto geográfico militar (IGM)

 

Según antecedentes de esta repartición pública [25] "el servicio geográfico, nació en 1891, junto con organizarse el estado mayor del ejército (...), al principio fue una pequeña dependencia, hasta el día de hoy en el que está dotado "de vida propia", (...) ya que es un organismo descentralizado del Ministerio de Defensa".

"En el año 1930,por DFL N° 2.090 se le confiere la responsabilidad de constituirse con carácter de permanente en "la autoridad oficial, en representación del estado, en todo lo que se refiere a la geografía, levantamiento y elaboración de cartas del territorio nacional".

en este decreto se lee: "Ninguna repartición pública o privada podrá ejecutar trabajos de la índole de los ejecutados por el IGM o el departamento de navegación e Hidrografía. Los actuales servicios técnicos (...) reducirán sus labores (...)".

Más adelante señala: "Corresponde al IGM la revisión y aprobación de todo trabajo de levantamiento o de cartografía, que por circunstancias especiales o encomiende el Supremo Gobierno" a otras reparticiones públicas o privadas (...) estos trabajos serán considerados de "propiedad nacional".[26]

"El IGM realiza una importante labor científica y cultural al promover seminarios, conferencias y otros encuentros, en distintas disciplinas tales como geografía, geodesia, vulcanología, cartografía y otras".

"Cabe destacar que el IGM cuenta con una Secretaría Geográfica, que es un organismo asesor de la Dirección, en los asuntos relativos a los aspectos geográficos y relacionados con entidades científicas afines nacionales e internacionales y también con las secciones mapoteca nacional y biblioteca, cuyo material de consulta es de la más alta jerarquía en la materia y esta al servicio de las universidades, profesores, estudiantes, organismos y públicos en general".

Además de sus vinculaciones internacionales, "en el plano nacional asesora técnicamente a ministros, corporaciones, intendencias, municipalidades, universidades y particulares".

Como se puede apreciar el IGM presenta el mayor desarrollo tecnológico del país, con una alta inversión en instrumentos computacionales, que permiten la medición y graficación de fenómenos especiales, a través de múltiples variables.[27]

El nivel de modernización, significa producir información geográfica para comercializarla en el mercado de instituciones públicas y privadas.

Entre los servicios que ofrece se encuentran las cartografías temáticas en colores, con información satelital, levantamientos aerofotogramétricos, fotografías aéreas, bibliografía, los que sirven entre otros fines, para la elaboración de planes reguladores y planes de desarrollo.

Otros productos conocidos: Atlas escolar, colección de geografía de Chile, que cuenta con tomos de información temática, para cada una de las regiones de nuestro país.

Dentro del geográfico militar, funciona el Instituto Panamericano de Historia y Geografía, IPGH que cuenta con auspicio de la Organización de Estados Americanos, OEA, y destaca por la organización de encuentros y seminarios de corte internacional.

 

6.4 Consultoras privadas y estado

 

En "lo privado" laboral se presentan signos de crecimiento, tanto en el número de empresas de estudios, investigación y servicios, como en las temáticas que se abordan en los informes y asesorías, siendo en el ámbito de los estudios de impacto ambiental, donde estas tienen gran proyección.

También se constata la pertenencia y trabajo de geógrafos en organismos no gubernamentales, en campos muy variados y a través de todo el país, sin conformar todavía una red formal de comunicación geográfica.

En "lo público" resulta de interés constatar la existencia de numerosos geógrafos en Ministros, secretarios regionales, e incluso alcaldes. Trabajan en departamentos de catastros, planificación y organismos más especializados como INE, CONARA, CONAMA, etc.

Resalta también su inserción en las administraciones locales de nuestro país, donde han desplegado conocimientos en diferentes áreas del quehacer municipal ya sea a nivel de programas de desarrollo especial, social, urbano, económico; en el manejo de planes y programas de desarrollo, presupuestos, etc.

 

6.5 Gremio de geógrafos

 

Es un gremio poco numeroso, en comparación a otras instituciones similares de nuestro país y con una trayectoria relativamente nueva de no más de 15 años de existencia.

En esta instancia se puede comprobar parcialmente un aporte creciente de la geografía en campos diversos de trabajo tanto en instituciones privadas como públicas.

El Colegio AG. Ha funcionado con una alta conflictuidad interna, en forma irregular y con una escasa participación de los asociados, cuestión que si bien cruza a todas las organizaciones gremiales, en este caso es más grave, por cuanto, se considera que estos años son claves para "posicionar" y fortalecer la identidad de la geografía en nuestra patria y a este organismo le cabe un rol articulador inmejorable.[28]

 

Necesidad de constituirse en tribu geográfica

 

Ninguna de las realidades antes descritas, donde se practica la geografía, ha logrado producir un espacio real de encuentro, de los generadores efectivos de conocimiento geográfico.

Las relaciones de competencia e intereses encontrados entre las diferentes instituciones e incluso al interior de las mismas, impide la proliferación de una complicidad tribal, la identificación con un clan con el que valga la pena asociarse y entregue elementos de empoderamiento de la geografía.

No se han creado hasta el momento, las condiciones para sistematizar el despliegue de geógrafos en el mundo laboral ni tampoco ordenar los conocimientos adquiridos y enriquecidos en su desempeño profesional.

Romero op. cit. señala que "en Latinoamérica y particularmente en Chile, la geografía no está contribuyendo (en toda su capacidad) a resolver los problemas del desarrollo sustentable (...) mientras que sus ciudadanos están inquietos por poseer y manejar conocimiento necesario acerca de sus propios territorios y sus potencialidades y limitantes y a interesarse por conocer mercados nacionales e internacionales, que aseguren el desarrollo del continente".

Agrega que "es necesario que geógrafos e instituciones inviertan en el desarrollo de la disciplina. Invertir significa tomar algo más de otros lugares, generando redes de interacción y debate, entre las distintas universidades, sectores y agentes, interesados en el progreso de la geografía y su aplicación en el desarrollo social y económico del país".

Mayor necesidad habrá de un centro convergente de geografía, en la medida que la mayor inserción de geógrafos se aprecia a nivel de las administraciones locales, las que se encuentran llamadas a jugar un rol privilegiado en la modernización del estado.

La geografía esta en condiciones de amplificar su aporte en el proceso de descentralización y es un desafío ineludible para la comunidad geográfica en su conjunto.



[1][1] El registro de las interrogantes, se gestó en el verano de 1998 en la Universidad Arcis junto a destacados trabajadores de las ciencias sociales: académicos, investigadores, pensadores, administradores, intelectuales, etc; todos preocupados por  el futuro de esta área del conocimiento.

 

[2] No podemos olvidar que la motivación de muchos profesionales es el fin de lucro y no el cambio social, lo que se aprecia sobretodo en carreras profesionales "top" tales como Economía, Medicina o Derecho.

 

[3] Un ejemplo en este sentido son los estudios de impacto ambiental, costeados por las mismas empresas que requieren presentarlos a los organismos estatales pertinentes. Difícilmente el resultado de estas investigaciones serán desfavorables a la empresa que lo carga y financia.

[4] La influencia de "los selectos" se da por diferentes canales y formas. Revisemos nuevamente el caso alemán. Un grupo de pensadores, geógrafos y filósofos de la época, conformaron el basamento "científico" de la aventura nazi.

En el texto "Mi Lucha" (Mein Kampf) de A Hitler de 1924, se encuentran afirmaciones tales como: " entendemos al estado como un organismo viviente de un pueblo, que no solo garantiza la conservación de este, sino que le conduce al goce de su libertad"; "Apoyada en el estado (...) formar hombres físicamente sanos". Estas afirmaciones son coherentes con los principios que plantea Ratzel (op. Cit.) para el crecimiento de un estado.

[5] A este propósito corresponde citar una rama de la geografía, que se potencia en los años 30 bajo la denominación de Geopolítica y crecientemente vinculada con el poder de estado y sus necesidades de gobernar. Se habla incluso del geopoder, Revisar "geopolítica" de Heiber Barreto Sánchez. (http://lucas.simplenet.com/trabajos/geopolítica/html).

[6] El libro escrito por Tomas Moulian "Chile, Mito de una realidad", ediciones LOM, 1997 saltó fuera de la trinchera, como una excepción, que incluso se transforma en un producto curioso que se pone de moda, como algo particular, como una "golondrina" de verano".

[7] Gabriel Salazar, artículo diario la Epoca, 1997.

[8] Humberto Maturana en su libro "La objetividad", Dolmen 1997 plantea que "cuando un observador (desde su realidad, como organismo viviente y cognitivo) se hace cargo de que dos observadores, que generan dos explicaciones que se excluyen mutuamente frente a dos situaciones, que para un tercer observador son la misma, no están dando diferentes explicaciones, para la misma situación, sino que los tres están operando en distintos pero igualmente legítimos dominios de realidad (...). pero no igualmente deseables (...) es una invitación a una reflexión (...) y no una negación al otro".

Más adelante agrega: "Einstein dijo en una ocasión que las teorías científicas eran libres creaciones de la mente humana (...) lo maravilloso es que estas puedan ser usadas para explicar el mundo (...). de hecho las explicaciones científicas no explican el mundo independiente, ellas explican la experiencia del observador y este es el mundo que él o ella vive".

[9]La literatura nos puede dar ejemplos al respecto "si los informes de alguno de ellos aparecen interesantes, se manda a hacer una investigación sobre la moralidad del explorador (...) (pues) uno que mintiera sería una catástrofe para los libros de geografía, y también lo sería si un explorador bebiera demasiado, porque los borrachos ven doble y el geógrafo pondría dos montañas, donde en realidad solo habría una". Antoine de Saint Exupery, "El principito", 1943.

[10] El conflicto de visiones es una situación muy radical, en donde se proponen paradigmas en competencia, desde distintas profesiones, desde mundos diferentes. Los dos grupos de científicos ven cosas diferentes, cuando miran en la misma dirección, desde el mismo punto.

La comunicación entre sostenedores de paradigmas en conflicto es muy difícil, llegándose muchas veces a la descalificación, como cuando se tildó de loco Copérnico, porque proclamó que la tierra se movía" C. Dockendorf, op. cit.

[11] B. Jalow advierte que "el tema local esta asociado a la crisis generalizada, a raíz de la cual, la realidad deviene más difícil de observarla y comprenderla. Señala que la paradoja del siglo XX es que de una parte, la humanidad dispone de los más perfectos sistemas de información, del más grande potencial científico de todos los tiempos, pero por la otra, la capacidad de interpretar los fenómenos es más difícil, se habla de la "opacidad" de la realidad". (citado en "Espacio Local y Geografía", Eliana Franco, Universidad de Chile, 1993).

[12] "No existe una estrategia confrontacional por la parte laboral, ya que inclusive, la huelga legal, reconocida como un recurso que la ley acepta en un marco de negociaciones, es utilizado de manera marginal y minoritaria". Malva Espinosa en "Sindicalismo de la empresa moderna, ni ocaso ni crisis terminal", 1997, Dpto. de estudios, Dirección del Trabajo.

[13] ¿Estamos preparados para reorientar nuestros enfoques sobre la enseñanza y aprendizaje de la geografía (...), de tal forma que estén dirigidos hacia los problemas, antes que hacia sus propios paradigmas(...), a sublimar nuestros conceptos disciplinarlos nuestra jerga para permitir que emerja el contexto de los problemas, antes que los temas en que nosotros mismos hemos sido educados?. Hugo Romero/Xmena Toledo, "Educación  en geografía y ciencias de la tierra, introducción a los estándares de contenido y desempeño de la geografía", Instituto Panamericano Geografía e Historia, IPGH,1996.

[14] En Estados Unidos a partir de 1994, se incluyó la geografía como una de las nuevas disciplinas centrales para los doce años de educación sistemática. Se la considera como una asignatura esencial para el desarrollo de los proyectos de vida de la totalidad de los ciudadanos, identificando temas, contenidos, habilidades y perspectivas de la enseñanza-aprendizaje de la geografía (Romero op. cit.).

[15] La oportunidad de la disciplina en este momento histórico es única. Debemos elegir entre incluir a la geografía explícitamente en los objetivos nacionales de nuestra reforma educacional, direccionando necesidades más allá de nuestros límites convencionales (Wilbanks, 1994), o insistir en el "purismo", "unicidad" y "libertad académica" dentro de los muros.(Romero op. cit.).

[16] La revista Ntional Geografic, es el transmisor geográfico más conocido en nuestro país.

[17] El geógrafo más popular es el que aparece en el cuento "El principito" y nos permite graficar claramente la enfermedad del enclaustramiento:

-¿Qué libro es ese tan grande?; ¿qué hace usted? (preguntó el principito)

- Soy geógrafo- dijo el anciano

-¿Y que es un geógrafo?

- Es un sabio que sabe donde están los mares, los ríos, las ciudades, las montañas, los desiertos (...), no soy explorador, ni tengo (ahora) exploradores que me informen. El geógrafo no puede estar  de acá para allá, contando las ciudades, (...), es demasiado importante (...), se queda en su despacho y allí recibe a los exploradores ("a los hombres de terreno"), les interroga y toma nota de sus informes (...), los geógrafos escribimos sobre cosas eternas, los libros nunca pasan de moda", Antoine de Saint Exupery op. cit.

[18] En la ciencia geográfica se aprecia un ritual acostumbrado para asignar áreas especializadas de conocimientos agregando al concepto "geografía" un apellido determinado. Tenemos así una serie de literatura que habla de "geografía de la salud"; "geografía electoral"; "geografía de la percepción"; "geografía cultural" y otras. En esta lógica se puede entender el surgimiento de una geografía local. El apellido que acompaña a la palabra "geografía", se transforma así en el puente de convergencia con las otras disciplinas, es un campo de traslape de aproximaciones y sinergías metodológicas.

Esta relación con las demás ciencias presenta ciclos irregulares, por ejemplo respecto a la economía. Michael Chisholm, geógrafo ingles, en su libro "geografía y economía de 1996 plantea:" desde 1931 señalé que el tráfico de ideas entre la geografía económica y la economía era muy inferior  al que razonablemente era de esperar, incluso en 1956 M. J. Wise dice que "es claro que todavía existe una tierra de nadie entre sus respectivos estudios". A partir de la última guerra, un número creciente de economistas ha empezado a interesarse por los problemas especiales".

[19] En el siglo XIX, el geógrafo alemán Carl Ritter (1779-1859), en su obra "La geografía en relación con la naturaleza y la historia del hombre", recalca "la importancia de utilizar todas las ciencias en el estudio de la geografía. A partir de ese momento nuestra disciplina comienza a importar métodos de otras ramas del saber".

[20] Cecilia Dockendorf op. Cit.

[21] Un catastro en municipios metropolitanos, permite constatar que en 54 de ellos, - lo que representa el noventa porciento -, se cuenta con al menos un geógrafo.

[22] Claudio Gay (1833) redacta una Geografía de Chile; Salvador Sanfuentes escribe una Geografía descriptiva; Bernardo E. Phillipi emprende la colonización del sur y luego aporta materiales cartográficos para la enseñanza; Vicente Pérez Rosales después de su trabajo colonizador, publica en Europa una Geografía de Chile; Amado Pissis trabaja la Geografía Física de la República de Chile, impresa en París en 1875.

[23] La escuela Geodesia y el observatorio astronómico también depende de esta Facultad. El primero realiza el levantamiento de algunas coordenadas geográficas, las que se encuentran vigentes hasta el día de hoy.

[24] El instituto de geografía de la Universidad Católica se inicia en las postrimería de la década del '60, con énfasis en la geografía física y posteriormente con un fuerte uso de tecnologías geográficas computacionales.

[25] http://www.ejercito.cl/estructura/igmilit.html

[26] Como órgano oficial del IGM, en septiembre de1948 aparece el primer número de la "revista geográfica de Chile, tierra australis" la que se mantiene hasta nuestros días, constituyéndose en un centro difusor, entre otras de la geografía política, lo que se comprueba con la revisión editorial del año 1969.

"No confundamos el sentido de grandeza que se requiere para servir a la colectividad, cuando el objetivo es realizar patria proyectada hacia la humanidad (...) tampoco por sentirnos ciudadanos del mundo, continuemos despreciando o desvirtuando el exacto valor de la parte del planeta que tenemos la suprema responsabilidad como chilenos de conocer, cuidar, cultivar y engrandecer, el no hacerlo es faltar al deber encomendado y lo que es más grave traicionar a la patria".

"Debemos encariñarnos con la tierra, crear una conciencia y una misión geográfica nacional, que comprenda todas las clases sociales, desde el sillón parlamentario hasta las poblaciones más humildes, sin distinción de credos ni de ideologías políticas".

"Es muchísimo lo que cuesta la ignorancia de la geografía, tal como dice Ratzel,: la geografía se burla al final de las astucias de los diplomáticos y se venga, tarde o temprano de las ambiciones de los políticos. Los imperativos

geográficos más eternos que los hombres tienen que vencer , terminan siempre por vencer". Editorial "Tierra Australis", 1969.

[27] En la misma fuente se señala: "durante 41 días, 21 expertos del IGM viajaron hasta las XI y XII regiones del país, para realizar una de las misiones más importantes de la década "Materializar el levantamiento geodésico de los puntos de control, necesarios para la obtención de la cartografía regular de la zona de campos de hielo sur".

[28] El mayor acierto de esta organización fue la defensa del ejercicio geográfico, durante la discusión para modificar la ley municipal en 1992. Su aporte permitió dejar abierto cargos en la administración local, que de lo contrario, hubiesen sido predeterminados exclusivamente para otros profesionales, lo que atentaba contra el libre ejercicio de la profesión.


El Prof. Carlos Soto Vargas, colega y amigo de muchos geógrafos de América Latina, perdió la vida en un accidente de tránsito el 7 de agosto de 1999 en la ciudad de Santiago de Chile.

 

Catedrático de Geografía Cultural de la Universidad de Chile, fue un gran entusiasta de las actividades del Centro Humboldt y promovió la participación de los estudiantes de esa Universidad al Primer Encuentro Internacional Humboldt que se realizó en Buenos Aires en noviembre de 1999.

 

Había enviado el trabajo Crisis de la (con)ciencia geográfica que en esa oportunidad fuera leído por la Directora del Departamento de Geografía de la Universidad donde se desempeñaba, Prof. Margarita Riffo Rosas.

 

Porque sus ideas y su espíritu de trabajo siguen presentes entre nosotros, el Centro Humboldt le rinde su homenaje dedicándole éste, el primer número de su Serie Cuadernos.