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Asunto:NoticiasdelCeHu 1257/05 - Escenarios posibles de los procesos espaciales de reacomodación del mapa del gas, frente a la cris is energética regional
Fecha:Viernes, 30 de Septiembre, 2005  01:04:05 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 1257/05
 

Abstract

Escenarios posibles de los procesos espaciales de reacomodación del mapa del gas,

frente a la crisis energética regional. Su impacto en el sudoeste bonaerense

 

Lic. Ana Lía del Valle Guerrero[1]

 

El objetivo del presente trabajo es analizar, las posibles consecuencias, en las relaciones geopolíticas y socioeconómicas que pueden producirse por la utilización del recurso natural gas, como factor de ¿Integración o de Depencia? y su influencia, como variable crítica del  sistema energético nacional y regional, que está basado en la utilización de un recurso natural no renovable como es el gas, ya sea como fuente de energía primaria o, como fuente de energía secundaria, transformado en energía eléctrica en una proporción superior al 40% en el caso de Argentina, como fuente esencial de energía en el caso de Chile y como energía alternativa a la hidroeléctrica en el caso de Brasil, debido a las intensas sequías que ha sufrido ese país.

En este marco Bolivia es, en la actualidad, la pieza clave para compensar los déficits que se producen en cada uno de estos países, pero con relaciones internacionales diferentes con cada uno de ellos, lo cual lleva a un terreno geopolítico de suma complejidad, en el cual el gas se transforma en la variable crítica del sistema energético regional.

El gas es considerado la variable crítica de este sistema, no sólo por los múltiples usos que presenta y las dependencias que genera entre los países de la región sino también, por la inestabilidad política de los países involucrados y la presión ejercida por las empresas multinacionales que intervienen en la explotación del recurso.

Un  problema adicional es que las estimaciones de reservas probadas, para los dos países exportadores de la región presenta diferentes problemas, por un lado en Argentina, de acuerdo a informes técnicos y sin ratificación actual de las empresas encargadas de la exploración de nuevas reservas, no van más allá de fuentes de  abastecimiento para los próximos 12 años, por otra parte, en el caso de Bolivia, principal fuente de abastecimiento de la región, a pesar de tener un horizonte de abastecimiento mucho más amplio, la nueva ley de hidrocarburos, sumada a la inestabilidad política del país, pone en riesgo futuras inversiones de las empresas encargadas de las tareas de exploración, debido a un incremento que lleva a un 50% los pagos por  regalías e impuestos de las empresas petroleras.

En este marco se propone analizar los escenarios posibles de los procesos espaciales de reacomodación del mapa del gas, frente a la crisis energética regional y su impacto, a escala local, en el sudoeste bonaerense

La metodología utilizada para elaborar el trabajo ha sido el uso de la teoría de sistemas, aplicada a los modelos energéticos de la economía, junto a conceptos claves de la geopolítica, para proponer los posibles escenarios energéticos, de acuerdo a los cambios   que puedan producirse en las relaciones entre países exportadores e importadores de gas.


Escenarios posibles de los procesos espaciales de reacomodación del mapa del gas,

frente a la crisis energética regional. Su impacto en el sudoeste bonaerense

 

                                                                                 Lic. Ana Lía del Valle Guerrero[2]

 

El presente trabajo se realiza dentro del marco de la tesis de Maestría en Política y Estrategia cuya denominación es “El rol estratégico del gas como variable crítica del sistema energético nacional y regional”, actualmente en elaboración.

El objetivo principal de la presente ponencia es  analizar desde el punto de vista de la geopolítica y mediante la aplicación de modelos energéticos, los escenarios posibles que se pueden presentar como consecuencia de la crisis energética nacional y regional.

 

 

Precisión de conceptos:

 

“La geopolítica es la ciencia que estudia las mutuas relaciones, influencias y acciones entre el Estado y el Espacio, a fin de aportar conocimientos o soluciones de carácter político” (Marini,1985,44).

 

“El espacio geopolítico es el área geográfica en cuyo seno actúan recíprocamente los factores geográficos y políticos que se desea estudiar o resolver” (Marini,1985,45)

 

El método geopolítico se basa  en una visión prospectiva de la realidad que lleva a ir hacia el futuro e imaginar escenarios posibles, para luego, regresar al presente, y encontrar el mejor camino para llegar a ese destino imaginado o posible, a través de una serie de pasos que incluyen:

 

·         Comprensión del problema (objetivo político, dimensión espacio-temporal, delimitación del área y los estados afectados)

·         Análisis de los factores del espacio geopolítico(interrelación entre los factores estables y variables, evaluación aislada de cada uno y priorización del grado de influencia en función del objetivo buscado, extracción de las primeras conclusiones parciales)

·         Formulación de soluciones posibles(integración de conclusiones parciales y formulación de conclusiones generales, formulación de las soluciones posibles o cursos de acción, verificación de su viabilidad y selección y  prioridad ce cada una)

·         Análisis de las voluntades opuestas( se repiten los 3 primeros pasos para cada estado del área en análisis cuyos intereses pueden coincidir, diferir u oponerse a la solución del problema)

·         Determinación de las soluciones posibles modificadas (determinación de los cursos de acción propios teniendo en cuenta los de los diferentes estados involucrados).

·         Selección de las soluciones más favorables.

 

En este marco de conceptos geopolíticos es que se pretende analizar la actual crisis energética nacional y regional, realizando los dos primeros pasos, comprensión del problema y análisis de los factores del espacio geopolítico, para llegar a extraer algunas conclusiones parciales sobre la situación energética regional.

En posteriores  documentos se completarán los pasos del método geopolítico para finalizar el análisis que, por cuestiones de espacio y tiempo, no se pueden realizar para este congreso.

Sumado a estos conceptos de la geopolítica, desde la economía, la técnica de escenarios es un instrumento de la prospectiva  que permite reducir el grado de incertidumbre en la toma de decisiones, que completa el análisis propuesto.

Para ello se recurre a la utilización de una variedad limitada de escenarios, que tienen en cuentan variables socioeconómicas como población total, estimaciones de crecimientos al 2015,IDH, consumo de energía eléctrica por habitante y nivel de ingresos por habitante de los países involucrados en el análisis. A esto se agregana las variables de características físicas de los países como clima, relieve, hidrografía, posición geográfica y reservas de recursos minerales; ambas variables conforman lo que Pierre Célèrier, desde la geopolítica, denomina factores estables, y factores variables, siendo las condiciones físicas los factores estables y las socioeconómicas los factores variables. Sobre ambos factores actúan las decisiones políticas que se toman en cada país, y el contexto histórico dentro del cual se desarrollaron las relaciones internacionales entre los países analizados.

El esquema teórico-explicativo referido al funcionamiento del sistema a escenificar toma entonces esta  serie de variables limitadas en función de de las finalidades  de la situación a analizar, en este caso, el gas como variable crítica del sistema energético nacional y regional.

El “escenario de referencia” sobre el que se harán las contrastaciones es el del 2004, y luego se plantearán escenarios alternativos, que por contraste con el de referencia, incorporarán hipótesis marcadamente diferentes a las de este último, tomando en cuenta cambios relevantes que han comenzado a manifestarse en los aspectos socioeconómicos, políticos y energéticos, del área analizada, identificando la naturaleza interdependiente o de causalidad, unidireccional o bidireccional, entre los países que integran la región, así como la de aquellos acontecimientos de escala mundial que inciden en el marco regional.(Pistonesi,204)

La variable crítica del sistema energético regional es el gas, con sus múltiples usos, y las diferencias que presentan los países de la región en la posesión de este recurso.

Los actores estatales involucrados que conforman el espacio geopolítico a analizar son, Argentina, Chile, Brasil y Bolivia, de forma inmediata y los involucrados en un segundo término, Uruguay, Venezuela, México y Perú.

Estos  países  forman parte del bloque económico del MERCOSUR, ya sea como países miembros o asociados, y por lo tanto, se trata de un problema de escala regional, cuya solución fortalecería la integración regional, así como también definiría las dependencias entre los países de la región, sobre todo, cuando la base del conflicto es un elemento clave para el desarrollo económico regional.

Esto en cuanto a la dimensión espacial, en cuanto a la dimensión temporal, mayo de 2005, marca un momento de recrudecimiento de la crisis, puesto que luego de los conflictos surgidos en la región durante el 2004, con centro en la crisis energética Argentina y su impacto en las exportaciones del recurso en el  área en estudio, 2005 marca una continuación de los problemas derivados de situaciones que dependen de la naturaleza, como la continuación de la sequía que afecta a la región, a la que se suman, los problemas de inestabilidad política en países de la región

La incertidumbre y la inestabilidad regional, resurgen con mayor fuerza por los problemas políticos internos de los países involucrados, como es el caso de Bolivia donde a la crisis política interna, con escalada de violencia socia, por el pedido de nacionalización de los recursos hidrocarburíferos, se le agregan, conflictos con las grandes multinacionales.Se suma a ello,  las presiones de organismos internacionales como el FMI, sobre Argentina, así como también la presión de Estados Unidos, sobre Brasil y Argentina, para que funcionen como garantes del equilibrio regional ante los problemas políticos de Bolivia y Venezuela. Mientras que lo anterior se da en el marco regional, en el contexto mundial el precio del barril de petróleo por encima de los u$s 50, refuerza las preocupaciones por el tema energético, y por el gas como bien sustituto en particular.

En primer término de acuerdo con  los pasos establecidos corresponde delimitar el problema para comprenderlo. Se comenzará entonces por definir energía y la importancia del recurso.

La energía puede ser considerada desde diferentes puntos de vista, como ser el económico ya sea como factor de producción, como bien de consumo o como materia prima; también se lo puede considerar como fuente o como forma de energía, y desde la geopolítica, como un  recurso estratégico vital para el desarrollo de un país.

Dentro de las formas de energía cabe incorporar otro concepto que es el de Recurso Natural, este tiene a su vez dos formas distintas de clasificarlo, una tradicional en función de su renovabilidad como recursos renovables o no renovables, como es el caso del gas, y otra, más adecuada a la postura asumida en esta investigación, que es el dinámico, que considera recurso natural a aquel cuya valoración la realiza “una sociedad determinada- con su bagaje técnico, su estructura económica y social y sus relaciones con otras sociedades – en un cierto momento de la historia”. (Prudkin,N, 1994:5).

Si pasamos a la nueva concepción de recurso natural, en función de la variedad de usos que se puedan obtener de él, podemos agregar al concepto clásico utilización para  la producción de energía calórica domiciliaria, su aptitud para asegurar el funcionamiento de variedad de industrias, ya sea como insumo o como materia prima principal como es el caso de la industria petroquímica. También para abastecer al  sistema eléctrico nacional y regional ya que en gran medida las centrales termoeléctricas tienen turbinas que son abastecidas por gas, por lo cual un problema en su abastecimiento generaría consecuencias a nivel domiciliario para la población en general a través de los cortes de luz e indirectamente a la industria que es una gran consumidora de electricidad, dependiente del gas. En el caso de Argentina se suma la presión ejercida por el consumo del parque automotor de GNC, que se amplió, aún más, después de la crisis económica del 2001.

Planteada la importancia de actualizar el concepto de recurso natural en función de la variedad de usos, cabe agregar, como esto implica la necesidad de modificar la percepción y la valoración que debe hacerse del mismo desde el punto de vista tanto político como estratégico.

Desde el punto de vista estratégico si tenemos en cuenta lo expuesto hasta el momento es innegable la importancia que debe tener este recurso para nuestro país y para la región, no sólo el recurso, sino la propiedad y el uso que se hace del mismo.

En el marco del proceso de reforma del Estado en Argentina, las empresas estatales fueron progresivamente desestatizadas, la decisión de transferir al capital privado tanto las áreas de explotación de recursos energéticos, en una primera etapa, como el capital accionario mayoritario, en la segunda fase, aparece como fuertemente contradictorio con la estrategia seguida en otros países de América Latina, con referencia a la participación del Estado en el manejo de sus recursos naturales estratégicos, tal es el caso de la principal empresa petrolera argentina YPF, que paso a manos de capitales españoles como Repsol-YFF, y la participación de empresas privadas argentinas como Perez Companc, cuyas acciones pasaron a manos de la empresa estatal brasileña Petrobras. Ambas empresas también se encuentran muy bien posicionadas en el manejo de los recursos petroleros y gasíferos de Bolivia.

En la gran mayoría de los países que cuentan con una productora de hidrocarburos que ofrece al mercado interno el producto para su comercialización y además lo exporta, los respectivos gobiernos, han decidido no resignar el control fundamental del ente respectivo por diferentes motivos.

En primer lugar se considera que la explotación de un recurso natural no renovable y a la vez, estratégico para el desarrollo nacional debe estar administrado por quien representa los intereses generales de la Nación, esta es la razón básica por la cual Petrobras sigue en poder del estado brasileño más allá de que este autorizada a celebrar contratos de producción bajo concesiones específicas con empresas privadas. En otros países además de este motivo se considera que estas empresas aportan divisas muy  importantes para el presupuesto de la Nación, como es el caso de los países exportadores de petróleo como México, Venezuela o Colombia.

Argentina y Bolivia, los dos países exportadores de gas en la región, aparecen como las excepciones que resignaron la conducción de sus recursos naturales estratégicos y que, por lo tanto, resignaron la defensa de su patrimonio nacional y de una fuente importante de ingresos de divisas. Bolivia ha reaccionado decididamente frente a esta situación con un fuerte compromiso de su población en el reclamo de la nacionalización de los hidrocarburos, Argentina lo ha hecho tímidamente con la creación de la petrolera estatal Enarsa, como empresa testigo en el área petrolera con una asociación con actores privados en la explotación off-shore de la plataforma continental argentina, eso sí , donde antes se tenía el 100% de la propiedad del Estado, ahora se inicia con una participación en el capital accionario  de sólo el 53%, que serán intransferibles, un 12%  que corresponden a las provincias y un 35% que será ofertado al sector privado.

 

CARACTERIZACIÓN DE LOS ESCENARIOS EN ANÁLISIS AL 2004

 

Situación en Bolivia

 

Variables socioeconómicas de Bolivia (INDEC,2004)

 Población: 9.000.000 (2002)

Estimación de crecimiento poblacional al 2015: 11.000.000

PBI per cápita(2002): u$s 900

IDH (2000): 0,653 – Ranking:114

Uso de energía por habitante (2001): 496 Kg TEP

 

Además según datos del Instituto de Estadísticas Boliviano para el 2004

 

36% de la población está inactiva o es desempleada

64% de la población vive bajo la línea de pobreza

82% de ellos en el campo, de mayoría indígena

37%  de indigentes

1/3  de la población tiene menos de 14 años

5% son jubilados

51% de los niños son anémicos y 27% se enfermó de diarrea aguda, dos de las frecuentes causas de mortalidad infantil

 

Variables Físicas

 

Se encuentra dividido en dos sectores el este con mejores condiciones climáticas y el oeste, el altiplano boliviano, que presenta condiciones de extrema aridez y grandes amplitudes térmicas diarias, a pesar de ello presenta las mayores densidades de  población debido a su riqueza minera, como estaño, plata y gas.

En el caso de Bolivia, principal país gasífero de la región, con reservas de gas natural descubiertas por 54,9 billones de pies cúbicos(0,5 % de las reservas mundiales, segundo lugar en América, luego de Venezuela), a 6000 metros de profundidad, con una producción que representa el 0,2 % del consumo mundial. A pesar de ello, sólo el 1% de los bolivianos recibe gas natural y otro 1 % gas en garrafas.

 

Situación Socio-Política

 

Bolivia es uno de los países que mejor ejemplifica la paradójica relación inversa que suele darse entre pobreza y riquezas naturales. Es la nación más pobre de Sudamérica, con dos tercios de sus casi  nueve millones de habitantes bajo el nivel de pobreza y, sin embargo, siempre ha poseído grandes recursos naturales: la plata de Potosí en la época del imperio español, una poderosa minería de estaño durante el siglo XIX y parte del XX, e importantes reservas de petróleo y gas natural. Su población se encuentra dividida entre la élite de ascendencia europea y el resto de la población: indígenas aymaras y quechuas, sobre todo. Los primeros viven en la ciudad de Santa Cruz, la mayor y más desarrollada del país, que aporta la tercera parte del PIB, controla los recursos y cada vez busca mayor autonomía , mientras el resto sobrevive con salarios de 50 dólares mensuales.

Esa división social es exportable al mundo de la política. Bolivia asiste desde hace meses al choque entre dos concepciones de lo que debe ser un Estado y de cómo debe organizarse la sociedad. Esa lucha la encarnan dos personas tan diferentes como los proyectos que defienden,por un lado, Carlos Mesa, el ex-presidente del país, partidario de una democracia liberal, y por otro, Evo Morales, líder indígena cocalero y principal figura de la oposición, que aspira a un modelo social cercano al cubano de Fidel Castro o al venezolano de Hugo Chávez. Uno pertenece a esa élite de ascendencia europea y el otro es un líder sindical aymará que no terminó la educación primaria.

Contrastando sus reservas con su consumo interno actual, Bolivia tendría gas para 1253 años, teniendo en cuenta que posee un mercado interno de reducido tamaño y con bajos ingresos, que no justifican las inversiones en infraestructura necesarias para el aprovechamiento del gas, la expectativa de su población de llegar a industrializar el gas y no sólo  exportarlo, choca con su posición geográfica de país mediterráneo, puesto que para su aprovechamiento, por ejemplo, en la producción de urea para fertilizantes o de productos petroquímicos, como en el caso de Bahía Blanca en Argentina, no es posible por la inexistencia de instalaciones portuarias próximas para la exportación.

La realización de mejoras en la Hidrovía Paraguay- Paraná- Plata, sería una opción que permitiría articular transferencias entre ferrocarriles, camiones, barcazas fluviales y barcos de ultramar que favorecerían las exportaciones de minerales mediante el transporte multimodal y permitirían una salida, fluvial-marítima a Bolivia.

Otra alternativa es la exportación del gas a través de gasoductos para su posterior  uso, mediante plantas de regasificación en Estados Unidos, pero esta opción choca con el nacionalismo boliviano que lo rechaza.

 Como un nuevo objetivo el  presidente Mesa, había propuesto  reactivar el proyecto de exportación de gas boliviano a puertos mexicanos a través del puerto de Ilo en Perú, según lo anunció el vicecanciller boliviano Jorge Gumucio. El presidente de México, Vicente Fox, afirmó que no hay plazos para el acuerdo, pero se habló del año 2009, y de una inversión de 6000 millones de dólares para construir el gasoducto.(Clarín,6-5-05,p.32). Estas intenciones quedaron congeladas hasta tanto se defina la situación institucional en Bolivia.

Desde el punto de vista de la propiedad del recurso su  situación ha sido cambiante, en 1935 y en 1969, nacionalizó sus hidrocarburos, pero desde 1997, cuando entró en vigencia el modelo privatizador, la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Bolivianos abandonó la exploración y producción y pasaron a manos de12 petroleras extranjeras a través de  76 contratos de operación.

La importancia de una decisión tanto política como estratégica, en el uso de los recursos naturales llevó a la llamada Guerra del Gas en Bolivia que terminó derrocando a su presidente Sánchez de Losada, por un intento de proveer gas a Estados Unidos a través de puertos chilenos.

La promulgación de la nueva Ley de Hidrocarburos en Mayo de 2005 aprobó la norma que impone regalías del 18% e impuestos por otro 32% para la producción de crudo y gas natural, que no podrá ser deducible ni acreditable por las compañías extranjeras en sus casa matrices, lo que es considerado por las firmas como una “regalía encubierta”,  obligará a la renegociación de contratos de varias empresas y cambiará las condiciones que la argentina preveía para abastecer al norte argentino con gas de Bolivia. La petrolera brasileña Petrobras(la más importante de Bolivia) ya anunció que podría reducir futuras inversiones en el país.

Se establece también en ella, la propiedad del estado sobre los recursos energéticos  “en boca de pozo” con el fin de fiscalizar el negocio desde el origen y recuperar el poder de decisión sobre el uso y el destino del petróleo y del gas. El reclamo de un sector radical  de su población es el de la nacionalización del recurso, lo cual pone en estado de alerta a las empresas multinacionales que se encuentran en su territorio.

Resulta difícil conciliar dos visiones tan diferentes que tienen de Bolivia políticos como  Evo Morales representante del socialismo que pide una economía centralizada y nacionalizaciones, con la de los políticos e industriales cruceños de pensamiento neoliberal y partidarios de la descentralización. Ninguna de estas dos posturas cuenta con un apoyo de un 51% que asegure su elección para el gobierno como lo establece la constitución y al no existir la segunda vuelta electoral como en el caso de Argentina la decisión recae en manos del Congreso, por ello es tan difícil la gobernabilidad del país, ningún grupo llega a sumar más de un 20 % de apoyo electoral.

Casi 200 golpes de Estado en cien años y un sistema de relevos que funciona en base a dimisiones, es el marco histórico en el que se produce la tercera renuncia consecutiva del presidente Mesa en Junio de 2005. Durante la crisis actual, el Ejército ha anunciado que permanecerán al margen mientras se mantenga el Estado de Derecho, pero intervendrán en caso de desmembramiento territorial.

A esta situación de inestabilidad política, se agrega la conflictividad social, las divisiones internas del país y las condiciones socioeconómicas de extrema pobreza de buena parte de la población, lo que conforma un marco de inestabilidad e incertidumbre en el país clave dentro de la estrategia energética regional.

 

 Relaciones de Bolivia con Brasil,  el principal gasoducto que conecta ambos países se extiende entre Santa Cruz de la Sierra y San Pablo y fluyen por él 15 millones de metros cúbicos diarios, sobre 30 millones proyectados, en su capacidad máxima, con un mercado tan grande como el argentino en su totalidad, está operado por Petrobras y Repsol, que tienen en estudio, el tendido de un gasoducto paralelo a este.

En este momento, el beneficiado en esta relación es Brasil, ya que había acordado la provisión de gas a un precio mayor al del mercado argentino, u$s2,40 incluyendo el transporte, contra u$s2,08 de Argentina sin incluir el transporte y por largo tiempo importó muy poco, a pesar de haberse comprometido a una demanda de 30 millones de metros cúbicos diarios, para convertirlo en electricidad en sus usinas térmicas, para ello construyó un gasoducto, por el que envía el fluido que compra, pero debido a un menor consumo, que no excedió de los 18 millones de metros cúbicos, Bolivia quedó en deuda con Brasil, lo cual redunda en su beneficio en las actuales circunstancias de incertidumbre que se dan en ese país.(Ámbito Financiero,2-5-05).

Por otra parte, frente a la actual situación de incertidumbre y de inestabilidad política, la principal empresa petrolera que opera en Bolivia, Petrobras, de capitales brasileños, hizo público que sus decisiones de inversión dependen de la reglamentación de la nueva Ley de Hidrocarburos.

Una alternativa de Bolivia para aumentar sus ganancias sería transformar el gas en energía eléctrica y exportarla a Brasil, pero las redes de transmisión son aún muy precarias y se deben hacer grandes inversiones que el estado boliviano no puede afrontar en forma aislada.

De acuerdo con estos datos se puede concluir que Bolivia necesita el aporte de capitales extranjeros para su desarrollo energético y que Brasil necesita el gas, en un proceso de integración armónico las necesidades de ambos son compatibles, uno pone los recursos y el otro el capital. La realidad política es otra.

Brasil también tiene la opción de invertir en exploración y explotación en su nuevo yacimiento de Mejillones y asegurarse así el autoabastecimiento sin dependencia de Bolivia, sin embargo, su política energética es estratégica, y prefiere siempre, tener otras alternativas más allá de sus propios recursos.

 

Relaciones de Bolivia con Chile, el contexto histórico regional derivado de la Guerra del Pacífico, en la cual Bolivia perdió su salida al mar, es determinante en su relación negativa con Chile. Su resentimiento se manifiesta cuando exporta el gas a Argentina con la condición expresa que “ni una molécula de gas se exporte a Chile”, principal importador del gas argentino, también cuando uno de los detonantes de la caída de su ex presidente, Sánchez de Losada fue la exportación de gas a Estados Unidos a través de puertos chilenos.

Las relaciones son por lo tanto inexistentes, y las posibilidades de cambiar gas por salida al mar parecen muy remotas. Aunque en política nada es imposible. La opción de Chile de negociar con Perú, tiene un efecto negativo sobre Bolivia, ya que lo aleja de su papel de principal abastecedor de energía de la región.

 

Relaciones de Bolivia con Argentina, exportó gas en el período comprendido entre 1972  y 1999,  en el 2004  volvió a exportar durante la crisis energética argentina. Por este gas, 7 millones de metros cúbicos diarios, Argentina paga un promedio de casi 3 veces más que el gas producido en Argentina, en el 2004 se pagó en frontera 1,61 dólares el millón de BTU, en mayo de 2005, creció un 75 % la importación y el precio aumentó a 2,08 dólares, sin incluir el transporte. (Se debe tener en cuenta que el valor interno en Argentina, en ese mismo período, era el equivalente a 1 dólar el millón de BTU, por lo tanto, se exportaba a 1 dólar y se importaba a 2 dólares).

Bolivia considera que los precios son bajos ya que sustituye a derivados del petróleo como el fuel o el gas oil, y teniendo en cuenta el precio del barril de petróleo se encuentra por encima de los 50 dólares, considera que el valor del gas debería estar en por lo menos 4 dólares el millón de BTU (4 veces más de lo que se paga en promedio en Argentina).

La firma de la nueva Ley de Hidrocarburos puede afectar a las relaciones de ambos países ya que se  renegociarán contratos y la construcción del gasoducto desde Tarija, fundamental para asegurar el abastecimiento de gas en el Noreste argentino, entrará en un compás de espera hasta tanto se defina la situación política interna de Bolivia.

Desde el punto de vista diplomático se han generado conflictos con el canciller Bielsa de Argentina por directivas dadas al ministro de Defensa Rafael Pampuro, sobre evacuación de argentinos que se encuentran en Bolivia, (entre 700 y 900 argentinos viven en La Paz y El Alto), cuando el Ministro de Defensa hizo declaraciones  diciendo que en Bolivia “…hay un vacío político manifiesto y sectores con distintos intereses, lo que hace que la situación se torne difícil…”, motivo una protesta formal del gobierno boliviano. Sumado a esto, generó nuevos roces el envío del asesor de la Subsecretaría de Política Latinoamericana de la Cancillería, Isaac Rudnik, quien había viajado en calidad de observador político, y su misión era ponerse en contacto con el embajador argentino, con el asesor presidencial brasileño y mantener discretos contactos con los dirigentes de los movimientos sociales, entre ellos Evo Morales.

 Esto molestó también al presidente Mesa ya que, Rudnik también coordina el equipo de relaciones internacionales del movimiento piquetero argentino Barrios de Pie, y tiene vínculos con la izquierda boliviana que datan de los años setenta. (Clarín,28-5-05,42).

Las relaciones con Argentina son entonces bastante conflictivas, por un lado por la desconfianza que genera la posibilidad que el gas sea re-exportado hacía Chile, país que depende del gas argentino, por otro, las recientes actitudes del los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa han generado nuevos roces y recelos con respecto a la posición de apoyo del gobierno argentino al gobierno boliviano, o a su oposición, como es el dirigente Evo Morales, con quien se mantuvieron contactos durante la crisis política boliviana.

 

Situación en Chile

 

Variables socioeconómicas de Chile (INDEC, 2004)

 

 Población: 16.000.000 (2002)

Estimación de crecimiento poblacional al  2015: 18.000.000

PBI per Cápita en dólares: u$s 4250 (2002)

IDH : 0,831(2000) – Ranking: 38

Uso de energía por habitante: 1545 kg TEP

 

 

Características Físicas

 

Es un país estrecho y alargado, recorrido por la cordillera de los Andes en toda su extensión, esto favorece la existencia de recursos mineros que son base de su economía, en particular el cobre. En el norte y centro es más árido, y hacía el sur recibe los vientos húmedos del anticiclón del Pacífico Sur que le brindan la posibilidad de un cambio de paisaje hacia los bosques fríos de loa Andes del Sur. Cuenta con ríos que no son aprovechados en toda su potencialidad, porque una decisión de Política Energética los llevó a apostar al abastecimiento de gas desde Argentina, mediante el Protocolo de integración energética de 1995 y por lo tanto invertir en gasoductos en lugar de en represas de energía hidroeléctrica.

Su posición geográfica hace necesario el uso de elementos de calefacción, y su relieve montañoso encarece los costos de las obras de infraestructura que no amortizan los gastos por su reducido mercado interno y de bajo poder adquisitivo.

Chile se caracteriza por ser un importador neto de energía, con un mercado interno reducido y de bajo nivel de ingresos que en muchos casos mantiene el uso de carbón de leña y de gas en garrafas. En su matriz de energía primaria para el año 2001 sólo el 26,3 % corresponde al gas. A pesar de ello es fundamental su uso transformado como energía eléctrica, sobre todo, en la zona norte para la explotación del cobre, para lo cual cuenta con dos gasoductos que lo abastecen desde el noroeste argentino.

 

Situación de Chile en relación con Argentina: en 1995 firmó el Protocolo de Integración Energética con Argentina, por el cual ésta se comprometía a proveerlo de gas por un período de 35 años, aunque existía la cláusula de asegurar previamente el abastecimiento interno del país, Chile considera que, por la firma preexistente de este tratado a la crisis energética del 2004 en Argentina, el mercado chileno debería haber sido considerado como parte del mercado interno argentino.

La no aceptación de esta postura por parte del gobierno argentino generó roces con el gobierno chileno, y en los inicios del invierno del 2005 la situación vuelve a repetirse. La dependencia energética de Chile en relación con Argentina se hace evidente al conocer que el 100% del gas que consume es argentino y lo recibe a través de 7 gasoductos en los que participó en los gastos de construcción, por los que fluyen 14 millones de metros cúbicos diarios. Además el 37 % de la generación eléctrica se basa en  usinas termoeléctricas abastecidas por gas argentino, tres de ellas generan el 20 % de la electricidad que abastece a las dos terceras parte de la población. En el caso de su capital, Santiago de Chile, el 25 % de los usuarios depende del gas que le llega de Mendoza, mientras que los yacimientos de gas del N.O. argentino abastecen al Norte de Chile, sobre todo para su uso en los yacimientos de cobre.

La política energética de Chile que tenía la opción de basarse en un mayor aprovechamiento de la energía hidroeléctrica, optó en 1995, por la importación de gas “barato” desde Argentina. A raíz de lo sucedido en el 2004, que también tuvo repercusiones en la política interna de Chile, se ha mencionado ya varias veces que se acabó el tiempo del gas barato y están comenzando a replantearse sus alternativas energéticas, una de ellas, la de negociar con Perú, afecta a Argentina ya que cambiaria de su papel de exportador al de importador.

Situación de Chile en relación a Bolivia: a pesar de su proximidad y de los importantes yacimientos de este país, las relaciones entre los dos países son tensas a raíz de la pérdida de salida al mar de Bolivia luego de la Guerra del Pacífico con Chile, los sentimientos nacionales de los bolivianos impiden cualquier utilización de los puertos chilenos para la exportación del gas a otros países y ha generado conflictos como el caso de las Guerra del Gas mencionado anteriormente.

La posibilidad de cambiar “salida al mar por gas”, subyace en las relaciones entre los dos países, pero, se evidencia, un peso mayor, de los sentimientos nacionalistas bolivianos y chilenos, por encima de los intereses económicos que podrían beneficiar a ambos países.

Situación de Chile en relación a Brasil: las relaciones entre ambos países desde el punto de vista energético son inexistentes.

La idea de solucionar el abastecimiento energético a través de la importación de gas licuado de petróleo y su posterior envío a plantas de regasificación, ha incluido tratativas con Indonesia, tal vez, con los nuevos yacimientos de gas encontrados en Brasil, esta opción tenga menores costos importándolo desde allí o desde los yacimientos de Trinidad y Tobago en el Caribe.,

Una nueva alternativa es la que incluye a Perú, que desde su gran yacimiento de Camisea, y a través de la construcción de un gasoducto hasta Chile, podría abastecerlo. Además, cambiando la dirección de los fluidos, se podrían utilizar los gasoductos ya existentes que lo conectan con Argentina para reenviar gas a Argentina y como alternativa, también a Brasil.

Esta intención ya cuenta con la propuesta de financiamiento del BID, con una inversión de 2.500 millones de dólares, y llevaría gas desde los yacimientos peruanos de los Andes hasta San Pablo, rodeando Bolivia. Se utilizaría el gasoducto de Camisea, que ya llega hasta la costa del Pacífico, en Pisco. De allí arrancaría un nuevo ducto, hasta elNorte de Chile, que luego se conectaría con los gasoductos argentinos Atacama y Norandino, y a través de la red argentina, el gas seguiría a Uruguay y Brasil. ( Clarín, 19/6/05, pg.13).

Esta sería una opción que a pesar de los costos y dificultades por el tipo de relieve por el que debe correr el gasoducto, provocaría un cambio fundamental para Chile que de importador neto de Argentina pasaría a ser un abastecedor. Por otro lado también provocaría que Chile cambiara la dependencia de Argentina, por la de Perú.

 

Situación en Brasil

 

Variables socioeconómicas de Brasil (INDEC, 2004)

 

 Población: 174.500.000 (2002)

Estimación de crecimiento poblacional al  2015: 201.000.000

PBI per cápita en dólares: u$s 2830 (2002)

IDH : 0,757 (2000) – Ranking : 73

Consumo de energía eléctrica por habitante: 1074 kg. TEP

 

 Variables Físicas

 

Brasil por su superficie 8.511.996 Km2 es el tercer país más extenso de América y el mayor de América del Sur, tiene una amplia red hidrográfica que facilita la utilización de una energía no contaminante como es la energía hidroeléctrica que implica el gasto en las obras de infraestructura y de mantenimiento, pero no en la materia prima, aunque para obtenerla, depende de la naturaleza y se ve afectado por las sequías como las del 2004, que continua en el 2005. A pesar de su extensión la población se asienta sólo en las zonas costeras ya que la selva amazónica impide el mayor uso del espacio.

 En cuanto a su consumo de energía tiene a su favor, a diferencia de los otros países, que a pesar de su gran población el consumo residencial no es tan importante debido a que se extiende en su totalidad en una de las zonas cálidas del planeta, por lo cual un consumo importante, como es el gas para calefacción no se utiliza, por otra parte, el bajo nivel de ingresos de sus población hace que la inversión en obras de infraestructura como gasoductos no sea rentable y utiliza mayormente gas en garrafas, siendo mayor el uso del gas  para la industria que para la población en general. Además, el uso de alconafta, reduce el consumo de gas para el transporte, a diferencia del caso de Argentina en la cual, la crisis económica ha llevado a una intensificación del uso del GNC en todo el parque vehicular, agregando otro factor de presión sobre este recurso.

También posee una matriz energética diversificada, con uso de otras energías alternativas como la eólica y la solar. En su matriz energética para el 2001 el gas representa sólo el 6,6 % del consumo

El descubrimiento de nuevos yacimientos gasíferos off-shore en el área de Mejillones, abre nuevas posibilidades en cuánto a su dependencia de abastecimiento de gas desde otros países de la región.

También, al contrario de Argentina y Bolivia, mantiene el control de la empresa petrolera estatal Petrobras, una de las más importantes de la región y con importantes inversiones tanto en Bolivia como en Argentina.

Petrobras desarrolló a instancias del poder político brasileño una capacidad que la hace una de las principales empresas petroleras del mundo en exploración y producción off-shore, también por una decisión política el 90 % del abastecimiento eléctrico es hidráulico y el parque automotor utiliza alconafta como combustible, dentro de esta estrategia energética el gas es sólo un complemento, pero tratan de manejarlo porque son propietarios de casi el 75% de las reservas de Bolivia y a través de la compra de Pecom por Petrobras avanzaron fuertemente en el mercado argentino en las distintas etapas de la cadena energética. La estrategia general y regional de Petrobras es avalada desde el gobierno ( Caruso,2002).

El párrafo anterior muestra una clara diferencia en cuanto al manejo de la política energética de Brasil que abarca distintos frentes y con fuertes vínculos entre lo público y lo privado en pos de un objetivo común que favorece al país.

 

 

Situación de Brasil en relación con Bolivia: su política energética ha sido previsora, como se expresó en el punto de las relaciones entre Bolivia y Brasil, y ha firmado contratos con Bolivia a un precio mayor al del mercado, en el momento de la firma, que luego no consumió, pero que, en el 2005, le permite tener un saldo a su favor ante problemas de abastecimiento desde Argentina.

La penetración de Petrobras en el negocio del gas en Bolivia es también una garantía para su aprovisionamiento.

Situación de Brasil en relación a Chile: no existen intercambios energéticos entre ambos países. A futuro podría existir esa posibilidad de acuerdo a lo expresado en el punto de las relaciones entre Chile y Brasil, incluyendo a Perú como otra alternativa de abastecimiento energético.

Situación de Brasil en relación con Argentina: en las situaciones de problemas de abastecimiento de energía hidroeléctrica, motivados por las sequías, Brasil ha recurrido a importaciones de gas desde Argentina, pero no es un importador neto de energía como en el caso de Chile, además ha compensado sus importaciones de gas con exportaciones de electricidad hacia Argentina en el pico de la crisis energética del 2004.

Resumiendo se pude decir que Brasil tiene problemas de abastecimiento de energía circunstanciales, pero no es un importador neto de energía como es el caso de Chile. Además tiene una política energética activa que moviliza a través de Petrobras, que avanza en diferentes frentes dentro de la región como en Bolivia y Argentina, sumado al descubrimiento de nuevas reservas como en el caso de Mejillones, a su vez internamente ha desarrollado políticas activas que han favorecido el uso de alconafta en el transporte, el uso de energías alternativas como la eólica y la solar e inclusive en las zonas secas del Nordeste brasileño se observa la utilización de lámparas de bajo consumo en el alumbrado público y domiciliario. Todo esto le permite un mejor posicionamiento frente al problema energético a nivel regional, sobre todo teniendo en cuenta que tiene el mayor desarrollo industrial y la mayor población de la región, que superaría los 200 millones en el 2020 .

 

Situación en Argentina

 

Variables socioeconómicas de Argentina (INDEC,2004)

 Población: 36.500.000 (2002)

Estimación de crecimiento poblacional al  2015:42.900.000

PBI per Cápita en dólares: u$s 4220 (2002)

IDH : 0,844 (2000) – Ranking 34 (2002

Uso de energía por habitante: 1593 kg TEP

Variables físicas:

Argentina es el cuarto país de América por su extensión, tiene una gran variedad de climas que le permiten una gran variedad de cultivos, que favorecen el comercio con los países de la región y en particular con Brasil. A pesar de compartir la Cordillera de los Andes con Chile recién en los últimos años a comenzado a tomar auge la explotación minera, ya que su economía se basa en la exportación de productos agrícola ganaderos.

La presencia de climas templados y fríos en buena parte de su territorio hacen necesario el uso de sistemas de calefacción en el período invernal, las condiciones socioeconómicas de la población permitían el consumo de gas natural y justificaban los gastos de instalación de gasoductos sobre todo hacía el Gran Buenos aires ya que la mala distribución de la población hace que allí se concentre un tercio de la población del país.

A demás de la concentración de la población, para facilitar el abastecimiento, también el relieve plano no ofrece obstáculos las obras de infraestructura necesarias.

El nordeste del país con escasa población y menor consumo por su situación de pobreza estructural no se encuentra abastecido de gas natural y se pensaba desarrollar a partir del tendido de un gasoducto desde Bolivia, actualmente detenido.

La distribución de las zonas de mayor producción no coincide con las de mayor consumo, esto genera regalías que favorecen más a algunas provincias, como es el caso de Neuquén y Santa Cruz.

En la matriz energética de Argentina el consumo de gas representa el 46 % del total.

La reciente propuesta de crear una petrolera estatal como empresa testigo en el sector, Enarsa (Energía Argentina Sociedad Anónima), es una muestra de una toma de conciencia de las autoridades de la Nación en cuanto al grado de “descontrol” en que se halla el sector energético aunque la propuesta parece bastante apresurada y con poca intervención en los sitios donde existe el conflicto, puesto que las áreas en las que intervendría serían zonas no licitadas en la plataforma continental, estas áreas off- shore implican mayores costos de inversión y mayores riesgos, sin seguridad de encontrar las nuevas reservas que necesita el país.

Por otra parte, las  grandes inversiones en infraestructura  que están propuestas en el país, necesitan tener la seguridad que tendrán el recurso gas para transportar, hecho este, sobre el cual existen incertidumbre en cuánto a ¿cuáles son las reservas reales con las que cuentan las empresas petroleras?.

Y por último, un problema grave desde el punto de vista del fortalecimiento de los procesos de integración regional, como son los problemas generados por el incumplimiento de contratos y el corte de suministro de gas y electricidad a Chile, principalmente, así como también a Uruguay y Brasil. La búsqueda de alternativas para solucionarlo con Venezuela y Bolivia, que han generado un nuevo frente de conflicto internacional con Chile a raíz de las condiciones impuestas por Bolivia (…no exportar ni una molécula de gas a Chile…).

Por lo tanto, para aumentar la seguridad en el abastecimiento del recurso, es necesario reducir la vulnerabilidad a través de una revisión de las regulaciones y leyes aplicables en el plano interno y externo, haciendo una evaluación completa de los recursos energéticos existentes en el país, una racionalización en el uso de los mismos teniendo en cuenta que son recursos no renovables, pero que se pueden utilizar de un modo sustentable.

Lamentablemente, todos estos aspectos de fondo, están ocultos por una situación económica precaria de buena parte de la población, preocupada por la posible suba de tarifas y sus efectos en su economía doméstica, más allá de las consecuencias en el logro de los intereses nacionales que darían bases  sólidas a un país que necesita con urgencia, recuperar su credibilidad a nivel mundial, para lograr su inserción en un plano de igualdad con otras naciones.

Es indispensable que el gobierno nacional decida aplicar una política energética estratégica, dejando de lado la búsqueda de réditos políticos en el corto plazo, y  que, pensando en el largo plazo y en el marco de un  sistema energético regional tome las decisiones que aseguren, un abastecimiento de energía sostenible para el país y la región.

 

Situación de Argentina en relación con Bolivia como se vio anteriormente Bolivia ha sido siempre la alternativa para solucionar los problemas energéticos de Argentina, por lo tanto, la crisis política actual, afecta a la seguridad energética del país y se debería tener un papel más directo, y menos conflictivo al actual, como se puso de manifiesto en los entredichos producidos con los ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de Argentina.

Argentina en este esquema propuesto de ¿integración o dependencia?, manifiesta una dependencia del recurso gas de Bolivia y el proceso de integración con ese país se caracteriza por el recelo y la desconfianza, ya sea por su apoyo, directo o no, a fuerzas de la oposición en Bolivia y por su carácter de exportador principal de gas a Chile, “enemigo” manifiesto de Bolivia.

 

Situación de Argentina en relación a Chile en este caso  Argentina es un exportador neto a Chile, y este por lo tanto tiene una gran dependencia del gas argentino. Los procesos de integración parecían estar garantizados con el Protocolo de Integración Energética de 1995, pero la realidad y las decisiones políticas mostraron lo contrario, Chile no es parte del mercado interno argentino, como este pretende ser considerado, y la prioridad de abastecimiento lo tiene el servicio residencial, luego las industrias y las centrales termoeléctricas y, por último, la exportación.

De todos modos, la realidad también es que los gasoductos de exportación del noroeste, que aportan a la actividad del cobre en Chile, son independientes de los nacionales y no se puede desviar su contenido para el consumo interno.

El mapa del gas regional cambiaria si Chile decidiera invertir en el gasoducto con Perú y abandonar su dependencia de Argentina, que ha demostrado no ser un abastecedor confiable. Además, si como mencionamos anteriormente se cambiara la dirección de los fluidos en los gasoductos existentes, Argentina pasaría de exportador a importador.

 

Situación de Argentina en relación a Brasil el abastecimiento a este país es circunstancial, sobre todo motivado por las sequías que afectan a su sistema hidroeléctrico, pero que se ven compensados por las importaciones que realiza Argentina en forma de energía eléctrica.

El principal problema que afecta a Argentina en relación con Brasil es el alto grado de penetración que ha logrado la empresa estatal brasileña Petrobras en todas las etapas de la cadena energética desde la producción al transporte y distribución, sumado a su alianza estratégica con Repsol YPF, lo cual le da mayor peso en las intervenciones en el mercado argentino y dificulta su control por parte del estado.

 

Conclusiones Parciales y  Escenarios Posibles

 

A lo largo del desarrollo para cada país se ha ido planteando el proceso histórico en el cual se enmarca la situación del 2004, con continuación en el 2005 que muestra un mayor impacto de factores de inestabilidad política, y la pregunta sería ¿es posible la integración energética entre países inestables?

Esto plantearía el escenario socioeconómico, político, territorial y energético regional, a partir del cual , se pueden pensar dos alternativas bien contrastadas:

Escenario 1: este escenario equivale a patear el tablero y cambiar el mapa regional del gas, y estaría dado por la construcción del gasoducto desde Perú, que provocaría dos cambios fundamentales, Bolivia pasaría de ser el país exportador clave de la región, a quedar marginado del abastecimiento regional, y Chile pasaría de su papel de  importador neto de energía de Argentina, a ser el principal proveedor de energía a Argentina, Brasil y Uruguay, generando a su vez una fuerte dependencia de un actor extraregional, Perú, tanto para Chile como para la región.

El principal problema de este escenario es el costo, 2500 millones de dólares, aunque ya existe el inversor interesado, el BID, pero todavía no se conocen las bases de este acuerdo, también, en caso de realizarse, el tiempo de realización de la obra, es otro factor a considerar, sobre todo por las dificultades que presenta el relieve de la región y lo inminente de las necesidades energéticas en la región.

Escenario 2: sería un acuerdo entre Bolivia y Chile intercambiando gas por salida al mar, con lo cual, Chile dejaría de depender de las “inciertas” exportaciones de gas de Argentina, en este esquema también, simultáneamente, Brasil consolida su abastecimiento a partir del aprovechamiento de la cuenca de Mejillones, lo que le permitiría una menor dependencia de Bolivia y Argentina, e inclusive, pasar a un papel de exportador.

Bolivia, en este escenario, perdería nuevamente su papel energético clave en la región. También Argentina se ve afectada en este escenario ya que pierde su principal comprador, Chile, y la alternativa de abastecer a Brasil y pasaría también de exportador a importador, por la disminución de sus reservas y el crecimiento del consumo interno de gas dentro de su matriz energética..

La inestabilidad política de Bolivia, con la incertidumbre que genera como proveedor principal de energía a la región, marca un problema común en ambos escenarios lo que genera que a pesar de contar con las mayores reservas, que aseguren futuros requerimientos de la región, las decisiones de abastecimiento puedan llevar a cualquiera de los dos escenarios planteados que dejan a Bolivia fuera del mapa regional del gas.

Otro punto a tener en cuenta es el tamaño de los mercados consumidores que harán uso de esa oferta de gas, por su tamaño el mayor es el de Brasil, pero por las condiciones socioeconómicas del país y por las condiciones climáticas, el consumo residencial no es importante y su utilización mayor se concentra en la industria.

En el caso de Argentina ambos componentes son favorables al crecimiento del consumo, el aumento del PBI sumado al crecimiento de la actividad industrial, están favoreciendo un aumento del consumo por encima de la oferta ambiental, que deberá ser cubierto por las importaciones.

En el caso de Chile y  Bolivia el mercado interno es escaso, aunque con mayor actividad industrial en el caso de Chile y una necesaria dependencia de abastecimiento de energía sea de Argentina, Bolivia o Perú.

Teniendo en cuenta que el recurso gas existe en la región y que las necesidades de consumo son diferentes en los países que la integran, la necesidad de que el cono sur adopte una estrategia regional del gas para satisfacer las diferentes demanda, a través de decisiones de inversión en infraestructura y de búsqueda de fuentes de financiamiento que permitan cubrir esas necesidades, es una realidad innegable.

Como exportador neto de energía a nivel regional,Bolivia perdería su papel, pero la exportación a Estados Unidos, más allá de los sentimientos nacionalistas del país, es una alternativa siempre vigente ya sea vía Chile, Perú o Méjico.

Con respecto a Argentina, de continuar exportando gas a Chile, Uruguay y Brasil, a la vez que manteniendo el crecimiento de su consumo interno, sin realizar inversiones en exploración e infraestructura, este uso insostenible del recurso puede llevar al agotamiento prematuro de las reservas por un consumo por encima de la oferta ambiental.

Como consecuencia de ello y a nivel de la región del sudoeste bonaerense, la industria petroquímica y de fertilizantes con grandes plantas, como PBB-Polisur, Mega, Profértil, perdería su principal insumo, con lo cual el cierre de plantas y el impacto económico en el empleo en la región seria de dimensiones insospechadas.

La dinámica territorial del mapa del gas muestra así procesos espaciales que abarcan la escala regional, nacional y local, con consecuencias socioeconómicas en cuanto a la generación de empleo y calidad de vida de la población, que dependen de decisiones políticas y estratégicas, de actores privados y estatales, que deben tener en cuenta, al momento de la toma de decisiones, la incertidumbre de los procesos de integración y las dependencias que se generan, en un marco de países inestables en lo político y económico,  con una dificultad manifiesta para identificar cuales son los intereses nacionales, para diseñar luego una política exterior conjunta que adopte una visión estratégica de la integración energética regional.

 

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Pistonesi, H. “Modelos Energéticos”. Apuntes de Cátedra, Economía de la Energía. UNS. 2004.

INDEC. Anuario Estadístico de la República Argentina. 2004.



[1] El presente trabajo fue totalmente financiado por la Universidad Nacional  del Sur. Bahía Blanca. Argentina. Se enmarca dentro del  Proyecto de investigación . “Procesos espaciales y dinámicas territorializadoras de las inversiones públicas y privadas. Estudio de caso en el S.O. Bonaerense”

 

[2] El presente trabajo fue totalmente financiado por la Universidad Nacional del Sur. Bahía Blanca Argentina. Se enmarca dentro del Proyecto de investigación: “Procesos espaciales y dinámicas territorializadoras de las inversiones públicas y privadas. Estudio de caso en el S.O. Bonaerense”


Ponencia presentada en el Séptimo Encuentro Internacional Humboldt. Villa de Merlo, Argentina. Setiembre de 2005.