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Asunto:NoticiasdelCeHu 698/05 - Cumbre de Vladivostok (Dmitri Kósyrev)
Fecha:Viernes, 27 de Mayo, 2005  20:48:14 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 698/05

Cumbre de Cancilleres en Vladivostok
Encuentro ministerial Moscú-Pekín-Nueva Delhi: modestas esperanzas
 
Dmitri Kósyrev
 (RIA NOVOSTI)

El encuentro de ministros de Exteriores de Rusia, China y la India a celebrarse el 2 de junio en Vladivostok, se cataloga entre los acontecimientos que incentivan la fantasía geopolítica más desenfrenada. Máxime que se trata de la primera cita, a la que los ministros de tres grandes potencias de Asia acudirán especialmente, en vez de entrevistarse en los pasillos de una conferencia internacional. Vale recordar que dos encuentros anteriores tuvieron por sede Nueva York donde cada septiembre se reúne la práctica totalidad de los más altos diplomáticos del mundo para asistir a la ceremonia de apertura de la Asamblea General de la ONU.

'China, Rusia y la India crean en Asia una alianza antinorteamericana que presenta los programas alternativos a los de Washington': tal es la evaluación clásica del sentido y las perspectivas de los contactos entre Moscú, Pekín y Nueva Delhi, adelantada por los medios de comunicación rusos. Clásica pero distante por completo de la realidad, si, naturalmente, no calificar de antinorteamericanos todos los organismos internacionales o los encuentros no convocados por Washington. La misión de Rusia, anfitriona de la reunión, no parece demasiado ambiciosa. Sobre el telón de fondo del proceso de acercamiento chino-indio ya en marcha ha de ayudar a elaborar un programa de sistemáticos contactos tripartitos, dicho en otros términos: designar bien a las claras los temas que los diplomáticos - y más tarde, por ejemplo, los hombres de negocios de tres naciones- estén dispuestos, mejor dicho, obligados a discutir en el formato tripartito precisamente. Repetimos: solamente esbozar la relación de temas y no adelantar, ya el 2 de junio, ciertas resoluciones ya hechas sobre esos temas. Tales son los modestos propósitos de quienes preparan el evento.

A juzgar por la marcha de preparación de los documentos para la conferencia de Vladivostok, esta tarea no es de las fáciles. La mera coordinación de los documentos para ese encuentro entre los funcionarios rusos de diversos departamentos responsables por las relaciones con la India y China, es un asunto que requiere tiempo. Esto se debe a que durante varios decenios, estos dos derroteros de la política exterior de Rusia se desarrollaban por separado. Además, los últimos meses se están proliferando ideas sobre la agenda tripartita en las tres capitales, y muchos departamentos ya se ahogan de ellas.

Es curioso señalar que se puede considerar anfitriona a Rusia, pero en modo alguno promotora de este encuentro, declara una fuente allegada a la cancillería del presidente de la India Abdul Kalam que estos días visitó Moscú. Nueva Delhi, apunta la citada fuente, adelantaba análogas iniciativas en esa cuestión tanto como Moscú.

A su vez, los círculos oficiales chinos comentan escasamente sus esperanzas relacionadas con Vladivostok, pero últimamente señalan bien a las claras que ha aumentado la necesidad de coordinar los planes políticos y económicos de los tres países.

Procede señalar que China está coordinando tan poco aún su política con la India que resulta importante el papel que desempeña Moscú, sea en esa materia.

En la presente fase de elaboración de los documentos podemos señalar varios temas destinados a Vladivostok que en todo caso resultarán por encima de cualesquiera agendas. Todos ellos parecen mucho más modestos que las estructuras 'geopolíticas' sobre una supuesta alianza tripartita de tres futuros líderes de la política y la economía mundiales.

Tanto Pekín como Nueva Delhi dan prioridad a la cuestión relativa a los recursos energéticos rusos y centroasiáticos necesarios para el desarrollo de China y de la India. La mera confrontación de los proyectos de oleoductos desde esta región al sur y sureste podrá devenir una tarea de interés, lo que comprenden bien los chinos observando la coordinación de la ruta del oleoducto 'oriental' que hoy se lleva a cabo en los departamentos rusos, incluyendo los locales.

La reciente visita del presidente de la India Kalam a Moscú demostró que, gracias al esquema de cooperación 'los agentes energéticos rusos y armas a cambio de las inversiones y tecnologías indias', en los 10 años el intercambio de mercancías de dos Estados podrá aumentar de los 3 mil millones de dólares actuales a 28 mil millones. El comercio ruso con China que ya sobrepasó 20 mil millones, en muchos aspectos se basa en ese esquema.

Las tres partes están unidas por la misma idea común: la necesidad de evitar rivalidad en la lucha por el petróleo y gas rusos (o kazajos), y en la medida de lo posible, hallar vías conducentes a los proyectos conjuntos.

Según la información procedente de Nueva Delhi, la agenda incluye encuentros de delegaciones de las Cámaras de Comercio de tres países que discutirán los problemas de la energía y los relativos a las tarifas aduaneras y no aduaneras.

Otro tema a discutir es la región situada en el triángulo entre Rusia, la India y China: el Asia Central. Para las tres naciones éste puede devenir fuente de posibilidades económicas y tal vez de peligros.

La India cataloga en esa región el Norte de Pakistán y Afganistán, lo que es justo, porque los recientes acontecimientos en Kirguizia y Uzbekistán recuerdan, sin lugar a dudas, las realidades afganas y pakistaníes.

La política rusa y china hacia el Asia Central se inscribe en el proyecto denominado Organización de Cooperación de Shanghai. La India no participa en ese proyecto. Sin embargo, el diálogo tripartito de Vladivostok podrá ayudar a aclarar también este problema, demostrar a sus tres participantes el papel que la India pueda desempeñar en el quehacer de la región centroasiática.


Fuente: www.argenpress.info , 26 de mayo de 2005.