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Asunto:NoticiasdelCeHu 418/05 - Las multinacionales bananeras y el pesticida ase sino: el Nemagón
Fecha:Domingo, 3 de Abril, 2005  02:39:05 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...........ar>

NCeHu 418/05


La muerte por Nemagón

Las multinacionales bananeras y el pesticida asesino

La muerte por el "pesticida del banano" está ligada a un contexto histórico de explotación y dominación imperial en la región centroamericana. Impulsadas por la rentabilidad las transnacionales cometen este genocidio en la región más cercana a EEUU, con una población de 65 millones de habitantes,  mayoritariamente clasificada en altos grados de pobreza, con bajo nivel educativo y elevados índices de desempleo y marginalidad social. Al drama insondable de las llamadas "repúblicas bananeras" se suma el desenlace mortal y las consecuencias físicas y síquicas de este agroquímico que ya ha asesinado a miles de personas desprotegidas y sin cobertura médica.

(IAR-Noticias)  29-Mar-05                   Informe especial      

Nemagón es el nombre comercial de un pesticida conocido como DBCP o dibromocloropropano,  producido en los años cincuenta y prohibido en los años setenta en Estados Unidos.

Entre los años sesenta y ochenta se utilizó en países de Centro y Suramérica, así como en Costa de Marfil, Burkina Faso y Filipinas.

La muerte por el "pesticida del banano" está ligada a un contexto histórico de explotación y dominación imperial en la región.

Tradicionalmente los Estados Unidos han impulsado en Centroamérica el modelo de “repúblicas bananeras” balcanizadas, conformadas por débiles y pequeñas naciones cuyas clases dominantes no lograron una república unificada.

Históricamente, Centro América ha desempeñado una doble función: como economía de enclave que surtió al mercado estadounidense de materias primas baratas como banano y café, durante gran parte del siglo XX y, a la vez, brindó mano de obra barata a la burguesía centroamericana, ligada al capital imperialista, por medio de acuerdos como el Mercado Común Centroamericano creado en la década de 1960.

 A eso se agrega su valor  como región geoestratégica para el control del mercado mundial, por la presencia de istmos, posibilidades de construcción de canales interoceánicos e infraestructura para el comercio de norte y Suramérica.

Mesoamérica, región geográfica donde se despliega el Plan Puebla Panamá (PPP), comprende Panamá, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Belice, y los estados mexicanos de Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Guerrero, Puebla y Veracruz.

Se extiende en un área de 102 millones de hectáreas, donde habitan 64 millones de personas, de los cuales un 48% vive en el campo, un 40% trabaja en agricultura y el 18% es indígena.

Es la región más cercana a EEUU, con una población de 65 millones de habitantes (28 en la parte mexicana y 36 en la centroamericana) mayoritariamente clasificada en altos grados de pobreza, con bajo nivel educativo y elevados índices de desempleo.

Esto le asegura, para sus proyectos de plantas maquiladoras una gran reserva de mano de obra barata, pues donde hay mucha pobreza, poca educación y falta de trabajo, la gente debe conformarse con bajos salarios.

La peyorativa expresión "Repúblicas Bananeras" refleja una realidad : los corruptos regímenes títeres que allí se han ido sucediendo (en "democracia" o en "dictadura") han estado fundamentados en la estrecha colaboración de unas reducidas y corruptas elites locales con los auténticos amos de Wall Street y la Casa Blanca, a quienes sirven como meros lacayos.

 Famosa es la descripción que de Somoza hacía un Secretario de Estado norteamericano : "Es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta".

Durante décadas, cualquier movimiento de protesta de los trabajadores y campesinos fue aplastado a sangre y fuego (como los dirigidos por Farabundo Martí en 1932 en El Salvador o los que a finales de los años 20 alentó Augusto Sandino en Nicaragua, a quien su autoconsideración de "liberal" no le libró de ser asesinado en 1934).

 Incluso fueron abortadas  las tímidas reformas políticas o económicas promovidas por algunos políticos locales (como Arbenz en Guatemala en 1954), en la medida en que ponían en peligro esta dominación, eran brutalmente aplastados. El siniestro historial del cuerpo de marines, sólo entre 1800 y 1934, registra 180 casos de intervención militar.

El pesticida asesino

En este contexto, no les fue difícil a las multinacionales químicas, vender, hace 40 años,  a las multinacionales fruteras el agroquímico llamado Nemagón. Se sabía que era peligroso para el ser humano. Pero su rentabilidad estaba por encima de cualquier consideración ética y humana.

El Nemagón y sus otros rostros, fueron manipulados a gran escala en Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá Dominica, Santa Lucía, San Vicente, Burkina Faso, Ivory Coast, Filipinas y España.

Varias décadas después, las consecuencias son más que trágicas. La herencia física y psíquica del nemagón es propia de un libro de Stephen King. Cánceres de varios tipos, esterilidad, dolores, malformaciones congénitas, atrofias, abortos, tumores, problemas en la vista, trastornos hormonales, etc...

Según evaluación psicológica a un afectado por el agroquímico, realizada el pasado 23 de junio de 2002, y efectuada por un especialista de la Universidad de Guadalajara; el nemagón provoca desgano, crisis hipertensiva, dolores de cabeza intensos, mareo, abatimiento y cansancio.

En el año 2002 en el mundo eran  65.000 los afectados oficiales, cantidad que sube abismalmente con el paso de los años.

A principios del año 2001, la Asamblea de Nicaragua aprobó la Ley 364 (ley especial para la tramitación de juicios promovidos por las personas afectadas por el uso de pesticidas fabricados a base de DBCP). Mediante la misma, de marzo de 2001 a enero de 2002,se iniciaron una serie de demandas contra ocho multinacionales que vendieron y utilizaron el agroquímico en Nicaragua.

Las multinacionales demandadas eran: Dow Agro Sciences, Aka Del Monte Fruits, Del Monte Tropical Fruit Company, Shell Oil Company, Occidental Chemical Corporation, Standard Fruit Company, Dole Food Corporation Inc., Chiquita Brands International, y Del Monte Foods.

Los sindicatos bananeros pedían la intervención del Ejecutivo frente a tres empresas transnacionales: Dole, Dow Chemicals y Shell, a las cuales un tribunal de Managua había ordenado en 2002 pagar compensación por los perjuicios ocasionados por el uso del pesticida Nemagón o DBCP.

Nicaragua es un productor relativamente menor de bananas y el gobierno quería proveer los incentivos, por lo que no había regulaciones para evitar la intoxicación, señalan los especialistas.

Por ejemplo, no se brindaba el uso de ropa protectora y los trabajadores no se lavaban las manos con frecuencia, señalan.

La sustancia química se aplicaba por vía aérea, por encima de los racimos de banano, dijo Roberto Ruiz, uno de los líderes de los sindicatos bananeros.

A pesar de haber ganado un juicio contra las multinacionales a las que responsabilizan por su estado de salud, la situación de los afectados, sigue siendo la misma.

 Las empresas no reconocieron entonces -ni reconocen ahora- esta sentencia, que consideran ilegal.

La complicidad del gobierno

En Nicaragua, cerca de 4.000 afectados por el nemagón, están esperando  justicia a las a las demandas que presentaron  por los daños que el químico les causó.

Hace un año el presidente de Nicaragua, Roberto Bolaños, le prometió a grupos de bananeros de Chinandega afectados por el uso de un pesticida prohibido que los ayudaría.

Con aquella promesa, el mandatario nicaraguense dio fin a manifestaciones de protesta de varias semanas, durante las cuales sindicatos de Chinandega, departamento del occidente del país, durmieron en tiendas en las cercanías del Parlamento.

Esos compromisos, dicen estos grupos, consistían en lograr algún tipo de arreglo con esas compañías y en brindar atención médica a los afectados.

En cuanto al primer punto, el procurador del Estado nicaragüense -citado por la cadena BBC-, Carlos  Novoa,  dice que el Ejecutivo está atado de manos.

"El gobierno no puede actuar representando a los ciudadanos, pues es un problema individual, entre las personas y las compañías a quienes demandan", dice.

El funcionario apunta que el gobierno prometió brindar apoyo y asesoría, pero que no tiene facultad de negociar, ni es su papel hacerlo.

"Las trasnacionales son empresas privadas, y el gobierno es un empresario privado que no va a velar por esta situación", añade.

En cuanto al segundo punto, la atención médica, el panorama no es más auspicioso, según el procurador.

"No se ha dado la respuesta adecuada, debido a los ajustes económicos y a que el parlamento como tal no otorgó las partidas necesarias para esos gastos", afirma Novoa.

"Desde mi posición de procurador, lo siento, lo siento mucho, pero no puedo ir más allá de las posibilidades".

"Nuestros brazos no alcanzan a llegar a las fuentes de poder en otros países", asegura.

"Ellos son los mismos", se queja Doris García de uno de los sindicatos de Chinandega -también citada por la BBC- cuanddo se le menciona la posición del gobierno.

Los esfuerzos de las compañías por que se anulara la ley, que consideran viola que sus derechos, resultaron infructuosos.

En diciembre de 2002, un tribunal ordenó el pago de US$489 millones a 468 demandantes.

Ésa es la sentencia que las transnacionales no reconocen y es lo que impulsó a grupos afectados a manifestar en Managua desde el  2003 a la fecha.

Hasta donde hemos visto, el gobierno en vez de apoyar a sus compatriotas está apoyando a las trasnacionales", señala la dirigente bananera Doris García.

Se señala en la revista Derechos para todos de Nicaragua: "El motivo que ha llevado a cuestionar la Ley 364, es el Convenio suscrito entre el Gobierno de la República de Nicaragua y el Gobierno de Estados Unidos de América relativo al Fomento y la Protección Recíproca de la inversión., entre la economía más fuerte del mundo y la economía del segundo país más pobre de América Latina.

"Que sirva de apunte bibliográfico, para darnos cuenta de hasta donde han llegado las cosas con esta peste llamada neoliberalismo. Los estados son relevados y emancipados en su función de legislar de acuerdo a las voluntades y deseos del pueblo. Las leyes y convenios, encaminadas a favorecer a los ricos y a las multinacionales. El pueblo ultrajado, desprotegido y a la deriva. Los políticos transformados en simples marionetas de las multinacionales y del imperio. Y los métodos no importan, el fin justifica los medios, da igual que se interfiera en un Poder del Estado soberano e independiente, como ha pasado ahora en Nicaragua", puntualiza la revista nicaraguense.

Según Victorino Espinales, presidente de la asociación de los ex trabajadores y trabajadoras del banano afectados por los efectos del Nemagòn (Asotraexdan), el combate contra el veneno que mata a los trabajadores del banano "se trata de una lucha social, no sólo de resistencia, pero también y sobre todo de propuestas concretas".

 

Es "una lucha contra el poder de las multinacionales, contra un gobierno insensible que se ha tragado constantemente las promesas y una Asamblea Nacional que no ha querido insertar en el Presupuesto de la República las ayudas económicas por los gastos sanitarios y por una pensión vitalicia que, los bananeros, necesitan desesperadamente. Será la “Marcha sin retorno” O acogen nuestras solicitudes o moriremos allí", añade el dirigente.