Inicio > Mis eListas > humboldt > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 4101 al 4120 
AsuntoAutor
1436/04 - Jornadas humboldt
1437/04 - EL MAPA humboldt
1438/04 - Un gran humboldt
RE: NoticiasdelCeH gabriel
Exitos en este nue Gladys A
1445/04 - El papel Centro H
1444/04 - Chile, m Centro H
1443/04 - Por que Centro H
1442/04 - Los tent Centro H
1441/04 - Acerca d Centro H
1440/04 - Séptimo Centro H
1439 - Feliz regre Centro H
1447/04 - SOBRE EL humboldt
1446/04 - La econo Centro H
RV: Seminario Lati scurbana
1457/04- El ensayo Centro H
1465/04 - Diez año Centro H
Re: RES: Noticiasd juan car
1468/04 - De la UN Centro H
1467/04 - Un New D Centro H
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Noticias del Cehu
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 4360     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:NoticiasdelCeHu 1468/04 - De la UNCTAD
Fecha:Miercoles, 22 de Septiembre, 2004  16:48:38 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...............ar>

NCeHu 1468/04

 
Según la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)
Sombrías perspectivas de recuperación de la economía mundial

Las perspectivas de una recuperación económica sostenida en el mundo son más sombrías e inciertas que a principios de la década de 1990, afirmó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

En su informe Comercio y Desarrollo en 2004, la agencia consideró que la recuperación registrada en el año anterior conlleva riesgos por su desigual evolución y la ausencia de un mecanismo multilateral de regulación de los tipos de cambios y los flujos financieros que acompañan el intercambio en el planeta.

La aceleración del crecimiento económico mundial en 2004, tras la reanimación en 2003, se sostiene por la política fiscal y monetaria expansiva de Estados Unidos y el impulso a las ventas del sudeste asiático, de acuerdo con el documento, firmado por Rubens Ricupero, secretario general saliente de la UNCTAD,

Estas a su vez, en el caso de China, están acompañadas por un fuerte crecimiento interno, agrega el texto, en el que se explica además que Japón consiguió una considerable recuperación a partir de sus exportaciones tanto a esa nación, como a Estados Unidos.

Aunque la UNCTAD advierte sobre los efectos en Asia meridional y oriental de la implantación de una política económica más restrictiva en China ante el recalentamiento de sectores de su economía, reconoce que la zona dio lugar a un patrón intrarregional de demanda que augura un crecimiento relativamente estable.

De igual modo ese organismo de la ONU expresó su preocupación por el volumen del déficit presupuestario estadounidense.

Una política monetaria más restrictiva, acotó, podría constituir un fuerte obstáculo a una expansión sostenida por el agravamiento del elevado endeudamiento de los hogares, apuntó en ese sentido.

En consecuencia, indicó el documento, existen serias dudas de que el repunte de la economía norteamericana y su impacto positivo en la mundial vayan a mantener el mismo vigor que les caracterizó durante 2003 y el primer semestre de 2004.

La UNCTAD alertó acerca de que los países de la zona del euro corren el riesgo de verse atrapados en un terreno de bajo crecimiento y alto desempleo, ante el probable escenario de una fuerte sobre valoración de la moneda europea.

Asimismo criticó la actitud renuente del Banco Central Europeo a adoptar una política expansiva más agresiva y atribuye al Pacto de Estabilidad de los países del euro el haber estrechado el margen para adoptar un sistema fiscal expansivo.

En ese sentido señala como ejemplo contrastante al Reino Unido con su política anticíclica, que le permitió encarar la contracción de la economía mundial desde 2000 con tasas de desarrollo mucho mayores que las registradas en Europa continental, en la eurozona.

Con respecto a América Latina, la UNCTAD reconoce una mejora a partir del segundo semestre de 2003, al indicar que varias naciones recobraron competitividad en los mercados internacionales.

Indicó asimismo que esos países ensancharon su margen de maniobra en la gestión macroeconómica, tras abandonar los regímenes cambiarios rígidos y las monedas sobre valoradas.

No obstante, advirtió sobre los serios obstáculos para el crecimiento sostenido en el área, con una alarmante baja de la formación de capital fijo, la lentitud de la reanimación de la demanda interna, el peso de la deuda pública, la inaccesibilidad del crédito interior y la inequidad de la distribución de la renta.


Fuente: www.argenpress.info .



UNCTAD: el camino abandonado

Alejandro Nadal
 

Durante los años 50 se gestaron las ideas de Raúl Prebisch y Hans Singer sobre el deterioro de los términos de intercambio para los países subdesarrollados. Era el periodo de una restructuración económica mundial y de la descolonización intensa en Africa y Asia.

De acuerdo con Prebisch y Singer, la relación entre los precios de los productos primarios (usados como materias primas) y los manufacturados tiende a deteriorarse con el paso del tiempo. La consecuencia principal es que las economías productoras de bienes primarios acaban por tener que exportar más para poder comprar la misma cantidad de manufacturas.

Según esos economistas, el deterioro en los términos de intercambio se produce porque al aumentar el ingreso en los países ricos, la demanda de bienes manufacturados aumenta más que la de productos primarios; eso presionaría el precio de las manufacturas al alza. Esa diferencia en la elasticidad ingreso de la demanda de manufacturas y productos primarios sería la causa principal del deterioro en los términos del intercambio de los países del tercer mundo. Además, el cambio tecnológico en las naciones ricas remplazaría algunas materias primas importantes y eso agravaría la situación para los exportadores de productos primarios.

La volatilidad en los precios internacionales de materias primas también sería un factor que afectaría negativamente a las economías subdesarrolladas. Así que para Prebisch, el remedio era promover el desarrollo de las manufacturas a través de un proceso de industrialización por medio de sustitución de importaciones utilizando juiciosamente el proteccionismo y el papel promotor del Estado.

Esas ideas estuvieron detrás de la creación, en 1964, de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) con Raúl Prebisch a la cabeza. Los objetivos eran, primero, lograr la estabilización en los precios de bienes primarios. Esto se lograría mediante fondos especiales y por un sistema de límites inferiores para evitar caídas peligrosas de precios. Después de un tortuoso proceso de negociaciones, la UNCTAD logró establecer un programa integral para estabilizar los precios de 18 productos primarios en niveles adecuados para productores y consumidores.

El segundo eje de actividad fue la creación de una red de sistemas de preferencias arancelarias que facilitaría el acceso de las exportaciones de manufacturas de los subdesarrollados en los mercados de los ricos. Para 1982, 26 países desarrollados mantenían esquemas preferenciales para 16 clases de productos. Finalmente, la UNCTAD promovió el incremento en los flujos de ayuda externa al desarrollo en compensación por los años de deterioro en los términos de intercambio. Pero las concesiones que arrancó a los países ricos no fueron suficientes para reorientar la economía mundial. En los esquemas de estabilización de precios y los sistemas de preferencias se dedicaron a adoptar tácticas dilatorias que impedían lograr arreglos de mayor alcance. En cuanto a la ayuda al desarrollo, los flujos fueron reduciéndose cada vez más.

Cuando estalló la crisis de la deuda de los países subdesarrollados a principios de los 80, los ricos lanzaron una ofensiva brutal en contra de las agencias de Naciones Unidas que no podían controlar. La lucha para reorganizar el sistema de comercio mundial desembocó en la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC), sucesora del GATT. En la conferencia de Cartagena (1992) los estados ricos pudieron separar a la UNCTAD de las negociaciones que desembocarían en los acuerdos de Marrakech, que dieron nacimiento a la OMC (1994).

Los objetivos de la OMC y de la UNCTAD son incluso opuestos. En ésta, predominan las metas del desarrollo, en aquélla domina la voracidad desenfrenada del comercio internacional, fincada en la creencia de que el mercado asigna los recursos productivos de manera óptima.

Hoy, a 40 años de la creación de la UNCTAD, la tesis Prebisch-Singer sigue siendo válida. Entre 1980 y 2002 el índice de precios de los productos agrícolas dividido por el índice de precios de los productos manufacturados (exportados por los países industrializados), pasó de 145 a 74. Para los productos alimenticios y las bebidas tropicales la caída es superior a 63 por ciento y 53 por ciento, respectivamente.

Un estudio reciente de Muradian y Martínez-Alier sobre 19 productos primarios revela que, entre 1971 y 1996, 16 sufrieron caídas fuertes en sus precios. Al mismo tiempo, para aluminio, acero (lingotes y perfiles), níquel, petróleo, zinc, mineral de cobre y aleaciones, estaño y plomo, el volumen de las exportaciones aumentó significativamente. Como decía la reina roja en El país de las maravillas, los países subdesarrollados que dependen de las exportaciones de mercancías básicas tienen que correr más rápido para permanecer en el mismo lugar.

La crítica a la globalización neoliberal debe servir para retomar el camino abandonado, colocando el desarrollo por encima de la seudo meta del libre comercio. En este contexto, rediseñar las funciones de la UNCTAD es tarea prioritaria. Como dice Robert Frost: cuando se toma el camino abandonado, todo es diferente.


Fuente: diario La Jornada, de México D.F., México.