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Asunto:NoticiasdelCeHu 1341/04 - La fiebre del oro negro se apodera de los bancos internacionales ( Sesit, Wrighton y McKay )
Fecha:Viernes, 27 de Agosto, 2004  00:08:41 (-0300)
Autor:Centro Humboldt <humboldt @...............ar>

NCeHu 1341/04


 

La fiebre del oro negro se apodera de los bancos internacionales

Los precios en alza seducen a más protagonistas, pero... ¿serán demasiados?

 Michael R. Sesit, Jo Wrighton y Peter A. McKay
The Wall Street Journal


Era inevitable, seguramente: una vez que los bancos llegaron a la conclusión de que el petróleo era la apuesta más rentable, empezaron a competir por establecer mesas de negociación para sacar provecho al alza en los precios.

Pero mientras los bancos globales se apresuran a rentabilizar el auge del crudo, algunos se preguntan si no hay ya demasiados protagonistas, algo que podría desencadenar una crisis en el futuro.

Esta fiebre del oro negro forma parte de una tendencia más amplia en la que todo tipo de inversionistas, desde los fondos de cobertura hasta fondos de pensiones, buscan capitalizar el auge petrolero. El volumen adicional de negociación ha contribuido a elevar los precios y ha inyectado una mayor volatilidad en el mercado.

Varios recién llegados a la mesa de juego petrolera, como el alemán Dresdner Bank AG y el holandés ABN Amro Bank NV, están tratando de abrise paso en un segmento dominado por poderosas firmas de Wall Street como Goldman Sachs Group Inc. y Morgan Stanley.

J.P. Morgan Chase & Co., que hace sólo un año tenía 10 corredores y vendedores de energía, dice que ha ampliado su operación a 30 y quiere, en el futuro, convertirse en uno de los principales protagonistas.

La fiebre ha dado origen a una búsqueda frenética de expertos en el sector energético. La semana pasada, ABN Amro contrató a cinco corredores y vendedores, incluyendo a dos de su rival BNP Paribas, de Francia.

Este mes, Dresdner Kleinwort Wasserstein, la rama de inversión de Dresdner Bank, de Allianz AG, contrató a dos operadores después de que John Browning, que llevaba 14 años con la firma y dirigía las operaciones de bienes básicos que cotizan en bolsa, fuera contratado, a su vez, por Barclays Capital, el banco de inversión de Barclays PLC.

Esta última entidad, una de las más enérgics entre la nueva clase de negociadores de petróleo, planea disponer de más de 100 corredores y vendedores para fines de año, en comparación con los 50 que tenía hace tres años, dice Benoît de Vitry, jefe de bienes básicos de Barclays Capital en Londres. "Estamos reclutando", dice de Vitry.

Algunos de los observadores más veteranos de Wall Street contemplan esta tendencia con escepticismo. El petróleo y otros bienes básicos son negocios a los que ya han entrado los bancos en otras ocasiones, para luego salir una vez que los mercados empiezan a caer.

Por ejemplo, J.P. Morgan Chase está ampliando ahora sus operaciones de negociación de bienes básicos después de reducirlas en 1999. Merrill Lynch & Co., que ha salido y entrado varias veces del sector, está publicitando su regreso. Su director general de finanzas dijo en julio que los bienes básicos eran "la pieza que faltaba al rompecabezas" y que quería "llenar ese espacio".

"Preferiría que los bancos menos comprometidos devolvieran el dinero a los accionistas", dice Matthew Czepliewicz, analista de banca global de HSBC Holdings PLC en Londres.

Jim Rogers, inversionista independiente y ex socio del financiero George Soros, afirma que la fiebre de negociación petrolera le trae a la mente el auge tecnológico que ocurrió a fines de los 90. Los bancos se están apresurando al sector de los bienes básicos, dice, "al igual que todos se lanzaron en masa al negocio de las puntocom" en los 90.

Pero esta expansión no es barata. Los gerentes de bienes básicos estiman que un buen operador con cinco años de experiencia cuesta alrededor de US$600.000 al año.

Y el precio de una plaza en la Nymex, el mayor mercado de crudo, se ha disparado hasta superar la de la Bolsa de Valores de Nueva York.

Czepliewics, de HSBC, dice que siempre existe la tendencia de "ingresar después de las ganancias fáciles ya han ocurrido".

Por supuesto, la negociación acarrea grandes riesgos. Bank of America Corp. perdió en Asia alrededor de US$80 millones negociando combustibles para aviones en marzo de 2003 después de que el brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo provocó un derrumbe en la demanda. La pérdida fue un "incidente único", afirma una vocera del banco, quien agrega que el Bank of America gasta ahora más dinero en la gestión de riesgos para su negocio de bienes básicos de lo que había hecho en los últimos tres a cinco años.

"Los bienes básicos son muy volátiles", dice Kerim Derhalli, jefe global de bienes básicos para Deutsche Bank en Londres. "Eso los vuelve más arriesgados que cualquier otra clase de activos que los bancos están acostumbrados a negociar".

Pocos bancos revelan los detalles de sus operaciones de bienes básicos, pero Brad Hintz, analista de valores de Sanford Bernstein cuya sede está en Nueva York, estima que los ingresos anuales de Morgan Stanley provenientes de la negociación de bienes básicos son de US$1.400 millones y los de Goldman Sachs son de US$1.300 millones.

Los competidores calculan que Barclays se embolsará US$300 millones este año, mientras que Deutsche Bank se llevará alrededor de US$200 millones. Las firmas no quisieron hacer declaraciones acerca de sus ingresos.


Fuente : www.wsj/Americas.com , 25 de agosto de 2004.