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Asunto:NoticiasdelCeHu 892/04 - No es una solicitada, pero merecería serlo ( por Jorge Brito)
Fecha:Domingo, 6 de Junio, 2004  20:55:38 (-0300)
Autor:Humboldt <humboldt @............ar>

 
 
NCeHu 892/04
 
Ref.: NCeHu 891/04
 
 
Más aportes para el "debate"
 
 Nacional, Desarrollista y Sustentable. Además, geográficamente compenetrado
 
 
 

Argentina
PRIMER NIVEL

Banca nacional y desarrollo sustentable

 
La banca privada de capital nacional es insustituible en un proceso de crecimiento con mejor distribución del ingreso, según el autor. Dice, además, que desde el sector que representa se propusieron medidas para mejorar el acceso al crédito de pequeños y medianos empresarios y que participaron activamente en el financiamiento de obras públicas.


Jorge Brito
 Titular de ADEBA y del Banco Macro-Bansud

 
El desarrollo sustentable descansa sobre dos requisitos insustituibles: la definición de objetivos, prioridades y estrategias, por un lado; y la disponibilidad de recursos para financiar las actividades propuestas, por el otro. Pero no cualquier capital está interesado en promover un proceso de crecimiento sostenido y equilibrado y que, al mismo tiempo, favorezca la distribución de ingresos y preserve los recursos naturales y el medioambiente.

De allí la necesidad de un sistema financiero nacional, público y privado, que lidere ese proceso y financie miles de proyectos de pequeñas y medianas empresas, amén de servir de sostén a otros grandes emprendimientos, incluso de infraestructura.

Desde ADEBA (Asociación de Bancos Privados de Capital Nacional), con casi 1.000 sucursales y centros de pagos en toda la geografía del país y 15.000 empleados, un grupo de bancos nos asociamos hace poco más de un año para impulsar ese proceso y porque somos un eslabón más de la inmensa cadena de empresarios que tienen sus industrias, sus campos, su comercio y su dinero, sus familias, sueños y esperanzas en la Argentina.

En sólo un año de existencia, estamos satisfechos de nuestra colaboración con los poderes públicos para la solución de los problemas vinculados con los asuntos monetarios y financieros y, sobre todo, en aquellos que significaron la ampliación de las actividades y servicios de la banca privada en beneficio de la economía en general.

ADEBA ha concretado con el gobierno nacional acuerdos y compromisos en materia de obra pública y viales con asistencia crediticia en operaciones de corto plazo. Participa en el fondo fiduciario de comunicaciones, en la realización de proyectos de construcción de viviendas para la comunidad, modernización y expansión del sistema ferroviario y del servicio aerocomercial, entre otros mecanismos de financiación.


Proyectos y compromisos

En agosto del año pasado presentamos al Banco Central de la República Argentina un proyecto de 10 medidas puntuales para reactivar el crédito.

Buena parte de ellas se transformaron en disposiciones para regular el sistema y permitir (como en el caso del subsidio a las tasas de interés para créditos destinados a la incorporación de bienes de capital) que cada vez más pequeñas y medianas empresas puedan acceder a la financiación y crecer. Hoy se agrega una buena noticia: la reducción de la alícuota del impuesto a las transferencias bancarias.

Había que comprometerse y nos comprometimos a recrear el crédito y a generar nuevas oportunidades de inversión para el ahorro argentino. Y lo hicimos acompañando la recomposición del sistema financiero, luego de los altos costos que implicaron la vigencia del corralito o del corralón, así como la salida de la convertibilidad con una pesificación asimétrica. No fueron decisiones de los bancos sino del Poder Ejecutivo, aunque estuvimos en el centro de la tormenta y aceptamos las reglas de juego, estuviéramos o no de acuerdo con ellas.

A más de dos años de aquélla crisis inédita y del default de la deuda pública privada, la economía y el empleo han empezado a recuperarse, mientras que otras variables como las tasas de interés y el crecimiento de los depósitos también retoman parámetros de normalidad. El PBI ha comenzado un ciclo expansivo con proyecciones impensadas hace un año y se baten récords en materia de recaudación. Sin embargo, el nivel del crédito sigue sin mostrar signos de mejora, entre otros factores porque las experiencias del pasado provocaron un alto grado de aversión al endeudamiento.

Así, la demanda de crédito tuvo una caída de alrededor del 18% el año pasado, aunque un análisis más detallado arroja una realidad con matices más optimistas: en ese mismo período la banca privada de capital nacional incrementó el nivel de crédito al sector privado no financiero en un 7%, mientras las bancas pública y extranjera reducían su participación entre el 10% y el 25%.

De modo que la tarea no era ni es sencilla, pese a los índices alentadores mencionados. Estamos comenzando a salir de una crisis inédita que había devastado al país y desarticulado el aparato productivo y su soporte, el sistema financiero. En ese contexto, la banca de capital privado nacional no eludió ni elude su responsabilidad aportando, cada día, su granito de arena para la reconstrucción. Esta ha sido, es y será, nuestra postura al servicio del ahorro y la inversión nacional para el desarrollo.

Fuente: diario Clarín, de Buenos Aires, Argentina; 6 de junio de 2004.